La estrella: Armonía, Ética y Estética


LA ESTRELLA (“El Libro de los Sellos”)
La Estrella está asociada a la armonía, a la ética y a la estética. También tiene relación con la elegancia, la diplomacia y con la justa y perfecta medida. Representa la belleza, pero también la prosperidad.

Es un ser celeste y social, y representa a todas las estrellas, o sea al cielo como sociedad; a la comunidad celeste, tus pares, donde todos son importantes y necesarios, y tienen su función.
La Estrella es el cosmos. Podemos mirar al cielo y verlo como algo lejano, accesible a nuestra vista, pero desde el sello de la Estrella, el cielo está en nuestros pies, porque ese es nuestro suelo.
La Estrella significa encontrar a tus pares, encontrar a otros tú, encontrar que toda la gente es maravillosa. No es que tú seas el Sol y en los demás encuentras errores, quizás disculpables, no. La Estrella es encontrar solo gente maravillosa, y que además todo está bien. Por eso es imprescindible reconocer el error, pero en ti, y sanarte, o sea aprender.
Estás en la Estrella cuando has sanado tus ojos y te has desecho del ego; cuando lo que ves con los ojos externos es tu realidad interior. Si algo te parece raro, mejor pensar que son muy buenos actores más que bandidos, porque tú seguro que eres un buen actor.
La Estrella puede expresar el elemento aire, porque las estrellas son como las moléculas. No tienen una cohesión que las pegue unas con otras, porque eso sería el final de las estrellas, pegarse. Las estrellas actúan como las moléculas, libres, ocupando todo el espacio celeste. Por eso son un ejemplo de las moléculas o seres humanos, pero en otra dimensión. La característica de las moléculas de los gases es que son libres y tienen un movimiento ultradinámico.
Aunque nosotros veamos las estrellas en el cielo como puntos aparentemente fijos, en realidad tienen un movimiento ultradinámico. Quizá por eso nos parecen fijas, porque no tenemos valores para comprender ese movimiento.

LAS ONDAS:
La onda de la Estrella nos habla de las estrellas, pero como seres espirituales, o mejor dicho como seres reales, evocando la realidad y la realeza de los seres humanos.
La Estrella es el sello 8 y la onda 20, que es la iluminación y el final del camino, pero el final del camino del sufrimiento. La onda de la Estrella es como un impulso hacia la iluminación del Sol, el final del Tzolkin.

La onda oculta de la Estrella es el Dragón. Entendemos que Dragón, oculto del Sol, es la luz descendiendo a nuestra dimensión y ocupando una forma; es la primera forma de luz.
Pero el Sol 13 es el final de la onda de la Estrella, y nos expresa la realidad de una sociedad similar a la nuestra pero de seres iluminados permanentemente en luz visible, no en luz infrarroja, que es combustión. La luz intermitente se puede traducir como la luz que se acaba, porque la combustión se acaba.
Donde nos quiere llevar el Dragón no es a la combustión sino a la luz. Y por ese motivo, en algunas tradiciones se habla de un lugar de combustión para significar que no has acertado, que has cometido algún error, o sea no has sabido salir del lugar de combustión. Porque donde estamos es en el lugar donde no hay luz sino combustión, y el camino que te muestra el Dragón es el camino a la luz, más allá de la combustión.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

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