Actualmente sorprende el éxito que ya no está condicionado por un gran esfuerzo mantenido durante mucho tiempo

Actualmente sorprende el éxito, ese éxito pleno que ya no está condicionado por un gran esfuerzo mantenido durante mucho tiempo.
Antiguamente, pero incluso hasta hace poco, las personas estaban entrenadas a esforzarse y a renunciar a algunas cosas para concentrarse en conseguir lo que querían. Las personas estaban emplazadas a conseguir poder para con ello alejar el infortunio.
Eso les llevaba mucho tiempo; les llevaba incluso a renunciar a la vida del presente para ganar el futuro con paz. Pero actualmente se está viendo que hay personas que acceden al éxito no a través del esfuerzo sino siguiendo su intuición, vocación o llamada interior.

Eso está desmontando muchas enseñanzas y de alguna manera parece que toda la humanidad estuviese ante un desafío, consistente en deshacerse de los patrones limitantes, que te dicen “no se puede hacer porque nadie lo ha hecho” o “eso es imposible, porque si no, alguien lo habría hecho ya”.
Todo ese tipo de pensamientos limitantes se están viendo desbancados por la realidad.

Actualmente la humanidad parece enfrentarse a ese desafío, el de abrirse a la posibilidad, al “sí se puede”, “sí puedo”, suponiendo en gran parte recuperar su poder interior, reconectando con el interior y encontrando que allí hay un poder.
Parece que es un desafío, pero en realidad es un regalo.

Cuando conectas con tu interior y sigues el diálogo interior, cuando reconoces tu ser espiritual interno, conciencia o como quiera que queramos llamar a ese proceso y lo sigues, entonces ese fluir ante el curso o río interior que brota de tu interior, supone que accedas al éxito, como un regalo.
Puede parecer un desafío si tu inmovilidad te fija en la rigidez, pero si sigues tu voz interior, es un juego, un gozo y un divertimiento, y no un padecimiento.

Esto forma parte de lo que está sucediendo en la realidad hoy. Hay múltiples posibilidades a tu alcance, pero las tienes inutilizadas y bloqueadas. Conviene desbloquear el posible, permitiendo que sea posible.
Eso te invita a comprobar cómo la madre tierra, la naturaleza y la fuerza de la vida tampoco son estáticas.

Actualmente, sobre todo en sociedades que no están en el nivel de supervivencia sino que desmontan sus estructuras de poder y de sometimiento, muchas personas tienen mascotas o animalitos de compañía en su casa y están experimentando cómo son sabios.
Hay múltiples estudios y experiencias de cómo los animales son sabios, por ejemplo para evitar los lugares de peligro en terremotos, pero también para encontrar soluciones, responder y encontrar lo que necesitas y buscas, o simplemente para comunicarse telepáticamente contigo.
Estamos descubriendo que hay sabiduría donde pensábamos que no la había, y también telepatía y emoción. Eso está haciendo que muchos animales se comporten de forma distinta que en el pasado.

También lo descubrimos en la madre tierra. En el nivel de las plantas sucede lo mismo. Estamos descubriendo la sabiduría sanadora y las respuestas inteligentes de la madre tierra a través de las plantas.
Eso se ve en los árboles, por ejemplo en los círculos concéntricos que son visibles cuando se corta el tronco, donde cada círculo corresponde a un año. Ahora se está viendo que en las ciudades donde hay mucha contaminación los árboles sobreactúan y limpian activamente, dejando de seguir el mismo ritmo que en otro tiempo. Ahora los círculos que se dibujan están agrandados, porque han trabajado más.

Por otro lado, muchos de los acontecimientos que suceden a nivel de terremotos y erupciones, están modificando la inclinación del eje de la tierra. Esto tiene una conexión con el corazón, que también tiene una inclinación.
Al variar la inclinación del eje de la tierra, está llamando la atención sobre la necesidad de modificar también la forma en que trabaja el corazón. La rigidez y el sometimiento en estos momentos están pidiendo una reubicación, que es una llamada de atención hacia el corazón.
La tierra está cambiando su ubicación y todos los corazones de los seres humanos también están en esa misma sintonía.
Pero es necesario aportar la conciencia al proceso.
Gracias

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