Onda evolutiva del guerrero

ONDA EVOLUTIVA DEL GUERRERO:

La onda del guerrero, en su colocación en el Tzolkin de ondas se va a superponer en la fila 16 a todos los sellos del guerrero, fusionando ambos contenidos, el que aporta la onda con el que aportan las 13 manifestaciones del guerrero.
En esa colocación vemos que el guerrero 1 se sitúa como el guerrero 3 de la onda del mago, de modo que la primera vez que aparece el guerrero lo hace como cumpliendo una misión, que es justamente la característica del dragón, luz cumpliendo una misión, siendo toda la onda del guerrero la culminación de esa misión.

El cruce de su formulación vertical con la horizontal sucede en el guerrero 1, que es la serpiente 10 en el Tzolkin de ondas. De modo que por un lado el propósito del guerrero viene asociado al cumplimiento de una misión, impregnando toda la onda de esa característica, y por otro lado está asociado a la serpiente 10, como expresión de la perfección asociado a la propia luz.
Eso también va a dar una característica y un refuerzo al contenido expresado por esta onda, donde la luz cumpliendo una misión va a emerger en ti como luz perfecta, en la serpiente 10, cumpliendo la misión de llevarte a lo óptimo.

COLUMNAS 10 Y 11:
La onda del guerrero en el Tzolkin tipo ocupa el final de la columna 10 y el comienzo de la columna 11, indicando la perfección y la misión cumplida.
Se reafirma abundantemente como cuatro, siendo la cuarta onda del cuarto castillo y la cuarta expresión de la familia del dragón, que es luz cumpliendo una misión.
El dragón tiene una misión que cumplir y cuando aparece como guerrero es que esa misión ha sido cumplida, y además cumplida perfectamente, y así se aposenta en estas dos columnas, 10 y 11.
El guerrero, en esta posición aparece como la frontera con el castillo verde.

La onda del guerrero ocupa los 5 últimos lugares de la columna 10, que, equiparando los sellos con las ondas, sería como si ocupara las 5 últimas ondas.
La onda 16 es la propia del guerrero, onda amarilla del castillo cuarto, asociado a la cuarta dimensión. La cuarta dimensión es en sí misma una expansión de la conciencia.
Las ondas 17, 18, 19 y 20 expresan el castillo verde.
Mientras, las posiciones 1,2, 3 y 4 de la columna 11 expresan su relación con el castillo rojo, y las posiciones 5, 6, 7 y 8 hablan de su relación con el castillo blanco.
De modo que cuando el guerrero enlaza la columna 10 con la 11, significando el cumplimiento de la misión y la expansión gozosa que atribuimos al tono 11, también está uniendo los castillos amarillo, verde, rojo y blanco, situándose en la frontera donde se inicia el tercer castillo en la novena posición.

Por otra parte, las posiciones 17, 18, 19 y 20 de la columna 10 donde están los primeros kin de la onda del guerrero, que decimos están asociadas al castillo verde, también tienen su traducción, en el Tzolkin de ondas, en el castillo azul que significa el presente y está en forma perfecta, ya que estamos hablando de la serpiente 10, el espejo 10, el mono 10, la semilla 10 y la tierra 10.
Esto nos muestra una de las características no inmediatamente aparentes del guerrero, que es su poder alquímico. Es un guerrero alquímico, que transforma una cosa en otra y cuando hace su labor a la perfección es cuando te introduce en otra dimensión.

Las primeras posiciones en la columna 11, que representan numéricamente al primer y segundo castillo, en las filas 1, 2, 3 y 4 (primer castillo), y 5, 6, 7 y 8 (segundo castillo), hacen aparecer en el Tzolkin de ondas al mono 11, semilla 11, tierra 11, perro 11, noche 11, guerrero 11, luna 11 y viento 11. Es decir, transforman a través del cumplimiento de la misión en forma oculta, el gozo vibracional del 11, que te introduce en el castillo verde a través de ese gozo.
Por eso el guerrero tiene algo del alquimista transmutador.
De esta manera, la figura del guerrero aporta todos esos atributos a su expresión, a su esencia y a su arquetipo.

El Guerrero está asociado al cuestionamiento y a la expansión de la conciencia

EL GUERRERO (Extracto del Libro de los Sellos)

El Guerrero está asociado al cuestionamiento y a la expansión de la conciencia. Cuestiona dudas e incita a reflexionar, promoviendo la evolución y la ampliación de conciencia.
Los Guerreros son las personas que están trabajando voluntariamente en la expansión de la conciencia. Actúan como una luz que elimina el error, quizá hablando, pero si no hay receptividad pueden hablar sin palabras, al ser de la persona, a sus ángeles, a sus guías, o ante una idea.
Cuestionarse es dialogar con la idea en sí, sin necesidad de relacionarlo con una persona.
El Guerrero pide tomar conciencia del proceso en el que nos encontramos, para vivir más plenamente el presente. La expansión de la conciencia es como una llama que se empieza a extender, despertando conciencias.

EL SELLO OCULTO:
El sello oculto del Guerrero es la Serpiente.
Una Serpiente dormida no es ejemplo de kundalini; sólo una Serpiente erguida con todos los sentidos abiertos.
Por eso la Serpiente es el modelo de kundalini. Algo firmemente asentado en la Tierra y la conciencia hacia el cielo mostrando también esa energía ascendente de la Tierra.
Permitir a la conciencia expandirse implica disponer de mucha energía para amar, vivir, disfrutar y compartir.

LA COLUMNA TIPO:
La primera columna contiene una definición, o sea algo así como la presentación de una intención asociada a ese sello. El Guerrero, en la primera columna, es un tono 3 de servicio, luego la vivencia de servicio es imprescindible para las personas que nacen como Guerrero en cualquier tono que sea, porque el Guerrero está asociado de alguna forma, no a dar fuerza al ego, sino a dar fuerza al encuentro de la sociedad celeste (la estrella es la transcendencia de la onda del guerrero).
El Guerrero tipo es el Guerrero tres, situado en la segunda onda de la primera columna, de modo que el Guerrero siempre está asociado de alguna manera al servicio y a la visualización, porque es el segundo tres pero está en la primera columna, que es programa.
El tercer tono contiene ya una voluntariedad, porque responde a la pregunta ¿cómo cumplo mi servicio?, es decir, identifica un posible servicio y la intención voluntariamente de asumirlo, o sea algo voluntario, con lo cual ya no es ancestral sino actual, posible.
El hecho de que esté en la segunda onda, quiere decir que es necesario que haya una cierta iluminación acerca del valor del Guerrero al asociarlo al aprendizaje, a la iniciación que está contenida en el Mago. Parte del servicio se realiza potenciando en lo temporal, el intento del Mago.
Su oculto está en la columna de la transcendencia. Toda la columna 13 está asociada a la transcendencia. De modo que ese servicio, intencionado, produce una gran liberación interior asociada a una energía luminosa como es la kundalini.
Así, parte de la expansión del Mago es la propia expansión de la kundalini.

En esta primera columna, el tres aparece vinculado a dos sellos, la Noche y el Guerrero, que son dos enfoques diferentes y ambos definen el servicio.
El Guerrero, la expansión de la conciencia, se superpone como aprendizaje y como regalo (segunda onda) con la Noche de la onda tipo, onda ejemplo, por eso la expansión de la conciencia es fácil; solo tienes que soñar la abundancia.
Soñar la abundancia como servicio es expandir la conciencia.
Si quieres expandir la conciencia, entretente en soñar la abundancia para la gente que te rodea. De esa manera avanzas en el aprendizaje de la sanación del planeta. Dedica el tiempo de tu meditación a resolver mentalmente los problemas que conozcas, sólo que sin enemigos, sin perjudicar a nadie. Ahí está la magia, en que todo es posible; puedes buscar cualquier solución por fantástica que parezca porque en realidad todo es posible.
Claro que no hay que olvidar, sino resaltar, que el tono 3 está siempre asociado al tono 11 de liberación. La conciencia siempre es expansiva y liberadora.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

Onda del guerrero: El propósito es encaminarte a la expansión, que te permite el acceso al quinto castillo

ONDA DEL GUERRERO (Del 5 al 17 de diciembre):

La onda del guerrero es la cuarta onda del cuarto castillo, y también la cuarta presentación en la familia cardinal (dragón, enlazador, mono y guerrero).
Como vemos está muy asociado al 4, que ya sabemos es el programa diseñado en dimensiones superiores dispuesto a florecer, como la semilla (sello 4) y la luz del sol (onda 4).
El cuatro también está asociado a la cuarta dimensión, estando la onda del guerrero justo en la frontera entre la cuarta y la quinta dimensión.
Representa el final de algo, dando paso a lo óptimo.

El Guerrero cuestiona la realidad y promueve la expansión de la conciencia. No acepta las imposiciones ni sigue las rutinas. Su arma es la luz y su reto es integrarla en la Tierra, que es el tono 2 de la onda.
El propósito, al ser una onda amarilla, es encaminarte a la expansión, que en este caso es la que te permite el acceso al quinto castillo. El Guerrero nos encamina a la Estrella, el ser celeste que trae abundancia y prosperidad; lleva a la armonía, a la belleza, elevando a los pares o sea a nuestro prójimo, al cielo. La Estrella como onda está en el castillo verde y la frontera del castillo verde es el Guerrero.
El castillo verde es el espacio entre la Estrella como sello, en un nivel transcendente, o sea Estrella 13, y la Estrella como onda, siendo el acceso a esa Estrella el Guerrero. Tiene tres herramientas: la alineación de la Tierra, el amor incondicional y el ensueño, que son las ondas del cuarto castillo.

TONOS DE LA ONDA:
La expansión de la conciencia lleva, de forma transcendente, a la armonía, a la abundancia y a la co-creación de la sociedad celeste aquí en la tierra (estrella, tono 13). Ser nosotros mismos, desarrollando el programa interior (semilla, tono 9), nos da fuerza para alcanzar esa transcendencia.
Lo que nos desafía y a la vez hace avanzar (tono 2, tierra) es la alineación cielo y tierra con nuestro interior, descubriendo nuestra faceta de voluntario y cuidando a la tierra como a nuestro cuerpo. De esta manera, la liberación (tono 11, enlazador) se consigue con el desapego mental, físico y material.
Como es obvio, en esta onda da fuerza a la expansión de conciencia el sol (tono 5), es decir la luz.
Pero la expansión de la conciencia se consigue mediante los grandes cambios transformadores (tono 4, tormenta).
También hay que destacar en esta onda la facilidad para expresar verbalmente y canalizar, desde un punto de vista espiritual (tono 7, viento).

Onda evolutiva de la noche

ONDA EVOLUTIVA DE LA NOCHE:

La noche es el número 3 como sello, con lo cual asocia ya de entrada la noción del servicio. Como onda es la 15, incorporando los contenidos del águila, que es el sello 15. La onda 15 se va a situar sobre los sellos que ocupa el sello 15 del águila.
La visión del águila también es azul y por tanto una experiencia vivencial. En sí, el sello del águila aparece como transcendencia en la onda de la noche, que expresa el servicio, de tal manera que le aporta el contenido de servicio transcendente a la humanidad.
Por eso la visión en este caso no significa que necesites gafas para corregir la miopía o la presbicia, ni tampoco que veas muy bien las cosas materiales de esta dimensión, sino que se trata de una experiencia vivencial, es decir, algo que te transforma y ayuda a expandir tu conciencia, y es precisamente a través de las cosas que ves.

La noche significa ver cómo suceden cosas maravillosas a las personas que te rodean, o sea, visualizar. La noche es ensoñar la abundancia y visualizar, pero no porque tengas la abundancia delante de ti, sino porque tu actitud como ensueño te lleva a situarte en una dimensión posible donde lo que sucede es maravilloso para todos.
Es un servicio, porque es algo intencionado. Y también es un ver porque se trata de formar mentalmente esas imágenes. Por tanto, son imágenes que nacen del amor incondicional.

Cuando la noche como propósito, noche 1, se sitúa en la fila 15 donde están los sellos del águila, aparece el águila 2, que es el 2 de la onda del mago, que también es un 2.
La onda del mago contiene algo donde tú estás respondiendo a la propuesta del Tzolkin contenida en la primera onda, de cómo desde la solidaridad entras en el cielo. Entonces, el águila 2 es parte de la respuesta que emocionalmente das: “sí quiero”, “quiero que se realice”. Y como regalo desde la onda del mago tienes, en el águila 2, la apertura de la visión de la maravilla.
Por eso en todo el ensueño contenido en la onda de la noche, entre las vivencias experienciales encontramos unos regalos. Soñar la abundancia y ver la maravilla para las demás personas desapegadamente trae un regalo al alma, porque sana la visión; aparta los ojos de mirar desde el odio, el miedo, el abuso y el engaño, y lo sitúa en la visión de la maravilla.

COLUMNA 10:
La onda de la noche transcurre en el Tzolkin tipo en la columna 10, cuyo contenido fundamental es la expresión del tono 10 como perfección, que a su vez viene de la expresión del amor incondicional.
El ser humano, cuando actúa desde los contenidos del tono 10, no está significando que sea un virtuoso en alguna disciplina, sino que la perfección del Tzolkin es la del amor incondicional, lo que a su vez supone que has ido haciendo una evolución desde el propósito, tono 1, hasta el tono 10.

Como onda, el 10 significa que en tu evolución has llegado al nuevo nacimiento, deshaciéndote de los engaños del depredador y del ego, despojándote del miedo y del juicio, y te encuentras en el espejo, en la vivencia del “tú eres otro yo” y en la realización de la ley del amor.
Esa es la perfección que expresa el 10.

Una de las formas donde esto se vivencia experiencialmente es desde la onda de la noche. Como onda azul indica que es algo que SUCEDE, o sea una vivencia experiencial. No es algo que dices o que pone en un libro, ni una teoría o posibilidad, sino una realización y una experiencia. Por eso la onda de la noche es azul.

Así, aportando contenido a la onda de la noche, tenemos el servicio, el amor incondicional, la ley del amor y también la visión del águila.

El lugar donde se cruzan las dos ondas, es decir cuando la onda de la noche transcurre en el Tzolkin tipo en la columna 10 y cuando la onda de la noche se sitúa en los sellos del águila, se produce en el águila 13, que es esa visión transcendente que completa el servicio que existe en el ensueño.

La noche: visualizar, soñar, ensoñar…

LA NOCHE (Libro de los Sellos):

La Noche se corresponde con visualizar, soñar, ensoñar, y tiene que ver con la abundancia. Mediante la meditación o ensoñación podemos visualizar la abundancia, y al permitir disfrutar de la imaginación, propiciar que se convierta en realidad.
La Noche representa el poder de la visualización y el sistema de creencias. Está asociado a ensoñar la abundancia, es decir crear la abundancia para todos, pero también a modificar el sistema de creencias, que presenta la realidad como algo encogido lleno de imposibles.
Noche es ver sólo cosas buenas para los demás, sin pactar con lo que quiere que veas lo malo en los demás; es bendecir a todas las personas, decir bien de todas las personas
La Noche es el tercer sello y nunca puede ser comienzo del año y tampoco es el comienzo del Tzolkin. Es uno de los tres sellos antes de la primera línea temporal representada por la Semilla, primer sello que puede abrir el año, o sea el tiempo real. Aparece una línea que marca el tiempo, y todo lo anterior se sitúa en lo atemporal. Es y existe sin referencia al tiempo. Por ello Noche estaría en lo atemporal.
El Viento es como el fuego del Dragón, las llamas que salen de la boca del Dragón, y la Noche es como las raíces de la Semilla. La Noche está antes de la manifestación, pero muy cerca. Es la puerta del amanecer.
El Dragón, la solidaridad, el Viento y la Noche sirven para mostrar cualidades de lo sagrado. Lo sagrado, lo anterior al tiempo, se presenta como algo que te cuida y te nutre (el Dragón), pero también se presenta como algo que quiere dialogar contigo (Viento).
Lo atemporal sirve como carta de presentación de aquello que nos busca desde dimensiones superiores: aquello que nos espera, nos cuida y nos guía.

EL SELLO OCULTO:
Como sello, la Noche es el oculto-gemelo del Espejo. El ensueño no es sólo un sueño, sino que conecta con la realidad, proyectando nuestras intenciones y deseos. Ensoñar la abundancia es visualizar para ir construyendo la realidad, co-creando. Siendo conscientes de lo que somos y hacia dónde vamos, podemos manifestar la luz en nuestros sueños para que se haga realidad.
Parece contradictorio, pero nada es más real que el ensueño.
La Noche no es el presente de soñar la destrucción y la maldición, sino la abundancia y la bendición. Es co-crear un presente de exuberancia. Estamos hablando de la Noche y su oculto el Espejo; descubrir la realidad Dios en cada persona.
El Espejo es pura y simplemente la realidad, solo que a la realidad no se accede mirando lleno de conceptos falsos sino soñando la abundancia. La propuesta maya no es aquello de “piensa mal y acertaras“, sino piensa lo mejor y acertarás.

EL TONO 3:
El primer tono 3 que aparece en el Tzolkin está asociado a la Noche. En Noche siempre hay servicio. Hay una gran generosidad, creatividad, disfrute y realismo a través del ensueño.
Y recordemos que el servicio como tono tres siempre está asociado con la liberación como tono once.
Ver lo mejor, soñar, permitir la abundancia, configurar la realidad como abundancia es el tono tres, la misión de todos y de cualquiera. Así se presenta desde lo atemporal, eso que te busca desde realidades superiores.

EL COLOR AZUL:
Lo azul aparece por primera vez en la Noche, asociado al fuego, al presente y a la transformación.
Todas las experiencias del azul te transforman, que es lo propio del azul: la experiencia del ensueño de la NOCHE, la canalización de la MANO, el osar desde la inocencia del MONO y la creatividad del ÁGUILA.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El Bosón de Higgs y la Atlántida

EL BOSÓN DE HIGGS Y LA ATLÁNTIDA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la Impecabilidad sin esfuerzo”)

La confirmación de la existencia del bosón de Higgs en el año 2012, confirmada también en el 2013 con el acelerador de partículas, ha permitido encontrar en el mecanismo de Higgs la forma en que la luz se transforma en materia.
De esta manera, cuando hablamos del bosón de Higgs estamos hablando de materializar la luz, es decir, de hacer aparecer un cuerpo.

Esa es una de las propiedades que se considera existen en la Atlántida.
Está claro que la Atlántida no es un territorio suficientemente explorado por lo que se llama ciencia. Sin embargo, el bosón de Higgs o mecanismo de Higgs confirma que es posible la materialización y la desmaterialización de los cuerpos, así como la tele-transportación.

Curiosamente, o quizá deberíamos decir sincrónicamente, es decir, expresando una sincronía, el programa a través del cual se confirma la existencia del bosón de Higgs y por tanto la posibilidad de la materialización de la luz se llama Atlas.
De modo que Atlas viene a confirmar qué sucede en la Atlántida.

La experiencia de la Atlántida es la de la madurez

LA GUERRA ES ENERGÍA ATLANTE (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la Impecabilidad sin esfuerzo”)

A muchas personas les falta la infancia, pero otras sí tienen una infancia donde todo es maravilloso y la gente les trata con amor y juegos.
Es el equivalente a Lemuria. Cuando conectas con estos recuerdos puedes extraer conocimientos y sabiduría acerca de Lemuria.

Casi todo el mundo ha olvidado su realidad de niñ@ y cómo percibía la realidad, aunque muchos niños tienen recuerdos de otras vidas. Todos los niños tienen dones especiales que después, o bien son reconocidos por la sociedad y potenciados, o bien son olvidados, pero de forma innata tienen características personales maravillosas.
Cuando la persona vive en ese mundo sufre el contacto con la realidad de la tercera dimensión. Sufre desilusión y a veces, aunque se olvide, siente la frustración. Estos contenidos son propios de la desaparición de Lemuria. Conectar con ellos es conectar con Lemuria.

Pero hay dos formas de conectar con Lemuria, una es con Lemuria como lo maravilloso y otra con Lemuria como fracaso. Si te haces fuerte en la desilusión y no crees en nadie, ni en el amor ni en dimensiones superiores, entonces estás en la facción que destruye Lemuria.
Pero si conectas, a través de la expansión de la conciencia, con algo que en lugar de negar eso lo reafirma, diciendo “sí, el amor existe, lo he visto y lo he sentido; si, la maravilla existe, lo he visto y lo he sentido”, entonces estás conectando con las semillas de Lemuria, con los niños que dejaron los de Lemuria como semillas. Tu eres uno de esos niños cuando conectas con eso.
Y cuando conectas con lo otro, estás en tu parte que propicia el hundimiento de Lemuria.
Puedes conectar con tu niño de Lemuria o con tu lemuriano decepcionado. Puedes conectar con tu ángel o con tu anti-ángel. Son dos realidades que están dentro de ti.

Mientras, la experiencia de la Atlántida es la de la madurez de los que han perdido la ilusión y la fe, y entonces buscan hacerse fuertes y dominar.
Atlántida es un imperio. Han conseguido mucha sabiduría. Toda la fuerza y todos los conocimientos que provenían de Lemuria, ahora se utilizan en favor propio. Inicialmente es como si quisieran con eso redimir a todos y crear la realidad maravillosa. Pero como eso es una expresión del ego, finalmente lo que hacen es reforzar su propio poder, y entonces Atlántida es un imperio.
La Atlántida no es hundida por ellos mismos, sino que es derrotada y destruida por la propia realidad. La propia realidad la destruye violentamente, a través de terremotos, explosiones nucleares o como quieras identificarlo, ya que todas estas cosas han existido no una vez sino muchas.

Tú estás en esta Atlántida guerrera y belicosa cada vez que tratas de imponer tu voluntad a través de tu fuerza o poder, cada vez que abusas de tu sabiduría y engañas, cada vez que abusas de tu fuerza y dominas, o incluso cada vez que dominas a través de sentirte como víctima, poniendo en marcha una fuerza de empatía a favor tuyo.

Todo eso es Atlántida. Atlántida está utilizando la fuerza en favor propio. Se trata de dominar y gobernar. La guerra es energía atlante, y dentro de esa energía también está la guerra que se realiza a través de la autoagresión.

Pero podemos hablar de Lemuria y Atlántida como error o como éxito.
Está la Atlántida como fracaso, que es guerrera, o la Atlántida exitosa, que es la que recupera el amor.
Las dos experiencias básicas son por un lado la desilusión y la falta de fe, y por otro el ego y el todo para mí. Cada vez que estás en la desilusión, en la incredulidad y en la falta de fe, estás en Lemuria. Cada vez que estás en el ego, en yo, el yo fuerte y dominante, estás en Atlántida.

El ascenso, la elevación y la entrada en la Atlántida

ENTRAR EN LA ATLÁNTIDA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la Impecabilidad sin esfuerzo”)

En nuestra historia oficial, o en la extraoficial, ya que quizá la historia ni siquiera reconozca a la Atlántida, se considera que la Atlántida se hunde en un determinado momento.
Esto es posible en una determinada dimensión. Pero quizá no es la Atlántida la que se hunde, sino la humanidad la que desciende.
Estamos hablando en el territorio del “quizás”, que es un territorio resonante.

Quizá la Atlántida no se puede hundir, porque corresponde al territorio espiritual, pero sí se puede entrar en la Atlántida.
Nosotros, en este presente, en este momento, en esta vida, dimensión y encarnación, podemos entrar en la Atlántida, porque es una realidad espiritual.
Se habla del hundimiento de la Atlántida, pero hoy podemos hablar del ascenso, la elevación y la entrada en la Atlántida.

Lemuria, desde el macrocosmos y el microcosmos

EL SENTIMIENTO DE LEMURIA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la Impecabilidad sin esfuerzo”)

Lo importante no es saber lo que sucede fuera de ti sino despertar la conciencia y reconocer qué sucede dentro de ti. Claro, estamos hablando cuánticamente.
En otro nivel de acontecimientos puede ser destacable qué sucede fuera, pero lo importante es saber qué traduce dentro de ti eso, para despertar la conciencia en esa dimensión de la realidad donde todo lo que sucede en lo grande y en el macrocosmos también sucede simultáneamente en lo pequeño y en el microcosmos.

Puedes mirar fuera y ver qué sucede en lo grande y en el macrocosmos, estando únicamente pendiente de describir el exterior. Claro, solo en la medida de lo posible, porque lo grande es mucho más grande y estás tratando de unir descripciones parciales. Pero, entonces, la conciencia está fuera.
El macrocosmos, la realidad grande, se reproduce simultáneamente en todos los microcosmos, de los cuales tú eres uno de ellos.

La mirada al interior puede ir reconociendo todo aquello que a través el estudio y la información exterior sabes que sucede fuera, con la diferencia de que lo grande no puedes abarcarlo desde lo pequeño. Sin embargo, puedes abarcar lo grande cuando la conciencia está puesta hacia lo pequeño, hacia lo que eres tú, hacia la vida que late; cuando está presente y activa en plenitud, en diálogo contigo.
Desde ese punto de vista podemos considerar que todas las tradiciones y todos los símbolos están expresando parte de ese proceso entre el macrocosmos y el microcosmos, entre lo exterior y lo interior.

Si nos centramos en los mitos, sus lenguajes y diálogos, tenemos la expresión de ese diálogo que se realiza con dimensiones superiores. Si hoy miramos hacia los contenidos de Atlántida y Lemuria, encontramos descripciones de lo grande pero que también suceden en lo pequeño; descripciones exteriores que posiblemente también sucedan en el interior, en el microcosmos.

La descripción de Lemuria hace referencia a una sociedad ideal, encargada de la elevación de la humanidad, que es hundida por los mismos habitantes de esa civilización a causa del desencanto, desilusión y la sensación de ser engañados, porque la realidad no coincide con lo ideal.
Al encontrar el sufrimiento en otras personas, la civilización de Lemuria se desilusiona y pierde la fe y la confianza en aquella energía superior en la que creían estar situados y con la que creían colaborar. Al ver ese sufrimiento exterior, se desilusionan y decepcionan.
Al final unos van en contra y otros simplemente se decepcionan, siendo el resultado final que deciden hundir esa civilización y hacerla desaparecer, dejando unas semillas, que son unos niños que volverán a dar continuidad a aquel sueño y civilización maravillosa.

Eso está traduciendo un proceso que puede suceder en todas las personas, que es la desilusión ante el abandono de la infancia. Hay personas que nunca han tenido una infancia con momentos ideales, felices y maravillosos, donde todo es amor y risas, pero hay personas que sí los han tenido, y entonces puede haber un momento en el que, incluso sin pensamientos ni creación de imágenes, sientan una desilusión, traduciendo esto el sentimiento de Lemuria.
Mientras, el caso de la Atlántida es el paso a la madurez.

El perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.

EL PERRO (Libro de los Sellos)

El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.
Es perfecto en sí mismo, al corresponder al tono 10 de perfección.
Es el amor que surge desde nuestro corazón, de forma espontánea, sin obligaciones ni deudas; con alegría, desde nuestro niño interior.
No está asociado al sufrimiento ni al dolor, sino a la alegría del Mono, que es su oculto.
El amor es el fin del mundo, por lo menos del plano, y se puede vivir en un mundo plano descubriendo que eres más feliz y tienes mejor salud y hasta prosperidad cuanto más pacífico, tolerante, respetuoso, solidario y cosas así seas y enseñes a tus hijos. Pero si el intento es hacia el amor y además incondicional, a lo que te aproximas es al final de un mundo plano y el comienzo de la elevación, o sea a las puertas de otra dimensión.
Hay por lo tanto otro valor asociado al Perro–amor, y es su valor vibracional, como puerta de acceso a dimensiones superiores.
El amor, o sea el Perro, es como un espejo, pero un espejo como el de Alicia en el País de las Maravillas, o sea el acceso a otra realidad.
El Perro ocupa justamente la horizontal 10 y es un final, porque la horizontal 11, o sea la que sigue a la 10, ya no continúa sino que refleja, apareciendo los ocultos en una relación especular, siempre sumando 21. El Perro, horizontal 10, y el Mono, horizontal 11, son lo mismo como ocultos que son, y ocupan la línea del horizonte. El horizonte es la frontera del cielo, y ese es el lugar del Perro.
El Perro, onda 14 del Tzolkin, ocupa el segundo lugar en el castillo 4, el lugar del desafío o del regalo. Como onda segunda su verdadera naturaleza es similar al Mago, que es la segunda onda del Tzolkin, o sea supone aprendizaje, desafío y regalo, y como es blanco supone refinar, pero la madurez, o sea el trabajo realizado, es la expansión de la conciencia para poder acceder a la quinta dimensión, éter o cielo.

EL NÚMERO 10:
La primera vez que aparece el Perro en el Tzolkin es como tono diez, que significa lo perfecto, perfección, de modo que su presencia en el programa inicial representado por la primera onda ya nos informa de que el amor incondicional es lo perfecto, la perfección, por lo menos en esta dimensión.
Otra cosa es dotar de contenido esa información, o sea saber qué es amor incondicional. Pero incluso desde la tercera dimensión más egótica e insolidaria, el amor solo lo podemos asociar a paz, tolerancia, respeto, colaboración y cosas así con las demás personas. De modo que la propuesta desde el Tzolkin es que lo perfecto no es que todo sea tuyo, ni que tú seas el más poderoso, sino que la perfección está en la relación que mantienes con los demás.
El Perro como sello 10 habla de perfección, y perfección habla de proceso.
Es decir que el amor es la perfección en esta dimensión, pero no es algo hecho, sino algo que se va haciendo, o sea una consecuencia de un proceso perfeccionante de descubrimiento.
El amor es un descubrimiento y un trabajo. Es un descubrimiento y un trabajo porque eres libre. Libre para quererlo o rechazarlo. Es un descubrimiento como posibilidad y es una tarea, un trabajo realizarlo.
El número diez, al que normalmente asociamos la perfección y el amor incondicional, también necesitamos asociar su valor de Espejo (onda número 10). En el 10 aparece la línea del horizonte, lugar donde el Perro (10) se transforma en Mono (11); lugar donde el amor se trasforma en alegría; lugar donde cumplido con el amor se inicia el ascenso a la iluminación.
El Perro 10, animal terrestre, inicia el ascenso elevándose como Mono, animal que habita elevado sobre el horizonte en los árboles. Pero los árboles son la fotosíntesis, la iluminación. El Espejo ayuda a ese cumplimiento.
El Espejo es también un diez, es la perfección que te lleva a la onda central, donde te sanas y te iluminas.

EL SELLO OCULTO:
Pero hablar del Perro en el Tzolkin únicamente como amor incondicional o perfección es demasiado esquemático, aun siendo válido. El Perro está asociado al Mono, que es su oculto, y siendo el Mono lo que expresa la alegría, está claro que también hay que hablar de alegría, porque no es posible hablar de amor sin alegría.

EL LIBRO DE LOS SELLOS