La preocupación ocupa un lugar

La preocupación ocupa un lugar en los espacios mentales o espirituales, similar al que ocupan las cosas en los espacios materiales.
Por eso cuando sitúas preocupación en tus espacios mentales, impides la lucidez. El espacio de la lucidez y de la luz lo ocupas con preocupaciones, de modo que le privas a la luz de su espacio, y también al gozo, a la alegría y al amor.
Y si le privas a la alegría, al amor y a la lucidez de su espacio, no estás en la dimensión de lo óptimo, sino en la dimensión de la carencia.
En realidad, los problemas no existen. Solo existen las soluciones, que es hacia donde confluyen y se dirigen todas las fuerzas espirituales.
Ante cada posible encrucijada o dificultad, hay un ángel o ser espiritual abriendo la puerta. El único problema es no fluir y no alinearte, debatiéndote y tratando de agarrarte a todas las cosas.
Entrar en la resonancia es ser canal, entrar en el canal, sin anticipar.

Puedes elegir no expresar peligros

29/3/2017
Las cosas tienen cuerpo. El ser humano tiene cuerpo y en ese sentido es igual que las cosas. Pero el ser humano puede elegir, y las cosas, en nuestra dimensión al menos, no. Las cosas no pueden tomar decisiones ni elegir.
A una piedra su inercia le hace obedecer las leyes físicas (gravedad, etc.), sin embargo, el ser humano puede elegir. Si está dormido sigue la inercia, pero cuando está despierto elige.

Se trata de ocupar ese espacio, donde estás despierto y eliges. Puedes tener una tendencia a sentirte rodeado de peligros, quizá porque en tu infancia te trataran descuidadamente o te hubieran sobreprotegido. Las dos cosas te llevan a lo mismo. Muchos castigos y amenazas, o mucha sobreprotección te pueden hacer sentir inseguro.

Puedes estar en esa inercia toda tu vida, defendiéndote de peligros inexistentes, solo porque no has crecido espiritualmente y sigues siendo un niñ@ asustad@.
Saber que puedes elegir es fundamental.
PUEDES ELEGIR. Comprueba la realidad.

Al comprobar la realidad muchos encantamientos desaparecen, porque no son reales.
A partir de ahora puedes elegir cómo hablar; elegir no expresar peligros. Ten en cuenta que muchas veces hay un engaño cuando hablas de peligros y luego te valoras si los resuelves. Eso es un engaño.
Cuando miras lo que ha pasado quizá te des cuenta de que todos los peligros han representado la posibilidad de una mejoría o un aprendizaje. En ocasiones era algo para atraerte a la realidad, para despertar y demostrarte que podías vivir cosas y pasar a través de grandes dificultades.
Puedes estar depresivo cuando no estás eligiendo, pero cuando eliges, nunca lo estás. Aunque te equivoques, no importa. Siempre te sentirás bien.

Onda evolutiva del enlazador de mundos

ONDA EVOLUTIVA DEL ENLAZADOR DE MUNDOS:

Cuando sitúas la onda del enlazador en el Tzolkin de ondas, aparece en el sexto lugar, es decir, los 13 tonos de la onda del enlazador se superponen con las 13 formas en que aparece el enlazador. De esta manera el enlazador es como un diccionario, o sea una traducción.
Podemos encontrar los 13 tonos de la onda encantada traducidos, pero de cualquier onda encantada, bajo la forma del enlazador, en las 13 formas en que aparece.
La luz toma una forma para cumplir una misión y eso es el dragón, pero el enlazador es la segunda formulación de esa luz que ha tomado una forma para cumplir una misión. Por eso las 13 formas del enlazador, asociado numéricamente a los 13 tonos, también son una expresión de la luz cumpliendo una misión.

El enlazador 6 es la PRIMERA forma del enlazador, por lo que en el propósito del enlazador, enlazador 1, siempre subyace su característica de 6, que es una puerta por su referencia a la columna 6, asociada a las columnas de Hércules y puerta a la inmortalidad.

La SEGUNDA vez que aparece el enlazador es como enlazador 13 y se superpone al segundo tono de la onda del enlazador, que es la mano 2.
De esta manera, el enlazador asocia el tono 2 a la transcendencia, pero también a la mano. En ese sentido unimos, con alguno de los cien ojos con que se debe considerar el Tzolkin, la presencia de nuestros amados peregrinos de la sierra madre, redimiendo sus ofensas al amor como expresión del arquetipo humano, es decir, haciendo un acto sagrado del juicio de Osiris en favor de toda la humanidad. La mano azul siempre nos trae a la presencia el venado azul, y en concreto la mano 2 es el venado azul como otro, es decir, todo lo que tú puedes hacer por el otro sin esperar recompensa en esta dimensión, solamente por reconocer lo sagrado en el otro.

La TERCERA vez que aparece el enlazador, que como 3 hace referencia a la misión, es como enlazador 7. En esa resonancia aparecen los contenidos de la estrella 3, o sea, la sociedad celeste.
La tercera presentación de la onda del enlazador es la estrella 3 y se superpone sobre el enlazador 7.

La CUARTA forma, que es la que va a decir el “cómo”, o sea cómo ser puerta, aparece adoptando el propósito de enlazar, enlazador 1. Cuando tu propósito es ser enlazador estás creando una puerta, estás abriendo una puerta a la inmortalidad del otro. Si esa es tu decisión, el suceso vendrá después, desde dimensiones superiores, porque tú solamente necesitas abrir la puerta.
Lo que se superpone con el enlazador 1 como cuarta expresión del enlazador, es la luna 4 y aporta la emoción expresada por la luna, como expresión del “cómo” ser enlazador. De modo que el enlazador 1 es una expresión de la emoción.

La QUINTA vez que aparece el enlazador, correspondiendo al tono 5 de la onda del enlazador, que es lo que va a dar fuerza a ese propósito, está expresado con un tono 8, enlazador 8, que es la integridad en el propósito. Da igual tu debilidad personal, porque no es una cuestión de voluntad, sino que es algo que sucede en el corazón, esa alineación desde tu corazón con el corazón del cielo.
El tono 8 es una puerta, porque corresponde a la columna 8, que también es una de las columnas de Hércules. Lo que aparece ahí es un programa o diseño realizado en el corazón de la realidad Dios.
Si la integridad es ser tú mismo, la realidad que está dentro de ti es la semejanza de Dios, y lo que te aleja de esa semejanza de Dios es justamente lo que te hace pesar en el juicio de Osiris, que es el odio, el miedo, la envidia, etc., y lo que te devuelve a esa integridad es el amor. Por eso, es lo que da fuerza al propósito como expresión del tono 5.
La quinta expresión del enlazador es el enlazador 8, de la onda de la tormenta, que es una de las expresiones de Huracán, y en la onda del enlazador es el perro 5.
De modo que el enlazador 8, que da fuerza al propósito, también es traducido por el perro 5; es como decir que el amor incondicional siempre va a dar fuerza al propósito enlazador.

La SEXTA presencia del enlazador es con el tono 2, enlazador 2, y ahí vemos cómo el dos y el seis van unidos, donde el 6 es una de las columnas de Hércules. Está asociado con el mono 6, conteniendo esa puerta, que también está presente en el enlazador, una referencia al osar.
El mono, además de ser una forma del dragón, también es una forma del enlazador (familia Cardinal).
El mono 6 como sexto tono de la onda del enlazador también se va a situar en la sexta columna de Hércules.

La SÉPTIMA formulación del enlazador es el enlazador 9, que es una forma resonante del enlazador, ya que es la forma en que aparece en la columna resonante impulsando hacia la transcendencia. Sobre este enlazador 9 se superpone el humano 7, que es el séptimo tono de la onda del enlazador.

En el enlazador 3, que es la OCTAVA vez que aparece el enlazador, se unen los contenidos del servicio, desde la onda de la semilla, y de la integridad, justamente con el caminante del cielo 8. La integridad del caminante del cielo se superpone sobre el enlazador 3 de la onda de la semilla.

En la columna 9, es decir la NOVENA presentación del enlazador, está el enlazador 10, que es la forma donde se expresa la perfección y el amor incondicional del voluntario, ya que es el tono 10 de la onda de la tierra, y se superpone en esa expresión de amor incondicional del voluntario con el mago 9. Esa expresión del amor incondicional del voluntario que aparece en la novena presentación del enlazador, en la onda del enlazador aparece como mago 9.

Pero en la DÉCIMA presentación del enlazador lo que se ve es el enlazador 4 de la onda de la noche. La décima forma en la columna que expresa justamente el amor incondicional, es con el tono 4 de la onda de la noche que expresa el ensueño, es decir aparece con algo que significa “cómo”. El enlazador 4 es el enlazador que actúa como la noche, y aparece como el águila 10, o sea como una forma de enlazar las cosas a través de la visión amorosa. La visión amorosa de la realidad es una forma enlazadora perfecta.

El enlazador 11 es la DECIMOPRIMERA vez que aparece el enlazador. Hay un gozo en esa forma oculta de cumplir tu misión con respecto al otro, propia del enlazador, que no olvidemos es una expresión de la solidaridad del dragón, pero también de la alegría y desinhibición del mono. También es como la luna, ya que la luna 4 es similar al enlazador 1. La traducción del enlazador 11, como decimoprimer lugar de la onda del enlazador, es el guerrero 11. También hay una expansión de la conciencia gozosa en ser enlazador.

La DÉCIMOSEGUNDA forma en que aparece el enlazador es como enlazador 5, dándole fuerza al viento, y siendo traducido por la tierra 12, o sea ese voluntario en favor de todo lo existente.

Precisamente el enlazador 12, en favor de todo lo existente, aparece en DÉCIMOTERCERA posición. El enlazador 12 se sitúa en la columna 13 y contiene una forma de colaborar con todo lo existente desde la onda del águila, es decir a través de la forma de mirar, a través del ver. Hay un ver amoroso que es transcendente. El tono 13 de la onda es el espejo 13.

Columna 4
La otra forma en que aparece la onda del enlazador es precisamente en la CUARTA COLUMNA. Todos los tonos 4 que van desde la onda 6 hasta la onda 18 expresan la onda del enlazador. Así, el enlazador está asociado al cómo. Hay una manera de ser, una manera de actuar que es enlazadora.
Pero también está haciendo referencia a que esa manera de actuar que expresa el tono 4, se sustenta sobre los otros contenidos del cuatro, que son la semilla (sello 4) como programa y el sol (onda 4) como iluminación.
Hay una manera de ser que traduce un diseño, pero lo que contiene es la luz. Y algo así es lo que encontramos en la autoexistencia.

En esta dimensión en que nos encontramos tenemos una conexión en el interior que nos conecta con dimensiones superiores.
El desapego es una puerta a esa conexión.

El enlazador de mundos

EL ENLAZADOR DE MUNDOS (Libro de los sellos)

El Enlazador representa el desapego y la clarividencia; dejar ir, liberar para enlazar con otro presente.
Enlaza con la dimensión celeste y con la dimensión maternal de la Tierra. Ayuda a integrar mundos, ideas, creencias, personas, amigos que no se conocen; tendencias diferentes; mundos distantes; lo personal y lo laboral; masculino y femenino; singular y plural; creatividad y lógica; sentido y sensibilidad.
Pero para enlazar y unir hay que respetar. Unir sin respetar sería más bien anexionarse, apropiarse, forzar, o cosas así. La propuesta a través del Enlazador sería más bien unir con desapego, es decir sin ego, con una actitud de soltar, desaprender, deshacerte de viejos patrones.
El desapego requiere confianza y entrega. Es un nivel de madurez.
Al Enlazador se le suele atribuir una relación con la muerte, pero para nosotros está relacionado con el desapego, que es la muerte y el abandono de los apegos, de alguna manera ir hacia lo nuevo, sin miedo.
Y sobre todo el Enlazador está asociado con la capacidad de enlazar con otras dimensiones, de encontrar cosas nuevas, como el viaje de Colón, que pertenece a la onda del Enlazador.

LA SEXTA COLUMNA:
El número seis del Enlazador se corresponde con la sexta columna, que es una columna de portales dimensionales. Así, el Enlazador es una puerta. Todas las puertas enlazan lugares diferentes. Sólo hay que abrirlas para pasar.
El Enlazador es una cualidad existente en todas las personas, de poder enlazar a esa puerta. El Enlazador está dentro de cada uno, y es el sello y la garantía de éxito, incluso a través del error.

EL SELLO OCULTO:
El Enlazador de mundos es el sello oculto del Águila, que está asociado a la creatividad, intuición y visión. Desapegarnos de la realidad diaria nos permite tener una visión más global pero a la vez más profunda de las cosas, y, desde ahí, la intuición y la creatividad están a nuestra disposición.
Y viceversa, cuanta más creatividad, más te favorece para entrar en conexión o enlazar con otras dimensiones.
Con lo cual, la creatividad está asociada de alguna manera al resultado de encontrar formas de vida más allá de los límites restringidos. Los límites restringidos son, entre otras cosas, los límites del ego.
El desapego expresado por el Enlazador está hablando de una forma de viajar sin ningún peso que te pegue a la tierra, de acceder a otras dimensiones convirtiendo desapego en despegue, despegado del cuerpo, porque el Águila se despega de la tierra y enlaza con su vista dimensiones más allá.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

ONDA DEL ENLAZADOR DE MUNDOS: Del 14 al 26 de abril

ONDA DEL ENLAZADOR DE MUNDOS: Del 14 al 26 de abril

La onda del enlazador es la segunda onda del segundo castillo, o dicho de otro modo es la onda 2 del castillo 2, y como no puede ser menos viene expresada por el segundo color que es el blanco.
Si el dos hace una referencia al otro, esta onda contiene al menos por triplicado esa referencia. Por ese motivo la persona no puede ser ego, yo, sino “otro”, y de esa manera descubre su química, que es de unión, de enlazar y de tender puentes y conexiones con el otro.

No es el atrapamiento del otro, como vemos que está hoy tan de moda y tan de manifiesto. La publicidad trata de atrapar al otro pero para vaciar sus bolsillos; la política trata de atrapar al otro, también para vaciar sus bolsillos, endiosando a sus líderes; y cierto tipo de sexualidad trata de convertir al otro en una cosa.
Pero el enlazador lo que expresa es la solidaridad y el desapego. Expresa la solidaridad porque pertenece a la familia del dragón, es decir, es luz procedente de dimensiones superiores que entra en la forma para cumplir una misión.
El enlazador también es el dos del dragón, por lo que es la onda dos del castillo dos, apareciendo con el color 2 blanco, pero también es el dos del dragón.

El enlazador presenta un simbolismo complejo, y por lo tanto más necesario de atención, porque hay un misterio y un regalo en ello. El enlazador es la segunda forma en que aparece el dragón (familia cardinal), que es la luz cumpliendo una misión, que toma forma, como explica el Bosón de Higgs.
Lo primero que hace la luz, el fotón, es transformarse en materia en el Bosón, y decimos que eso lo hace cumpliendo una misión, desde esa energía que se ocupa de todos, que inicia, instruye, nutre y se interesa por todos los seres.

Pero ese mismo dragón que es el Bosón de Higgs, visto desde otro ángulo aparece como un enlazador, como algo que une. Es importante encontrar en la luz el significado de unir, porque cada vez que tu conciencia recibe un extra de luz, se siente más unido a todas las personas.
La iluminación no te hace ver como malvadas a las demás personas ni despierta energías destructivas, sino que, al contrario, refuerza tu conexión con las demás personas y con la realidad en cualquier forma en que aparezca, porque aumenta tu capacidad de amar.
La iluminación activa lo que te une, despertando las neuronas espejo y la empatía. La iluminación te hace amar y no destruir.

Por un lado, hay una fuerza en la sociedad que impulsa frenéticamente a construir y fabricar cosas para que se deterioren y se rompan, o para que “pasen de moda”, de forma que sea necesario fabricar y comprar otra cosa nueva.
Por otro lado, hay otra corriente que se encamina hacia el reciclado, la conservación y la sanación, y hacia la modificación de la forma de vivir y la ampliación de la conciencia como forma de sanarte.

En la primera versión, la de fabricar y romper para consumir, el cuerpo se trata como robot y entonces parece que el ideal no es sanar sino, a través de operaciones, poner prótesis y dispositivos.
Parece entonces que vamos en dos direcciones. Aquí vemos que la libertad y el ser humano están asociados a la luz cumpliendo una misión de manera enlazadora, uniendo, no deshaciéndote.

Podríamos pensar que el enlazador, que también significa la muerte y el desapego, te invita no a unir sino a deshacerte de las cosas, pero si miramos la onda del enlazador, que es la forma blanca del dragón, es decir la forma emocional y amorosa del dragón, vemos que lo primero que propone es la MANO (tono 2 onda enlazador), que es la impecabilidad de la acción, la sanación y, muy importante, el reconocimiento de en qué momentos actúas en contra del amor. Es decir, se sitúa en un plano emocional, no físico.

El tercer elemento es la ESTRELLA, reforzando lo que te une a las demás personas, que en definitiva es la luz y por tanto esa iluminación que te permite amar a todas las personas.
En cuarto lugar aparece la LUNA, que es la emoción y el agua. Y en quinto lugar lo que le da fuerza es el amor incondicional del PERRO. Consecuentemente no vemos nada que contenga la idea de deshacerte de nada ni de nadie, ni de trozos de tu cuerpo, sino al contrario, de lo que habla esta onda es de luz y amor.

En sexto lugar, como puerta, está la alegría y la recuperación de la inocencia (MONO), y en séptimo lugar, como canalización, está la libertad (HUMANO). En octavo lugar está la integridad del CAMINANTE DEL CIELO y en noveno lugar, dándole también fuerza para llegar a la transcendencia, vemos al MAGO, que también es una consideración amorosa de la realidad.
En décimo lugar, como perfección, está la visión de la maravilla del ÁGUILA, y en el lugar once, como liberación de luz, vemos la expansión de la conciencia del GUERRERO.
Como 12 está la TIERRA, con esa alineación con el corazón del cielo que te convierte en un voluntario; un voluntario para vivir la vida tal y como aparece, porque reconoces que el orden está sustentado desde dimensiones superiores.
Y como 13 te sitúas en el ESPEJO. Aquí la espada no es el bisturí que quita las arrugas, sino que el espejo y el cuchillo de obsidiana es la ley del amor, el in lak’ech, es decir, lo que te une a todo.

Cuando el hombre no respeta la tormenta

21/3/2017
Cuando el hombre, con su prepotencia, no respeta a la tormenta, sino que trata de sojuzgarla, impedirla, frustrarla o dominarla, entonces es cuando se producen las enfermedades. Aparece la tristeza y la desubicación, y la persona no sabe quién es porque pierde su alma porque se ha desconectado de la madre tierra.

Cuando en lugar de aparecer la tormenta en su plenitud, el hombre considera que lo mejor no es el programa que despliega la tormenta, de resurrección y hechos milagrosos, sino que lo considera adverso, luchando contra él y tratando de imponer su propio programa como positivo, adecuado y bueno, que normalmente significa que es bueno para ese individuo pero no para todos, entonces la tormenta se ve negada y no puede desplegar sus maravillosos y amorosos hechos milagrosos y el ser humano se ve desprovisto de ese poder de resurrección.

Las ideas necesitan de las palabras

26/2/2017
Las ideas necesitan de las palabras. Las ideas son como una energía eléctrica, que viene de otro momento hacia donde estás tú, y necesitan de las palabras para convertirse en una energía en el aquí y en el ahora.

Las palabras traducen esa energía eléctrica que viene de otro lugar, otra dimensión u otra persona, a través de la telepatía, y necesita ser convertida en palabras para entrar en el presente, en el tiempo del aquí y del ahora, en el espacio actual.

Por eso es tan importante cómo el ser humano aprende a entender lo que se dice y a expresarse. Esa es la primera enseñanza, donde está aprendiendo a transformar la energía eléctrica viajera en energía electromagnética, donde tú estás.

La primera tarea es aprender a hablar. Eso es equivalente a construir el reproductor.
La segunda tarea es canalizar. Eso es sintonizar, eligiendo libremente desde tu libertad y no desde tu reactividad, de qué quieres ser canal.

Parte de la actividad del ser humano es ser canal, ser transmisor de algo, ser profeta.
Parte de la actividad del ser humano es ser sacerdote, profeta y rey. Y ser profeta es ser canal.

Los seres humanos somos muy parecidos a las antenas

26/2/2017
Los seres humanos somos muy parecidos a las antenas. Antes no lo sabíamos porque no había antenas, ya que han comenzado a existir hace menos de doscientos años. Sin embargo, ahora puede haber más de 20 antenas por cada persona. Esto quiere decir que, si hay varios miles de millones de habitantes, puede haber varios miles de millones multiplicado por 20 de antenas.

Las antenas reciben la energía eléctrica y la transforman en energía electromagnética, o bien al revés, reciben una energía electromagnética y la transforman en una energía eléctrica. Quiere decir que las antenas reciben y emiten, o emiten y reciben simultáneamente.

Los seres humanos también reciben y emiten vibraciones. Puede ser que reciban una vibración y la transformen en un discurso, modificando el tipo de energía. O bien reciban un discurso y lo transformen en una vibración emocional. Hay un intercambio entre la emoción y el discurso.
Por eso conviene ir al origen de esa vibración o discurso, para ver de dónde procede lo que estás diciendo o lo que estás sintiendo. Hay un momento en que conviene verificar qué es lo que estás transmitiendo.

Las palabras son ayudantes. Son nuestros aliados angélicos

18/2/2017
Las palabras son ayudantes. Son nuestros aliados angélicos. Podemos creer que las palabras son cosas inertes, pero, como expresión y embajadoras de dimensiones superiores, son ángeles y fuerzas vivas llenas de vida.
Claro que para encontrar eso necesitas haberte encontrado con tu ser espiritual y haberlo reconocido. Entonces, las palabras se convierten en fuerzas vivas, con fuerza propia activa que crea la realidad.

Las palabras pronunciadas desde la integridad te rescatan de la incoherencia y te hacen más íntegro, en un feedback que se retroalimenta. Por eso, ante la imagen de una persona, aunque no necesariamente ante su presencia física, puedes decir “gracias”, decir “perdón” y decir “te amo”, y entonces situarte en la integridad. Desde la integridad todas las afirmaciones toman fuerza y te construyen, porque te conectan con tu ser auténtico. La integridad da plenitud a la palabra, porque su vibración transciende el tiempo y el espacio.

Por eso son útiles las crisis, los momentos donde se demuestra que has perdido el rumbo. Son los mejores momentos para encontrarlo, pero desde la integridad.
Los momentos donde parece que eres una víctima son los apropiados para abandonar definitivamente ese juego, porque no eres una víctima ni lo has sido nunca, y puedes agradecer a las personas que antes odiabas, ya que ellas te ayudan a encontrarte con tu ser espiritual; te ayudan a ser libres.
Las palabras son nuestros ayudantes, siempre dispuestos.

En la mitología egipcia el dios Thot es el inventor de la escritura, pero también de todas las palaras. Con la palabra “dios” queremos nombrar un concepto científico, es decir, experimentable, en una época en la que todavía no se había inventado la ciencia experimental tal y como la concebimos ahora.
Entonces, este concepto que nombramos como Thot era el inventor de todas las palabras. Conocía todas las palabras que una persona había dicho, pensado y escenificado. Thot reconocía las palabras dichas, pensadas y también las transformadas en acción, y con una balanza las pesaba, ya que era el encargado de determinar que una persona podía entrar en una dimensión superior.
Él inventaba las palabras para ayudar a las personas a liberar su alma. Por eso las palabras son ayudas para entrar en la dimensión del gozo, el amor y la paz. La palabra dicha desde la ecuanimidad, el amor y la paz, permanece, mientras que las otras desaparecen, porque no son reales.

Las palabras son nuestros ayudantes celestes. Tu simplemente las pronuncias desde el corazón y ellas se encargan de todo. Te abren todas las puertas.

La realidad aparece sola cuando tú modificas tu interior

17/2/2017
La realidad aparece sola cuando tú modificas tu interior.
La realidad, que es la expresión de dimensiones superiores y del corazón amorosa de la vida, o sea de Dios, quiere comunicarse contigo. El problema es que el ego distorsiona la realidad y te impide esa comunicación. Entonces, la evolución que sucede al despertar el ser espiritual es desmontar toda esa visión de la realidad creada desde el ego y abrirse a la realidad de dimensiones superiores que viene a ti.
No necesitas hacer nada, porque tú no la creas, de modo que el trabajo es desmontar los conceptos que has creado para sentirte seguro, y lo otro aparece, porque siempre te acompaña. Y, de hecho, posiblemente ya has venido a esta encarnación con esa conexión abierta a cumplir tu misión.