El juicio de Osiris, ¿sucede cuando mueres?

Algunas personas piensan que el juicio de Osiris, que relatan los antiguos egipcios constructores de pirámides, es lo que sucede cuando mueres.
Algunas personas piensan que hablar del juicio de Osiris es hablar de lo que sucede después de la muerte.

Y es fácil pensarlo, pero el juicio de Osiris es lo que estamos viviendo en este momento, donde hay una convocatoria al despertar espiritual y a encontrar lo que te une a las demás personas. Las personas y las barreras están en el mundo de la forma. En la realidad material, si tú eres fuerte, rico o poderoso eres un problema para mí, es decir, si a ti te va bien, quizá me lo estás quitando, porque es un mundo de fronteras.

La forma es una frontera. Pero hay una realidad espiritual donde no hay fronteras. Puede haber conciencias despiertas, pero el límite de esa conciencia que sería la frontera reconoce al otro como “otro yo”.
Hay una convocatoria al despertar, porque hay una convocatoria a encontrar lo que te une, no a reforzar lo que te separa.

El juicio de Osiris sucede en este tiempo, porque se trata de que tu alma no pese, que pese menos que una pluma, y el significado es que, si el alma está constituida por los valores de la realidad material, entonces pesa.
Pero si ha encontrado la elevación que indica la pluma -la pluma indica el ave y el ave indica aquel que vuela, que se separa de la fuerza de la gravedad-, entonces es que has despertado espiritualmente.

Ese es el tiempo en el que estamos, en el tiempo del despertar. Por eso estamos en el tiempo del Juicio de Osiris.

Los Uros, la gente del agua

Nos encontramos en la onda del mono, el nuevo nacimiento, la experiencia de despertar a una nueva realidad que siempre ha estado, pero donde hace falta recuperar la inocencia.
En nuestros días todo esto tiene mucho que ver con los Uros del lago Titicaca, que no son Uros sino Jasoni, porque Uros y otros nombres que se les da son despectivos. Ellos son gente del agua, de aquello que viene más allá del sol. Gracias hermanos Uros, abuelos Uros, tatarabuelos Uros, porque algo viene de más allá del sol y también de más allá del humano.
Jasoni quiere decir hombres del agua. Tiene mil grafías, porque es una palabra fonética y puede ser escrito de la forma que quieras. Estamos hablando de un pueblo pacífico, que como el agua, no pone resistencia. Son maestros, porque esto es imprescindible para la sociedad de la estrella.
Hay una resonancia con aquel hombre del agua que buscaba el vellocino de oro, Jasón. Alguien les llama Uros, Chipayas, que ellos saben que son nombres despectivos, pero también son Jasonis, héroes.

Los Uros no se han extinguido, todo lo más, fusionado. Perviven. Gracias Jasonis, héroes de la paz.

Los ángeles y la familia del enlazador

Podríamos encontrar en lo expresado por el sello del enlazador, valores similares a los que se les reconoce a los ángeles. Los seres humanos estamos en una dimensión y la realidad Dios está en otra, y entonces los ángeles serían esas energías que enlazan la dimensión Dios con la humana.
De este modo vemos que lo que se atribuye al enlazador es lo mismo que se atribuye a los ángeles.

Vemos por otra parte que efectivamente el enlazador también es un águila, ya que es su sello oculto, y es justamente como se imagina al ángel, con sus alas. Podemos encontrar estos valores similares.

El enlazador también tiene una relación expresada por la familia, que le une al dragón. En el dragón vemos al Bosón de Higgs, donde el fotón se transforma en materia y hace aparecer la forma de las cosas.
A través de la forma de las cosas también puedes entrar en relación con la realidad Dios, reconociendo esa ley que dice que lo de arriba es igual que lo de abajo. Y es a través de la forma donde puedes comprender el mundo de la no forma.
Eso es una tarea angélica. La conexión con la energía angélica te conecta con esa sabiduría y esa realidad.

También estaría relacionado con el mono. Vemos valores angélicos en la inocencia, en la alegría y en esa experiencia de nuevo nacimiento.
También vemos una energía angélica en la expansión de la conciencia del guerrero.

Por ese motivo vemos en el enlazador a un ángel.
Y puedes ver esa energía-ángel expresada por tu relación con el enlazador.

La chakana escenifica un círculo de poder

La chakana también escenifica un círculo de poder. Tenemos esas cuatro escaleras, que son cuatro direcciones, y un lugar central.

Cuando haces la invocación de los arcángeles estás inicialmente convocando y abriendo las puertas del este, sur, oeste y norte.

Estás abriendo un círculo, pero en el centro está esa conexión multidimensional donde sucede el milagro.

Es imprescindible despertar la autoconciencia

Es imprescindible despertar la autoconciencia. Es imprescindible despertar el conocimiento de sí mismo, que son esas preguntas de quién soy, qué hago aquí, por qué estoy aquí, qué tengo que hacer, de donde vengo, a dónde voy y cosas así.
Es imprescindible despertar la autoconciencia. La autoconciencia está relacionada con el arcángel Miguel. Si tu autoconciencia, tu conciencia de ti mismo es elevada, eso te protege de las circunstancias exteriores que te rodean.

Sin embargo, si la conciencia de ti mismo está llena de complejos, de miedos, de cosas ancestrales sin resolver, entonces estás en una situación débil frente a los acontecimientos externos, no porque los acontecimientos externos quieran molestarte, sino porque quieren despertarte, ya que es necesario ese despertar de conciencia.
Para eso te has encarnado, para vivir en plenitud, y si estás atrapado en la reactividad, en repetir, en no saber quién eres, entonces las cosas te van a despertar.

Por eso cuanto mayor es la autoconciencia, el reconocimiento de quién eres, de tu misión y tu ancestralidad, cada vez esa frontera que tú eres, se ve reforzada.
Para eso es necesario el dialogar con el exterior. Esa es la función de Rafael, el diálogo con el exterior, hasta que descubres que el exterior con el que dialogas es la realidad Dios. Y cuando tienes ese tipo de experiencia se produce un nuevo nacimiento, una nueva refundación de tu esencia, es decir, desvelas la esencia.

Entonces, hay un momento en que la conciencia, la auto-conciencia en esta dimensión, es insuficiente; el diálogo con la realidad que te rodea es insuficiente y necesitas conectar con tu multidimensionalidad. Hay un momento en que a la autoconciencia le queda pequeña esta dimensión y se expande en otras direcciones, conectando con la multidimensionalidad.

La multidimensionalidad es una forma de vivir el presente, expandida. Cuando conectas con la multidimensionalidad de lo óptimo, tu circunstancia no te afecta, porque estás viendo la realidad desde otra dimensión donde todas las cosas tienen sentido, incluso el pasar por momentos difíciles.
Incluso te das cuenta de que esos momentos difíciles son los que más te ayudan a despertar y luego a expandirte en la multidimensionalidad. La multidimensionalidad está expresada por el arcángel Gabriel y el niño Jesús.
La multidimensionalidad necesita la autoconciencia, y la autoconciencia necesita el diálogo con el exterior. Cuando se produce la expansión de la multidimensionalidad es cuando aparece la poesía, la belleza y la armonía, que es la expresión de Uriel.
La belleza y la armonía están asociadas a la humildad. Cuando te montas en la soberbia o en la agresividad o en cosas así, estás en la desarmonía; no estás en la belleza, no estás en la armonía, no estás en Uriel.

Y en algún momento se forma el tubo de luz ascensional donde se funde arriba y abajo. Entonces, simultáneamente eres el Cristo y María Magdalena. No hay fronteras entre ambos.

La Chakana y el Tzolkin


Nos situamos de frente al Tzolkin. Miramos el Tzolkin y vemos el lugar que ocupa el perro 11, que es el sello 50 en la columna 3, y el mono 12, sello 51 en la columna 3, y vemos su color negro contrastando con las demás casillas blancas.
Encontramos, abriendo una diagonal de casillas negras, la luna 4, kin 69, en la columna 4, y el humano 7-kin 72, también en la columna 4. Y vemos que esos dos lugares también están resaltados en negro. Y vemos también, siguiendo esas dos diagonales, la estrella 10 y el caminante del cielo 2, ambos en la columna 5.

La singularidad de estos lugares es que conforman una segunda línea de portales. Cada uno de los 20 sellos tiene una línea de portales hasta la columna resonante. Sin embargo, estos sellos que hemos citado, estrella-luna-perro-mono-humano-caminante, tienen dos portales.

Si miramos bien, vemos que el perro 11, la luna 4 y la estrella 10 conforman también una figura en escalera. Son tres escalones ascendiendo. Y el mono 12, humano 7 y caminante del cielo 2 también son tres escalones descendiendo. Si el horizonte está entre el perro y el mono, perro-luna-estrella es algo que sube.
También vemos que en el nombre de los sellos aparece algo similar: el perro se separa un poco de la tierra, la luna está algo más elevada y las estrellas están mucho más elevadas del horizonte. Vemos una línea ascendente.

En el mono-humano-caminante del cielo vemos una línea descendiendo. Son también 3 escalones. También nos cuentan una peculiar historia. Primero está el mono, luego aparece el humano. La evolución del humano a partir del mono forma parte de las discusiones entre los científicos.
Sin embargo, la línea es mono-humano-caminante del cielo. Mono puede significar como lo más antiguo, humano es como el presente. Cuando te quedas solamente a manejar los conceptos humano y mono, estás en el presente, has llegado a la dimensión del sufrimiento, no trasciendes. Estás solamente en la realidad de esta dimensión material asociada al tiempo. No estás en lo atemporal.

Sin embargo, si continúas el descenso de estos tres escalones mágicos, vemos que el mono se convierte en un humano, y el humano se puede convertir en un caminante del cielo. En estos momentos estamos en la tierra como lugar de sufrimiento, carencia, guerras, envidias… Si eres amoroso con la gente de tu alrededor, tienes la sensación a lo mejor de que no te devuelven lo que tu das. Si eres muy sensible, cualquier cosa te hiere.
Estamos en una dimensión de esfuerzo, de sufrimiento. Pero, hay un paso más, situarte en el valor del caminante del cielo, que en esta cuenta es el lugar 13 que asociamos a la trascendencia.

Entonces, vemos que en el horizonte están perro-mono, porque el perro y el mono en el lenguaje Tzolkin expresan la misma realidad, son ocultos entre sí.
Hay una elevación desde el perro, que en el lenguaje Tzolkin significa el amor incondicional. El amor incondicional te eleva hacia la luna, que es el agua, la emoción pura que te lleva al cielo y te hace encontrarte, como expresa la estrella, con que todos los demás seres humanos son seres de luz, son estrellas: el amor incondicional, perro; el agua pura de la luna, que es la emoción que te lleva al cielo; y la sociedad de la estrella, donde todos los seres humanos son estelares. Ahí hay una elevación que comienza con el amor incondicional.

Luego tenemos el mono, el humano y el caminante del cielo. El mono es la inocencia. Conectar con tu inocencia es parte del trabajo espiritual. Cuando conectas con tu inocencia, despiertas a otra realidad. Conectar con la inocencia te hace libre, porque eliminas pensamientos limitantes. Y eso se expresa como humano, asociado a la libertad y a los pensamientos elevados.
Pero hay un tercer salto que es el que te sitúa como un caminante del cielo. El amor incondicional te lleva a situarte en la sociedad de la estrella, donde todos los seres humanos son seres de luz, y la inocencia te lleva a situarte como un caminante del cielo, como alguien que está en el cielo.
Entonces, este concepto, caminante del cielo, se sitúa debajo de tus pies. Son tus pies, como expresión de la realidad, los que están en el cielo. Vemos que esto se adapta a esa figura que hemos descrito mono 12-humano 7-caminante del cielo 2, perro 11– luna 4-estrella 10.

Esta figura es media chakana. Esa figura aparece en la chakana. La chakana es una puerta, un puente entre dimensiones. El horizonte, el lugar donde se encuentra fácticamente es entre el amor incondicional y la recuperación de la inocencia, la conexión con tu alma.

Al otro lado del espejo, si entendemos que el espejo es la columna 7, encontramos la estrella 12, la luna 7, el perro 2, el mono 3, el humano 10 y el caminante del cielo 4. Vemos que de nuevo aparece una segunda línea de portales con la configuración de una chakana.
Entonces vemos que la chakana que aparece en el Tzolkin está como separada, como en dos partes. Pero si miramos qué separa las dos mitades, vemos que las columnas 6, 7 y 8 corresponden íntegramente al tercer castillo, castillo azul, y que contienen la experiencia del nuevo nacimiento.
El perro y el mono, el amor incondicional y la recuperación de la inocencia, conforman el horizonte, y en el centro aparecen las columnas 6, 7 y 8, donde sucede el nuevo nacimiento y que corresponde al castillo azul. Podemos considerar al castillo azul como al castillo de la conciencia, al castillo del presente.

El amor incondicional, perro, y la conexión con el alma, mono, te sitúan ante el presente, abren un presente iniciático, que es lo que aparece como tercer castillo.
Vemos que la chakana tiene en su centro un círculo vacío. Esas tres líneas, 6, 7 y 8 corresponden al círculo vacío, mostrando que hay un territorio con una materialidad, que está envolviendo otro territorio donde aparece ese vacío circular, mostrando una experiencia cumbre de naturaleza diferente del resto de las experiencias.
Aquí de nuevo encontramos un diseño. En el centro que corresponde al círculo vacío el Tzolkin va a situar las columnas 6, 7 y 8.
El primer valor asociado al 6 es enlazador de mundos. Enlazar dimensiones. La chakana entonces se muestra como un puente entre dimensiones según los contenidos que expresa el Tzolkin.
Al avanzar por ese puente entre dimensiones se produce la sanación, que es la mano, y el resultado de tu sanación personal, que es lo que está expresado con la mano, es que entras en la sociedad de la estrella, recuperas tu luz, sanas tu visión y entonces puedes encontrar que las demás personas son seres de luz.

En el centro de la chakana, que también es el centro del Tzolkin, hay una experiencia extraordinaria.

La chakana y su vocación enlazadora

Desde la vocación, desde la dimensión puente de la chakana, nos encontramos con hechos singulares, hechos que expresan una capacidad de sincronía mágica y maravillosa. Encontramos que la chakana, que se asocia con la cruz del sur, tiene su celebración el 2 y 3 de mayo, que es el momento en que la Cruz del Sur se ve más claramente en su forma de cruz latina.
En sí mismo, eso ya es una sincronía. Nos referimos al valor de la cruz en el viejo mundo y en el nuevo mundo. Nos referimos al valor símbolo no político, sino vibracional.
Pero resulta que, asociado a la fecha del 2-3 de mayo también hay un acontecimiento mítico-mágico que nos sitúa ante la presencia de un personaje arquetípico mundial, como es Buda y el camino de la iluminación desde tu trabajo personal.

En el 2 de noviembre, que es el momento polar al 2 de mayo, nos encontramos con hechos singulares, como es el inicio del calendario celta o calendario de los árboles en la tradición celta, que tiene también una emergencia en la festividad de todos los santos o todos los difuntos, que mantiene y hace presente de forma permanente la unión con tus ancestros.
La unión con tus ancestros es parte de la realidad de cada persona. Cada persona es la consecuencia de todos sus ancestros. Y el despertar de la conciencia en la relación con los ancestros es profundamente sanador para la humanidad.
El enlazamiento, el puente entre dimensiones de la chakana nos está situando ante ese trabajo espiritual búdico, pero también nos enlaza con la sanación de la ancestralidad y el respeto, el reconocimiento de los ancestros.

Mágica, maravillosa o extraordinariamente nos encontramos también con que esa fecha del 2 de noviembre contiene también un momento mágico como es el diluvio. El diluvio y un personaje como Noé que contiene el reinicio de la vida es relatado en la Santa Biblia como iniciándose el día 17 del segundo mes, entendiendo que Rosh Hashaná, el inicio del tiempo, sucede entre septiembre iniciado y principios de octubre.
Los meses del calendario judío son meses lunares, entonces tienen un desplazamiento, pero desde mediados de septiembre a mediados de octubre sucedería un mes, y al añadirle 17 días nos situamos en el principio de noviembre. Habitualmente se considera que esas festividades que se celebran el 1 y 2 de noviembre corresponden a ese momento.
Esta línea polar, diagonal que se forma entre el 2 de mayo y el 2 de noviembre es la compañera de la línea polar diagonal que se forma entre el 2 de agosto y el 2 de febrero, y las dos forman la X que está presente en la chakana.
En la chakana hay una cruz y una segunda cruz en forma de X. En la propia chakana está presente gráficamente, porque cuenta con una diagonal visible en el símbolo.

En la esquina que corresponde al 2 de noviembre se suelen situar los animales y las plantas. Eso hace presente toda una cadena ascensional hasta la aparición de los seres humanos, formando alineación con la luna y las estrellas.
Esas 4 fechas que forman el cuadrado corresponden al nivel del jaguar en cada escalera, porque todas las personas estamos hoy en el nivel del jaguar, paso previo a la elevación del águila.

El despertar del Buda

El despertar del Buda como resultado de tu trabajo interior es una experiencia maravillosa. El asceta se interioriza y conecta con su ser espiritual interior. Para ello necesita desconectarse de todas las personas, desconectarse de todos los grupos, romper la fidelidad al grupo, desaprender, romper la fidelidad a lo conocido, porque lo conocido está en la dimensión de la materia.
El viaje de Buda a la iluminación a través de la ascesis es similar a hacer el amor con tu pareja, recuperar la unidad subyacente en la dualidad. Es un momento maravilloso.
La iluminación sucede a través de la ascesis del asceta y también a través de la pareja. Existe la iluminación como una experiencia personal, pero luego esa iluminación tiene que iluminar tu entorno. Todas las personas reciben la iluminación del amor. Es importante iluminar desde el amor, pero luego hay una entrega.
El asceta o el enamorado no inventan la luz. La luz existe. Lo importante en este momento es situarte en la luz y ser esa luz.

La chakana y los evangelistas

La chakana es una figura donde aparece una cruz escalonada. Aparecen doce escalones. Esos doce escalones están agrupados de tres en tres. Hay 4 escaleras de 3 escalones entorno a un lugar central vacío, con forma de círculo.
Esa configuración de doce escalones también es similar y sincrónica con la expresión del año con sus doce meses y sus cuatro estaciones.
Las líneas que forman los solsticios y los equinoccios configuran esos cuatro espacios escalonados en la chakana.

Del equinoccio aparece una escalera hasta el solsticio, del solsticio una escalera al otro equinoccio, del otro equinoccio hay una escalera al otro solsticio, y de nuevo desde ahí hay una escalera al primer equinoccio. En cada una de esas escaleras hay tres peldaños.

Estos 4 espacios escalonados también corresponden a la propuesta que refleja la astrología clásica, donde vemos que desde el equinoccio que da origen a Aries se continua con Tauro como otro escalón y con Géminis, que va a contactar con el solsticio. De esta manera, Tauro es el que une el equinoccio con el solsticio.
En Tauro también es donde se va a celebrar la fiesta propia de la chakana, entre el 2 y el 3 de mayo, donde también aparece el Vesak asociado al nacimiento y muerte de Buda.

La fiesta de la chakana se celebra en esas fechas, 2 y 3 de mayo, porque en ese momento aparece con total claridad la cruz del sur en el cielo, formando una imagen de cruz latina, con una especial relevancia, donde esta señal tiene repercusión en tradiciones profundas del ser humano en todos los continentes.

Al mismo tiempo, en la escalera donde están Cáncer, Leo y Virgo, es Leo quien va a unir el equinoccio y el solsticio. Es decir, va a ser el escalón del medio de la chakana.
En sí mismo chakana significa puente que une. Por eso vemos que en este lugar la funcionalidad de la chakana como medio de unión es donde está más activo.

En el siguiente tramo encontramos a Libra, Escorpio y Sagitario, y el del medio, que es el que une equinoccio y solsticio, corresponde a Escorpio.
El último tramo de la chakana va a estar superpuesto con Capricornio, Acuario y Piscis, siendo Acuario el que une el solsticio y el equinoccio.

Entonces, vemos que el escalón central de cada una de esas partes escalonadas de la cruz, está representado por Tauro, Leo, Escorpio y Acuario.
Prolongando las líneas de la chakana en este escalón central, dibujamos un cuadrado perfecto, quedando los extremos de la cruz chakana que representarían a los equinoccios y a los solsticios, formando una cruz.
Pero uniendo el segundo escalón de cada uno de los tramos, lo que se forma es un cuadrado. Y ahí es donde se sitúa el espacio temporal que corresponde a Tauro, donde vemos la celebración de la chakana como fiesta y también del Vesak.

Esos 4 elementos, toro, león, águila y el hombre derramando agua desde el cielo, que podemos relacionar con acuario, son también los símbolos con los que se representa a los 4 evangelistas: Lucas es el toro; Marcos es el León; Juan es el águila que representa la constelación de Escorpio, porque el águila está en esa constelación; y Mateo es el hombre, que aquí se representa como ese aguador celeste de acuario, ese hombre derramando agua.