Los sólidos platónicos y otras dimensiones

El fuego significa comer. Claro está que estamos hablando de esta dimensión.

El fuego significa comer en esta dimensión, porque es un proceso de oxidación-reducción donde hay un intercambio de partículas subatómicas, de modo que una substancia toma partículas de otra, es decir una entrega y otra recibe, una toma y otra da, y en ese proceso se produce calor, agua, gases y cenizas o residuo sólido.

 

Así, el fuego contiene la transformación de una substancia en otra, que es una de las características que el Tzolkin atribuye al azul, y el resultado es algo SÓLIDO, que son las cenizas y en el Tzolkin lo rojo, AGUA, que en el Tzolkin de los colores es el blanco, y GASES, que es lo amarillo. Y esto se considera oxidación-reducción.

 

Decimos que significa comer en esta dimensión porque la característica que une al ser humano y a todos los organismos vivos es que todos comen, actualizando y dando contenido al significado de oxidación-reducción cada vez que se alimentan, ya que reciben el alimento y producen una cadena de reacciones metabólicas donde se produce calor, liberación de agua y residuos.

El proceso de oxidación-reducción de los elementos químicos lo realiza el ser humano cada vez que come y también todos los organismos vivos, entendiendo esto como vida orgánica, y es lo que les permite a los seres estar vivos.

 

De esta manera, el fuego define esta dimensión, al menos cuando lo aplicamos al código de los colores presente en el Tzolkin. Todas las presencias, todo lo que tiene forma pero no come, está en otra dimensión: las piedras, el aire, el agua.

Todas esas presencias están en la dimensión donde se come, que es esta dimensión, pero su realidad sucede en otra dimensión, y no tenemos criterio, por lo menos fácil o inmediato, para comunicarnos con la vida existente en esas presencias.

 

Los sólidos platónicos

Cuando contemplamos la correlación existente entre los sellos que aparecen en el Tzolkin y los sólidos platónicos, el cubo de 6 caras es la forma que representa a lo sólido y el sello correspondiente es el 6-Enlazador, pero como representante de la familia del dragón, y por eso aparece en la segunda formulación.

Eso expresa la máxima intensidad de comunicación. Lo rojo aparece como blanco, y es esa justamente la invitación a seguir mirando. Eso es una señal.

 

El enlazador además es un soporte del entramado Tzolkin, porque es lo mismo al considerar las 20 posibilidades como sellos que como ondas.

La onda 6 y el sello 6 son el Enlazador, por lo que el 6 en el código Tzolkin siempre es algo unitivo, que une y enlaza los significados de los sellos y de las ondas.

El Enlazador es de color blanco, que significa la emoción y el espíritu, y además trabajando, porque enlazar es la expresión de una actividad intencionada; enlazar es un trabajo. En su analogía con un puente, enlazar supone algo que es realizado para que algo sea posible.

 

Consideramos entonces que lo sólido está expresado por lo que significa el espíritu y la emoción, es decir lo inmaterial, y que además significa que está cumpliendo una misión, realizando voluntariamente un esfuerzo, una intención.

Encontramos que lo sólido y la materia lo que expresan es una realidad amorosa y entregada, favorable al ser humano y, personalizando, favorable a ti. La realidad te ama. Es amorosa.

 

Los otros sellos que expresan los poliedros regulares que denominamos sólidos platónicos, están todos en el color amarillo, que significa expansión.

La expansión que se produce en lo rojo, en lo sólido, casualmente aparece como aire, es decir que no es más sólido sino más aire y más distancia entre los átomos que componen ese elemento, y eso también dice algo acerca de la persona, porque la evolución no es más rigidez sino que la expansión es apertura y movilidad.

 

¿Dónde está el Guerrero?

Otra consideración surge de la presencia única de un sello blanco, el sello del enlazador representando a la familia del dragón, como expresión de lo que significa lo sólido y el cubo, mientras que los demás sólidos platónicos están expresados aquí por lo amarillo: ¿qué sucede con el sello que expresa lo amarillo en esa familia?, ¿dónde está?, ¿por qué no aparece asociado a los sólidos platónicos?

 

Todas las familias se asocian a un poliedro en su forma expandida, pero lo sólido, no; lo sólido se asocia en este lenguaje a través de la emoción, del espíritu y de lo inmaterial. Pero, ¿qué sucede con lo que representa la expansión en esta familia, que sería el guerrero?

La presencia de este sello blanco en el mismo rango donde aparecen los sellos amarillos contiene una pista importante evolutivamente, que además da sentido a todo lo demás.

 

El guerrero, expansión de la familia del dragón, expresa lo amoroso y lo inmaterial más allá de la forma, y contiene una expresión de expansión útil para el ser humano, porque tiene dos vinculaciones trabajando desde lo oculto, desde más allá de la forma.

En una vinculación el guerrero es también la energía luminosa expresada por la serpiente (sello oculto), que es la realidad de cada persona despierta, y en otra vinculación, el guerrero evolutivamente (onda oculta), está asociado desde dentro con el caminante del cielo, que es el inicio del segundo castillo.

De tal manera que la expansión de la conciencia, que es una expansión real de la persona y también de la realidad, actúa favoreciendo la subida de la kundalini a nivel personal, y evolutivamente actúa como expansión cuando transitas la senda de los castillos que te lleva al castillo verde.

Entonces el guerrero, que es la última onda del cuarto castillo y la frontera con el quinto castillo, aparece como aquello sólido que da soporte a todo ese aprendizaje, previo al salto evolutivo.

 

De esa manera el guerrero aparece como lo sólido para acceder a lo verde. La expansión de la conciencia eleva su kundalini y la expansión de la conciencia transcendente, que es la estrella 13, te introduce en la vivencia de lo verde y te permite encontrar la sociedad de la estrella.

Por eso es tan importante que la persona reconozca los contenidos de lo blanco, es decir del espíritu detrás de la materia.

EL HUMANO Y LOS SÓLIDOS PLATÓNICOS (Extracto del Libro de los Sellos)

Si desplegamos los veinte sellos del Tzolkin y los relacionamos con los sólidos platónicos según el número de caras, encontramos que el cubo, con seis caras, se corresponde con el Enlazador de mundos, el icosaedro con el Sol, el tetraedro con la Semilla, la Estrella con el octaedro y el Humano, sello doce, se corresponde con el dodecaedro, que es el poliedro de doce caras o planos, y que representa la quinta dimensión. Entonces no es el Sol, la luz, la quinta dimensión, sino el human@, o sea tu.

El dodecaedro es el final del camino, la llegada, y el resto de los sólidos platónicos son el transcurso, el cómo llegar, EL CAMINO.

Los sólidos platónicos son un lenguaje. Son una comunicación viajando en la dimensión tiempo, con un mensaje codificado, fácil de descodificar si te interesas. La simple contemplación eleva tu nivel vibracional. Son gratis y trabajan colaborando en beneficio de todo lo existente.

Es decir, son ejemplo de lo que es el tono doce y la quinta dimensión. El Humano es el sello doce y representa el dodecaedro de doce caras, el final del trayecto y la quinta dimensión.

El sello doce y el dodecaedro, que corresponde al éter, presenta al ser human@ como un microcosmos bello, armónico, que se ama y colabora con todo lo existente, como Espejo de un macrocosmos bello, armónico, amoroso.

 

Todos los sellos que se corresponden con los solidos platónicos son amarillos, por eso supone un trabajo de maduración, excepto el sello inicial, que es blanco de refinar y está representado por el Enlazador, o sea la puerta al nuevo mundo. El Enlazador es un Dragón, porque es de esa familia, pero también es un Guerrero, o sea la expansión de la conciencia.

 

Todos estos sellos son pares, o sea representan al dos, al Viento. Es el trabajo del espíritu y abre una nueva perspectiva y una nueva comprensión. El Dragón, esa luz entrando en la materia, es un vehículo.

La luz es vehículo del espíritu, no es un fin en sí. El fin es que el espíritu entre en el human@. Primero hay una sanación, que es recuperar el patrón original, después una iluminación, que es recuperar el cielo. Luego aparece el human@solidos_platonicos_y_sellos_3