Situarse mucho tiempo en el beneficio personal tiene unas consecuencias

Situarse mucho tiempo en el hemisferio del beneficio personal, únicamente personal, estrictamente personal, tiene unas consecuencias.
Buscar tu beneficio personal te sitúa en un mundo de enemigos, que son todas las circunstancias que impedirían tu logro.

Situarte en la búsqueda de tu beneficio personal puede tener como consecuencia empañar o enturbiar el espejo. Buscar tu beneficio personal desactiva las neuronas espejo. Buscar el beneficio personal, o sea el propio logro, tu éxito, significa situarse en una dimensión que siempre es material, porque en la dimensión de la maravilla nadie ni nada es un obstáculo.
La dimensión del obstáculo es la dimensión de los contrincantes y las dificultades. Es la dimensión material.

Hay un momento en el que la persona puede elegir entre el éxito personal o reforzar su conexión con dimensiones superiores, simplemente manteniéndose en la seguridad de que todas las puertas se abren en el momento adecuado.
En cualquier lugar donde te encuentres, cuando la experiencia se convierte en transcendente, la puerta se abre.

Hay una canción que está sonando…

Hay una canción que está sonando, pero quizá no todos puedan oírla aun.
Sin embargo, sabemos que todos van a danzar y a vibrar en esa música. Todos van a danzar y todos van a vibrar en esa vibración que es la del amor.
Hay una música que está sonando, una vibración maravillosa que sucede y sabemos que toda la humanidad va a entrar en ella, aunque ahora su conciencia esté puesta en otra cosa, quizá en ser bueno, porque pague sus impuestos; o en ser amado, porque sea admirado; o en ser aceptado, porque le teman.
Pero todas esas actitudes no pertenecen a la esencia del ser humano, ya que la esencia del ser humano es la realidad Dios.
Todas esas actitudes son puras circunstancias para que tú entres en el gozo, para que tú vivas el amor.

Hay un momento en que te das cuenta de que recuperar la inocencia es el resultado de expandir la conciencia

Hay un momento en que te das cuenta de que recuperar la inocencia es el resultado de expandir la conciencia, porque de alguna manera siempre has sido inocente, incluso cuando actuabas equivocadamente.
Decimos que siempre has sido inocente y eso en algún momento aparece como resultado de tu trabajo espiritual y personal, porque al expandir la conciencia te das cuenta de que siempre ha estado dentro de ti la realidad Dios.
Dios siempre ha estado dentro de ti. La expansión de la conciencia recupera esa conexión. Siempre has sido inocente incluso cuando has sido culpable. Siempre has sido inocente incluso cuando has ido en contra de Dios, es decir, cuando has ido en contra tuyo, en contra de tu esencia.

La expansión de la conciencia te devuelve la inocencia, porque te resitúa en la realidad Dios, que es la única realidad.
La única realidad existente, la única realidad que es, es la realidad Dios. Si no hay otra realidad, si no hay otra existencia, si no hay otra realidad como sinónimo de otra existencia, de otra forma de vida, entonces, la única realidad que existe es la realidad Dios, que es la del ser siendo.

Desde nuestra pequeña óptica, contingente y voluntaria, podemos establecer un juicio, pero la expansión de la conciencia es algo que va más allá del juicio, y al transcender el juicio entras en otra dimensión, la dimensión de la esencia, que no es contingente.
Ahí todos son bienvenidos, todos han cumplido una misión, aunque sea incomprensible. Hay personas que tienen que hacer de malos para que tú no quieras transitar el camino de los malos.
Todas las personas siempre se dirigen a lo mejor que conocen, aunque parezca que están totalmente equivocadas de dirección. Cada persona tiene su misión. O a lo mejor simplemente se trata de que siempre tenemos una oportunidad de acertar.

Quizá podemos utilizar el esquema de los ancestros, el esquema de las múltiples vidas de la misma persona. A lo largo de tus múltiples vidas, o a lo largo de las múltiples vidas expresadas por los ancestros, has cometido barbaridades, de la misma manera que has sido maravilloso, generoso y amoroso.
Entonces, la expansión de la conciencia te lleva a la consideración de la maravilla y no a la consideración del juicio. La consideración del juicio te lleva al error, y solo te servía para identificar el error como forma de no transitar en esa dirección, porque la vida es la vida en dirección al gozo. Y esa es la suma de todas las vidas: cómo desde la conciencia individual llegar al gozo.

El error siempre ha sido parte del aprendizaje. Consecuentemente, lo que sobra es el juicio, que te sitúa en esa misma dimensión. Te resta y no te permite evolucionar.
Hay algo maravilloso en la bendición, pero también hay algo maravilloso en el perdón. Hay algo maravilloso en el reconocimiento del error y hay algo maravilloso en la paciencia. Hay algo maravilloso en el Cristo en la cruz y algo maravilloso en Atlas sosteniendo la bola del mundo, o en Shu, separando el cielo y la tierra. Hay algo maravilloso en Quetzalcóatl mirándose en Tezcatlipoca en el espejo.
Encontrar que todo está bien es el resultado de haber encontrado el amor en el camino. El camino contiene esfuerzo. Caminar supone esfuerzo.

Encontrar que todo está bien es encontrar que todo es maravilloso, incluso el esfuerzo y la contrariedad.

La expansión de la conciencia es una iluminación

Muchas veces podemos creer o podemos imaginar que expandir la conciencia es conocer el funcionamiento o la naturaleza de la realidad, pero la realidad como algo externo.
Muchas veces podemos creer que expandir la conciencia significa tener una iluminación acerca de cómo funcionan las cosas, cómo es la realidad más allá de la apariencia, es decir conocer lo que te rodea, lo externo.
Sin embargo, sería conveniente situarse ante el hecho de que expandir la conciencia es saber quién eres tú, es decir, un conocimiento hacia dentro. Saber quién eres, reconocer por qué vives, por qué te has encarnado, te libera de la irrealidad, de los roles falsos y de los papeles que haces no desde ti, desde tu propio programa, sino de los papeles que vives desde el ensueño de otra persona, desde la configuración de la realidad que otra persona ha conceptualizado para ti.

La expansión de la conciencia es encontrar la realidad de ti mismo, y entonces eso es lo que te permite ser absolutamente eficaz y entonces mágico, porque conectas con tus dones, con tus capacidades. Conectas con la realidad Dios, que ha decidido crearte para un fin específico, y entonces es cuando permites el florecimiento y la abundancia de ese proyecto.

Entonces, claro, la expansión de la conciencia, ese momento de iluminación, es el momento inicial del despertar.

La maravilla se llama Ana

La maravilla se llama Ana. Quizá usted pueda ponerle otro nombre, pero la maravilla existe y tiene nombre de persona. Quizá en algún momento ha pensado que no existía, que lo que existía era la supervivencia, el conflicto, el acoso, pero no, la maravilla existe.
Usted puede asegurar, en algún momento de su vida, que la maravilla existe y quizá pueda asegurar que está asociada a otra persona.

Quizá pueda darse cuenta de que en algún momento es necesario un cierto nivel de trabajo personal, de despertar de la conciencia. El trabajo personal en sí es gratificante. También es posible que sin ningún trabajo personal suceda que usted encuentre la maravilla, porque la maravilla existe y se accede a ella desde múltiples opciones.

El trabajo personal es importante, pero el reconocimiento, el conocimiento o la conexión con el trabajo ancestral también es importante, ya que los ancestros son una fuerza activa permanente. La vida no es únicamente el tiempo que transcurre desde que naces y transciendes, sino que el tiempo en que naces y transciendes es una sumación a otros tiempos, y en muchos casos sirve para rectificar y en otros para reforzar.
En otros sirve simplemente para descansar, viendo cómo todo está bien. Y en otros momentos esa encarnación sirve para ayudar, para colaborar, para corresponder. Incluso en algunos casos sirve simplemente para tranquilizarte. Todo está bien.

La maravilla existe. Y eso supone la presencia de otra persona. Hay un acompañamiento. “Dios te ama”, ese es el núcleo central. Hay un momento en que “Dios te ama”, y aparece a través de una persona.

¿La sabiduría está en la tecnología?

La sabiduría está en la tecnología, eso es una opción, es como la opción actual. O la sabiduría está en la magia, en algo difuso, impreciso, pero que ha producido civilizaciones como la egipcia, de los constructores de las pirámides, o la maya, de los constructores de las pirámides del ámbito maya, o la sabiduría de otros pueblos sabios, donde no hay tecnología, pero sí niveles de vivencias espirituales, que producen hechos sorprendentes, milagrosos.

Podemos en algún momento preguntarnos, ¿la sabiduría está en la tecnología? Curiosamente vemos que la tecnología está asociada a los grandes basureros, porque quizá el equivalente moderno de las pirámides sean los basureros, ingentes extensiones de basura, o elaborados sistemas de transformación de esa basura en basura invisible, a través de las incineradoras, sin preguntar qué sucede con la basura de las centrales nucleares, de los glifosatos y todos esos productos químicos que en algún momento sirven para producir dinero.

La sabiduría de los egipcios estaba basada en la magia y sobre todo en la magia de la palabra, del nombre de las cosas. Y todavía hoy estamos estudiando qué cosas hacían, de qué hablaban. Todavía hoy estamos intentando saber de qué hablan a través de sus símbolos.
Lo mismo sucede con el mundo maya. Hay una cierta unión entre ambos conocimientos.
A veces, para entender de qué hablan los egipcios, necesitas recurrir a la simbología del pueblo maya, y a veces para entender la simbología del pueblo maya necesitas recurrir a la del pueblo egipcio. Eso sin olvidar otros pueblos mágicos, otras culturas mágicas que existen y perviven en el mundo: los aborígenes australianos con su telepatía, los dogones de Mali con sus conocimientos astronómicos, los bosquimanos, los pigmeos, las pirámides sumergidas que rodean Japón, etc.

Los cotilleos son trascendentes en el siglo XXI

Los cotilleos son trascendentes en el siglo XXI.
En el siglo XXI los cotilleos son trascendentes. Siempre que piensas en una persona le estás transfiriendo energía emocional.
En el siglo XXI siempre que pienses en una persona le estás transfiriendo energía emocional, porque en el siglo XXI sabemos que la energía emocional es agua, es maravilla. Todas las personas necesitamos, como los árboles, agua y emoción. Los seres humanos tenemos un poder que es el poder de la emoción, el poder del agua, que da vida.
Donde quiera que mires amorosamente, das vida. Donde quiera que conectes con tu agua, con tu emoción, transfieres agua, transfieres emoción, porque la frontera del agua desaparece al contacto con agua, ya que una pequeña gota al contacto con otra pequeña gota dejan de ser dos gotas y se convierten en una gota más grande.

Dentro de cada ser humano hay una riqueza, solo que no pertenece a la dimensión donde la riqueza es el poder económico o donde la riqueza es el reconocimiento egoico, sino que pertenece a una dimensión superior, donde la riqueza que viaja a través del agua es el amor.
Cada vez que cotilleas la vida de una persona, cada vez que hablas de una persona, le envías, gracias a Dios y bendita sea el agua, energía. Y cada vez que tú eres objeto de un cotilleo, recibes esa maravillosa energía del agua.

Pero la cosa es saber qué hacer con la energía. Las personas más juzgadas, más cotilleadas son simplemente las personas más diferentes. De alguna manera, es la forma en que Dios se manifiesta como “más diferente”, “más alejado de la rigidez”, “más vivo”.
En el siglo XXI, nada es lo que parece. Hay una magia detrás de la apariencia, detrás de la forma. Hay una realidad diferente detrás de la forma rígida. Está la vida, que no se somete a clichés.

La poesía es necesaria. La poesía es imprescindible. Por eso siempre está presente en la vida

La poesía es necesaria. La poesía es imprescindible. Por eso siempre está presente en la vida.
La poesía es necesaria para la vida y por eso siempre está presente, siempre existe. Solo que muchas veces no se ve.
La poesía siempre está presente, pero a veces de forma invisible. Hace falta una cierta actitud para verla. En realidad, es necesario un cierto despertar de la conciencia para encontrarla, pero siempre acompaña al ser humano; forma parte de su interior.

A veces parece que lo más importante es el éxito, en cualquiera de sus versiones, pero en algún momento de la vida, sobre todo en momentos de lucidez, te das cuenta de que sólo el éxito no es suficiente.
El éxito económico proporciona seguridad y entonces parece como un gran valor, pero cómo has logrado el éxito también es importante para ser feliz.
Hay un éxito que aleja los miedos, por lo menos algunos, pero no lleva a la felicidad, porque también en el éxito sigue habiendo miedos. El éxito material aleja un tipo de miedos, pero también te rodea de otros miedos.
El éxito es inevitable, porque el ser humano tiene una programación para ello, pero llega un momento en que te das cuenta de que es necesario que vaya acompañado de otra cosa; empiezas a necesitar que también vaya acompañado de otros valores que no son materiales, que le hacen adecuado. Te hace falta la poesía, la belleza, el amor, la empatía, la alegría, etc.

Sobre el cáncer y el sufrimiento

Sobre el cáncer y el sufrimiento.
Sobre el cáncer no puedo decir que sepa cómo salir de ahí. He conocido personas que han salido de un cáncer terminal, pero no puedo decir que sepa cómo salir de esa situación.
Solo puedo decir que todo tiene sentido y que las situaciones extremas son puertas a lo óptimo, oculto tras lo normal.
Bajo el nombre de cáncer se pueden encontrar cosas muy diversas. Las células cancerosas parecen tener algo similar a las células madre y por tanto algo relacionado con lo eterno.

El dolor. Mi experiencia en un choque frontal con politraumatismo, incluido cráneo encefálico, no es de dolor, ya que estuve en coma durante varios días. El dolor parece tener alguna vinculación con el pensamiento, y entonces también parece subjetivo.
Los pensamientos generan hormonas. Los pensamientos negativos generan hormonas anti vida y los pensamientos de alegría y amor generan hormonas en favor de la vida.

También mi experiencia de la muerte, que es algo que se vincula a través del miedo con el cáncer, es que uno no se muere cuando quiere sino cuando ya se ha terminado su tiempo. Cuando se ha terminado el tiempo se van los sanos igual que los enfermos, por la misma puerta y de forma inevitable.
La “lucha” contra el cáncer no puede ser contra la muerte, sino a favor de la vida. Las personas vivas no siempre están tan vivas ni las enfermas tan poco vivas como se puede creer.

Para algunas personas esos momentos extremos son los momentos en los que han estado más vivos, porque en lo que llamamos vida hay mucha inercia, mucha repetición e incluso mucho disgusto mantenido. Y de repente, algo indeseado despierta todo tu potencial de vida. También hay personas cuya misión, es decir, el motivo por el cual se han encarnado, no es el de estar vivos, comprarse coches, ir a los bares, trabajar, pagar letras o ser buenos o malos ciudadanos, sino que su misión es estar enfermos y despertar lo mejor en las personas con las que conviven e interactúan.
Hay algo de efímero en la vida, incluso en la vida más poderosa, y algo de maravilloso, algo de extraordinario en vidas aparentemente poco significativas. Simplemente estar vivo es un momento extraordinario. Permitir aparecer lo óptimo, lo sagrado a través tuyo en el tiempo, te sitúa en lo extraordinario.
Gracias Francisco.