El tiempo es corto, es rápido, es como le da la gana

El tiempo es corto, es rápido, es como le da la gana, pero cuando la conciencia está presente el tiempo es muy lento.

Si tienes que esperar, el tiempo es muy lento, pero eso es porque de alguna forma estás despierto y estás haciendo algo que no es lo que quieres hacer. Estás haciendo algo.
Cuando te evades y te adentras en un juego o en una fantasía el tiempo es muy rápido.
Entonces, sabemos que el tiempo puede ser lento o rápido. Si hay conciencia, es lento. Si no hay conciencia, es rápido.

Cuando estás esperando, miras para un lado, para otro, miras el reloj, es lento. En otros momentos que te relajas, que la conciencia se pierde, el tiempo es rápido.
Son dos caballos, uno rápido y otro lento. Normalmente vas en el rápido cuando entras en el terreno gustoso, y lento cuando entras en un terreno no gustoso. La cuestión es cambiar los caballos de escenario, traer el caballo lento a lo gustoso, a la conciencia, y dejar el caballo rápido que vaya por la inconsciencia.
La inercia es el caballo y la conciencia eres tú. Si te montas en la inercia llegas a un sitio y si te montas en la conciencia, llegas al otro.

Si conectas con el amor, despierta la conciencia. Dicho en otras palabras, vive el amor con conciencia. No dejes que te atrapen tus pensamientos de éxito, triunfo, resolución. No dejes que te lleven al otro territorio. Lleva la conciencia al territorio del amor y no al territorio del éxito.
Se abren dos puertas diferentes. Quizá tienes que llegar muchas veces al éxito a abrir esa puerta donde aparece un despeñadero por donde caerse muy rápido. Quizá sea mejor abrir experiencialmente la puerta a la conciencia del amor, donde ya no hay tiempo y vuelas.

La relación entre la visión, el espejo y las neuronas espejo

Es importante reconocer, ser consciente de la relación que existe entre la capacidad de ver, el ojo, o los ojos, ya que los seres humanos tenemos dos ojos y podemos hablar en plural, y las neuronas espejo.

Las neuronas espejo es un concepto que ha aparecido en la humanidad en los últimos 40 o 50 años, es decir muy poco tiempo. Es un concepto nuevo y sin embargo es algo que existe desde siempre.
Los seres humanos descubrimos las neuronas espejo en los últimos 40 años, pero siempre han existido, desde que los seres humanos son seres humanos. No es algo que hayamos inventado sino algo que hemos encontrado. Es decir, siempre ha existido en el tiempo, porque si no hay seres humanos, no hay tiempo.

Sin embargo, es en este momento del tiempo donde el fruto contenido en ese concepto, en esa realidad, está maduro y se abre, dispuesto a entregar su potencia.
Las neuronas espejo, también en su formulación material, en la realidad visible, se relacionan con los espejos. El espejo en todas las culturas antiguas y modernas ha cautivado la atención, pero no es hasta los últimos años, quizá en el último siglo, en que el ser humano ha conseguido expresar la perfección que podían tener los espejos.
Los espejos, hace miles de años eran inexistentes, eran solamente el agua o superficies que podían devolver alguna imagen, pero muy imperfecta. Luego se han ido creando vidrios y espejos, pero no ha sido hasta ahora.
Así, cuando han conseguido la perfección suficiente, los espejos han ayudado a investigar el cosmos. Se ha incorporado en muchas herramientas y maquinarias, en submarinos, en coches y en algún momento en telescopios.

De esta manera, la conexión de las neuronas espejo, de esos espejos no creados por el hombre, con los espejos creados por el hombre, ha aparecido cuando se ha perfeccionado la técnica de los espejos. Para entender, para ver, para reconocer las neuronas espejo, necesitas saber la utilidad de los espejos, y para eso había necesidad de perfección.
Los espejos te permiten ver detrás de ti, ver lejos de ti, en el cosmos, y todo eso también lo hacen las neuronas espejo.

La sincronía es que hasta que no han sido perfeccionados los espejos el ser humano no podía reconocer las neuronas espejo. Pero ese tiempo ya ha pasado, ya ha sucedido. Y ahora necesitamos todos los seres humanos aprender a manejar las neuronas espejo. Y lo primero que necesitas es situarte en una actitud espiritual, entrar en el mundo espiritual.
Entonces, las neuronas espejo te pueden conectar con la sabiduría de cualquier tiempo; te pueden conectar con el pasado y con el futuro.

Claro, el espejo está relacionado con el ojo, evidentemente. En todas las casas, en todas las ciudades, en todos los lugares hay espejos. Pero eso antiguamente era algo muy complicado de fabricar y más imperfecto.
Vemos la relación que tiene el ojo con el espejo material. De esta manera, a través de la analogía podemos encontrar que también hay una visión adecuada a las neuronas espejo.

De la misma manera que la perfección del espejo material ha permitido encontrar las neuronas espejo, sabemos que hay una cualidad del ser humano, que de alguna manera el ser humano tiene que activar a través de su trabajo espiritual, que es la de la visión que ve la neurona espejo. Porque las neuronas espejo que conectan a todos los seres humanos entre sí, también conectan a todos los seres humanos con la realidad más allá de la apariencia.
Cuando entramos en la realidad más allá de la apariencia también entramos en la realidad de dimensiones superiores, que también podemos reconocer con el nombre de realidad Dios.

Entonces, en algún momento es importante encontrar la relación entre la neurona espejo y la visión, y despertar esa visión interior, de la maravilla, que está en algunas tradiciones. Por ejemplo, en la tradición maya es liberar al águila, permitir al águila que vea la maravilla.

Internet es parte de la magia

Internet es parte de la magia. Internet, las redes sociales, la informática, la televisión, el whatsapp son parte de la magia, porque forman parte de la realidad desplegada que manifiesta leyes diferentes para hacer aparecer la realidad. Están en la parte de la realidad que aparece al desplegarse la realidad plegada.

Algunas personas tienen miedo a la informática, a internet, la televisión, los whatsapp y a la realidad que permiten aparecer. Pero el miedo está dentro de la persona, y la informática, internet, los whatsapp y todo esto están fuera.

La capacidad de enviar imágenes y sonido a distancia, como aparece en los dispositivos informáticos, está fuera. El miedo está dentro, expresa algo de ti, dice quién eres en este momento, o sea, quién crees que eres y dónde crees que estás.

La informática y los programas informativos de la televisión son información. La información puede ser verdadera o falsa, tanto si es visual, audiovisual o solamente hablada.
El asunto es acertar. Se puede acertar o se puede fallar, equivocándose, pero así es como se aprende.

El cuerpo del ser humano es como la tierra

El cuerpo del ser humano es como la tierra. El cuerpo del ser humano, como la tierra, está compuesto por átomos, por partículas subatómicas y es expresión de distintas leyes similares, como la fuerza de la gravedad o las distintas fuerzas que hacen que se unan las partículas subatómicas, formen átomo y a su vez los átomos configuren moléculas.
La tierra, la madre tierra, y el cuerpo del ser humano son similares.

El cuerpo y la tierra son lo mismo, están en la misma dimensión. El cuerpo del ser humano es como la tierra, solo que se mueve, tiene un movimiento autónomo. Eso aparece en los pies. Los pies del ser humano permiten un movimiento autónomo.
El ser humano es como la tierra, solo que abraza.
La tierra para abrazar ha creado al ser humano.

El ser humano, gracias a sus manos y a sus brazos puede abrazar. Es la tierra la que abraza.
El ser humano es la tierra que habla, la tierra que bendice, la tierra que expresa sentimientos a través de su palabra.
El ser humano es la tierra que contempla, que ve la maravilla y empatiza, que es consciente del amor.

La subjetividad negativa acerca de ti mismo

Muchas veces no sabemos lo que es objetivo y lo que es subjetivo. Lo que consideramos objetivo es absolutamente subjetivo. Decimos absolutamente subjetivo porque en ese momento estás atrapado y ni siquiera te das cuenta de que aquella construcción, con la cual estabas explicando la realidad, la estabas haciendo desde la subjetividad. Y si la subjetividad era un miedo, estabas construyendo algo objetivo sobre un miedo.

Por ejemplo, el olor podemos creer que es objetivo, pero es subjetivo. Vamos a decir esta frase con mayúsculas, como para darle énfasis: EL OLOR ES SUBJETIVO. Aunque muchas personas crean percibir el mismo olor, aun así, el olor es subjetivo.
Esto nos viene muy bien porque se produce una transferencia de la subjetividad. Tú de repente desde tu subjetividad empiezas a crear una realidad y las personas que te son cercanas, que tienen lazos afectivos contigo empiezan a entrar en esa realidad subjetiva tuya.

Las personas que están invitadas a caminar en un camino espiritual, las personas que están invitadas a dar un salto cuántico, acceder a la transcendencia, caminar en la belleza y despertar el mago, necesitan encontrar qué es objetivo y qué es subjetivo, porque si consideran lo subjetivo como objetivo no saben en qué dirección se encuentran.
Y se encuentran en una dirección donde al final hay un espejo, donde esa luz rebota pero no atraviesa, y tienen que volver a tu camino, a su centro, y encontrar esos aliados, esos ángeles.

Hay un lenguaje que habla de ángeles y hay un lenguaje que habla de aliados, y es lo mismo. Tienes que encontrar la humildad y tienes que encontrar un antídoto maravilloso de la subjetividad negativa acerca de ti mismo, que es la enfermedad más habitual de las personas. La subjetividad negativa acerca de sí mismos es el “no se, no puedo, no valgo, huelo mal, soy feo, etc.”, y el antídoto es “bueno, ¿y qué?”.
“Bueno y qué” también es un mantra, una palabra de poder: “no valgo, soy inadecuado, bueno y qué”, “Dios me ha convocado, la realidad Dios me llama a ser siendo y soy feo, bueno y qué”.

No es lo más importante no ser feo, no es lo más importante no oler bien, porque cuando conectas con la dimensión de lo óptimo, todos esos conceptos negativos son inexistentes. Los buscas y no los encuentran. Se han quedado en el mundo subjetivo.

Se tú. Conecta con lo mejor de ti. Ese es el trabajo espiritual.

La expansión de la conciencia es la expansión de los conceptos

La expansión de la conciencia es la expansión de los conceptos. Si los conceptos están restringidos o son limitantes, no se puede expandir la conciencia. Si tu ojo tiene la orden de solo ver hasta tres metros de distancia, no verá más allá. Si el concepto está restringido al estar unido a una palabra y solo a una palabra, cuando expreses ese concepto con otra palabra, no entenderá y no creará la imagen adecuada.

Hay que abrir una conexión en la cual un concepto es similar a otro, si no en todo, en tal situación o en tal otra. Es necesario manejar la analogía. Es importante abrir la posibilidad de encontrar sentido y significado a través de la analogía. La analogía no es que algo sea lo mismo a través de la configuración exterior sino que es igual y lo mismo gracias a la información que tiene. Es decir, no a través de una configuración exterior sino vibracional. Podemos decir “esto funcionalmente también es esto” y no “esto es esto”. Entonces, se convierte en una llave que abre puertas y desvela velos.

Encontrar el valor de lo análogo expande la conciencia.

Comunicarse es vital

Comunicarse es vital. Comunicarse es algo intrínseco, algo que está en el ADN. Comunicarse es algo que está en un sitio que no vemos, pero que es tan real que va a condicionar nuestras acciones.
Las personas necesitamos vitalmente comunicarnos. Algunos delincuentes cuelgan en la red sus delitos, para que lo vean personas que ellos no van a ver, cumpliendo así una necesidad vital de comunicación.
Para muchas policías, en caso de personas desaparecidas es imprescindible el teléfono móvil y el ordenador, para ver qué le ha pasado a esa persona que están buscando, porque ahí se reflejan sus conversaciones y hacia dónde se dirigía o con quien hablaba.

Comunicarse es vital. Es tan importante como ver, hacer ejercicio o comer. Es importante reconocer la conexión con las demás personas en aquel lugar invisible pero real.
Es importante reconocer la conexión con el arquetipo, con el ser humano pleno total. Es importante reconocer tus conexiones, no solamente tus obsesiones.
Es importante reconocer y encontrar el lugar de las conexiones inalámbricas espirituales, que es el alma y se sitúa en una dimensión espiritual. Y no solamente vivir tus obsesiones, tus miedos o tu necesidad de cumplir.
Entonces, puedes encontrar que la comunicación es algo maravilloso, que te abre la puerta de la quinta dimensión, la dimensión de lo óptimo.

Estamos hablando de la palabra. La palabra es mágica y la palabra es gozosa cuando está expresando tu ser espiritual. La palabra crea la realidad. La palabra despierta tu ser mágico espiritual. La bendición, la oración, el agradecimiento y la expresión del gozo y del amor despiertan tu ser espiritual, lo óptimo y los milagros.

Se puede vivir en un nivel material o en un nivel sagrado

Se puede vivir en un nivel material, buscando el éxito material y el reconocimiento social, pero en algún momento te das cuenta de que se puede vivir en un nivel sagrado, en un nivel espiritual. Cuando conectas con tu ser espiritual, conectas con lo sagrado.
Se puede vivir en un nivel sagrado y es en ese nivel cuando puedes ser feliz.

En el nivel material todas las cosas se van a estropear. En todos los proyectos, aunque tengas éxito, vas a tener muchos enemigos y muchos contrincantes que quieren ese mismo lugar.
Sin embargo, cuando encuentras el nivel de lo sagrado siempre vas a ser feliz, porque para ser feliz no necesitas ni siquiera estar en el triunfo aparente, en el triunfo del momento. Lo único que necesitas es tener una conexión abierta con la realidad Dios

¿La realidad es temporal o atemporal?

¿La realidad es temporal o atemporal?
Esta pregunta podríamos transformarla en otra, cuando estamos vivos, ¿estamos muriendo o estamos viviendo?
Si la realidad fuera temporal, un instante, en el momento en que el ser humano hubiera adquirido algún nivel de conciencia ya habría transcurrido una parte de su vida y se estaría encaminando hacia su final.

¿La realidad es temporal, es una serie de instantes, o es atemporal y entonces estamos despertando a lo atemporal, saliendo de lo temporal a lo atemporal?
Podemos preguntarnos ¿morimos o vivimos?, ¿cada vez hay más o cada vez hay menos?, ¿la vida es como un bostezo?
Hablamos de un bostezo porque Caos en la terminología griega era algo parecido a un bostezo. Era como un vacío, como abrir la boca, como un vacío sonoro, y cuando decimos sonoro también podríamos asociarlo con otras sonoridades flatulentas.

El significado de Caos era ese vacío parecido a un bostezo. Y junto a Caos, que era uno de los hijos de Dios, aparecía otro hijo, que era Eros. Ese vacío sonoro se contraponía con el amor, la plenitud.
Entonces, podemos preguntarnos acerca de qué querían decir estas personas cuando en su tradición de conocimiento hablaban de Caos y Eros.