Me gusta sentirme conectado con esa magia que hace que la gente se ría

Me gusta sentirme como un mago pero que es como un payaso, porque hace que todas las personas se rían.

Me gusta sentirme conectado con esa magia que hace que la gente se ría, porque cuando la gente se ríe no tiene ninguna malicia en su mente. Me refiero a la risa que activa esa inocencia donde simplemente te ríes. Esa es la magia a la que personalmente me siento más vinculado.

Me gusta vincular la magia con la risa.

Me gusta vincular la magia con eso que sucede cuando la gente ríe desde la inocencia.

Me gusta vincular la magia con despertar esa vibración.

Sabemos qué es el cuerpo porque lo vemos. Pero desconocemos el espíritu y la realidad espiritual

Está el cuerpo y está el espíritu. El cuerpo sabemos lo que es. Lo reconocemos fácilmente porque lo vemos, pero el espíritu no se ve y no sabemos claramente qué es.

Sabemos qué es el cuerpo porque lo vemos. Pegado al cuerpo está toda la realidad material. Una cosa está pegada a otra, por algún punto. Pero el espíritu y la realidad espiritual donde se encuentra el espíritu la desconocemos, porque no lo vemos. Incluso si eres invidente y no ves el cuerpo, puedes sentirlo. Toda la realidad material puede ser sentida, vista o tocada, pero la realidad espiritual pertenece a un territorio invisible.
Y sin embargo, parte de lo que tenemos que hacer en esta encarnación es conectar, encontrar esa realidad y adentrarnos en ella.

Encontrar esa realidad es despertar a esa realidad. Tenemos una ligera orientación acerca de que esa realidad es similar a la que expresa el cuerpo, pero con leyes diferentes y sucesos diferentes. Es una realidad organizada como la realidad material.
Despertar a esa realidad es despertar con tu ser espiritual y encontrar tu alma. Al encontrar tu alma, al conectar con tu ser espiritual, entonces despiertas y entras en esa realidad, donde en lugar de sufrimiento hay gozo, en lugar de carencia hay plenitud. Es una realidad donde lo que existe es el amor, que es lo que llena tu existencia.

Esta dimensión donde el amor es escaso tiene su contrapartida en otra realidad donde el amor es pleno.

No venimos a trabajar sino a disfrutar, es decir, a cumplir nuestra misión

Nosotros no venimos a trabajar sino a disfrutar, es decir, a cumplir nuestra misión, porque cuando te alineas con la vida como amor entonces entras en la plenitud y en el gozo, y sales del esfuerzo y del sufrimiento.

Nosotros no venimos a trabajar, como sinónimo de carencia, esfuerzo y sufrimiento, sino a disfrutar, como sinónimo de haber encontrado tu poder, que es aquella actitud o aquel espacio, que parece que es mental pero que en realidad está traduciendo que has conectado con tu alma y te has fusionado con tu ser espiritual. Entonces, todo tiene sentido, porque por difícil que sea la cosa, eres un voluntario para vivirlo.

Es como si la vida fuese el Everest, pero tú eres un voluntario para subir al Everest. Encuentras que cualquier cosa que haces es maravillosa, está llena de maravilla. Sí, mucha gente sube al Everest y en esa subida muere, se le hielan los pies o la nariz, se le producen embolias, se despeña… Y sin embargo, hay algo maravilloso y majestuoso. Estás contemplando la montaña y te atrae. Entonces, eres un voluntario y haces lo que tienes que hacer, con plenitud.

Las hadas son personas que parece que no son hadas

Las hadas son personas que parece que no son hadas. Las hadas y también los ángeles parece que son personas, que no son ni hadas ni ángeles, pero sí lo son.
Lo importante es saber que existen, que las hadas, los ángeles, los espíritus benéficos de la madre naturaleza existen.
De hecho podemos decir que actualmente estamos ante una “invasión” de ángeles y hadas en la tierra. Cada vez hay más ángeles, más hadas, más espíritus benéficos a tu alrededor. Mira bien. Los encontrarás porque ellos ya te han encontrado.
Quizá los puedas reconocer por su vibración maravillosa. Quizá también los puedas reconocer porque responden en la conversación a cosas que tú piensas en tu interior. Y sobre todo los puedes reconocer porque hacen que todo parezca bello, fácil, maravilloso.

Para vivir en el presente es necesario ser libre

Para vivir en el presente es necesario ser libre. Pero, ¿qué significa esta frase?
El presente no es únicamente el mero pasar del tiempo, porque entonces todas las personas y todas las cosas estarían en el presente, con libertad o sin ella, de modo que no sería necesaria la libertad. Estamos hablando de una experiencia diferente de la realidad ordinaria. Estamos hablando de conectar, de entrar en otra realidad, de desplegar la realidad plegada. Y “entrar” es una palabra adecuada porque viene a expresar que se trata de algo totalmente diferente, que además es instantáneo y que configura una realidad totalmente distinta. También, entrar significa que de alguna manera es una decisión tuya, que puedes verlo desde fuera o puedes instalarte.

Entonces, cuando decimos que para vivir en el presente es necesario ser libre, estamos hablando de una realidad paralela, que está permanentemente a tu lado, y donde tú, como una decisión tuya, puedes instalarte y entrar, pero para eso necesitas ser libre. Aquí la libertad no se refiere a la libertad formal, de no tener unas ataduras físicas que te impidan moverte, sino que se trata de ataduras no físicas, de un acto de conciencia.
Lo que te priva de libertad está básicamente situado en tu sistema de creencias, es decir, en la explicación que asumes de la realidad. Lo que te quita libertad es lo que tú crees que es la realidad y eso te obliga a tener una posición, a hacer determinadas cosas.
Lo que te impide estar en el presente son todas las obligaciones que crees que tienes. Lo que te impide vivir en esa otra realidad, en ese otro presente, que es una realidad paralela, son las obligaciones, es decir, todo lo que tú tienes que hacer porque eso es lo normal. Y las obligaciones de alguna manera provienen de los miedos.
Estar dentro de la norma te sitúa en la realidad de esa norma. De alguna manera las leyes configuran la realidad.

Todas las cosas que crees que tienes que hacer son las que te impiden vivir el presente, es decir, te adentran en una realidad, configuran una realidad. Pero a su lado hay una realidad posible en la cual tú no entras, porque crees que sucedería algo terrible si dejas de hacer todas las cosas que crees que tienes que hacer y que son las que configuran la realidad ordinaria en que vives.
Es decir, son dos realidades simultáneas y también de alguna forma dos presentes simultáneos. La maduración te va llevando a una realidad. Todo lo que aprendes, todo lo que la vida te disciplina para evitar castigos o precariedades va configurando una realidad, la realidad ordinaria donde tratas de ser autónomo, fuerte, etc.
Y al lado existe siempre otra realidad, otro tiempo, que es más similar al tiempo que vivías cuando eras un niño. De hecho hay un aprendizaje para dejar de ser niño.
Esas dos realidades son contiguas. Entonces, hay un momento donde puedes preguntarte qué sucede si vuelves a ser libre, es decir, si entras en el otro presente.

Entrar en la otra realidad no significa entrar en la insensatez, es decir, no es necesario abandonar todo lo que has aprendido, sino que se trata únicamente de no creerte que esa es la realidad, y conscientemente, de manera despierta, explorar, re-explorar, volver a conectar conscientemente con la otra realidad, en la cual estabas al comienzo de tu vida en esta dimensión, donde no tenías un sistema de creencias. Entonces, eras libre de ese sistema de creencias. Eso es lo que has aprendido para ser útil, para ser autónomo, para huir de la precariedad, del castigo y la carencia, pero también para no soñar, para no vibrar, para no estar en la otra realidad.
Y eso se ha configurado como un sistema de creencias, como unos programas mentales para ser eficaz. Entonces, ahora no se trata de entrar en la insensatez sino de situarte de la forma más consciente en la frontera entre las realidades y ampliar la realidad consciente, para lo cual necesitas hacer nuevas conexiones. Al conectar con nuevas posibilidades creas nuevas conexiones neuronales.
Se trata de un trabajo de expansión de conciencia y no de entrar en la insensatez. Se trata de ser tan conocedor de la realidad ordinaria como seas, de ser tan sabio como seas, pero también de recuperar la conciencia, la conexión con lo que eras antes de saber “nada”.

Hay un primer momento donde no necesitas saber nada y fácilmente disfrutas de todo y hay un segundo momento donde necesitas saber y entonces anulas al que disfruta sin saber. Si te quedas ahí estás perdido, porque hay un tercer elemento, que es recuperar al que disfruta sin necesidad de saber, pero que ahora sabe. El tercer momento es el de volver a conectar con lo que aparentemente visto desde la realidad ordinaria es un niño que no sabe, pero que tampoco necesita saber, porque en realidad es un viajero dimensional, que viene de otra dimensión y se encarna en esta. Es necesario recuperar la conexión con el viajero dimensional, que ha aprendido a moverse en esta dimensión, pero que no puede creerse que esa es la única realidad.

De hecho, todas las personas de alguna manera necesitamos volver a ese estado de libertad, algo que sucede diariamente a través del sueño. También sucede muchas veces a través del sueño despierto, el ensueño, las ensoñaciones, a donde fácilmente te introduce la música o la belleza, que te sacan de la obligatoriedad y te introducen en otro mundo.
También muchas personas recurren al alcohol o a otras sustancias para volver a conectar con el estado inicial, con la dimensión de la que vienen, solo que cuando lo hacen de esa manera es porque se han olvidado de que son viajeros dimensionales y creen que la realidad es la ordinaria. Por eso trabajan, buscan su poder y luego se evaden. Se evaden a una realidad irreal, porque se han olvidado de que otra realidad existe y creen que la única realidad es la material, la realidad ordinaria.

Todas las personas necesitan de vez en cuando volver a ese estado anterior al nacimiento, cuando eran libres.
Ahora la propuesta es hacerlo conscientemente, porque esa segunda realidad está siempre a tu lado. Ese otro tiempo está siempre a tu lado y puedes volver a él, pero sin recurrir a otras sustancias, porque está dentro de ti la posibilidad de “entrar”. Dentro de ti está el ser espiritual que vive en otra dimensión y que necesita justamente ser libre.
Hay un aprendizaje de las leyes de esta dimensión, pero hay un momento en que si te quedas en ese aprendizaje, donde parece que eres muy útil, que has aprendido a resolver los problemas y parece que has conseguido algo, entonces te estás privando de algo.
Se trata únicamente de aprender las leyes de esta dimensión pero para volver a conectar con tu ser real y entonces quizá encuentres el motivo por el cual te has reencarnado. Algo tienes que resolver, pero no es pagar la letra del coche o de la casa.
Por eso hay un momento en que es importante entrar en el otro tiempo, entrar en el presente.a conectar con tu ser real y entonces quizá encuentres el motivo por el cual te has reencarnado. Algo tienes que resolver, pero no es pagar la letra del coche o de la casa.
Por eso hay un momento en que es importante entrar en el otro tiempo, entrar en el presente.

Todas las personas están en ti

Todas las personas están en ti. Parece una afirmación fuerte o quizá para algunas personas pueda parecer una afirmación excesiva y entonces vacía, o sea, mera palabra. Sin embargo, lo volvemos a afirmar, todas las personas están en ti, si tú quieres. Todas las personas están en ti, si tú lo permites, si tú lo activas, si tú lo potencias. Eso significa que todas las personas pueden asomarse y mirar a través de tus ojos, y entonces sentir, o sea, ser, y en algunos momentos justamente encontrar lo que necesitan.
Puede parecer para algunas personas una afirmación fuerte, pero que les ayuda a tomar conciencia de sí mismos, y para otras personas, que incluso pueden ser la absoluta mayoría, les puede parecer una palabra insensata, sin sentido.
Nosotros nos dirigimos a las personas que al escuchar o leer esa frase de alguna manera les remueve y les llama la atención. Nos dirigimos a las personas que resuenan con esa posibilidad. Y volvemos a repetirlo, todas las personas están en ti, si tú quieres.

Eso significa que todas las personas, incluso las que ya no están en el tiempo que transcurre creando el aquí y el ahora, sino las que ya han transcendido, y también las personas que todavía no se han asomado al tiempo, todas están dentro de ti.
Eso expresa un poder, algo que tú puedes activar, algo que puedes actualizar, que puedes usar, y al hacerlo, aprender a optimizarlo, porque como ser humano eres una expresión del arquetipo del ser humano, es decir de todos los seres humanos.
Y aquí la primera utilidad va a revertir sobre las personas más cercanas a ti, las que comparten información genética contigo y que entonces comparten un proyecto, quizá desconocido o no reconocido, porque cada persona, cuando estamos transcurriendo en el aquí y el ahora, nos movemos en la civilización actual siguiendo nuestros proyectos personales, desvinculados de los demás seres humanos.

Por eso, en nuestra sociedad está permitido engañar para conseguir los objetivos, aunque sea a través de la publicidad, de prometer cosas, de crear falsas necesidades. Por eso en esta sociedad el proyecto personal es prioritario, de tal manera que tú pues conseguirlo desplazando a otras personas, o sea privando a otras personas.
Sin embargo, todos los seres humanos estamos unidos y de alguna manera representamos a lo mismo, somos lo mismo, somos uno. Entonces, reconocer ese poder de que todas las personas están dentro de ti, al primero que beneficia es a ti, porque expande tu conciencia y te permite conectar con lo mejor de ti, si haces un uso en favor del arquetipo, de ese poder que está dentro de ti. Al hacer un uso en favor del arquetipo, conectas con tu ser espiritual, con tu ser multidimensional. Eso siempre te va a producir gozo.

Entonces, decimos que las primeras personas que se pueden beneficiar de ese despertar tuyo a tu propio poder, que te conecta con tu ser multidimensional y con tu ser espiritual, son las personas que comparten tu información genética, las personas de tu familia y tu entorno más cercano.
La recomendación es, en los momentos de gozo, de plenitud e incluso de éxtasis, enumerar y recordar a tus seres queridos, en el orden que quieras, a tus padres, hermanos, hijos, abuelos, etc. Incluso puedes nombrar a personas desconocidas y permitirles compartir aquello que te produce plenitud y gozo, algo que también puedes hacer con personas que todavía no existen, por el mismo sistema de nombrarlas.
Incluso puedes nombrar personas que no existen. La forma más simple es decir “descendientes”: descendientes de dentro de 100 años, de 50 años, descendientes de mi hermano, de mi hijo. Incluso en ese momento, si estableces conexión, al nombrarlos ellos te pueden decir su nombre.
También puedes utilizar ese poder para permitir asomarse a esa plenitud que tú gozas en algún momento, a personas que pueden estar pasándolo mal y tú eres conocedor. Pueden ser vecinos o simplemente personas que aparecen en las noticias como sufriendo alguna adversidad, y así ayudarles a encontrar alguna solución, o personas que han vivido en otras épocas.

Todas las personas están dentro de ti y tú tienes un poder que te impulsa hacia lo óptimo.

Las personas somos mágic@s, ya que pertenecemos a otra dimensión

Decir que las personas somos mandalas es como decir que las personas somos mágic@s, y eso es lo que somos.
Decir que las personas somos mágic@s quiere decir que pertenecemos a otra dimensión, aunque también estemos en ésta. Pertenecemos a otra dimensión, a otra realidad, donde suceden cosas diferentes, porque hay leyes diferentes a las que rigen en esta.

Decir que somos mágicos es decir que pertenecemos a otra dimensión maravillosa, donde suceden cosas maravillosas, y que ese poder está dentro de nosotros.

Decir que las personas somos mandalas es como decir que somos mágic@s, que pertenecemos a otra dimensión. Estamos en otra realidad. Esta no es nuestra realidad, aunque estemos temporalmente en ella.
Estamos en esta realidad porque tenemos que hacer algo. Encontrar ese algo que tenemos que hacer, y hacerlo, nos reintegra a una realidad maravillosa. Esa es la magia.

Cada persona somos un mandala

Cada persona somos un mandala.
Un mandala es un objeto mágico y cuando mueves algo en él, lo mueves en la vida.
A través de lo que tú sientes, modificando lo que sientes, sobre todo cuando sientes inquietud, te sitúas en conciencia y entonces puedes hacer rectificaciones en lo que está sucediendo.

Cada persona es un mandala cuando se sitúa en la conciencia de la humanidad, de lo óptimo, de la vida. Puede modificar lo que está sintiendo, reasignar, dar un sentido diferente a lo que está sintiendo, donde ya no esté el miedo ni otras emociones negativas, entregándose a ello porque sabe que cualquier cosa que esté sucediendo es la mejor y la adecuada.

Cada persona somos como un mandala de la vida, cuando te despiertas a esa conciencia.

Es importante estar dispuesto al cambio

Es importante estar dispuesto al cambio. Decimos que es importante estar “dispuesto”, y aquí la palabra que lleva el peso es “dispuesto”, porque la facilidad, a lo que el ser humano parece estar más inclinado es a la repetición. Cuando repites, cada vez eres más experto y capaz en algo, pero la repetición te priva del salto cuántico, del salto dimensional, que te obliga a no repetir, a entrar en algo que no conoces, ya que si es algo que conoces es lo mismo que donde estabas. Por eso, la repetición te da maestría en un nivel, pero te impide el acceso a otro nivel.

En algún momento hay que afirmar y decretar con rotundidad que estás dispuesto al cambio, a abrir la puerta a ese cambio, a ese salto. De hecho, de alguna forma pudiera ser que a través de muchos cambios, de esa apertura al cambio, estás empezando a situarte con facilidad en la no repetición, de tal manera que de alguna forma empieza a ser parte de tu cotidianidad.
La apertura a los cambios facilita el salto cuántico, porque te deslocaliza de lo habitual y poco a poco expande tu conciencia, situándote en escenarios diferentes y despertando en ti a ese explorador, cada vez más conectado con su interior, porque los cambios que haces desde el corazón son diferentes de los que realizas desde la mente, buscando tu beneficio, o desde la fuerza.
A través de esa apertura a los cambios entras en un diálogo, que cada vez te sitúa en una integridad aumentada.

Cuando te sitúas en los cambios desde la conexión con tu corazón, estás conectando con tu ser espiritual y poco a poco vas sintiendo y percibiendo si es desde ahí desde donde favoreces el cambio concreto, o es desde la superioridad, la mente, es decir, el beneficio.
Por eso la forma más adecuada para este tiempo de cambio es la conexión con tu ser espiritual, la conexión con tu corazón, con el corazón amoroso de la vida.