Qué divertido es ser inconsecuente

Qué divertido es ser inconsecuente. Y qué consecuente es ser divertido. Conectar con la inocencia hace aparecer esa vibración de gozo que es una alabanza a la vida.

No necesitas ser sabio. No necesitas ser lógico. No tienes líneas rojas ni fronteras que te encajonan en lo correcto. Simplemente estar vivo es un gozo. No necesitas estar vivo porque eres inteligente o porque eres pulcro o adecuado. Simplemente estar vivo es un hecho gozoso.

Ese hecho gozoso se ve perturbado cuando aparece aquello que busca el interés propio. Pero si simplemente estás vivo y expresas tu gozo y n tu alegría, no estás maquinando en favor tuyo.
Claro, cuando maquinas, algo le quitas a uno sin que se de cuenta, o le impones con tu fuerza para que se calle, y eso enturbia el gozo.

Hay un gozo inconsecuente, asociado a la inocencia. La inocencia no sabe de consecuencia. Y ese gozo es bendición. Quizá ustedes pueden ver a determinadas horas del día los pájaros cantando. En algunos momentos, al amanecer o al atardecer, pueden oír los pájaros con mucho estruendo.
Y de qué creen ustedes que hablan los pájaros. Los pájaros simplemente dicen jajajaja, jajajaja, y eso es bendecir a Dios, y bendecirle a usted, que los está escuchando.
Jajajaja, jajajaja señor o señora preocupado. Jajajaja, jajajaja, gracias por escuchar mi cantar.
Bendita sea tu vida, jajaja, bendito sea tu vuelo, jajajaja jajajaja.

Dignificar la energía sexual

A veces, para muchas personas, para muchas más personas de las que se pueda pensar inicialmente, es necesario una dignificación de la energía sexual.
A veces, para muchas personas, y decimos que quizá es para más de las que se podría creer o pensar, es necesario dignificar el sexo, la relación entre los sexos, la relación sexual.

Si la sexualidad está vinculada en el subconsciente con algo negativo o inadecuado, la consecuencia es que muchas veces la expresión de la sexualidad va a aparecer en forma de “enfermedades”, en forma de manifestaciones de sufrimiento, por ejemplo a través de la anorexia, la depresión, los conflictos mentales, la esquizofrenia, la bipolaridad, la obsesión, que a lo mejor es la obsesión por la limpieza, pero también en expresiones mucho más físicas como puede ser intolerancias, alergias, problemas digestivos, y por supuesto directamente sobre trastornos en el área sexual, a través de una bioquímica perturbadora donde aparecen ovarios poliquísticos, tumores, prostatitis, infertilidad, etc.

Entonces, en algún momento es necesario, a nivel personal, dentro de una persona, ponerse en armonía y en agradecimiento con esa energía sexual que es vital en todos los niveles de la existencia.

Podemos sentir que todo lo que existe se relaciona entre sí desde el amor. Podemos sentir que los árboles están enamorados de la luz, que el sol está enamorado de la tierra, que las plantas están enamoradas del sol, que los cultivos aman el agua y el agua ama también a las plantas, a la hierba.
Podemos sentir que los insectos aman las flores, que las piedras aman los caminos, que los caminos aman las montañas y también a los seres humanos.

También las partículas subatómicas en su unión expresan un cierto nivel de sexualidad. Se unen porque se aman y sabemos que se aman porque están hechos el uno para el otro. Hay una fuerza en el núcleo que une el protón con el neutrón y también hay una fuerza que une el núcleo con el electrón. Hay una atracción extrema entre ellos. Y esa energía también está presente en cualquier nivel de sexualidad.

Cuando el agua se une con la tierra y produce plantas, hay un nivel de sexualidad.
Se unen porque se aman. Si se odiaran, no se unirían, no aparecería una planta donde aquello que antes era pura tierra se eleva hacia el cielo buscando la luz.

También el orgasmo es luz. Es necesario en algún momento dignificar la búsqueda de la luz.
Todos los acontecimientos, todo lo que sucede es lo mejor y todo lo que sucede está encaminado hacia la iluminación, hacia encontrar la luz.

La conciencia y el control

Una cosa es saber y otra es controlar. Una cosa es iluminar, encender la conciencia, poner la luz y otra es controlar.

Controlar es una actitud restrictiva. La persona que controla de forma natural o innata está intentando evitar el conflicto, situaciones complejas, desagradables o lesivas. Así, asociamos la anticipación del daño con el control. Controlas para evitar el daño.

Pero la conciencia no es la anticipación del daño para evitarlo, sino cómo situarte en lo óptimo.
La conciencia te conecta con lo más adecuado para lo que estás haciendo. Si eres un voluntario para tal cosa, la conciencia te sitúa en lo más adecuado, en lo óptimo desde tu situación de voluntario para que acontezca tal cosa o tal otra.

El control intenta evitar que alguien entre sin pagar o que suceda una cosa negativa, y la conciencia te sitúa en lo óptimo, en cómo aumentar tu funcionalidad.

¿La dislexia es buena o mala?

¿La dislexia es buena o es mala? Podemos preguntarnos si la dislexia es buena, algo para lo que en esta dimensión no parece encontrarse un motivo, o es mala.

La dislexia tiene una relación con el desplegamiento de las dimensiones. Lo que en un nivel de las dimensiones es bueno, en otro no lo es. Lo que en un nivel de las dimensiones aparece como que no es bueno, en otro sí lo es, entendiendo que estamos desplegando un acordeón, algo que está plegado, de tal manera que lo parece que en el plegamiento está arriba, está abajo, y lo que parece que está abajo, está arriba.

Entonces, cuando damos un valor de arriba-bueno y abajo-malo, y desplegamos la realidad, vemos que lo que estaba arriba, en el siguiente pliegue está abajo, y lo que está abajo en el siguiente pliegue está arriba.

La dislexia está hablando de esa realidad plegada que se está desplegando. Por eso hay algo maravilloso en la dislexia, que confunde el arriba y el abajo, el antes y el después, y todas esas cosas, porque no solamente hay una realidad, sino muchas realidades. En el mundo del aquí y ahora pueden confluir distintas realidades.

Todos los árboles, como todas las personas, son voluntarios

Todos los árboles, como todas las personas, son voluntarios. Todos los árboles son voluntarios, conscientes y ocupan su lugar, y todas las personas también son voluntarias, solo que necesitan despertar esa conciencia.

Todos los árboles son voluntarios para sostener la vida, para dar espacio a que las cosas sucedan. También los hombres, como los árboles, tienen una misión que realizar, que es lo que les sitúa como voluntarios, solo que el reconocimiento de esa misión está asociado al despertar de la conciencia, y el despertar de la conciencia normalmente es una maduración.

Es necesario que sucedan muchas cosas sin sentido aparente para que al despertar la conciencia la persona encuentre que todo tiene sentido. Y cuando la persona descubre que todo tiene sentido, también se da cuenta de que en ese momento todo es muy fácil y que realmente no tiene nada que hacer , solo permitir que las cosas sucedan y acompañarlas con su presencia, con su conciencia despierta, conectada con el corazón amoroso de la vida, con el interior amoroso de la vida, dejando que todo suceda y deseando que lo que suceda sea lo mejor para cada persona.

Los cromosomas no pueden verse

Los cromosomas no pueden verse. Cuando ves una persona, no ves sus cromosomas. Si pudieras ver los cromosomas de una persona, podrías ver que esa persona viene de muchos lugares. Esos cromosomas han creado sociedad en muchos sitios. Tienen cromosomas hermanos por todos los lugares.

Si pudieras ver los cromosomas, podrías ver que cada persona es de muchos sitios, por lo menos en el siglo XXI. Por eso hay una expansión de la conciencia cuando te reconoces como expresión de muchos lugares y de muchas culturas, no solamente de una. Quizá te reconoces de una cultura y entonces tu actitud es excluyente respecto a las demás, pero es excluyente respecto a ti mismo, respecto a tu interior.

Por eso hay un momento en que la persona, como resultado quizá de su trabajo interior o quizá del trabajo interior en otras vidas, tiene un despertar de conciencia. Y ese despertar de conciencia es importante llevarlo hacia el interior de tus cromosomas, conectando con toda esa información latente en el interior, que te ha acompañado en tu interior, que quizá te ha impulsado desde tu interior, para que quizá en ese despertar de conciencia salgas de tu ser reactivo en el presente y te expandas en lo atemporal que hay en ti, porque los cromosomas son atemporales, son viajeros en el tiempo, desde lo atemporal.

Quiere decir que el tiempo nos va a arrastrar. Los cromosomas, cualquiera que sea su información y su juego, son anteriores al tiempo. Cuando alguien se preguntó la primera vez acerca del tiempo, esa pregunta se la hizo montado en sus cromosomas, como quien va montado en un caballo, solo que sin darse cuenta de que va montado en un caballo.

Cualquier despertar de la civilización, como un salir de la prehistoria y entrar en la historia, todo eso ha sucedido sobre cromosomas perfectamente elaborados. Hay una expansión de la conciencia en el reencuentro con los cromosomas.
Hay preguntas que quizá no te has hecho nunca y algunas de ellas tienen la solución de tu momento presente. La pregunta abre el diálogo y la respuesta abre puertas.
Hemos llegado a un momento en el espacio-tiempo donde es necesario abrir la puerta, pero para abrir la puerta es necesario encontrarla.

Cada vez que una persona encuentra la puerta y abre la puerta de la expansión de su conciencia, entra en otra dimensión.
Y cada vez que una persona abre esa puerta y entra en otra dimensión, toda la humanidad entra con ella.

La gente divertida no es la que hace reír

La gente divertida no es la que hace reír, sino la que se ríe fácilmente.
Decimos que la gente divertida es la que se ríe y no la que hace reír, porque a veces la gente que hace reír lo hace desde la sátira, desde actitudes ácidas, desde la ridiculización. A veces, hay personas que hacen reír poniéndose en actitudes de ridiculizar personas, situaciones, instituciones, riéndose de algo de sí mismo.
Eso hace reír a mucha gente, porque a veces son como espejos de sí mismos y se ríen de su propia parodia.
Pero la gente divertida es la que se ríe fácilmente.

Cuando una persona se ríe fácilmente, te invita a reírte, pero desde la pura inocencia. Si un niño se ríe o incluso una persona mayor empieza a reírse, otras empiezan también a reír. Es como una invitación.
Por eso encontramos que la gente divertida es la que se ríe fácilmente

Es imprescindible despertar la autoconciencia

Es imprescindible despertar la autoconciencia. Es imprescindible despertar el conocimiento de sí mismo, que son esas preguntas de quién soy, qué hago aquí, por qué estoy aquí, qué tengo que hacer, de donde vengo, a dónde voy y cosas así.
Es imprescindible despertar la autoconciencia. La autoconciencia está relacionada con el arcángel Miguel. Si tu autoconciencia, tu conciencia de ti mismo es elevada, eso te protege de las circunstancias exteriores que te rodean.

Sin embargo, si la conciencia de ti mismo está llena de complejos, de miedos, de cosas ancestrales sin resolver, entonces estás en una situación débil frente a los acontecimientos externos, no porque los acontecimientos externos quieran molestarte, sino porque quieren despertarte, ya que es necesario ese despertar de conciencia.
Para eso te has encarnado, para vivir en plenitud, y si estás atrapado en la reactividad, en repetir, en no saber quién eres, entonces las cosas te van a despertar.

Por eso cuanto mayor es la autoconciencia, el reconocimiento de quién eres, de tu misión y tu ancestralidad, cada vez esa frontera que tú eres, se ve reforzada.
Para eso es necesario el dialogar con el exterior. Esa es la función de Rafael, el diálogo con el exterior, hasta que descubres que el exterior con el que dialogas es la realidad Dios. Y cuando tienes ese tipo de experiencia se produce un nuevo nacimiento, una nueva refundación de tu esencia, es decir, desvelas la esencia.

Entonces, hay un momento en que la conciencia, la auto-conciencia en esta dimensión, es insuficiente; el diálogo con la realidad que te rodea es insuficiente y necesitas conectar con tu multidimensionalidad. Hay un momento en que a la autoconciencia le queda pequeña esta dimensión y se expande en otras direcciones, conectando con la multidimensionalidad.

La multidimensionalidad es una forma de vivir el presente, expandida. Cuando conectas con la multidimensionalidad de lo óptimo, tu circunstancia no te afecta, porque estás viendo la realidad desde otra dimensión donde todas las cosas tienen sentido, incluso el pasar por momentos difíciles.
Incluso te das cuenta de que esos momentos difíciles son los que más te ayudan a despertar y luego a expandirte en la multidimensionalidad. La multidimensionalidad está expresada por el arcángel Gabriel y el niño Jesús.
La multidimensionalidad necesita la autoconciencia, y la autoconciencia necesita el diálogo con el exterior. Cuando se produce la expansión de la multidimensionalidad es cuando aparece la poesía, la belleza y la armonía, que es la expresión de Uriel.
La belleza y la armonía están asociadas a la humildad. Cuando te montas en la soberbia o en la agresividad o en cosas así, estás en la desarmonía; no estás en la belleza, no estás en la armonía, no estás en Uriel.

Y en algún momento se forma el tubo de luz ascensional donde se funde arriba y abajo. Entonces, simultáneamente eres el Cristo y María Magdalena. No hay fronteras entre ambos.

El sufrimiento es una elección

El sufrimiento y el sufrimiento emocional son elecciones. Puede parecer que no, puede parecer que son consecuencia del peso de la vida, de las circunstancias, pero en realidad el sufrimiento es una actitud emocional, porque con daño físico puedes no tener sufrimiento.

Eso lo saben muy bien tanto los hombres como las mujeres. Los hombres a lo mejor lo pueden saber fácilmente si son medio peleones, se están dando de tortas con alguien y no tienen dolor ni sufrimiento hasta que no encuentran que han vencido o que les han vencido.
En el momento, no sientes el dolor, aunque luego aparece el dolor y el sufrimiento en el nivel físico.

Y la mujer, como madre a lo mejor atraviesa dolores físicos para rescatar a su hijo, pero en el momento no lo siente. El amor te sufraga todos esos dolores. Luego aparece sufrimiento.
Tanto en un caso como en otro hay un dolor posterior, pero en el momento, cuando estás mirando en una dirección determinada, no te estás permitiendo sufrir.

En el momento en que te empiezas a permitir sufrir, te paras. Eso en el nivel físico, donde parce inevitable el sufrimiento. Hay personas que se rompen una pierna y siguen durante un tiempo sin resentirse, porque están haciendo algo, están salvando a alguien que aman o lo que sea.
Y en el nivel emocional, psíquico o espiritual, sucede lo mismo. En el nivel inmaterial sucede lo mismo. La prueba está en que, si tú estás en este momento triste, deprimido o lleno de conjeturas dolosas, donde ves que todo va en contra tuya, simplemente con que digas “elijo ser feliz, elijo estar alegre, elijo ver la maravilla, elijo la ecuanimidad”, entonces un momento después estás alegre.
No sabes cuánto tiempo pasa entre uno y otro, pero de repente te das cuenta de que entre un tiempo y otro aquellos fantasmas que te atosigaban se han ido.
Esto es una prueba experimental. Hazlo y entonces serás científico. Compruébalo,

Saber quién eres te defiende de lo que podríamos situar en la oscuridad

Saber quién eres te defiende de lo que podríamos situar en la oscuridad.
Saber quién eres es una luz que te hace real y entonces te defiende de todo aquello que te arrastra a lo irreal.
Saber quién eres de alguna manera es conectar con el ángel Miguel, mientras que situarte en lo que no eres, te lleva a la infelicidad, el estrés, el miedo, la envidia.
Por eso es importante saber quién eres. Al indagar acerca de quién eres encuentras dones y cualidades que te singularizan.
Es importante afirmarse en lo que eres. Es importante ser esa luz que eres.