El fuego renovador de los 52 , en el castillo verde

Compartimos la respuesta a una pregunta sobre los 52 años, por si es de interés:

PREGUNTA: Hola buen Día!!! Me encantaría y seria muy útil para mí si me compartiesen su visión y conocimiento del significado de la Renovación del Fuego Nuevo, cuando una persona cumple 52 años, de antemano muy agradecida, In Lakech

RESPUESTA:
Las personas que ahora cumplen 52 años están en el castillo verde, y están ahí porque han nacido en el castillo verde. Entonces, hay que saber qué indicaciones les muestra su kin natal.
De momento, ya podemos afirmar que las personas que nacen en el castillo verde son una expresión de la energía verde y por tanto conectar con la energía verde, con la energía de la quinta dimensión, de lo óptimo, es importante.

Esa energía se representa de dos maneras.
Como sello se representa bajo la forma del caminante del cielo, que está explorando para ampliar la realidad.
También se presenta en la forma del espejo, es decir, en el reconocimiento del otro y también el reconocimiento de que toda la realidad, todo lo que te rodea, es un espejo. El caminante se asocia con Quetzalcóatl, es decir con una evolución de la personalidad, donde ya está patente la energía de lo óptimo. Y el espejo también hace presente a Quetzalcóatl, pero también a Tezcatlipoca, que es como la energía de Dios descendiendo por un hilo como una araña, mostrando cómo hay un arriba, una dimensión superior desde la cual desciende la vida.
También a esa quinta energía pertenece la noche, y por tanto el ensueño, que es una expresión de la energía de la creación y que es algo que está dentro de todas las personas y que también significa “tu casa”. El ensueño es tu casa; la capacidad creadora es tu casa, o sea eres tú.
Y también en esta quinta energía está la estrella, la armonía, la belleza, la sociabilidad en grado extremo, que te permite encontrar que todos los seres humanos son seres de luz.
Todos estos sellos están hablando de un trabajo personal para conectar con la quinta energía.

El sello indica el trabajo personal. Activar ese valor es trabajo personal.
Luego están las ondas, y el quinto castillo presenta cuatro: la luna, el viento, el águila y la estrella.
La luna es ese potencial dentro de cada persona que desde la emoción produce un florecimiento de la vida. Dentro de cada persona hay un chorro de agua, que son sus emociones, que cuando las dirige hacia una persona, le produce total satisfacción, agrado y ganas de vivir.
También el viento, que es esa palabra que es luz y que también comparte la energía Dios cuando se asocia con la tormenta, que nos traslada a Huracán, el Dios creador. Quetzalcóatl habla de experiencias por las cuales evolucionas y Huracán habla de fuerza creadora. Ambas están presentas en la quinta energía, en la energía verde.
También la onda del águila es el fruto del trabajo interior, por el cual tu visión se sana y entonces lo que ves es maravilla, porque ves la estrella. La sociedad de la estrella, que es la cuarta onda, es la armonía, la belleza y la sociedad.
La potencia creadora del agua, la fuerza creadora y la visión de la maravilla, junto a la sociedad de la estrella expresan la quinta dimensión.
Las personas que están en el quinto castillo se mueven en relación a estas energías.

Pero a los 52 años lo que sucede es que vuelves a situarte en tu kin natal. Primero has ido pasando por tus experiencias y todas esas experiencias eran nuevas, pero ahora ya las conoces. Entonces, habilita una de las capacidades del dos, que a veces se presenta como desafío, pero nosotros en la página llamamos regalo, y que hace referencia a tu relación con el otro.
En la segunda vez que pasas por tus sellos, tú ya tienes un conocimiento. Entonces, cuando conectas con tu agua, con tu luna, tu luna enriquece a cualquier persona, porque estás hablando desde tu agua. En esta segunda ocasión ya tu palabra se llena de luz cuando hablas con otra persona, porque ya has vivido esa experiencia. Ahora estás en el dos, en el regalo, en el desafío, en la interacción con el otro.

A los 52 años, cuando vuelves a vivir todas tus experiencias, ya tienes conocimiento y lo que se te pide es que lo compartas.
El nuevo fuego es un fuego que se te confía y se te entrega. Encender el nuevo fuego es un acto consciente y voluntario.
Encender voluntariamente el nuevo fuego te sitúa en la bendición y de alguna manera te hace responsable de ese fuego. Muchas personas acudirán y serán bien recibidas, con tu luna, con tu viento, con tu estrella.

Una de las cuatro direcciones está representada por el mago, que es el mago del agua

En el mundo maya y en la sabiduría de ese pueblo, de esa nación misteriosa, que tiene un conocimiento tan profundo de los movimientos estelares y del tiempo, una de las cuatro direcciones o cuatro puntales que sostenían la realidad está representado por el mago, que es blanco. Es el mago del agua. El término mago se asocia con el agua, en esta sabiduría ancestral primigenia.

Aquello que representa el mago es tan fundamental como aquello que representa el agua. El agua es imprescindible para el cuerpo del ser humano, para que se mantenga vivo y no acontezca el final, sino que continúe.
Entonces, se vuelve especialmente importante saber de qué se trata ese conocimiento que expresa el mago, de qué conocimiento trascendental se trata.
Y aparece como más importante, como más trascendental cuando vemos que lo que expresa el mago, es justamente lo que hace, permite o está asociado a que el cuerpo esté vivo, por cuanto tiene calor. El blanco, que expresa al mago y al agua, va con el azul, que expresa al águila y al fuego. Sí, el águila, la visión elevada, la visión de la maravilla, de aquel que ve la maravilla, está asociado al mago como onda. Son las ondas asociadas.

El mago aparece antes del espejo y el águila después, cuando has atravesado esa línea, esa frontera dimensional entre la dimensión material y la dimensión espiritual.
¿Cómo podemos traducir esto a un lenguaje coloquial? Vamos a recurrir a María Magdalena. El mismo cuerpo, la misma persona corpórea es María Magdalena cuando está sometida a los siete demonios que dice el Evangelio, y cuando está viendo la resurrección.
El mismo cuerpo, que es lo que expresa el color rojo. La misma persona, el mismo cuerpo que está sometido a los siete demonios es el mismo cuerpo de la misma persona que está viendo la resurrección, pero en otro momento. La resurrección es la maravilla.

Entonces, el mago está expresando un nivel de realidad que podemos asociar al agua, en cuanto que es algo que une, que son las emociones. Las emociones, el amor, unen a las personas: el hijo ama a sus padres, los padres a los hijos, los hermanos se aman entre sí. Hay algo que une, que está expresado por el blanco.

Hay una sabiduría en la que, aquello que une, esas emociones, también son lo que te permiten estar vivo. En realidad, todas las personas están unidas con todas las personas, pero como en círculos cada vez más amplios, trascendiendo el tiempo.
Estás unido a personas que hace milenios, siglos o años que no existen y estás unido a personas que todavía no han entrado en un cuerpo y que quizá no lo hagan nunca, porque quizá la evolución de la humanidad se dirija en otra dirección.

El caso es que lo blanco está asociado a lo azul, que es el fuego. El mago es la expresión de lo blanco y está asociado al águila, que es la expresión del azul, que también es el presente. Por eso sabemos que el blanco es tan importante para entrar en el presente.
Es importante conectar con tus emociones, pero con las trascendentes, no con las emociones que puede haber en la tercera dimensión, donde está el dolor, el miedo, sino conectar de forma trascendente.

Hay algo en ti que es anterior a cualquier afrenta, a cualquier dolor, a cualquier injusticia, a cualquier enfermedad. Si logras conectar con eso que es anterior a cualquier desastre, entonces saldrás de cualquier desastre, de cualquier enfermedad, de cualquier disgusto. Y si lo haces, cuéntalo, porque facilita el proceso.

La sabiduría de las tradiciones de los pueblos hace referencia a las cuatro direcciones, pero hace falta un quinto elemento

Para los mayas, el mundo estaba sustentado en cuatro soportes. En eso coinciden con muchas civilizaciones y también con los egipcios.
En general la sabiduría de las tradiciones de los pueblos hace referencia a las cuatro direcciones. Concretamente la sabiduría maya habla de esos cuatro sustentos o cuatro direcciones y los asocia a cuatro colores: rojo, blanco, azul y amarillo.

El ser humano necesita comida, y ese es el color rojo, la materia. Para los pitagóricos y los egipcios sería el cubo.
Pero también necesita agua. Efectivamente el ser humano si no come, se muere, pero si no bebe, también. El agua es fundamental. Para la sabiduría maya ese sería el color blanco, y los pitagóricos hablan del icosaedro.
El ser humano también necesita fuego. El calor del ser humano es imprescindible para que esté vivo. Si no hay ese intercambio de electrones, de oxidación-reducción, no hay calor, y la persona si no puede realizar ese intercambio, fallece. La persona que está viva, está caliente, y el que ya no está vivo, deja de estar caliente y se queda frío. Eso viene expresado con el color azul, que también a veces se representa como negro, y con el tetraedro para los pitagóricos y los egipcios.
Y luego está el color amarillo, que es el oxígeno. El ser humano también necesita para estar vivo respirar, el oxígeno.

El oxígeno, el calor, el agua y el alimento son imprescindibles, pero luego hay un quinto elemento. Es necesario todo esto, pero una persona puede estar en coma, como un vegetal, y estar caliente, siendo nutrido, hidratado y respirando.
Entonces, claro, hace falta un quinto elemento para explicar la vida del hombre, no su cuerpo. ¿Qué podemos colocar en ese quinto elemento? Ya no vamos a colocar asuntos materiales como el oxígeno, el agua o la comida, sino que estamos hablando de cosas inmateriales, sus pensamientos, sus sueños, sus emociones, sus ideales, su vocación.
Todo eso configura otra realidad. Los sabios mayas lo presentan como el color verde y en Egipto y en el mundo pitagórico es el dodecaedro o la realidad del cielo, la realidad celeste.

Para ser feliz, esa es la que es necesario trabajar. Para existir como cuerpo, para estar vivo hacen falta esas cuatro anteriores, pero para ser feliz hace falta conectarse con la quinta energía, con el mundo de emociones, de pensamientos, de ideales, con el mundo espiritual.

Feliz enlazamiento, feliz año (vídeo)

Feliz enlazamiento
Feliz año
Una reflexión sobre este fin y principio de año, que viene enlazado desde el día fuera del tiempo, 25 julio 2017, que fue noche 11 (onda del c.cielo) y tierra 4 (o.mago).
Esa noche 11 se une ahora con mañana, 1 de enero, similar al día fuera del tiempo, que será noche 2 y tierra 8.
Gracias

Sobre el día fuera del tiempo

Pregunta: Tengo un amigo y los nietos de una amiga que nacieron el día fuera del tiempo… Ellos desconocen y yo me di cuenta este último día fuera del tiempo. Que me podes contar sobre las personas nacidas ese día

Respuesta:
No todas las tradiciones calendáricas mayas tienen un día fuera del tiempo. Hay tradiciones que fundamentalmente cuentan días, agrupándolos de 20 en 20, y así obteniendo vinales, tunes, katunes, sin preocuparse en contar en años.

Solamente las naciones de nativos americanos que manejan el año, no los tunes, katunes, etc., y por lo tanto les interesa saber cuándo empieza y cuando acaba el año, hacen una referencia al día fuera del tiempo, que es el periodo en que se sincroniza la nueva alineación donde comienza el año.
Contando de 20 en 20 llegan a 360, que son 18 X 20, y entonces quedan 5 días y una fracción para los 365 días y cuarto, aproximadamente, que es la duración del año.
En esos 5 días, uno contiene la esencia del rojo, los siguientes la esencia del blanco, azul y amarillo, y el quinto día contiene la esencia del verde. Ese es el día fuera del tiempo, que está asociado a la quinta energía.
Digamos que en el tiempo normal del año hay siempre 4 energías que cíclicamente van rotando, rojo-blanco-azul-amarillo, pero que en realidad son 5 si nos situamos en una dimensión superior.

En las visiones del viejo mundo se hablaba también de 5 energías, correspondientes a la tierra, el agua, el fuego y el aire, que eran las energías de la dimensión ordinaria y también están presentes en la astrología, pero había una quinta energía que es la correspondiente al éter, al cielo. Esa energía celeste es la que corresponde al color verde del día fuera del tiempo, que está hablando de conexión con dimensiones superiores, con la energía de la quinta dimensión.

Las personas que nacen en ese día fuera del tiempo van a tener un kin, como todas las personas, que va rotando cada año, pero que siempre es de la familia del día verde expresado por la noche, la estrella, el caminante del cielo y el espejo.
De esta manera, todas las personas que nacen el 25 de julio, que también está dedicado a Santiago, van a representar las energías de esa familia, que contiene la visualización y el ensueño de la noche, la sociabilidad de la estrella, la facilidad de ampliar la realidad a través de la exploración, y el reconocimiento del otro a través del espejo, la ley del amor y el in lak’ech.
Esta familia podríamos llamarla angélica porque muestra esa conexión con la quinta dimensión.

La “casa” es el lugar de poder

Es necesario encontrar la casa. Si no encuentras la casa estás a la intemperie, y no es que sea nada malo solo que cuando llueve, llueve; cuando hace frio, hace frio; y cuando el sol pega fuerte, pega fuerte. Por eso es mejor encontrar la casa, que es el lugar de poder.

El ser humano tiene una extraordinaria capacidad de adaptación. De hecho, está permanentemente adaptándose. Por eso puede vivir lo mismo en los desiertos que en los polos; en el aire, como los astronautas, o bajo el mar, como las tripulaciones de los submarinos; vestido o desnudo; en cuevas en casas.
La adaptación también es tu casa, solo que en una dimensión de mínimos, con todos los problemas abiertos, o sea sin control por tu parte. La adaptación es “casa”, pero solo en una dimensión donde la conciencia no está despierta. Es decir, es casa, pero en forma reactiva.
La adaptación trabaja en el cuerpo y es la forma de mantenerte sano en los cambios.

Eso mismo sucede en la realidad espiritual, solo que entonces tu conciencia tiene que estar despierta. Cuando tu conciencia esta despierta y gobierna la adaptación, entonces estás en tu lugar de poder, donde llueve cuando dices que llueve, hace frío cuando dices que hace frío y hace sol cuando dices que hace sol.
Así, estás en tu lugar de poder cuando dices qué es lo que está pasando. Pero no necesitas decirlo con palabras, porque lo dices en un lugar donde no se puede mentir. Lo dices desde las imágenes que aparecen en tu interior y que determinan tu vibración. Tu vibración depende de lo que sientes y de lo que ves, o sea de las imágenes que aparecen en tu interior, y ahí no se puede mentir. Si vibras, vibras; vibras en lo que vibras. Si con palabras dices que vibras en otra cosa, solo te engañas a ti.

Las imágenes que creas espontáneamente en tu interior son tú casa y puedes trabajar con ellas dialogando, no negándolas.
El trabajo interior veraz, desde la integridad, limpia la casa, y cuando la casa está limpia es tu lugar de poder. Tu lugar de poder es donde tu vibración es alta.

El espejo no es una espada ni un cuchillo para hacer sacrificios humanos, sino la ley del amor y el “in lak’ech”

Amor y comunicación son lo mismo. Quizá para un cartel, un monitor de televisión o un anuncio no lo sea, y la comunicación no sea nada. Pero para un ser humano, sí.

En la realidad dual donde se encuentran Quetzalcóatl y Tezcatlipoca podemos encontrar, como forma de expresión, figuras que asustan y provocan miedo, como pueden ser fieras, o sea animales fuertes, con garras y dientes. Pero eso quizá está hablando de una sociedad que se siente más segura cuanto más miedo provoca en la otra persona. Eso está traduciendo al espejo, Tezcatlipoca, pero solo en tercera dimensión, que es la dimensión del ego brutal, o sea del miedo y la falta de conciencia.

También podemos encontrar esa realidad dual representada, no por fuertes animales salvajes que asustan -que indican que la realidad no es amorosa sino depredadora-, sino por medio de la luz y del amor, como constituyentes de esa realidad y también de tu personalidad y de tu ser. Y entonces, encontrar que el espejo no es una espada ni un cuchillo para hacer sacrificios humanos, sino la ley del amor y el “in lak’ech”.

La luz y el agua viajan juntos. En la tradición de las pirámides encontramos que todos los conceptos que denominamos dioses y con los que explicamos aspectos de la realidad, aparecen formando parejas: Ra y Athor, Isis y Osiris, Geb y Nut, Shu y Tefnut.
Todos son Quetzalcóatl y Tezcatlipoca.

Está claro que en esta tradición, que nos ha llegado filtrada por pueblos guerreros, pero muy guerreros, en constantes guerras territoriales y guerras civiles, no aparece la figura femenina en esa dualidad, porque está traduciendo un nivel equivalente al de Seth y Osiris o Caín y Abel, sobre todo porque en el momento de la confluencia de civilizaciones los que mandaban eran los guerreros, y los hombres sabios del conocimiento de la realidad Dios no podían expresar la energía femenina con claridad, sino solo bajo un velo. Pero hoy es el momento de quitar el velo y de reconocer la energía Dios en la energía mujer.
Los que cortan cabezas, o sea realizan sacrificios humanos, maltratan a la mujer, o sea a la humanidad, o sea a Dios.

Cualquier enfermedad individual es un hecho social y un fracaso social

Hay una gran confusión. Los datos están mezclados formando galletas/cookies tóxicas.

La confusión se presenta visual y gráficamente, a través de las enfermedades autoagresivas y autoinmunes, donde las propias defensas se transforman en tus principales enemigos; incluso las células madre pueden dar origen a tumores.

Esto sucede en el nivel individual, pero que también traduce el nivel social y grupal. En esto es muy claro el Tzolkin: hay sellos que hablan de lo individual y hay ondas que hablan de lo grupal. Muchas personas, siguiendo el Tzolkin, deberían deslindar estos conceptos, porque el objetivo es la sociedad de la estrella, la sociedad celeste y no el individuo poderoso.

Por eso hay algo gráfico, fácilmente visible, en lo que le sucede a una persona, porque está traduciendo el entorno en que vive. De hecho, cualquier enfermedad individual es un hecho social, un fracaso social. CUALQUIER ENFERMEDAD ES UN FRACASO SOCIAL.
Es un fracaso, pero también es un termómetro sensor, que está diciendo que no estamos en el sitio.

Puede parecer incongruente decir que la historia de los gemelos y la historia de Jesucristo narran lo mismo. Para personas que sean “anticristianas” puede parecer hasta algo ofensivo, claro que el anticristianismo es fácilmente una expresión de tu daño emocional, porque el cristianismo es una invitación a todas las personas a la magia y vivencia del mago, pero del mago del Tzolkin, o sea a conseguir que tu corazón no pese y mágicamente, es decir espiritualmente, nazcas a ser hijo de Dios.
La historia de los gemelos que cuenta el Popol Vuh, que posiblemente muchas personas lo conozcan solamente de oídas, narra lo mismo: cómo los gemelos acaban con las enfermedades, es decir cómo sacan a la humanidad el daño.