El mono está asociado a la alegría, osar, jugar, vivir lo que crees; a la inocencia; a experimentar e investigar lo nuevo.

EL MONO (Libro de los Sellos)

El Mono está asociado a la alegría, osar, jugar, vivir lo que crees; a la inocencia; a experimentar e investigar lo nuevo.
El Mono siente la alegría, disfruta con lo que hace, comprueba, ríe, porque todo parte del amor e inocencia que existe en su interior.
Es propio del Mono reír, jugar, cantar, atreverse a hacer cosas distintas a las esperadas, experimentar, sacar al niño interior, improvisar, disfrutar.

El Mono se asocia también con la inocencia, que es la que permite la alegría, porque la inocencia quiere decir que no hay doblez en tu corazón. Y no hay doblez en tu corazón porque no hay sospecha, pero tampoco hay engaño. Y esto sucede porque tampoco hay miedo.
Si no hay miedo, puedes experimentar, porque el ser humano está hecho para conocer, y cada vez que pasa ante un enigma se activa algo que es constitutivo del ser humano y que le lleva a resolver ese enigma.

Solemos relacionar el Mono con alegría y realmente la alegría es lo que sucede cuando la fuerza desborda. La alegría es la fuerza vital que desborda. Se le relaciona también al Mono con osar, es decir averiguar posibilidades, ensayar cosas nuevas, aprender conociendo.
Todo esto también indica que hay una fuerza empujándote hacia fuera. La depresión te deja sin fuerzas, pero la fuerza te expande, te desborda como alegría y te lleva fuera de ti a conocer lo que te rodea; a conocerlo sin miedo, y eso es osar.
Pero no hay que olvidar que el Mono no es una condición, sino el final de un proceso. El nacimiento del embrión es el final de un proceso, donde el embrión ya maduro inicia otro nivel de la vida.
La situación de la onda del Mono unida a su onda asociada, que es la onda del Espejo, cohesionan toda la estructura de las ondas. Hay una secuencia que va del Dragón al Espejo, y donde acaba el Espejo comienza el Mono, inaugurando una nueva secuencia que va del Mono, onda 11, a la onda 20, en forma especular, es decir de espejo. De tal manera que el Mono es el centro, surgiendo. Esa es la fuerza. Es un lugar donde se ha integrado toda la energía de la luz en su descenso a la forma, a la materia, y te ha encontrado a ti. O mirándote en el espejo, me ha encontrado a mí; a cada ser humano, como lugar donde la fuerza toma asiento. Esa fuerza luminosa que viene de dimensiones superiores a buscarte, y de nuevo asciende.

El Mono es el centro exacto del telar maya, o sea del Tzolkin, pero es también un comienzo.
El metalenguaje quiere, y así lo presenta, que se considere comienzo al Dragón y por ello hay toda una tradición maya que hace comenzar el Tzolkin con el sello Dragón. Pero también, y el metalenguaje así lo quiere, hay una tradición que considera como inicio al Mono.
Dragón como inicio es como un surgimiento de la nada, como el inicio inicial, pero Mono es como el surgimiento en algo, como una nueva explicación de la realidad, pero la realidad ya está.
El Mono es el centro, está en medio de todo y como oculto, el Perro también.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

Onda evolutiva del mono

ONDA EVOLUTIVA DEL MONO:

La onda del mono se va a situar evolutivamente como onda 11 sobre los contenidos de todos los sellos del mono (sello 11).
También, al colocarse en el Tzolkin por ondas se va a situar en las columnas 7 y 8.

El mono 1 se superpone a la tierra 7, y desde ahí comienza una secuencia en tono resonante.
Si vemos las ondas asociadas a estos sellos con tono 7, están definiendo el cuarto castillo completo (tierra, perro, noche y guerrero); el quinto castillo completo (luna, viento, águila y estrella) y las dos primeras ondas del primer castillo (dragón y mago).
De esta forma, la onda del mono une los contenidos del cuarto y quinto castillo con los del primero.

Las vivencias que produce un nuevo nacimiento son las resonantes de la cuarta dimensión o cuarto castillo, y las de la quinta dimensión, castillo verde o quinto castillo.
Todas esas vivencias están implícitas y abiertas a la experimentación, asociadas al mono 1 y su oculto perro 13, la incondicionalidad transcendente.

Desde lo azul del castillo azul, o sea desde el mono, vuelve a conectar con el dragón. En realidad, son lo mismo (familia cardinal: dragón, enlazador, mono y guerrero), y hay que leer al mono como dragón a través de las vivencias. El dragón es la luz entrando en la forma para cumplir una misión, también como expresión de la paz amorosa que es la energía femenina.
La energía femenina puede ser una energía de la belleza, pero es sobre todo la belleza amorosa y la belleza de la paz. Es contraria al despedazamiento estético, porque es innecesario. La belleza es vibración en una realidad expandida. Detrás de la cirugía estética hay miedo y patrocinio del abuso. El aborto no puede ser un método anticonceptivo y la esterilización no es una solución para la humanidad, sino todo lo contrario. Perdón.

Los Uros dicen de sí mismo no ser hombres sino antes de los hombres. O sea, están antes de que haya hombres y pertenecen al antes, como el dragón.
Contiene algo maravilloso como concepto atemporal. Nadie es lo que parece ni lo que aparece, sino que el ser está dentro.

TIERRA 7:
En la onda del mono hay un sello especialmente relevante, que es el kin tierra 7.
La tierra 7 es siempre resonante, porque se va a superponer sobre el mono 1, centro del telar y centro de la columna resonante, pero sobre su huella se va a situar el águila 7.
Ese punto que denominamos tierra 7, como canalización del voluntario, es especialmente importante en esta onda del nuevo nacimiento, estando vinculado al mono 1. Ser voluntario al orden divino es un nuevo nacimiento.
Pero también sobre ese lugar se va a situar el águila 7 de la onda de la luna, ya que solamente se puede ser voluntario asociado a un nuevo nacimiento como resultado de un ver.

Es algo instantáneo y fulgurante, que no proviene de tu hemisferio lógico, sino del castillo verde (onda de la luna). Eres voluntario no porque seas maravilloso y condescendientemente bueno, sino porque lo que ves es maravilloso y tú lo eres, dentro de la maravilla. No eres el creador; lo eres porque la maravilla es.

Cuando tierra 7 se coloca donde está el mono 1, el mono 1 se va a donde está el mono 11, en el lugar 1 de la línea horizontal 11.
José Arguelles era mono 11, pero en su psicrono y en su alma también es mono 1.

Gracias Uros y gracias alma mono 1, siendo mono 11.

ONDA DEL MONO: Del 18 al 30 de junio

ONDA DEL MONO: Del 18 al 30 de junio

TONOS:
La transcendencia en esta onda del mono, de la alegría, inocencia y del nuevo nacimiento, se obtiene al ensoñar la abundancia (noche).
Para llegar hasta allí, nos da fuerza desde otras dimensiones los cambios y las transformaciones, que son las características de la tormenta (tono 9).
El desafío o aprendizaje son en este caso el libre albedrío y los pensamientos elevados.
El caminante del cielo se sitúa como tono tres en la onda del mono. Su energía solidaria, expansiva, es para todos los seres humanos, y es una manifestación del servicio. De tal manera que es tal la energía del caminante, que esto sólo es posible, en toda su extensión, después del nacimiento espiritual; después de que el ser humano reconoce el espíritu dentro de sí.

INTERPRETACIÓN DE LA ONDA:
Podríamos decir que el mono es esencialmente resonante.
La onda del mono ocupa la segunda parte de la columna resonante, lo que le otorga una característica de resonancia intrínseca consustancial independiente de su intento: haga lo que haga, intente lo que intente, el mono es resonante.

Pero la propuesta para el mono desde el Tzolkin no es ser resonante, que lo es, sino ser consciente, ya que puede no estar siéndolo hasta que decide serlo, quizá como una iluminación.
La conciencia desde el mono te despierta en otra realidad; te franquea el espejo, o sea el velo; desvela el velo.

Eso es lo que viene a significar el lugar 11, asociando el contenido del 11 como tono, el gozo que produce el cumplimiento de la misión, o sea el gozo que produce vivir.
Vivir es gozoso cuando no estás sometido al miedo, o sea cuando eres tú.
Cuando eres tu conectado con todo lo existente, no tienes miedo, porque lo que te une a lo existente es amor, lo que tienes es amor y el amor es gozoso.
Vida y amor es lo mismo, por lo menos en la dimensión de lo real. En otras dimensiones quizá sea lo contrario, afortunadamente, porque la iluminación es ese momento donde puedes elegir, porque claramente “puedes elegir”.
El tono 11 contiene esa explicación y el mono también.

Hay un nivel dimensional donde es necesario recordar, para posicionarte en relación a lo existente, como que tienes que cumplir una misión. Esa es una propuesta para romper el aislamiento del miedo y esas cosas raras. Eres necesario. Algo te reclama para sacar de ti lo mejor y se apoya incluso en tu ego, que te dice que eres el mejor, pero en realidad en un siguiente paso te das cuenta que no tienes que hacer nada, solo rendirte, porque la realidad es maravillosa. No necesitas pelear ni siquiera contra los malos, solo ser tú –gracias uros-.

Es una llamada al despertar, a encontrar que la vida se te ofrece cuando dejas de huir, cuando dejas de protegerte del miedo.
Claro, hay muchas variantes. La variante del miedo también admite la envidia, que es miedo a no disponer o tener aquello que veo que otros tienen; el miedo a ser menos y que los demás sean más; otras fantasías perturbadoras; el miedo a que si son muy grandes quizá me pisen y me pase como a las hormigas; o simplemente el recuerdo del dolor.
La vibración subconsciente de la debilidad trae al presente el recuerdo del dolor, y eso es catastrófico porque te paraliza, y cuanto más miras hacia allá, más te hundes, como las arenas movedizas.
Es importante recurrir al águila-enlazador y, mirando en otra dirección, crear un puente. Hay un águila asociado a cada persona, que forma parte del ser siendo. Ese águila te introduce en el ser siendo, en la experiencia vivencial de la vida como pura maravilla, siempre amorosa. No es porque yo o el ego haga maravillosa la vida, sino porque la vida en sí es maravillosa y yo formo parte de ella de forma intrínseca.

Eso tiene que ver con el mono y con la experiencia del nuevo nacimiento, que también es una iluminación, ya que el oculto del mono es el perro, que pertenece a la familia de la iluminación y de la luz. El amor incondicional es luz, porque pertenece a la familia donde está el sol. Por ese motivo la persona que es mono tiene en algún momento que despertar a la luz. Y todos los elementos de su familia son luz: el enlazador es águila, el dragón es sol y el guerrero es serpiente.
El asunto es súbito, instantáneo, pero la base del mono y por tanto de la luz es la solidaridad y la energía femenina.

LOS UROS:
En nuestros días todo esto tiene mucho que ver con los Uros del lago Titicaca, que no son Uros sino Jasoni, porque Uros y otros nombres que se les da son despectivos. Ellos son gente del agua, de aquello que viene más allá del sol. Gracias hermanos Uros, abuelos Uros, tatarabuelos Uros, porque algo viene de más allá del sol y también de más allá del humano.
Jasoni quiere decir hombres del agua. Tiene mil grafías, porque es una palabra fonética y puede ser escrito de la forma que quieras. Estamos hablando de un pueblo pacífico, que como el agua, no pone resistencia. Son maestros, porque esto es imprescindible para la estrella.
Hay una resonancia con aquel hombre del agua que buscaba el vellocino de oro, Jasón. Alguien les llama Uros, Chipayas, que ellos saben que son nombres despectivos, pero también son Jasonis, héroes.

Los Urros o Uros no se han extinguido, todo lo más, fusionado. Perviven. Gracias Jasones, héroes de la paz.

La onda de la tierra comienza aquí abajo y termina en el cielo

Si nos paramos a considerar la onda de la tierra vemos que se inicia en el sello de la tierra. El propósito de la onda es la tierra y su desarrollo termina en la luna, que es el tono 13.
Entonces, podemos considerar que estamos ante una escalera que se inicia en la tierra, que también significa aquí abajo. Significa aquí, que es donde estamos, como humanidad y como persona concreta, y al relacionarlo con la luna adquiere el valor de abajo.
Así, la onda de la tierra comienza aquí abajo y termina allá, en el cielo, porque la luna se sitúa en el cielo, como un escenario diferente y opuesto al de la tierra. Podemos encontrar que la onda de la tierra comienza aquí, abajo, y nos invita y nos permite subir allá arriba; es el camino para subir arriba.

Si a esto le sumamos otros valores añadidos vemos que esta posibilidad se refuerza al ser la tierra el inicio del cuarto castillo, que también es un equivalente de la cuarta dimensión. El ascenso, la elevación desde aquí abajo en la tierra a arriba en el cielo, es lo que sucede cuando vives la cuarta dimensión.
La tierra inicia el cuarto castillo, con su equivalencia de cuarta dimensión, y termina como onda en la luna 13, y a su vez la luna como onda es el inicio de la quinta dimensión.
Vemos que hay un camino de elevación que une la tierra con el cielo, que es similar a adentrarse consciente y voluntariamente en la cuarta dimensión.

También podemos añadir para completar la expresión del diálogo, que la tierra es la onda 13, siendo el 13 el valor de la trascendencia, que se superpone sobre los sellos del caminante del cielo.
De esta forma, transitar la onda de la tierra, como onda 13, es lo mismo que desplegar los sellos del caminante del cielo como sello 13. De alguna manera, aquel que voluntaria y conscientemente se adentra en la cuarta dimensión en su camino hacia el cielo, es un caminante del cielo.

En esta onda todo va a seguir igual?

Todo sigue igual hasta que cambia.
Podemos decir que en esta onda todo va a seguir igual, excepto para las personas que en este transcurso de 13 días conectan con esa energía y se produce un cambio, porque todo sigue igual siempre hasta que empieza a suceder diferente.
Ahora iniciamos 13 días donde la consecuencia es ser uno mismo. La onda del humano tiene como forma transcendente, como tono 13, la semilla, que significa “ser tú” y al ser tú, todo florece, porque te conectas con el plan, con el programa Dios de la creación.
Esta onda te ayuda a ser tú de forma transcendente, y al ser tú, te hace libre, te libera de todo lo que te impedía ser tú desde el miedo, la envidia o cualquiera de estas emociones. Todo lo que te impedía ser tú, se ve favorecido el que desaparezca.
Eso es lo que puede suceder en este tiempo. Es un tiempo favorable para ser tú mismo, conectado al programa transcendente de la creación, donde Dios es tu padre.

El kin y la onda de la tierra favorecen el encuentro de la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra

El kin y la onda de la tierra están haciendo referencia a la alineación, a la verticalidad, a conectar con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, a encontrar tu lugar de poder, que es donde se produce esa conexión de la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra.

Muchas veces decimos que la tierra es el fluir y la alineación, y la alineación es favorecer que la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra se encuentren. Es favorecer su encuentro y eso produce trascendencia, ya que la onda de la tierra es la número 13.
Cuando se encuentra ese lugar de poder, donde la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra se unen amorosamente, la persona se eleva a la trascendencia. Es un momento de máxima consciencia.
Por eso está precedido por el guerrero, como símbolo y como sello. La entrada en el lugar de poder que expresa la tierra es una expansión de conciencia. Como onda, lo que se encuentra en ese lugar antes de la tierra es la onda de la semilla, es decir, situarte en tu propio programa. Y la forma transcendente de la semilla, el 13 de la semilla, es el guerrero. La onda de la semilla culmina con el guerrero trascendente, produciendo el surgimiento de la conciencia de la onda de la tierra.

Por eso encontrar tu lugar de poder, el punto donde se encuentran la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra, es toda una tarea.
Encontrar tu lugar de poder te empodera, te hace tú, expande tu conciencia. Y esa conciencia, aun estando en la cuarta dimensión (cuarto castillo), ya empieza a situarse con valores de quinta dimensión.

Enlazar y unir forman parte del proceso de la resurrección

Podríamos encontrar que enlazar y unir, o sea todos los procesos que desde la conciencia encuentran lo que te une a las demás personas y también a las demás culturas, forman parte del proceso de la resurrección. Es decir, forman parte de un proceso donde cada vez estás más vivo, como saliendo de un mundo oscuro donde todo está basado en el esfuerzo y la defensa.

El proceso de enlazar, resituar, redimensionar, redefinir las cosas, el proceso de iluminar la realidad de modo que ésta aparezca de una forma en que encuentras que siempre ha ido a tu favor, incluso cuando era necesario para despertarte que ocurriese algún hecho adverso, algún hecho que rompía totalmente tu esquema de vida, forma parte de la conciencia de la resurrección.
Cuando encuentras que todo lo que ha sucedido en tu vida está bien es porque era adecuado todo aquello que en algún momento pensabas que era inadecuado, y eso es un enlazamiento con dimensiones superiores.

Cuando te sitúas en esta iluminación entonces redefines tu relación con todas las demás personas que han pasado por tu vida, porque en muchas ocasiones reconoces que aquel conflicto o desgracia te estaba llevando u obligando a moverte justamente en la dirección donde luego ha sido posible el reconocimiento de la maravilla a través de aquella desgracia.
Muchas veces tienes que volver atrás, recalificar y bendecir a aquellas personas que creías eran tus enemigos y que quizá ciertamente en aquella dimensión de la muerte y la oscuridad parecían actuar de esa forma, pero porque tú en esa dimensión material también definías a las personas, o a la mayoría de las personas, como potenciales enemigos de los que tenías que defenderte.
De alguna forma esa era tu realidad, de la que creías que solamente podías salir a través del triunfo material, del desarrollo de tu poder personal y en caso de que no tuvieras ese poder, de tu capacidad de engaño y simulación, y en el peor de los casos de extremada sumisión.

Pero ni la extremada sumisión, ni el engaño, ni el abuso por la fuerza corresponden a la realidad de lo óptimo, es decir a la realidad Dios, a la cual en algún momento despiertas, porque formas parte de ella.

La Tormenta está asociada a cambios repentinos, transformaciones y renovaciones

LA TORMENTA (Libro de los Sellos)

La Tormenta está asociada a cambios repentinos, transformaciones y renovaciones; cataliza la autogeneración y acelera los procesos. Actúa favoreciendo el renacimiento, como en el ave Fénix, que resurge a partir de sus cenizas.
La Tormenta significa, en la forma más simple, cambios. Podrían ser cambios de humor, confusión, pero en realidad cuando se trabaja con conciencia aporta facilidad para descubrir tesoros, incluso resucitar.
Hablar simplemente de cambios puede ser caos, pero los cambios de la Tormenta significan precisamente salir de la confusión a la luz, porque la Tormenta es el sello anterior al Sol. Y en un trabajo evolutivo que comenzase en el Dragón y terminase en el Sol, justamente el paso previo al Sol, pero posterior a todos los demás sellos, es la Tormenta.
Normalmente se asocia Tormenta con crisis y crisis con dificultades que quisieras evitar. Y así es o suele ser en una cultura asociada al dolor y al sufrimiento, donde el hipotálamo está tan cargado de recuerdo del dolor que cualquier cosa te duele, y donde dolor y “lo conocido” pasan a ser lo mismo, de modo que necesitas el dolor, que es “lo conocido”, para que no aumente la angustia de lo desconocido.
Pero la conciencia de la realidad más allá del velo supone una sanación del dolor acumulado sin conciencia.
La Tormenta no es repetir. Por ese motivo, las crisis son estupendas, y cualquier persona que ahora se encuentre en el mayor sinsentido de su vida, está cerca de la puerta que le permitirá encontrar el mayor sentido de su vida.
La Tormenta es la resurrección, las grandes transformaciones, vitalidad desbordante. Pero si no sabes qué hacer, te da miedo; si no hay conciencia, piensas que la Tormenta son catástrofes.
Si no estamos en esta dimensión de las ondas, Tormenta significa simplemente crisis, cambios bruscos, no necesariamente exitosos, sino más bien lo contrario, por ejemplo accidentes y peleas. Es decir, algo propicia que cambies urgentemente. Si estás sordo terminarás por enterarte; la solución siempre está muy cerca, en la Tormenta.
La energía de la Tormenta no está hecha para aburrirse, sino que está asociada a grandes trasformaciones, y lo insólito está siempre cerca, de modo que conviene interiorizarse para entenderlo.
La tormenta augura cambios, resurrecciones, transformaciones totales hacia la vida. Es el momento de remover lo que te impide vivir, entendiendo que vivir es sinónimo de ser feliz, de dar gracias, de bendecir, de mirar y sólo ver amigos, sólo ver cosas maravillosas que te rodean.

EL COLOR AZUL:
La Tormenta es un sello azul, que está asociado al fuego, y por eso trasforma, porque el fuego como reacción química es dar y recibir.
Es importante reconocer en el azul una energía presente, y una energía de conciencia. No se puede estar presente sin conciencia y tampoco hay conciencia que no sea presente. Estamos en un momento donde todo nos llama a estar conscientes, a estar despiertos, a estar atentos, a vivir el presente. Pasan cosas extraordinarias constantemente. Las sincronías te saludan desde todas las esquinas. La telepatía, la precognición, la clarividencia, todo está cercano, todo está activo. De hecho es un momento adecuado para abrir los escáneres espirituales y sentir.
Sentir con un programa abierto al reconocimiento de realidades espirituales, tal vez ángeles, tal vez los buenos deseos de tus seres queridos, de tus amigos, que crean una realidad favorable para ti; tal vez las oraciones de los santos; tal vez tus antepasados clarividentes te están ayudando desde otras dimensiones; tal vez tu propio ser espiritual despierto, tu ángel de la guarda.
Hay un programa de agradecimiento por estar vivo, por estar aquí, que quizá sea un momento anterior al despertar.
La experiencia del ensueño de la NOCHE, de la canalización de la MANO, del osar desde la inocencia, normalmente sin ánimo de lucro, del MONO, y de la creatividad del ÁGUILA, te conducen a la consideración de la crisis como maravillosa para reinventarte o resurgir, porque todas esas experiencias te transforman, que es lo propio del azul.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

La familia central, que está compuesta por la tierra, el viento, la mano y el humano, en el Tzolkin aparece iniciada por el viento

La familia central, que está compuesta por la tierra, el viento, la mano y el humano, en realidad en el Tzolkin aparece iniciada por el viento, que es el segundo sello.
Esa disposición de rojo, blanco, azul y amarillo es la de la familia tipo, pero luego cada familia aparece de una forma determinada, solamente iniciada por el color rojo en el caso de las familias cardinal, iniciada por el dragón, y polar, iniciada por la serpiente. En las demás familias el primer sello que aparece no es el rojo, estando iniciada la familia central por el color blanco.
Lo que diseña la familia central es una propuesta que podríamos expresar como viento-mano-humano-tierra y traducirla a lo siguiente:

Viento, como comunicación. Cuando tú ves a una persona lo primero que haces es saludarla con la palabra “hola”, queriendo decir somos amigos, no enemigos o “tú eres otro yo”. Pero también en un sentido más estricto podríamos decir que viento significa la impecabilidad de palabra, la comunicación.
Entonces, al considerar esta familia, estos sellos, vemos que lo que aparentemente comienza con la tierra, en realidad comienza con el viento.
La palabra es el saludo y también la impecabilidad de la palabra como base de la comunicación. De esta manera, esta familia tendría una vocación a expresar lo blanco, en cuanto a emociones, pero también y sobre todo, porque cada vez adquiere más relevancia, algo que sirve para unir.
En un momento en el que el gran riesgo para la humanidad es la guerra, el conflicto y la fractura, aparece como fundamental el valor de la palabra asociado a la paz, la resolución de los conflictos y lo que une. Es muy importante poner la relevancia en ese concepto, porque ya desde los albores de la humanidad, desde el inicio de la humanidad, en esta sabiduría expresada por los abuelos, aparece como fundamental la palabra como algo que une.

Entonces, si desplegamos la realidad que aparece en esta familia diríamos que lo primero es el saludo, el hola. Lo segundo es el abrazo, porque el siguiente sello es la mano. La mano es con lo que tú abrazas a una persona. La mano, el brazo, es más fuerte al atraer que al separar. La mano, y como consecuencia el brazo, es más fuerte al abrazar que al golpear. Hay más fuerza. Esa es su función.
El viento es el saludo y la impecabilidad en la palabra, y la mano es el abrazo y la impecabilidad en la acción. Podemos traducir que el abrazo es impecable. Podemos traducir y afirmar que el abrazo es una expresión en la impecabilidad, en algo atemporal y no solo en algo temporal que corresponde al aquí y ahora, sino en el siempre.

Vemos que ciertamente el saludo es lo primero, y el abrazo y el acogimiento es lo siguiente. En tercer lugar en esta familia aparece el humano, la libertad, que es el valor propio del ser humano y en sí un enigma a descifrar en esta encarnación. Cada persona de alguna manera tiene que dar valor al hecho de ser humano.
La palabra es impecable cuando saluda, la acción es impecable cuando abraza y el hombre es impecable cuando es libre, porque quiere decir que ha recuperado su alma, es decir, ha reconectado con la realidad Dios presente en su interior, y la consecuencia es la plenitud del ser humano, la libertad. Ahí tenemos esos tres contenidos enlazados, dispuestos a todos los seres humanos para encontrar sentido en su encarnación.

En cuarto lugar aparece aquél que inicialmente debería aparecer como primero. Los tres primeros elementos crean una realidad, que es expresada como tierra. Esos tres elementos, sellos o conceptos te sitúan ante la emergencia de una realidad, que la hace similar a la madre tierra, que te permite encontrar tu lugar de poder, que te alinea con el corazón amoroso de la vida, que te despierta a tu realidad de voluntario en esta encarnación.