Onda evolutiva de la tierra

ONDA EVOLUTIVA DE LA TIERRA

La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo.
La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

Por lo tanto, en la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo y del tono 13 de la transcendencia.

COLUMNAS 8 Y 9:
Además, en el posicionamiento por ondas, también están presentes los contenidos asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra por una parte los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad. El 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda completa de la semilla, que significa el programa. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, bello y ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad. Eso forma parte del programa, pero no es la integridad humana.
En la integridad humana hay una consciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

SELLO 17 Y ONDA 17:
La tierra (sello 17) tiene como transcendencia a la luna, por lo que también podemos asociar la tierra con el inicio del castillo verde, cuando está en forma transcendente como luna (onda 17, comienzo del castillo verde). Cuando la persona que está situada en la tierra, sea o no su sello, porque el Tzolkin está abierto a todas las personas, está viviendo como voluntario, alineado y en forma transcendente, es cuando vivencia el castillo verde.

Los cuatro primeros pasos de la tierra como onda suceden con una vibración similar a la que contiene el castillo verde, porque la integridad y ese empoderamiento son una pertenencia al castillo verde; son un empoderamiento que te faculta para posteriormente vivir la incondicionalidad; es un paso.

La onda de la tierra se inicia en el sello de la tierra y termina en la luna

La onda de la tierra se inicia en el sello de la tierra. El propósito de la onda es la tierra y su desarrollo termina en la luna, que es el tono 13.
Entonces, podemos considerar que estamos ante una escalera que se inicia en la tierra, que también significa aquí abajo. Significa aquí, que es donde estamos, como humanidad y como persona concreta, y al relacionarlo con la luna adquiere el valor de abajo.
Así, la onda de la tierra comienza aquí abajo y termina allá, en el cielo, porque la luna se sitúa en el cielo, como un escenario diferente y opuesto al de la tierra. Podemos encontrar que la onda de la tierra comienza aquí, abajo, y nos invita y nos permite subir allá arriba; es el camino para subir arriba.

Si a esto le sumamos otros valores añadidos vemos que esta posibilidad se refuerza al ser la tierra el inicio del cuarto castillo, que también es un equivalente de la cuarta dimensión. El ascenso, la elevación desde aquí abajo en la tierra a arriba en el cielo, es lo que sucede cuando vives la cuarta dimensión.
La tierra inicia el cuarto castillo, con su equivalencia de cuarta dimensión, y termina como onda en la luna 13, y a su vez la luna como onda es el inicio de la quinta dimensión.
Vemos que hay un camino de elevación que une la tierra con el cielo, que es similar a adentrarse consciente y voluntariamente en la cuarta dimensión.

También podemos añadir para completar la expresión del diálogo, que la tierra es la onda 13, siendo el 13 el valor de la trascendencia, que se superpone sobre los sellos del caminante del cielo.
De esta forma, transitar la onda de la tierra, como onda 13, es lo mismo que desplegar los sellos del caminante del cielo como sello 13. De alguna manera, aquel que voluntaria y conscientemente se adentra en la cuarta dimensión en su camino hacia el cielo, es un caminante del cielo.

El sello y la onda de la tierra están haciendo referencia a la alineación

EL SELLO Y LA ONDA DE LA TIERRA:
El sello y la onda de la tierra están haciendo referencia a la alineación, a la verticalidad, a conectar con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, a encontrar tu lugar de poder, que es donde se produce esa conexión de la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra.

Muchas veces decimos que la tierra es el fluir y la alineación, y la alineación es favorecer que la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra se encuentren. Es favorecer su encuentro y eso produce trascendencia, ya que la onda de la tierra es la número 13.
Cuando se encuentra ese lugar de poder, donde la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra se unen amorosamente, la persona se eleva a la trascendencia. Es un momento de máxima consciencia.
Por eso está precedido por el guerrero, como símbolo y como sello. La entrada en el lugar de poder que expresa la tierra es una expansión de conciencia. Como onda, lo que se encuentra en ese lugar antes de la tierra es la onda de la semilla, es decir, situarte en tu propio programa. Y la forma transcendente de la semilla, el 13 de la semilla, es el guerrero. La onda de la semilla culmina con el guerrero trascendente, produciendo el surgimiento de la conciencia de la onda de la tierra.

Por eso encontrar tu lugar de poder, el punto donde se encuentran la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra, es toda una tarea.
Encontrar tu lugar de poder te empodera, te hace tú, expande tu conciencia. Y esa conciencia, aun estando en la cuarta dimensión (cuarto castillo), ya empieza a situarse con valores de quinta dimensión.

El sexto sol y la sexta manifestación del ser humano

Para entender el sexto sol y la sexta manifestación del ser humano tenemos como mapa posible lo que está expresado en el sexto castillo.
Lo primero que sucede con el sexto castillo es que hay que encontrarlo, porque solamente hay cinco castillos en lo visible, de modo que el sexto castillo aparece ya en lo no visible con los ojos de la realidad material.
El sexto castillo sin embargo es el primer castillo, solo que cuando lo colocas como primer castillo es el inicio y cuando lo colocas como sexto castillo ya no es el inicio, sino que es el inicio después del conocimiento. El primer inicio te da conocimiento, por ejemplo cuando aprendes una profesión, a conducir o aprendes algo. Ese inicio es el castillo 1.
El castillo 6 es el inicio, no cuando aprendes algo que no conoces, sino que es el inicio cuando amas lo que conoces y te entregas como un voluntario en esa propuesta, en esa definición.
El primer inicio es salir de la indefinición y el segundo inicio es afirmarte en la definición.

Si volvemos al Tzolkin, vemos que el primer castillo, dragón-mago-mano-sol, te propone, pero como una propuesta y no como una realidad todavía, situarte en la solidaridad y en la energía iniciática del dragón de ocuparte de las demás personas, ocuparte de sus necesidades. Te dice que haciendo eso te situarás como un mago, porque la realidad responderá a tu palabra y a tu visualización, y entonces realizarás y harás como expresa la mano: realizarás y harás sanación. Y esa acción de sanación se transforma en luz, de modo que te propone experimentar que a través de la solidaridad llegarás a la luz, desde la actitud del mago que conoce la otra realidad, aunque quizá inicialmente es solo experimentalmente y luego encuentra que se transforma en sanación real.

Sin embargo, eso en ese momento se sitúa en el nivel de las propuestas y de las apariencias. Cuando has experimentado que todo esto es real y que ha abierto los 5 castillos, te vuelves a situar, como resultado de todas esas experiencias, en un nuevo comienzo, donde ya no estás experimentando. Ya no estás probando. Ya no estás comprobando. Ya no intentas ponerle zancadillas o trabas, sino que ya has comprobado plenamente que la solidaridad se comunica directamente con la luz, y entonces te entregas completamente a la solidaridad, porque es la forma de entregarte a la luz.
Cuando te sitúas ahí estás en el sexto castillo. Vas a hacer lo mismo, pero desde otra actitud. Vas a hacer lo mismo, pero amándolo. Vas a hacer lo mismo, pero desde lo que significa el color blanco.
La entrada en el sexto castillo es la entrada en lo blanco, en la emoción, y entonces lo más importante es intentar conectar con el agua; intentar conectar con el agua cósmica, con la telepatía cósmica, con lo que cósmicamente te une a la realidad amorosamente.

Onda del dragón: del 26 de octubre al 7 de noviembre

ONDA DEL DRAGÓN: Del 26 de octubre al 7 de noviembre

Estrella es la última onda del Tzolkin y Dragón es la primera onda, pero van juntas actuando como ondas ocultas o asociadas, ya que cada una contiene los ocultos de la otra. Es decir son simultáneas, pero no de forma evidente sino en una manera no evidente o sea oculta, que no se ve.

Esta es la primera onda, y por lo tanto se convierte en la onda tipo.
En la onda del dragón, por ser la primera, los sellos van apareciendo por primera vez, lo cual otorga a cada sello una impronta, un carácter asociado a ese posicionamiento numérico.
La primera onda también es una propuesta. Te propone cómo llegar al cielo (caminante del cielo 13) desde la solidaridad (dragón 1), y para eso articula esos 13 posicionamientos numéricos que son los tonos, asociados a esos 13 valores presentados por los sellos, que supone un desarrollo gradual.

La primera onda presenta los 13 primeros sellos mientras propone llegar al cielo partiendo de la solidaridad. Lo primero que te cuestiona es acerca de la solidaridad, sobre si es algo referido a tu familia, a ti o qué cosa es.
La onda del dragón también hace aparecer los colores, en el orden apropiado, eligiendo para sí el color rojo. El dragón 1 es el primer kin y es de color rojo, y la onda del dragón es la primera onda, también de color rojo, expresando así que lo primero es rojo.

Cada cosa que vemos por primera vez, lo primero que percibimos es su forma. Cada cosa que tocamos por primera vez, la podemos tocar porque tiene forma. Si fuese un pensamiento, no podríamos tocarlo.
Cada vez que a través de los sentidos nos acercamos a algo por primera vez, percibimos su densidad material, que aparece bajo una forma. De esta manera podemos encontrar que aquello que representa lo rojo también representa la forma de las cosas o las cosas con forma.

Por tanto, al situar lo primero lo rojo también nos sitúa a nosotros en la dimensión de la forma. A partir de ahí, algo espiritual comienza un diálogo y va haciendo aparecer distintos valores conceptuales y estos a su vez los va a relacionar de distintas maneras, para transmitir una comunicación.
Este sería el Tzolkin del cual forma parte la primera onda como primera comunicación.

La propuesta es que desde la solidaridad hay un camino para entrar en otra realidad donde aparece el cielo. El caminante del cielo también es un sello rojo, que representa una conformación de la realidad.

Si decimos que el dragón es solidaridad es debido a que el dragón 1 está unido al sol 13, El dragón 1 está a este lado de la frontera donde lo que aparecen son las cosas con forma, y por eso es el sello 1. Lo que no vemos es que el primer kin, dragón 1, es también el sol 13, sol transcendente, que desde el dragón 1 se encuentra en otra dimensión; no lo vemos, porque no está presente en esta dimensión sino solo a través del dragón 1.

De esta manera el dragón 1 representa a la luz que toma forma, y le añadimos “para cumplir una misión”, porque excluimos que la luz haya tomado forma accidentalmente, sino que aparece para realizar algo, porque eso es lo que comprobamos precisamente a través del diálogo.

El mago siempre se transforma en un águila

El mago siempre se transforma en un águila. Cuando consideras el Tzolkin como un libro y no como algo que hace referencia al pasar de los días y a las energías del día, el mago siempre se transforma en un águila.
El mago se descubre, o la persona descubre el mago en su interior, cuando descubre que más allá de la realidad aparente hay otra realidad. Lo decimos con otras palabras: tu mago se despierta cuando vives una experiencia donde encuentras que más allá de las leyes que sostienen la realidad habitual hay otras que sostienen otra realidad. Es decir, el mago se despierta cuando encuentras la otra realidad y descubres que tiene un orden y unos designios.
Y cuando se despierta el mago y te sitúas en el conocimiento de otra realidad, la plenitud de ese mago te sitúa como águila.

Eso quiere decir que en el mago es necesario conectar con el ver, pero un ver que no responde a los ojos físicos y puede ser un ver con los ojos cerrados. La madurez del mago se asocia con algo que te sitúa en ver. Y en este lenguaje, el águila es ver la maravilla.
De modo que el mago está llamado a ver la maravilla. El mago no está llamado a ver la injusticia, los errores, sino a ver la maravilla, porque detrás de cualquier situación, incluso desfavorable, está la maravilla. Y si ves lo desfavorable y no ves la maravilla, ni se ha despertado tu águila ni estás situado en el mago.

Podemos decirlo de otra forma, porque lo bueno del Tzolkin y su invitación a mirar desde todos los ángulos posibles es romper la rigidez y la unilateralidad, para situarte en la multidimensionalidad. Si hablamos desde lo oculto, tendríamos que hablar asociando al mago la mano, o sea la impecabilidad de la acción o la acción sanadora. Y si hablamos del águila, tendríamos que hablar del enlazador de mundos, o sea del desapego, de desprenderte de lo que te ata a la unilateralidad, para permitirte enlazar con la multidimensionalidad, con otras dimensiones, con otras formas de la realidad.
Entonces diríamos que la impecabilidad de la acción, es decir la acción que realizas en el aquí y ahora, en el presente, es sanadora y benéfica, y te va a permitir conectar con otras dimensiones, ya que actúa desde el desapego.

En sentido fluyente podemos decir que desapego es lo que te va a permitir conectar con otras dimensiones, produciendo que tu acción sea benéfica e impecable. Es decir, en el sentido fluyente del tiempo se presenta al enlazador como antes de la mano, de tal manera que la mano es la consecuencia de la actitud del enlazador.
Pero cuando nos situamos en lo oculto vemos que es la situación inversa y entonces es la mano, la acción impecable, la que te va a permitir enlazar con otras dimensiones.

Si volvemos a la frase “el mago siempre se transforma en un águila”, decimos que el mago, que es el que conoce la otra realidad y que es impecable en la acción, porque el conocer la otra realidad te lleva a ser impecable y a ser sanador en tus acciones, se va a transformar en un águila y va a afinar su visión, y entonces, al transformarse en un águila, va a conectar con otras dimensiones.

Pero el hecho de que se pueda decir en una dirección y en otra también, tiene que ser resaltado, porque en realidad, en dimensiones superiores la realidad no se mueve en el sentido del tiempo, sino que la persona puede moverse en cualquier dirección temporal. Cuando recuperas tu capacidad de moverte en cualquier dirección temporal, incluso adentrándote en el pasado, es cuando tu mago está despierto plenamente y su acción puede ser sanadora. Si estás viendo que esto es posible, es porque tu águila está despierto; tu águila ha conectado con otras dimensiones y ahora puedes situarte en tu mago y adentrarte en el pasado y sanar al arquetipo, a la humanidad, a tu linaje o a ti mismo.

La noche es como una nave espacial

La noche, según uno de los criterios que nos aproximan a la sabiduría maya, es el ensueño, esa capacidad que tiene el ser humano de recrear la vida a través de su visualización interior.
Con los ojos cerrados puedes recordar cosas, imaginar o visualizar, y así estar actuando en la realidad. En la quietud de tu cuerpo hay una energía interior que modifica la realidad.
Eso está en la simbología actual como algo básico. La visualización, los decretos, las afirmaciones crean la realidad. Tus creencias crean la realidad. Todo eso está en la psicología básica y eso lo sabían los mayas y lo situaban como noche.

También es importante añadir el siguiente contenido, que aportaban los aztecas, donde “la noche” se transforma en “la casa”. La casa es donde tú vives, donde estás a gusto y seguro, donde puedes tener tus cosas, tu familia, tu vida… Y resulta que, al poder de cocrear la realidad, los sabios aztecas o los abuelos aztecas, decían que era la casa, tu territorio, donde tú eres fuerte, donde recuperas tu poder, donde asientas tu identidad, donde hay una raíz que te cohesiona con la realidad.

Entonces, es importante añadir el contenido de casa al contenido de ensueño. El ensueño es mi casa.
¿Quién puede decir el ensueño es mi casa? Eso lo puede decir el ser espiritual. El ser espiritual en la dimensión espiritual encuentra esa frecuencia o vibración como la vibración de su casa.

La noche es como una nave espacial. Todas las personas tenemos una nave espacial a nuestra disposición, dispuesta a ir allá donde nos dirijamos. La nave se dirige según tu ensueño y tu visualización. Tu ensueño es lo que dirige la nave.
Tienes la nave esperando y tienes los mandos, con los que todos los días juegas. Solo tienes que acoplar los mandos a la nave y entonces dirigirte a la realidad que desees.

El Guerrero está asociado al cuestionamiento y a la expansión de la conciencia

EL GUERRERO (Libro de los Sellos):

El Guerrero está asociado al cuestionamiento y a la expansión de la conciencia. Cuestiona dudas e incita a reflexionar, promoviendo la evolución y la ampliación de conciencia.
Los Guerreros son las personas que están trabajando voluntariamente en la expansión de la conciencia. Actúan como una luz que elimina el error, quizá hablando, pero si no hay receptividad pueden hablar sin palabras, al ser de la persona, a sus ángeles, a sus guías, o ante una idea.
Cuestionarse es dialogar con la idea en sí, sin necesidad de relacionarlo con una persona.
El Guerrero pide tomar conciencia del proceso en el que nos encontramos, para vivir más plenamente el presente. La expansión de la conciencia es como una llama que se empieza a extender, despertando conciencias.

EL SELLO OCULTO:
El sello oculto del Guerrero es la Serpiente.
Una Serpiente dormida no es ejemplo de kundalini; sólo una Serpiente erguida con todos los sentidos abiertos.
Por eso la Serpiente es el modelo de kundalini. Algo firmemente asentado en la Tierra y la conciencia hacia el cielo mostrando también esa energía ascendente de la Tierra.
Permitir a la conciencia expandirse implica disponer de mucha energía para amar, vivir, disfrutar y compartir.

LA COLUMNA TIPO
La primera columna contiene una definición, o sea algo así como la presentación de una intención asociada a ese sello. El Guerrero, en la primera columna, es un tono 3 de servicio, luego la vivencia de servicio es imprescindible para las personas que nacen como Guerrero en cualquier tono que sea, porque el Guerrero está asociado de alguna forma, no a dar fuerza al ego, sino a dar fuerza al encuentro de la sociedad celeste (la estrella es la transcendencia de la onda del guerrero).
El Guerrero tipo es el Guerrero tres, situado en la segunda onda de la primera columna, de modo que el Guerrero siempre está asociado de alguna manera al servicio y a la visualización, porque es el segundo tres pero está en la primera columna, que es programa.
El tercer tono contiene ya una voluntariedad, porque responde a la pregunta ¿cómo cumplo mi servicio?, es decir, identifica un posible servicio y la intención voluntariamente de asumirlo, o sea algo voluntario, con lo cual ya no es ancestral sino actual, posible.
El hecho de que esté en la segunda onda, quiere decir que es necesario que haya una cierta iluminación acerca del valor del Guerrero al asociarlo al aprendizaje, a la iniciación que está contenida en el Mago. Parte del servicio se realiza potenciando en lo temporal, el intento del Mago.
Su oculto está en la columna de la transcendencia. Toda la columna 13 está asociada a la transcendencia. De modo que ese servicio, intencionado, produce una gran liberación interior asociada a una energía luminosa como es la kundalini.
Así, parte de la expansión del Mago es la propia expansión de la kundalini.

En esta primera columna, el tres aparece vinculado a dos sellos, la Noche y el Guerrero, que son dos enfoques diferentes y ambos definen el servicio.
El Guerrero, la expansión de la conciencia, se superpone como aprendizaje y como regalo (segunda onda) con la Noche de la onda tipo, onda ejemplo, por eso la expansión de la conciencia es fácil; solo tienes que soñar la abundancia.
Soñar la abundancia como servicio es expandir la conciencia.
Si quieres expandir la conciencia, entretente en soñar la abundancia para la gente que te rodea. De esa manera avanzas en el aprendizaje de la sanación del planeta. Dedica el tiempo de tu meditación a resolver mentalmente los problemas que conozcas, sólo que sin enemigos, sin perjudicar a nadie. Ahí está la magia, en que todo es posible; puedes buscar cualquier solución por fantástica que parezca porque en realidad todo es posible.
Claro que no hay que olvidar, sino resaltar, que el tono 3 está siempre asociado al tono 11 de liberación. La conciencia siempre es expansiva y liberadora.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

Onda del guerrero: cuestionando la realidad y promoviendo la expansión de la conciencia

ONDA DEL GUERRERO: Del 22 de agosto al 3 de septiembre

La onda del guerrero es la cuarta onda del cuarto castillo, y también la cuarta presentación en la familia cardinal (dragón, enlazador, mono y guerrero).
Como vemos está muy asociado al 4, que ya sabemos es el programa diseñado en dimensiones superiores dispuesto a florecer, como la semilla (sello 4) y la luz del sol (onda 4).
El cuatro también está asociado a la cuarta dimensión, estando la onda del guerrero justo en la frontera entre la cuarta y la quinta dimensión.
Representa el final de algo, dando paso a lo óptimo.

El Guerrero cuestiona la realidad y promueve la expansión de la conciencia. No acepta las imposiciones ni sigue las rutinas. Su arma es la luz y su reto es integrarla en la Tierra, que es el tono 2 de la onda.
El propósito, al ser una onda amarilla, es encaminarte a la expansión, que en este caso es la que te permite el acceso al quinto castillo. El Guerrero nos encamina a la Estrella, el ser celeste que trae abundancia y prosperidad; lleva a la armonía, a la belleza, elevando a los pares o sea a nuestro prójimo, al cielo. La Estrella como onda está en el castillo verde y la frontera del castillo verde es el Guerrero.
El castillo verde es el espacio entre la Estrella como sello, en un nivel transcendente, o sea Estrella 13, y la Estrella como onda, siendo el acceso a esa Estrella el Guerrero. Tiene tres herramientas: la alineación de la Tierra, el amor incondicional y el ensueño, que son las ondas del cuarto castillo.

TONOS DE LA ONDA:
La expansión de la conciencia lleva, de forma transcendente, a la armonía, a la abundancia y a la co-creación de la sociedad celeste aquí en la tierra (estrella, tono 13). Ser nosotros mismos, desarrollando el programa interior (semilla, tono 9), nos da fuerza para alcanzar esa transcendencia.
Lo que nos desafía y a la vez hace avanzar (tono 2, tierra) es la alineación cielo y tierra con nuestro interior, descubriendo nuestra faceta de voluntario y cuidando a la tierra como a nuestro cuerpo. De esta manera, la liberación (tono 11, enlazador) se consigue con el desapego mental, físico y material.
Como es obvio, en esta onda da fuerza a la expansión de conciencia el sol (tono 5), es decir la luz.
Pero la expansión de la conciencia se consigue mediante los grandes cambios transformadores (tono 4, tormenta).
También hay que destacar en esta onda la facilidad para expresar verbalmente y canalizar, desde un punto de vista espiritual (tono 7, viento).

ONDA ASOCIADA:
Por otra parte, la onda del guerrero está asociada a la del caminante del cielo, en el segundo castillo.
El caminante del cielo pertenece a la familia verde, de modo que por su relación de ondas asociadas en la onda del guerrero también hay una participación de lo expresado por el castillo verde.
Desde el segundo castillo donde se encuentra la onda del caminante del cielo es justamente donde se abre un camino que entra en el castillo verde, expresado por la familia del día verde en el caminante del cielo (rojo del castillo blanco), espejo (blanco del castillo azul), noche (azul del castillo amarillo) y estrella (amarillo del castillo verde).

CUARTO CASTILLO:
La realidad compactada se despliega, y si no tienes la actitud y la alineación adecuada, te caes, es decir no la encuentras y la vivencia no sucede.
El despliegue de la realidad compactada precisa de una actitud y una alineación, que no es buena o mala, correcta o incorrecta, sino que es la llave que permite abrir, y cuando te encuentras ahí, es como el abracadabra que abre la cueva del tesoro.

Esa llave es lo que expresa en parte el castillo cuarto: la actitud del voluntario (onda tierra), el amor incondicional (onda perro), el ensueño (onda noche) y la expansión de la conciencia (onda guerrero).
Sin embargo, más que utilizar la expresión “expansión de la conciencia” es mejor “la conciencia expandida”. La expansión de la conciencia es algo que ayuda a mantener la conciencia expandida para desplegar la realidad. Para navegar en la realidad expandida, es necesario mantener la conciencia expandida.

La conciencia expandida es afirmar y no negar.
La conciencia expandida es “SÍ”, “esto es”, “esto sucede”, “amen”.