Los contenidos del día verde pueden aparecer en cualquier momento, pero que tú accedas a lo verde es otra cosa

LA ONDA ENCANTADA Y LOS CASTILLOS:
Además de los 20 sellos y los 13 tonos, y su correspondencia por lo menos numérica con las 20 filas y las 13 columnas, hay otros dos elementos independientes más, la onda encantada y el castillo.

Podría parecer que la ONDA ENCANTADA es lo mismo que los 13 tonos, pero no, en realidad los 13 tonos son los componentes de la onda encantada, de la misma manera que los ladrillos son los componentes de la casa pero no son la casa.
Es decir, puede haber un contenido que venga expresado por el tono o por el sello, pero puede haber contenidos que vengan únicamente explicados por la onda, traduciendo un nivel diferente, y solamente cuando te sitúas en esa perspectiva recibes ese contenido.
La ordenación propia de las ondas aparece en los castillos, cuando son el camino al quinto color, o sea a lo expresado por lo verde, pero no como sello sino como una dimensión diferente de la vida.

Los contenidos del día verde pueden aparecer como fuerzas angélicas o fuerzas celestes en cualquier momento o circunstancia: cuando eres un bandido o una persona cumplidora; cuando estás jugando al futbol o estás de vacaciones. Pero que tú accedas a lo verde es otra cosa, y ese es el itinerario que aparece expresado por las ondas.
Hay momentos maravillosos, pero el nacimiento y despertar en una dimensión extraordinaria no tiene vuelta atrás; ya está siempre ahí.
Por eso hay contenidos asociados a sellos y a tonos que aparecen dentro de una onda, pero el contenido de la onda transciende al sello y al tono.

Donde las ondas se desligan del contenido asociado a los tonos, y por tanto del contenido asociado a los sellos como propósito, es el CASTILLO.
En el castillo, las ondas se asocian de 4 en 4, de la misma manera que las hebras del ADN. Por eso lo que expresan no está en relación con las vivencias temporales, como pueden estarlo los sellos, sino en relación a la vida de los cromosomas, que no se mide en términos de una persona, sino que habla de un tiempo donde el sujeto es el arquetipo humano, de modo que entra en otro tiempo, y ese es el auténtico camino evolutivo; no el de tus vivencias, sino donde tus vivencias conectan con la vivencia del arquetipo.
En ese sentido, hay que expresar que la entrada en el tiempo sucede en el tercer castillo o castillo azul, o sea del tiempo, y es ahí donde sucede el nuevo nacimiento.
Pero el nuevo nacimiento, y esto hay que quizá recalcarlo, sucede en el horizonte. Por eso era tan importante aquel horizonte que encontrabas en el mundo de los sellos.

El nuevo nacimiento sucede en el perro 13-mono 1.
El perro 13 es la transcendencia de la onda 10, donde el propósito es el espejo, siendo la onda 10 donde aparece el horizonte, en este caso en el mundo de las ondas.
Pero el perro 13, además también contiene al sello 10, que es el perro y expresa el horizonte 10 en el Tzolkin de los sellos.
La onda del espejo es la fila 10 en el Tzolkin de las ondas, que es la línea del horizonte, y el perro es la fila 10 en el Tzolkin de los sellos, que también es el horizonte.
De modo que el horizonte se muestra como algo muy importante en cualquier contenido que quiera expresar el Tzolkin.

Si asociamos al horizonte con Anubis, es decir a aquello que hace presente tu corazón y que te despierta al conocimiento de que tu corazón es demasiado pesado -lo cual significa que eres lo más parecido a un dragón de Komodo y por tanto no puedes despertarte en la estrella- entonces resulta muy importante percatarte de todos los significados asociados al horizonte o sea a la fila 10, tanto del espejo como del perro.

La onda 10 del espejo y su onda asociada, que es la 11 del mono, ocupan la columna 7 en el Tzolkin tipo, que a su vez se transforman en los 20 tonos 7 del Tzolkin de ondas.
De modo que cuando consideramos el Tzolkin según los sellos, donde el perro y su oculto el mono son el horizonte, en realidad de lo que estamos hablando es de la columna resonante, que corresponde también al horizonte.
El dragón 4, que inicia la columna resonante, además de significar cómo ser espejo, o sea cómo realizar el propósito de la onda, también significa cómo ser resonante. Y esa información es una información tipo, es decir programa.

De la misma manera que el dragón 4 inaugura la columna resonante tipo, el tono 4 del sello que aparece como propósito de tu onda natal, inaugura tu columna resonante personal, y te dice algo de cómo entrar en donde Anubis te espera.
Por ejemplo, si naces en la onda del caminante del cielo, entonces el caminante del cielo 4, que está en la onda del perro, inicia tu columna resonante personal, ya que la onda 14 del perro ocupa el décimo lugar si empiezas a contar desde la onda 5 del caminante del cielo.
Si naces en la onda de la noche, tu columna resonante personal comenzaría con la noche 4 de la onda del sol, que de alguna manera es cómo ser noche. En este ejemplo, el lugar que podríamos reconocer como nuevo nacimiento sería donde acaba la onda del sol, humano 13, y comienza la onda del caminante del cielo, es decir caminante del cielo 1.
No son ocultos, pero sí describen el lugar del nuevo nacimiento evolutivo.

Y lo mismo sucede con todas las demás ondas.

Cuando en lugar de considerar las 20 fuerzas o dioses colocamos las ondas, nos encontramos con el Tzolkin evolutivo

TZOLKIN EVOLUTIVO
Cuando en lugar de considerar las 20 fuerzas horizontales como el lugar de asiento de los 20 dioses, colocamos en cada uno de esos niveles horizontales las ondas, nos encontramos con el TZOLKIN EVOLUTIVO, que ya no está hablando de la fuerza del vector, energía o Dios que haya en cada sello -con un ritmo de 7, que tiene un significado de canalización y sanación asociados al tono 7 resonante o a la mano, sello 7-, sino que estamos situando un enlazamiento transcendente, ya que la onda es un enlazamiento transcendente de 13 sellos, donde ya no cuenta únicamente el valor individual de cada sello sino el valor que aparece dentro de esa colectividad de 13 sellos.
Al situar cada onda como desarrollo del propósito, tono 1, hasta que llega a su forma transcendente, que es el tono 13, lo que aparece ya no son 13 tonos de un mismo sello, cada uno actuando de forma independiente, sino 13 sellos unidos expresando un contenido propio, porque cada sello en la onda adquiere un nuevo contenido por su posición en la onda.
De esa forma ya no es un Tzolkin de sellos y cómo esos sellos van siendo canalizados resonantemente, sino que es un Tzolkin de ondas donde tú eres, en tu despertar de conciencia, el sujeto agente, de modo que te permite participar de forma voluntaria consciente.

Cuando los sellos van apareciendo canalizados de 7 en 7, es como que van descendiendo, porque la columna 7, el tono resonante 7, es un descendimiento. Es decir, te sitúa en un escenario donde están como lloviendo esas energías. No es un ascenso, porque las informaciones vienen hacia ti. Tú no tienes el conocimiento, sino que hay un conocimiento que está en el Tzolkin que viene a ti porque te quiere ser revelado.
¿El Tzolkin te dice a ti algo o tú le dices algo al Tzolkin? Evidentemente el Tzolkin milenario te dice algo a ti como figura temporal exactamente en el siglo XXI, porque el Tzolkin es una revelación, por eso es algo que viene a ti. Y la dirección es descendente si admitimos el código de que lo que está hablando es dimensiones superiores. La propuesta tendrá un efecto ascendente pero su presentación es descendente hacia ti.

En el Tzolkin de ondas no es un escenario donde algo está bajando, sino que el movimiento está expresado por la horizontal, que es el presente donde tú te mueves, o sea el tiempo de la oportunidad. El tiempo de la oportunidad es horizontal. Aquello que tú vivas, tanto en el nivel del ensueño como en el nivel de la emoción, en el plano horizontal puede convertirse en algo que te eleva.
Es horizontal, porque en el código de la mitología egipcia, Anubis, que es el que te pone en contacto con tu corazón y ayuda a que el corazón no pese y puedas salir victorioso en el pesaje del Juicio de Osiris, es también considerado como el horizonte.
O sea, Anubis en la mitología egipcia es concebido como el horizonte.
En el código maya el horizonte es el lugar del nuevo nacimiento, como onda 10, el espejo, que es la ley del amor del in lak’ech, y como sello 10 el perro, que es el amor incondicional.
El horizonte es el lugar donde se unen las dos realidades, y es parte fundamental del contenido del Tzolkin.

Como decíamos, el escenario que te presenta el desarrollo desde el propósito hasta la transcendencia no es algo que está bajando, sino que son escaleras, puentes o enlazamientos de caminos que se abren ante ti, y es evolutivo porque puedes transitar eso si eres voluntario para ello.
De esa manera son como dos escenarios diferentes, porque tu actitud también es totalmente diferente.
Ante la lluvia, tú eres un sujeto paciente, pero cuando transitas un camino eres un sujeto agente.

En el Tzolkin de las ondas, cada una de las 13 columnas verticales solo contiene los tonos de su misma numeración, de modo que la segunda columna contiene todos los tonos 2, la columna 3 todos los tonos 3, y así sucesivamente hasta la columna 13 que contiene todos los tonos 13.
Pero la secuencia es la misma. Al dragón 1 le sigue el viento 2, y después la noche 3, y así en cualquier parte, por ejemplo al perro 10 le sigue el mono 11 y luego el humano 12.
En el Tzolkin tipo eso se mueve verticalmente, mientras que en el Tzolkin evolutivo ese movimiento es horizontal. Está traduciendo esos dos movimientos que decimos: de una manera desciende hasta donde estás, y de otra manera, cuando se mueve en horizontal, está asociado al movimiento en tu horizonte.
Los desplazamientos de cada persona suceden en una horizontal. Aunque haya escaleras o desniveles, el movimiento es horizontal, por lo menos nadie se mueve verticalmente, ni hacia arriba ni haciendo agujero en la tierra hacia abajo. El ser humano se mueve en líneas horizontales, en horizonte.
Por eso es tan importante el horizonte y por eso el horizonte está recogido en el juicio de Osiris en la figura de Anubis.
Anubis es el horizonte, es decir es el lugar de tus actos voluntarios. Y Anubis es esa figura, esa voz que puede ser la conciencia, o ese conocimiento, que en un momento determinado te dice “elige lo que no pesa”, para acceder a la vida plena, a la inmortalidad.

De todas formas, ahora en el siglo XXI es imprescindible reconocer que Anubis está representando a la mujer, o sea a la energía femenina, de modo que el reconocimiento de la energía femenina y de la mujer es fundamental, en este momento en que se cumplen las eras, Para el arquetipo humano es importante rescatar a la mujer, o sea reconocer a la mujer, ya que te sitúa ante tu corazón, porque la vida no transcurre en el lugar donde la luz toma una forma para cumplir la misión de conectar contigo, sino que la vida celeste transcurre en el mundo de las emociones, o sea en el mundo del amor. La vida real sucede en el amor, no en la economía.
Todo el misterio del acceso a la inmortalidad o a la vida plena es a través del agua y de las emociones, de todo lo expresado por los sellos y las ondas blancas.
La relación entre el hombre y la mujer solo puede ser a través del amor. Cualquier consideración de la mujer como propiedad atenta a lo sagrado de la vida, y ya es tiempo de que el arquetipo humano se libere de ese engaño que le asocia con la propiedad y la sumisión, porque la mujer viene de más allá de la luz visible y su código es de más allá de las formas. Respetarla es un inicio. Si respetas lo sagrado, más allá de las formas, serás hablado con claridad por lo sagrado. Si respetas el amor, le das espacio para que te hable.

En el Tzolkin hay 20 sellos, que pueden corresponder a 20 fuerzas, 20 vectores energéticos o 20 dioses

En el Tzolkin hay 20 sellos, que pueden corresponder a 20 fuerzas, a 20 vectores energéticos en una determinada mentalidad o a 20 dioses como traducción de esas 20 fuerzas en otra determinada mentalidad.
Esto en definitiva son códigos o formas de hablar, que traducen sistemas de creencias.

Usando un código u otro, incluso cualquier otro alternativo, en el Tzolkin estamos hablando de 20 sellos como 20 energías, lo que da origen a las 20 filas, cada una ocupada por un sello y que en realidad son 20 círculos donde cada uno de los sellos va apareciendo con el ritmo de +7.
Por ejemplo, el dragón es el primer sello y aparece con el tono 1, el siguiente dragón aparece con el tono 8 (1+7), el siguiente con tono 2 (8+7=15, 15-13=2), etc. Cuando llega al último, que en la fila 13 es el dragón 7, el círculo vuelve a hacer aparecer el primero, que es el dragón 1 (7+7=14, 14-1=1). Es una secuencia circular, aunque sobre un papel es una secuencia lineal.
Entonces, es una secuencia circular que aparece como lineal.

El segundo sello es el viento, que aparece la primera vez con el tono 2, el siguiente con el tono 9 (2+7), después viento 3 (9+7=16, 16-13=3), etc. El último sería viento 8, pero a continuación vuelve a aparecer el primero, viento 2 (8+7=15, 15-13=2).
Y así sucede con todos los sellos.

Les llamemos fuerzas, dioses o vectores, es así como se mueven, ocupando las filas o líneas horizontales.
El otro elemento del Tzolkin son los 13 tonos.
Cada columna o línea vertical tiene 20 posibilidades, cada una inaugurando un piso horizontal de 13 posibilidades o tonos.
El orden de los sellos es siempre el mismo (dragón, viento, noche, semilla, …, tormenta y sol), y también el orden de los tonos (1 magnético, 2 lunar, 3 eléctrico,…, 13 cósmico), con lo cual podemos hablar de un orden numérico de 20 en las columnas y de 13 en las filas.

Cada columna traduce características de cada uno de los tonos, de forma que la segunda columna expresa algo del segundo tono, la tercera del tercer tono, etc.
Por este motivo hay quien habla de dioses tonos, y sin duda lo hace con total concordancia con su sistema de creencias, lo cual no quita que también se puedan considerar como fuerzas, vectores o energías, y se pueda hablar de que el 3 expresa una energía de servicio, el 12 una energía de colaborar con todo lo existente, etc.
Sin embargo, el orden en que aparecen los 13 tonos no se corresponde con las 13 columnas, sino que los tonos se mueven en las columnas secuencialmente de 1 en 1 hasta llegar al 13, de modo que en la misma columna siempre hay 7 tonos repetidos y 6 que no están repetidos, en total 20.
Pero en las filas los tonos nunca están repetidos.

El mago blanco expresa una sabiduría que une amorosamente

El mago 1.
Puede haber muchos contenidos en el mago en el nivel de los adjetivos, como sabiduría, atemporalidad y poder, y puede que todos esos adjetivos, aunque incluso quizá no lo sean, expresen en alguna dimensión al mago

Un mago puede ser un sabio, pero en el código Tzolkin siempre es blanco y por eso, sabio o no sabio, une, porque lo blanco une. Pudiera ser que la sabiduría sea UNIR, como Isis, que con su amor vuelve a reunir los fragmentos del cuerpo de su marido Osiris, troceado y esparcido por Seth.
Hay un momento, aun siendo cierto que en el mago haya sabiduría, en el que quizá sea importante ENCONTRAR que el mago une, y que ese unir es lo que expresa sabiduría, simplemente porque en el código Tzolkin no es el mago, sino el mago blanco.
En el caso de Isis la sabiduría que le permite volver a unir el cuerpo desmembrado de su esposo Osiris es la proveniente del amor.
En el manejo de los términos es conveniente en este año 2014 hacer un poco lo que hace el ángel del arcano de la templanza, que pasa el agua de una vasija a otra, es decir considerar el asunto desde el pensamiento y considerar el asunto desde el sentimiento.

Hablando del mago podemos obviar que sea blanco, pero recapitulando lo primero que encontramos es que precisamente el ser blanco es lo que en su raíz contiene la máxima información, porque unir es el acto del amor.
Consecuentemente encontramos que esa sabiduría no es de esta dimensión, donde sí se encuentran los colegios, los diplomas y las universidades, que quizá te llevan a una sabiduría que trocea las cosas para saber cómo están hechas por dentro; quizá las rompe y las mata pero desde luego no necesita respetarlas, porque cree que su saber es lo primero y da igual el sufrimiento que produzcan a sus animales de laboratorio, que pueden ser también los seres humanos usados como cobayas en tantos casos y que añaden aun un criterio más destructor, que es el criterio de la rentabilidad, que incluso puede ser denominado como benéfica.
Pero lo blanco, y por tanto la raíz del mago que siempre es blanca, expresa una sabiduría que une, y que une amorosamente, traduciendo una sabiduría de dimensiones superiores que es la que construye la vida.

Entonces, nos encontramos con que necesitamos discernir si aplicamos la sabiduría al estudio con el objetivo que sea, o la aplicamos a los contenidos que se atribuyen al blanco, como emoción, agua, lo que une, y que en el ejemplo arquetípico de Isis produce luz, ya que el hijo de Isis con el cuerpo reconstruido de Osiris es Horus, que es el sol y por tanto la luz, y para ello no ha necesitado nada físico ni leyes físicas, ya que el troceamiento de Osiris y su reconstrucción lo único que deja fuera porque no se encuentra es su pene. Osiris es troceado en 14 porciones e Isis solo recupera 13, siendo la porción que falta el pene. Sin embargo, la fuerza de la que estamos hablando no solo reconstruye a Osiris sino que produce una nueva generación, un hijo que es Horus, que no lo saca de nada material, mostrando así que esa fuerza blanca pertenece a otra dimensión de las cosas.

El nivel del estudio es siempre en la dimensión de las cosas. Por eso el aprendizaje que se asocia al mago se refiere a otras dimensiones. Podemos decir que ya lo tienes, porque en lo atemporal existe todo, pero podemos decir que en la conciencia es un aprendizaje en el cual no estudias cosas de esta dimensión ni tienes maestros de esta dimensión, y es un aprendizaje porque es una expansión de la conciencia.
Aprender significa recibir y guardar conocimientos. En ese sentido, el aprendizaje tiene relación con la memoria, que recibe conocimientos y los conserva.
Puede ser que el recibir los conocimientos sea a través del recordar, que es traer a la conciencia algo, y entonces a lo mejor es una sabiduría de otras vidas, pero que la traes a esta conciencia y la guardas.
Por eso en casi todas las cosas se puede tener una imagen fija como una foto, y entonces puedes decir que el mago es la sabiduría, pero en tu experiencia personal, en la medida que tu avanzas en esa dimensión, no es algo fijo sino que estás abierto a recibir esas informaciones.

Hay otra realidad donde una persona que vive sufriente, o por lo menos con esfuerzo, puede vivir en plenitud

Parece ser que la chacana también pudiera contener una referencia a Isis. Sí, gracias.
Y por tanto, también el núcleo interno del Tzolkin, que contiene una chacana, tendría una referencia a Isis.

Parece ser que la chacana contiene una referencia en su formulación de escalera, como acceso a Isis. Y entonces el Tzolkin, justamente en su núcleo central contendría esa traducción, donde habría una escalera a Isis.
Sí, claro, nosotros compartimos el concepto de que el núcleo central es el lugar de ascenso, porque precisamente el rombo que se dibuja con los portales en el centro del Tzolkin es similar al sello de la estrella.
Por eso consideramos que el Tzolkin tiene en su centro una expresión de la sociedad de la estrella, que también es la expresión de la expansión del castillo verde, porque la onda de la estrella es una onda amarilla, que significa que el castillo verde ha llegado a su máxima realidad en el tiempo, en el espacio y en el ser.

El Tzolkin dibuja con la línea de portales una X en los extremos, y en el centro un rombo, y hace referencia al espejo y a la estrella. El espejo es el acceso a la estrella, o traducido, la vivencia del in lak’ech es un acceso a la vivencia de la sociedad celeste.
La vivencia del in lak’ech, del “yo soy otro tú, y tú eres otro yo”, es la vivencia del amor, donde vivencia no significa que consideres mentalmente que eso es bueno, sino que vives eso, entrando así en otra dimensión donde la respuesta que tiene tu vivencia es la maravilla. Es decir, entras en otra dimensión de la vida según vives, porque la vida te devuelve lo que tú le das. Eso es lo que hacen todos los espejos, te devuelven tu imagen. Cuando tu vibración es según la ley del amor, lo que te devuelve el espejo es la ley del amor, o sea la vida amorosa, porque el amor no es una idea, es la vida, el ser siendo, lo óptimo.

Isis es un arquetipo, es decir que también contiene una vivencia, que es el nacimiento de Dios. Mientras estamos hablando de ello son palabras, pero contienen información de una realidad, ya que hay otra realidad donde una persona que vive sufriente, o por lo menos con esfuerzo, puede vivir en plenitud, es decir gozosamente, siendo esa nueva situación algo que puede ser llamado hijo porque proviene de la situación anterior, cuando aparece lo que contiene el arquetipo de Isis como madre de Dios.
Es un poco jaleoso, pero significa de forma escueta que cualquier persona puede ser feliz, plenamente feliz, incluso arrastrar, atraer e incluir en esa felicidad a todas las personas que conoce, porque en la realidad Dios, en lo verde y en lo óptimo solo existe gozo, plenitud, y cualquier persona que pueda subir esa escalera transforma todo su mundo y a todas las personas las introduce en esa realidad.

Isis con su hijo en brazos es similar a la Virgen con su hijo en brazos. El hecho de que su hijo esté en brazos quiere decir que los pies que tocan la tierra son los de Isis, o sea los de la Virgen, pero lo que contienen esos pies que tocan la tierra, que pueden ser los tuyos, es a Dios, o sea a lo óptimo.
Por ese motivo merece la pena hacer un trabajo interior para cuando consideras a la virgen con su hijo, que en un lenguaje más antiguo sería Isis. No juzgues a quienes han transportado esa imagen, porque ellos son auténticos portadores y guardianes de la escalera, que hoy vemos que sincrónicamente da incluso una explicación a toda la historia, porque todo lo que ha sucedido está encaminado al hoy, al hoy donde el presente es el presente, que es el hoy de la conciencia expandida.
De modo que lo que interesa no son temas étnicos ni ofensas, sino arquetipo y óptimo, y cualquier otra traducción no asciende la escalera sino desciende, solo que desciende sin escalera y hasta sin paracaídas. Y no es por no ir, pero ir para nada… Porque ahora el tiempo no es el de ir para nada a ningún sitio, sino el de abrir la puerta y encontrar lo óptimo.

Sí, claro, la Virgen es un arquetipo y es la doncella de Israel. Son palabras proféticas, y hoy podemos verlo al mirar el Tzolkin, porque el círculo se ha cerrado y el principio ha encontrado al fin, y cuando el principio se encuentra con el final, se abre la puerta dimensional.
La doncella de Israel está hablando de la tierra y del florecer. La semilla, cuyo oculto es la tierra, expresa florecer, y es una de las columnas de Hércules, es decir algo de lo que rodea el nuevo nacimiento, y donde también visualmente podemos ver un símil del lugar por donde entran a la vida los seres humanos. Pero cuando está hablando de la doncella que da a luz, también habla de un suceso sobrenatural, no del orden natural sino de lo sobrenatural.

Si a la doncella, que es la tierra dando a luz ese florecimiento, le añadimos Israel, también vemos a Is, que está en Isis y que significa humano y hombre. Es la misma palabra, porque Isis es una palabra de Egipto, e Israel aparece también al salir de Egipto, porque también es Egipto. Is –hombre-, Resh/r –que también significa espejo y ver- y El –Dios- está hablando de la tierra donde el hombre ve a Dios, es decir el florecimiento que sucede en la situación donde una persona se transforma en alguien que ve a Dios. Y eso adquiere un carácter multidimensional, porque en cualquier dirección a la que te dirijas encontrarás eso, porque te está buscando. Puedes ir a los Andes, al Caribe, a Oriente Medio, y en cualquier dirección lo encontrarás, tanto si vas hacia el sol como si huyes del sol, si vas hacia la luz o si huyes de la luz.
Siempre es propicio para subir la escalera de Isis.

Sí, gracias. Claro, gracia es lo mismo que merced. Quizá cuando decimos “sí, gracias”, podemos decir “sí, Mercedes”, incluso “gracias, Mercedes”.

CUARTO CASTILLO, EL ESPACIO DEL GUERRERO

Al considerar el cuarto castillo podemos encontrar sentido a qué ha sucedido en el tercer castillo, cuál es la propuesta del castillo azul, el castillo del tiempo, del fuego.

Encontramos que la frontera del surgimiento del cuarto castillo está en el guerrero 13, que es la forma transcendente del programa; hay un programa y su forma transcendente es la conciencia expandida, que es lo que significa el guerrero 13.

Y la cuarta onda del castillo cuarto es la onda del guerrero.

Así, lo que habita en el cuarto castillo, y cuyo nacimiento ha sucedido en el tercer castillo es el nacimiento de la conciencia.

 

La presencia del guerrero 13, mostrando la transcendencia del programa asociado a la conciencia, propone al ser real como un ser que necesita expandir su conciencia para ser real, de modo que si el ser humano no expande su conciencia, está en un submundo, en una realidad posible pero no plena.

 

El desarrollo de la onda que contiene el programa, que es la onda de la semilla, va paralelo y  avanza simultáneamente con el ascenso de la kundalini a nivel personal.

La onda de la serpiente se sitúa en el lado izquierdo de la columna resonante, como en la parte física del ser humano, y la columna de la semilla se sitúa a la derecha, en la columna 8 que expresa la integridad y que, como corresponde al color amarillo de la onda, es una expansión.

 

De modo que cuando estamos hablando de la conciencia, lo hacemos también de la plenitud de la energía luminosa en el interior del ser humano.

Cuando el ser humano expande su conciencia, también está desplegando su energía luminosa, entrando en armonía con la realidad más allá de la forma.

Se trata de un ascenso dimensional donde todo es armónico, pleno y gozoso, y de alguna manera es similar al vuelo del águila o a la experiencia que se expresa con el cuento de la Cenicienta.

 

La Cenicienta expresa un auténtico guerrero espiritual, donde no entra al juicio con la adversidad, sino que se mantiene en su centro. Y desde ahí dialoga con dimensiones superiores, como se expresa en el diálogo con el hada madrina y con los ratones, y en general con todos los acontecimientos extraordinarios que concitan su actitud íntegra.

 

De modo que cualquier persona que nazca en el cuarto castillo, cuando abandona el juicio o el papel de víctima o todos esos tipos de vibraciones que le derrotan, y se sitúa en su centro, alinead@ con el corazón amoroso y dialogante de la realidad como expresa la Tierra (primera onda del cuarto castillo), se expande como un guerrero espiritual.

 

La Cenicienta traduce a Luke Skywalker. El guerrero tiene como onda asociada al caminante del cielo, de modo que todo guerrero en realidad es un caminante del cielo.

Por eso es importante reconocer la realidad de guerrero de la luz presente en todas las personas que se han encarnado en este tiempo en un cuerpo de mujer, y que combaten desde su feminidad en favor de la paz y en favor de la vida, y por supuesto en favor del amor.

En este tiempo, donde se está produciendo un nuevo nacimiento espiritual es necesario escuchar a la mujer y reconocer su sabiduría, que es la sabiduría del amor y también del agua, porque la mujer es dueña del agua.

La frontera de la cuarta dimensión en estos momentos en las sociedades presentes está en el reconocimiento de la mujer. Pero en la mujer también existe esa frontera, y atentar contra la vida nunca es una solución.

 

El guerrero de la luz también puede caer en el lado oscuro, que es cuando actúa desde el miedo, no desde el amor.

El arma del guerrero es el ensueño. Si el guerrero no puede crear visualmente una realidad maravillosa, es un guerrero derrotado, es decir no es un guerrero, no ha expandido su conciencia, y en todo caso es un espejismo si se cree un guerrero.

La noche, onda azul del cuarto castillo, expresa una actitud, pero su contenido está en la onda del perro, en el amor incondicional.

Por eso muchos eslóganes acerca del derecho a decidir serán políticamente correctos, pero no expresan al guerrero, porque no son incondicionales.

 

El regalo del guerrero, o su desafío, es el amor, o sea la incondicionalidad.

El ensueño, es decir la noche, es un ver la luz en la pared de oscuridad.

Gracias guerrer@s

EL ANÁLISIS DE LOS SELLOS (Extracto del Libro de los Sellos)

El Tzolkin habla acerca de los sellos en varias direcciones y en distintos niveles. No es una sola cosa.
Hay información como sello, como número, como color, como familia, por su oculto, por su vinal, por su columna, por la estructura de su propia onda como propósito, por el castillo al que pertenece esta onda, etc.
Y hay información extraíble de otras asociaciones, que pueden mostrarse evidentes e imprescindibles y que por ello sea apropiado resaltar.
Pero todo esto debe ser personalizado, lo cual abre de nuevo un campo mucho más amplio aun de posibilidades. Es decir que si hablamos de, por ejemplo, un Guerrero autoexistente, no es lo mismo si nace en un año Mago magnético que si nace en un año Tormenta resonante. Es decir que la energía del año también aporta su color al verse personalizado. Pero no sólo el año, sino todos los elementos que singularicen a esta persona.
Suele ser muy recomendable describir un sello desde un ángulo inusual y muy parcial, porque así se resalta algo que está en el sello pero que suele quedar poco visible cuando se considera únicamente lo más característico del sello.

Y por último hay que tener en cuenta que cuando hablamos del sello de nacimiento de una persona, es a la vez parte de su karma y de su dharma, o sea es un don y un karma. Por un lado es una cualidad, pero por otro lado necesita trabajarlo activamente.

El Tzolkin te propone un auto reconocimiento a través de tu sello personal y su familia, y a través de tu tono personal.
La simple evocación interiorizada del mandala que forma tu familia, así como la familia del oculto de tu sello natal, puede transportarte a un auto reconocimiento que renueva la estructura celular.

Segundo castillo o castillo del agua donde la emoción te hace florecer de modo transcendente

SEGUNDO CASTILLO O CASTILLO DEL AGUA DONDE LA EMOCIÓN TE HACE FLORECER DE MODO TRANSCENDENTE

El habitante del segundo castillo, o sea el habitante de la realidad expresada por lo blanco, que es el segundo castillo, asociado al agua y a la emoción, es el HUMANO.

 

El agua proviene de más allá del sol; aparece en la tierra y continúa apareciendo constantemente, proviniendo de más allá del sol.

Hay estudios de la Nasa y de otras entidades nada sospechosas de fantasía que encuentran que el agua proviene de más allá del sol. Toda el agua que hay en la tierra es el resultado de muchos millones de años, de muchísimo tiempo.

Si asociamos el tiempo con la conciencia, con la transformación y con la oportunidad y el paso previo al salto evolutivo, el agua expresa cómo todo lo que sucede en la tierra lleva mucha conciencia, intención y enfoque dimensional a que suceda algo.

 

El ser humano tiene su raíz en algo más allá de la realidad, más allá del tiempo, más allá del sol. El humano proviene de más allá del big bang.

Eso que le gusta a la gente llamar big bang, que es una palabra onomatopéyica como infantil, lo que significa es que han aparecido cosas, y es lo que consideramos que es la entrada de la luz en la forma. Podemos considerar que el big bang significa formalizarse las cosas, tomar forma la luz para cumplir su misión.

El ser humano viene de más allá del sol, de la luz. La raíz del  ser humano está en el más allá.

 

El humano en el Tzolkin aparece como el habitante del segundo castillo, que se inicia y tiene como frontera a la quinta onda, siendo el último sello de la cuarta onda del castillo anterior el humano 13, que es el final del primer castillo que contiene la materia, la forma.

Contemplar al humano 13 es contemplar a la materia asomándose a la emoción. Pero es también la emoción fusionándose con la materia, y hay un momento en la vida del ser humano, en su forma de embrión, donde esto sucede.

Debemos decir que ya ese contacto es un acto de amor, de la misma manera que todo contacto entre los seres humanos como cuerpo, precisa ser revestido de emoción amorosa, porque si no, faltaría lo que expresa el humano 13, que es la vida transcendente del humano.

Cualquier persona que se acerque a tu vida, incluso en los momentos que parecen intranscendentes, están cargadas de transcendencia cuando tú eres un ser transcendente, o sea real. Y de esto precisamente quiere hablar el segundo castillo, donde el humano aparece como el máximo de consecución de la forma, que en realidad es luz cumpliendo una misión.

 

El humano transcendente es la frontera donde va a comenzar el segundo castillo, pero donde va a culminar ese castillo es en el humano como onda, como cuarta onda. El humano es la expansión de la emoción.

La emoción es la auténtica riqueza porque es el auténtico valor del ser humano.

 

Así que cualquier persona que nace en este castillo, cuyo oculto va a situarse en el cuarto castillo, necesita priorizar los contenidos emocionales y descubrir qué valor expresa el tono 12 como colaboración con todo lo existente.

Observamos que la columna 12, que también traduce al tono 12, comienza con el dragón 13, la solidaridad transcendente, que es la forma en que la columna 11, que expresa la liberación asociada al tono 11, se une con la 12. Porque la columna 11 se une a la columna 12 cuando la onda de la luna, que expresa el agua, llega a su culminación transcendente.

Pero la onda de la luna ya está en el castillo verde.

Primer castillo o castillo de la luz cumpliendo una misión, donde el humano es transcendente

El Sol, o sea la luz, es el habitante real del castillo que expresa lo sólido, la materia, lo material. La luz cumpliendo una misión es el habitante real de la realidad material.

De hecho en lo sólido también podemos encontrar la referencia al SOL, como por casualidad, solo que quizá no sea casualidad sino metalenguaje.

Podemos verlo al considerar el primer castillo, que expresa lo rojo, de forma evolutiva porque contiene ondas, y asociado a la transcendencia y a la expansión.

 

El castillo rojo donde está lo sólido tiene como cuarta onda, que expresa la expansión, al sol, es decir a la luz, cuya forma transcendente es el humano transcendente.

Y tiene como frontera donde se inicia, al sol 13, que está en el quinto castillo.

Estamos hablando de una realidad sin fin, donde uno se enlaza con otro. Y podemos considerar que su habitante, porque está al principio como sello, en la frontera, y al final como onda, es el Sol.

 

De alguna manera el Tzolkin propone ver más allá de la forma, de lo que llamamos material, a la luz, ya que lo que expresa como sólido lo sitúa entre el sello sol 13 y la onda sol. Pero también invita a considerar al humano como la propia transcendencia de lo que la luz, al entrar en la forma, realiza. El cuerpo del humano también es luz cumpliendo una misión. Y la invitación es a considerar la transcendencia posible en el cuerpo.

Lo que se inicia en el dragón 1 finaliza como sello en el humano 13. Pero también esa consideración acerca de la luz y la transcendencia, te sitúa ante el agua y ante la emoción.

 

Las personas que nacen en este castillo necesitan llegar pronto a la vivencia de la transcendencia, porque su oculto está ya en el castillo verde. Todos los ocultos del primer castillo se encuentran en el castillo verde, y todos los del castillo verde encuentran su oculto en el primer castillo.

Apostar por la transcendencia es apostar por la realidad.

De otra manera, estas personas también serán transcendentes porque servirán de ayuda a mucha gente a través de crear cosas sólidas, pero al no vivir esa transcendencia desde la conciencia, lo harán con esfuerzo, con desgaste y con sufrimiento.

La vibración e información del TZolkin

Lo que hace el ser humano a través de las herramientas, lo hace la información por sí misma. Es decir, la información, por su sola presencia, activa procesos sin necesidad de herramientas ni de manipulación.

La simple vibración es capaz de abrir una puerta con un mando a distancia. La frecuencia vibracional que tiene el mando da órdenes y entonces la vibración no necesita otra herramienta ni otros operarios; su sola presencia activa algo.

Eso es lo que contiene el Tzolkin, vibración o información, y en eso es similar al código genético, al ADN.

 

Cuando te sitúas en lo correcto duplicas la información, y esa información te transforma por su sola presencia.

En ese sentido son los propios ojos los que actúan como herramienta, y cuando estás contemplando los sellos de tu onda, estás interactuando vibracionalmente con el contenido de información que está presente en la representación de la onda.

Cuando te sitúas en lo correcto, en lo que tiene que ver contigo, te transforma sin manipulación, vibracionalmente, despertando una respuesta que automáticamente inicia un proceso.

De eso se trata.