Hay un camino de la tierra al cielo (año maya luna 13)

Hay un camino de la tierra al cielo, porque hay un camino de la tierra a la luna. En el mundo simbólico hay un camino de la tierra a la luna, que es lo mismo que decir que hay un camino de la tierra al cielo, porque la luna está en el cielo para cualquier persona que está en la tierra.

En el mundo simbólico de los mayas aparece un camino que une la tierra y el cielo. Esto sucede en la onda 13, que es la onda de la tierra, cuyo final es la luna como tono 13.
También en las vivencias del viejo mundo Jacob nos habla de una escalera al cielo por donde bajan los ángeles. Sucede justo cuando Jacob se transforma en Israel, mostrando cómo esa escalera que comunica arriba y abajo transforma a la persona. La forma en que Jacob expresa ese cambio es asumiendo el nombre de “fuerte con Dios”. Nos está indicando que esa transformación, que de alguna forma es un despertar, es fundamental, porque en el lenguaje de acierto y fracaso, o éxito y pérdida, la debilidad no es éxito y tampoco es acierto. Solo es acierto la debilidad que se transforma en fuerza. La experiencia de la debilidad para Jacob se transforma en “fuerte con Dios”.
Todo el mundo puede verlo. Todo el mundo puede verlo. Todo el mundo puede verlo.

En el mundo maya el propósito de la tierra que te lleva a la luna como forma trascendente, nos sitúa ante la onda 13. Nos está diciendo, con esa asignación al 13, que estamos ante la trascendencia.
La escalera que une la tierra y el cielo, o la tierra y la luna, es trascendente. ES LA TRASCENDENCIA. Es la onda 13, que significa trascendencia.

Nadie puede acceder a la trascendencia sin transitar por ese TAO que muestra la onda 13. Comienza con el voluntario para llegar al agua cósmica, que es justo el año en que estamos. Estamos en el año del agua cósmica, que se inicia con el voluntario. Se inicia en tu pasado. Aunque no te hayas dado cuenta, el asunto ya se ha iniciado. Ya estás en ese camino. Borramos el “ya”; estás en ese camino.
Eso quiere decir que, aunque quizá no estés en ese camino, está abierto para ti. El asunto está abierto para ti. Es importante saberlo, porque el camino está hecho para ti, porque tu lugar está en la trascendencia.

Sencillamente estamos hablando de este año. Sencillamente, estamos hablando de ti. Sencillamente, hoy hemos enviado una sonda al sol. Sencillamente la humanidad como arquetipo está dialogando muy conscientemente con la luz.

Gracias. Bendición. Elige ser feliz. Sí, elige ser feliz, para que todos puedan ser felices.

Cuarto día fuera del tiempo

Sí, conviene situarse. Estamos acabando el quantum energético que contiene el año maya y conviene situarse, recapitular y reunir todas las informaciones, para nutrirse de las sincronías que contienen.
Las sincronías las genera el gran espíritu y conviene encontrarlas, porque el gran espíritu las hace aparecer para que nutrir espiritualmente y así ser más real.
Nos encontramos en el cuarto día del Uayeb. En realidad estos cuatro días conforman en sí mismo un quantum energético que es el 19 del año, mientras que el quinto día Uayeb, que es el día fuera del tiempo, es el 20, con todos los valores que aparecen asociados a esos números.

Estamos acabando el año; hoy es exactamente el último día del año. En sí mismo en el Tzolkin tipo tendría un valor amarillo, pero en la configuración del día aparece como azul. ¿Es amarillo o es azul?, ¿o es posible expandir la conciencia y encontrar qué significa que lo amarillo aparezca como azul?
Estamos en un tiempo en el que la expansión de la conciencia y la madurez que contiene el amarillo solo se ve activada a través de tu forma de vivir el presente, de aquellas cosas que haces en el presente. Concretamente, la expansión se produce cuando tu acción es impecable. La maduración y la expansión de la conciencia vienen determinadas desde que tu acción aporte sanación, a ti personalmente, a tu entorno y al arquetipo humano.

Si sumamos la propuesta de la sabiduría de los egipcios de las pirámides encontramos que hoy viene representado por Isis. Isis expresa una acción impecable y sanadora desde el amor, ya que resucita a Osiris muerto. Así, la impecabilidad que finaliza en esa expansión y maduración es el resultado de desplegar en el tiempo, en el aquí y el ahora, la fuerza mágica y milagrosa del amor. Cuando en la concreción del aquí y ahora tus acciones son impecables y te expanden, es cuando actúas como Isis desde el amor.

En este momento, eso viene representado en el oráculo de los abuelos por el dragón. Vemos una coincidencia total expresada entre la mano, la acción impecable, y la solidaridad. Las dos se llenan de ese color amarillo de maduración, cuando sabemos que está actuando la fuerza amorosa y mágica de Isis.
Conviene señalar y decir dónde estamos. El año acaba cuando nos situamos en la comunidad de los abuelos justamente en el inicio de la columna resonante. Desde la propuesta de los abuelos, estamos caminando hacia el centro del telar, a esa experiencia mágica y maravillosa de conectar con el alma.
Termina el año como mano 11 de la onda de la tierra, pero también termina como dragón 4, y entonces podemos comprobar esa sincronía. Los 4 días fuera del tiempo en la tradición de los abuelos están iniciando el espejo. Entramos en el año en el espejo.

Para los abuelos el inicio del año será noche 6 y en la versión yucateca será luna 13. Traducido a las ondas, se trata de la onda del espejo y la onda de la tierra, que podemos determinar también como del voluntario y el que ha encontrado su lugar de poder, y la onda del espejo. El voluntario limpia el espejo, y al hacerlo se encamina hacia una experiencia de nuevo nacimiento.
Es el momento. Gracias y bendición.

El agua vuela. El águila también vuela. Pero el agua no ha aprendido a volar del águila

El agua vuela. El águila también vuela. Pero el agua no ha aprendido a volar del águila, porque el agua en las nubes volaba ya antes de que hubiera águilas. Si alguien ha aprendido, sería el águila del agua.

Una de las cosas que caracterizan al águila es su vuelo en picado. Pero el agua también hace de forma extraordinaria y maravillosa un vuelo en picado cuando llueve. Sin embargo, el agua no ha aprendido del águila, ya que sabía volar en picado antes de que hubiera águilas.
El águila sabe elevar el vuelo y despegarse de la tierra, pero el agua también sabe elevarse, solo que no lo vemos. En eso se diferencia del águila; el agua sabe dejarse ver y sabe hacerse invisible.

El agua forma parte del ser humano. También forma parte de la tierra. Todas las rocas son óxidos. Es el resultado de la combinación del agua con un metal. El agua sabe elevarse, sabe volar, sabe descender y también sabe moverse en los ríos a través de la tierra.
Quizá la serpiente emplumada, ese personaje mítico que sabe elevarse, descender y moverse por la tierra, que también es la kundalini, sea el agua.
Quizá el agua, que también está en ti -por eso es importante conectar con tu agua-, sea una formulación de la serpiente emplumada. Este es un maravilloso momento para conectar con tu serpiente emplumada, con tu agua, con tu emoción, para que te lleve al cielo, porque el agua viene de más allá del sol.

Podemos relacionar al águila con un animal solar y decir que entonces se eleva más alto que el agua, pero en realidad el agua viene de más allá del sol.

Hay una serpiente emplumada que se mueve en la dimensión del ver, pero hay una serpiente emplumada que se adentra en la invisibilidad, porque sale totalmente de esta dimensión.

Sincronía con el día fuera del tiempo

Hay una sincronía que conviene resaltar en estos momentos en que nos estamos acercando al cambio de año según el Tzolkin.
Según el Tzolkin que seguimos el año termina el 24 de julio y comienza el 26 de julio, de tal manera que en medio queda un día, que es el día fuera del tiempo. Hay un periodo que acaba, de tiempo normal, laboral y existencial de cada persona, y luego hay un recomienzo del tiempo, que sería el 26 de julio.
Este año el periodo que comienza es luna cósmica o luna en forma trascendente, desde la onda de la tierra. Expresa aquella persona que, al estar alineada con el corazón amoroso de la vida, se reconoce como un voluntario y se encuentra en su forma trascendente con el símbolo de la luna, que es ese agua que viene del cielo, más allá del sistema solar.
En nuestra dimensión el agua tiene el poder, de una riqueza extraordinaria, de dar vida. El agua hace florecer todo, a las plantas pero también a los animales y a los seres humanos, a quien les hace tomar vida, porque sin agua cada vez hay menos vitalidad, hasta su extinción.

Ese es el año que comenzamos. La sincronía que queremos resaltar ocurre entre esta ceremonia de fin de año y la ceremonia que realiza Jesucristo, con un final que es el viernes y un reinicio que es el domingo.
Jesucristo es enterrado, una vez que se ha comprobado su muerte, el viernes por la noche, y resucita la noche del sábado al domingo. Es decir, en la noche del viernes al sábado entra en la tumba y en la noche del sábado al domingo se comprueba que ha resucitado, apareciendo su cuerpo glorioso, dejando entre medias un día fuera del tiempo en el cual baja al inframundo a resucitar a los que allí se encuentran, a conectar a todas estas personas que se encuentran allí en el inframundo con el ser siendo de la atemporalidad, con el ser que no se acaba, recibiendo nueva energía y nueva vida justamente de ser.

Eso está relacionado con el inicio de este año, que es el día 9 de la columna 9, siendo el 9 el poder de entrar en el inframundo como una luz.
Entonces, encontramos una similitud entre el día fuera del tiempo y lo que hace Jesucristo al entrar en el inframundo, llevando luz donde no la hay, invitando a todos los que allí se encuentran a estar en la luz.