El cambio dimensional no se desarrolla con las palabras, sino con las vivencias

Recuperamos un escrito de noviembre de 2015 en estos momentos en que estamos entrando en el cuarto castillo, asociado a la cuarta dimensión:

Entendemos que la tercera dimensión es la del ego, basada fundamentalmente en el miedo.
Es decir, las personas trabajan por miedo a no tener dónde y de qué vivir. Tratan de crear una familia, en parte por el temor que supone la soledad, y en su vida laboral tratan de ser eficaces para ganar dinero, más que escuchando su vocación.
En esa dimensión no es importante el amor, porque lo primero es asegurarte, un poco compulsivamente, que tienes derecho a vivir, y de alguna manera te acomodas externamente a los usos y costumbres más que tratar de contactar con tu interior.

Es una dimensión más lógica que creativa. Hay un hemisferio lógico y otro creativo, supeditándose la parte creativa a la lógica, ya que se considera que la parte creativa son sueños, fantasía y pérdida de tiempo.
En la parte lógica es donde está activo el recuerdo, que tiene relación con el dolor, y entonces aparece el miedo, mientras que la parte creativa está relacionada con sentir. Es decir, se contrapone el pensar y el sentir.

El paso a la cuarta dimensión es cuando escuchas tu interior y empiezas a dar importancia a lo que sientes, dialogando con las emociones pero también con tu cuerpo.
Y al entrar en tu interior, empiezas a darte cuenta de que hay una realidad exterior y otra más allá de la forma aparente de las cosas, que tiene relación con la telepatía y la clarividencia.
La cuarta dimensión es un momento donde ha aparecido esa conciencia, que reconoce el sentir, la clarividencia y la telepatía, pero todavía compite con los valores del recuerdo y del miedo, que refuerzan el ego.
Podemos decir que el ego es lo que te pone a salvo, pero está dividiendo la realidad en tú y todo lo demás, que fácilmente puede ser adverso. Pero cuando estás en la vivencia de la cuarta dimensión sientes que lo que hay más allá de la forma no es nunca adverso, aunque a veces aparezca así porque es la única forma de provocar un cambio y un despertar.

El estado de la cuarta dimensión es un estado temporal y el tiempo de la oportunidad. El tiempo es favorable, dejando de ser eso que te lleva a la decrepitud y que no puedes controlar.

Como ejemplo de cuarta dimensión está el cuento de La Cenicienta.
La Cenicienta, pese a que podría pensar que su madrastra y hermanastras son hostiles, no se entretiene en ese pensamiento, sino que simplemente se centra en hacer lo que tiene que hacer, comenzando una interacción con las fuerzas de la naturaleza, con seres espirituales de dimensiones superiores como las hadas y con los animales, que aparecen como ángeles que le ayudan favoreciendo la aparición de hechos maravillosos.
Si ella entrase en el juicio caería a la tercera dimensión, pero como vive sin juicio permite que lo maravilloso se aproxime, y finalmente accede a la quinta dimensión.

El otro ejemplo podría ser el del patriarca Noé, quien recibe una inspiración, pero en lugar de rechazarla la asume y empieza a hacer algo que a ojos de su entorno parece absurdo, que es construir un barco en medio del desierto. Noé se centra en lo que tiene que hacer y no escucha las sugestiones exteriores sino interiores.
Entonces, efectivamente, aquello que parecía absurdo resulta que es lo que le permite salvar a toda la humanidad, es decir, dar un salto cuántico.

Finalmente, lo que se expresa como quinta dimensión, es donde todas las personas son seres luminosos, porque al expandir la conciencia la kundalini se ilumina y entonces vives en una dimensión donde todas las personas y todo lo que sucede es maravilloso.

Pero el asunto de las dimensiones no se desarrolla en las palabras, sino en las vivencias, siendo la llave de las vivencias experienciales que te transforman escuchar tu interior y tus emociones, que te abren las puertas del cielo.

El tono 12 de cada onda vibracionalmente se sitúa en el centro del castillo verde

Finalizando el castillo verde, creemos interesante recuperar un escrito sobre el 12 y la colaboración con lo existente. Atención especial para las personas que estén viviendo este año en tono 12:

(24/10/2013)
El castillo verde tiene un significado de acceso a lo extraordinario, ya que el código Tzolkin sitúa lo ordinario o habitual asociado a los colores rojo, blanco, azul y amarillo, y a su constante repetición, mientras que lo verde es una formulación extraordinaria de lo rojo, y por tanto es inicio de lo extraordinario.
Por eso, en estos tiempos en que lo extraordinario es cercano, es interesante considerar cual es la sugerencia desde el Tzolkin acerca de lo verde, como estado habitual y no como momento puntual privilegiado.

El castillo verde, que es verde y por tanto extraordinario, también está compuesto de lo que significa habitual u ordinario -una onda roja, una blanca, una azul y una amarilla-, adquiriendo por tanto el sentido de lo extraordinario como estado habitual, es decir como estado ordinario nuevo, con lo cual se expresa un salto evolutivo.

Es interesante observar dónde se sitúa posicionalmente lo verde en el tablero Tzolkin, ya que se encuentra ocupando parte de la columna 11, la columna 12 en su totalidad y la 13 también en su totalidad.
De forma muy expresa asocia lo verde con la transcendencia y en eso no hay ninguna sorpresa, pero también asocia lo verde con el tono 12 y columna 12, es decir con aquella actitud donde la persona en su crecimiento y diálogo con dimensiones superiores decide colaborar con todo lo que existe.
Este tono 12 es central en el castillo verde, que está relacionado con el 11, el 12 y el 13, por lo que hay una característica central en esta actitud de COLABORAR CON TODO LO QUE EXISTE.

Encontramos que el tono 12 en cada onda, siendo la onda personal algo importante, vibracionalmente se sitúa en el centro del castillo verde. Esa área de la onda va a tomar una relevancia, de modo muy especial en aquellos años en que la persona esté viviendo un tono 12. Esto también sirve para considerar qué ha sucedido en otros años en que has estado viviendo como 12.

El inicio del castillo verde se muestra muy gráficamente asociado a la columna 11 y por tanto al tono 11, que precisamente expresa la liberación que proviene de haberte entregado a tu servicio, más aún si vemos que lo que contiene la columna 11 procede de la columna 10: la onda del Guerrero enlaza la incondicionalidad y la perfección asociada al tono 10 y la columna 10, con el cumplimiento del servicio y la liberación que expresa el tono 11 y la columna 11.

Pero a su vez, aquello que comienza en la columna 11 va a contener también el inicio de la colaboración con todo lo que existe, ya que la onda de la Luna, que se encuentra casi en su totalidad en la columna 11, va a encontrar su final y su transcendencia como inicio de la columna 12, es decir de colaborar con todo lo que existe.
Esa emoción desplegada a su máximo transcendente es precisa para encontrar la forma de colaborar con todo lo existente, que es una forma apasionada, es decir naciendo de la emoción.
Entonces, en la colaboración con todo lo existente va a surgir la visión de la sociedad celeste que es la onda del Águila, que se inicia en la columna 12 y enlaza con la columna 13 y con la onda de la Estrella como final.

La visión del Águila es la forma de encontrar la transcendencia de esa actitud de colaborar con todo lo que existe apasionadamente, y su consecuencia es la maravilla, o sea el encuentro de la sociedad celeste.

La envidia es como el ensueño, solo que en negativo

La envidia es como el ensueño, solo que en negativo. Por eso es un problema, porque alimenta el daño, incluso a pesar de que la persona no lo quiera y menos alimentarlo, o sea no quiere que haya daño para los demás. Sin embargo no es consciente de que esa vibración puede ser dañosa y por lo tanto que frena lo óptimo.

Ahora es un momento especialmente privilegiado para deshacerse de ello, porque parte del misterio que vivimos en estos momentos cósmicamente, y parte importante, incluye que la fuerza de la divinidad pasa por esta dimensión, o sea pasa por tu vida, recogiendo todo lo que hace pesada tu alma y la imposibilita vivir, devolviéndolo al no ser y restableciendo así el ser.
La fuerza de la divinidad pasa llevándose todo aquello que parece que es pero que no es, y que te mantiene en el no ser, impidiéndote ser; pasa llevándoselo al sitio donde están las cosas que nunca han existido.
Es como si limpiase un espejo sucio, que siempre ha sido espejo y por tanto es donde van a aparecer todas las cosas existentes, pero que el desuso ha empañado y no le ha permitido ser espejo.

La envidia es también adentrarse en lo que no eres, olvidando lo que eres, es decir dejando en desuso lo que eres, y entonces se entumece. Pero es muy fácil que vuelva a ser, porque realmente lo es, situando el eje en ti, mirando por tus ojos, que es el único lugar desde donde se puede reconocer la maravilla.
Este es el tiempo. El que sube a la cruz se lleva todo eso. Por eso podemos asociar ese momento con el sol 13, lo que permite es el surgimiento del dragón 1.

El sol 13 a los 20 días, o sea en el transcurso de un vinal -decimos vinal porque estamos utilizando un código Tzolkin traduciendo el suceso-, va a aparecer como sol 7.
Sol 13 como luz transcendente o transcendencia de la luz se va a transformar en sol 7, canalización de la luz, que también es una de las 4 direcciones. Y posteriormente, todavía con la misma resonancia e intensidad, va a aparecer como sol 1 al cumplirse precisamente el siguiente vinal.
Es decir, el sol 13, que también es dragón 1 porque son ocultos entre sí y está manifestando la existencia de un tiempo ampliado diferente del tiempo lineal, a los 40 días va a aparecer como inicio de la onda del sol. El sol 1 aparece en el momento en que se contabilizan 40 días después del sol 13, final del Tzolkin.
A todo ese periodo se le da un valor resucitador, porque se considera que es un tiempo pascual y que va a durar hasta el final de esta onda del sol, donde aparece el humano 13.

Todo el tiempo que se denomina pascual contiene el primer castillo en este año, y a partir de ahí se sitúa en un recorrido que va desde el segundo al quinto castillo, castillo verde, donde aparecen ordenados los cuatro representantes de la familia del día verde: caminante del cielo 1, como primera onda de este bloque de cuatro castillos, que en realidad es el segundo castillo; espejo 1 como segunda onda del siguiente castillo de este enlazamiento que te lleva al castillo verde y que en realidad es el tercer castillo; la noche como tercera onda del siguiente, que es el castillo amarillo; y finalmente la estrella como cuarta onda y expansión final.

Todo esto así enunciado, como palabras, contiene vivencias. Si no hay vivencias no hay nada; contiene emociones, cambios y transformaciones en el ser interior.
El hecho de que el asunto comience en el castillo blanco, segundo castillo, expresa que todo comienza desde la emoción, desde las vivencias emocionales, desde la limpieza de las emociones y desde la transparencia del agua. Todas las emociones que enturbian la transparencia del agua necesitan ser filtradas, y el filtro son decisiones desde la libertad.

Todo comienza desde la emoción, castillo blanco, y cuando esto sucede, lo azul se sitúa como blanco. Es decir, el tercer castillo, castillo azul, se sitúa en el lugar del segundo castillo, que es el castillo blanco. El 3 pasa a ser el 2. Es decir, todo comienza con la emoción y entonces lo que sucede se sitúa en el terreno de la emoción. Eso es lo que significa que el tercer castillo se coloca como segundo castillo.
El castillo amarillo, que es el cuarto, entonces se coloca como tercero. Eso significa que la expansión es lo que sucede. Y esa expansión cuyo lugar propio es el cuarto, te introduce en lo que en ese momento es cuarto castillo, que es el castillo verde.

La emoción te expande. La emoción te lleva al cielo.

LO IMPORTANTE ES LA PAZ

Transcripción del vídeo del 5 de marzo “lo importante es la paz”

Saludos desde Madrid (España) a todas las personas que nos siguen en todo el mundo y cuya principal prioridad en estos momentos es la construcción de la paz, por encima del dominio de alguien o algo sobre las demás personas o posibilidades.

Creemos que lo más importante en estos momentos es la paz, sintonizando con el corazón amoroso de la vida y abandonando revanchas y conflictos. Todo nos sirve, no sobra nada, todo es útil para aprender a gozar.
Eso requiere momentos fáciles y momentos difíciles, pero la prioridad es “todos sin excepción”, ya que todos estamos unidos y conectados, a través de lazos personales y familiares, y de vivencias ancestrales, a veces conflictivas.

Podemos encontrar que somos solución para los conflictos familiares de los ancestros, sanando su hueco de dolor con el gozo; rellenando su dolor con la paz.
Es imposible que la forma expandida del ser humano encuentre gozo si no tiene paz, si no vibra en amor y sin conflictos.
En esa vibración la mujer es maestra, y el sufrimiento de todas las mujeres en la historia ha creado un hueco, amplitud u oquedad que puede ser llenada de gozo.
Ahora es tiempo de paz. Se ha terminado el tiempo de la amplitud porque ya hemos emergido a otra dimensión.
A través de vivencias personales, por ejemplo en experiencias más allá de la muerte, muchas personas han encontrado que hay vida gozosa, pacífica, amorosa y telepática, donde es imposible el conflicto. Más allá de la línea que nos apega a este transcurso del tiempo, están todos nuestros seres queridos, conocidos y desconocidos. Hay vida más allá y eso forma parte del despertar que está sucediendo actualmente.

Las personas que estamos vibrando con los contenidos del Tzolkin nos encontramos en un momento especialmente privilegiado. Toda la humanidad está en un momento privilegiado, pero las personas con una conexión vibracional con dimensiones superiores a través del Tzolkin, estamos en un momento especialmente excepcional para sentirlo.

Estos días son los últimos que transcurren en el Tzolkin, de 260 casillas o espacios.
Estamos transitando la onda del VIENTO, la comunicación, que va a terminar el 8 de marzo, día en que la humanidad va a buscar en su interior para hablar y considerar a la mujer.
Toda la humanidad, en todos los países y en todos los periódicos va a hablar sobre la mujer. Algunos países podrán silenciarlo porque tengan estructuras represoras, pero las personas que están ahí van a vibrar, conectando muy claramente con la energía de la mujer.
El 8 de marzo también conecta con la energía de atención al enfermo y al desvalido, a través del significado de San Juan de Dios (nacido y transcendido un 8 de marzo) con su obra hospitalaria, que es una de las primeras fuerzas similares a las ONG actuales.
Esa entrega desde el corazón para ayudar a los enfermos, se superpone con la atención amorosa que busca a todos, en lo que se reconoce como el día internacional de la mujer.
En este año, ese momento es el final de la onda del Viento y de la comunicación, pero también hace referencia según el Popol Vuh al creador Huracán, viento-tormenta.
La transcendencia del viento va a aparecer con el mago 13 el 8 de marzo.

El siguiente final de onda se produce en el equinoccio, en la cruz que forman los solsticios y equinoccios, que es donde empieza el otoño o la primavera, según el hemisferio. Hay una transformación, y también está relacionado con la luna de Isis.
El 21 de marzo, final de la tercera onda del castillo verde, onda del águila, va a ser mano 13.

Por un lado tenemos a la mujer, con el mago 13, y por otro al equinoccio y al comienzo de otra época, con la mano 13.
Hay que tener en cuenta que cuando hablamos a nivel transcendente del castillo verde, simultáneamente estamos recitando el primer castillo: dragón 1-dragón 13, mago 1-mago 13, mano 1-mano 13, sol 1-sol 13. Estamos en la transcendencia de todas las vivencias que hemos estado siguiendo.

Finalmente está sol 13, final de la cuarta onda, onda de la ESTRELLA, y final del Tzolkin, que va a ser viernes santo.

Como decíamos, encontramos a la mujer, la energía femenina y amorosa, que siempre va a ser una energía de atención al desvalido. No solo eso por supuesto, pero eso va a estar presente en mínimos. También vamos a tener el equinoccio, la primavera/otoño y el cambio estacional, y vamos a tener también el viernes santo, en una cultura en la que es importante hablar de toda la humanidad sin excepción. Hay muchas ideas por ahí diseminadas y uno puede acogerse a ellas. El cristianismo católico ha tomado como referencia “todos sin excepción”. Eso es lo que significa católico.
Hablar de “todos sin excepción” es un criterio importante gratuitamente, como idea que transmite y como semilla que va a dar un fruto. En esa fuerza aparece el tiempo común, el tiempo de todos. No está basado en la fuerza de los ejércitos, porque ahora mismo hay ejércitos muy poderosos por todos los lados: de la droga, del petróleo, de los diamantes, etc. Hay muchas posibilidades de tener armas y matar a gente, como hace ese señor que mata a sus enemigos con radiactividad o pegándoles un tiro por la calle. Pero nosotros hablamos de la paz, porque eso es lo importante.

En este caso tenemos el final de onda, sol 13, que va a asociarse con viernes santo, que es un sacramento de cómo la vida es imposible eliminarla. No hay nada más fuerte que la vida ni más real que la vida. Es imposible el miedo o el conflicto dentro de nosotros; lo que hay es permanente resurrección.
Es el color azul en el Tzolkin, donde se habla siempre de permanente (lo que está sucediendo o siendo). En el mono es un nacer, en la tormenta es un resucitar, en la mano es un sanar y en la noche una constante de abundancia, o sea permanente actividad vivencial.

Entonces, tenemos a la mujer, al equinoccio con su referencia a la luna de Isis, y al viernes santo, con su referencia a entrar y salir a otras dimensiones: entrar y salir de otras dimensiones, venir, regresar o volver a aparecer, es decir el viaje en las dimensiones.

Al mismo tiempo hay dos eclipses, el día 20 un eclipse de sol, y el día 4, comienzo del Tzolkin, un eclipse de luna. Los eclipses son señales cósmicas.
Sobre este momento Isis nos sitúa ante el juicio de Osiris, donde se evalúa si el corazón pesa o no pesa; el equinoccio habla de Isis e Isis habla del corazón.
Claro, estamos en un año que en el Tzolkin, en término maya, es luna 9, que habla de cómo recuperar el alma. Son vivencias relacionadas a dar un poder (tono 9) para encontrar el alma.

Nosotros desde España, Madrid, no jugamos en primera división, no tenemos decisión sobre las cosas. No somos decisivos y sin embargo hay algo que nos permite comunicarnos con todas las personas en el mundo. Ahí está el Tzolkin, porque su expresión máxima está sucediendo a través de este idioma, un idioma enlazador, que conecta personas que proceden de todas las partes del mundo. Sus ancestros son zulús, belgas o siberianos, pero todos se asocian entre sí en una lengua o idioma común, donde se pueden conectar.

La guerra no es exclusiva de una parte del mundo. La paz tampoco, que es de todas las personas que quieran vibrar en esa frecuencia.

Queremos contribuir a que todos los corazones vibren a favor de la paz, que siempre es en favor del otro, a través de la mujer, de la nave de Isis, de Osiris y de la muerte o la resurrección.
El viernes santo está hablando de la muerte, pero el sábado santo, donde sucede el otro eclipse, está hablando de la resurrección. El sábado es el momento de la resurrección.
Gracias.

Hay un elogio de la ignorancia que es un elogio de la sabiduría, cuando ésta no es el fruto de la recopilación

24/5/2014
Hay un elogio de la ignorancia que es un elogio de la sabiduría, cuando ésta no es el fruto de la recopilación.
Hay una sabiduría resultado de la recopilación, o sea de la memorización de datos, que muchas veces ni siquiera han sido comprobados sino solo recopilados, puesto que aparentemente son valiosos.
Este tipo de sabiduría está basada en la memoria, que se sitúa a nivel cerebral básicamente en el hemisferio lógico. Es el tipo de sabiduría que puede ser aumentada a base de recopilar datos. Se trata de una sabiduría respecto a lo conocido, normalmente erróneo, y por eso es posteriormente modificado dando una sensación de progreso, cuando en realidad no está ni siquiera demostrado que se trate de un progreso, sino simplemente de acumulación.
Hay una memoria, que es la habitual en la dimensión más básica, donde la persona todavía no ha realizado un auténtico despertar y una auténtica expansión, que está basada en el recuerdo.

Sin embargo, a la vez que existe una memoria del recuerdo, también existe una memoria del futuro, que accede a archivos que contienen el futuro. Esa memoria del futuro no está basada en la recopilación; no precisa de la recopilación, sino en todo caso de la disponibilidad, del desarrollo y del encuentro de la visión interior, expandida, deslocalizada y desidentificada, porque en gran parte esa visión está basada en el espejo de las neuronas espejo que conectan a todos los seres humanos.
Cuando te integras en el arquetipo humano tienes acceso a memoria del futuro con mayor claridad y a memoria del pasado con auténtica certeza.

Estamos hablando de un movimiento dimensional que te sitúa donde eres más real. Por eso hay un elogio de la ignorancia, que se deslocaliza, desubica y desrelaciona respecto a conceptos rígidos basados en el pasado y a la acumulación de datos del recuerdo del pasado.
Porque la emoción es superior a la sabiduría lógica.

Esta memoria del futuro tiene una gran relación con lo expresado en el castillo verde, porque la sociedad celeste, de la estrella y de seres luminosos, que reconocen que su procedencia y su realidad es luz cumpliendo una misión, está enlazada a través de las neuronas espejo.

La sociedad de la ESTRELLA ocupa el cuarto lugar (cuarta onda) en la forma expandida del castillo verde, de la quinta dimensión.
El castillo verde también contiene como tercera onda que implica el tiempo, al ver, que es el ÁGUILA. El águila como color azul expresa el tiempo, que en el castillo verde es de una dimensión de personas que ven.
En el segundo lugar se encuentra como onda el VIENTO y la comunicación, que ocupan el número 18 de las ondas, superponiéndose claramente sobre el sello 18, que es el espejo.
La comunicación asociada al ver y a la estrella, con un cuerpo emocional expresado por la LUNA y la emoción (primera onda) forman el castillo verde de la quinta dimensión.

Hay un camino que se abre a tu intento para llegar al campo del ser siendo

EL ÁGUILA: El castillo verde (Extracto del Libro de los Sellos)
El Águila como onda forma parte del castillo verde, junto con las ondas de la Luna, el Viento y la Estrella.
Hay un camino que se abre a tu intento para llegar al campo del ser siendo. Empieza con la LUNA, es decir con el agua como forma, como cuerpo. La Luna es un espejo; es espejo de la luz del Sol. Y la emoción te construye desde los ojos de Dios, que son las neuronas espejo, como ser humano.
En segundo lugar está el VIENTO, la comunicación desde las neuronas espejos, desde la empatía; el viajero del vehículo Dragón, el espíritu.
En tercer lugar está el ÁGUILA, que es la otra formulación de la energía divina, porque el Águila es la Serpiente emplumada, Quetzalcóatl, y como azul está hablando de un presente. Es activar, vivir esa energía, ese presente del vuelo, que precisa del desapego. Precisa soltar lo que te pega a la materia y reconocer en la materia la luz realizando un servicio.
La expansión de Quetzalcóatl crea la sociedad celeste, porque la Estrella es una sociedad de Quetzalcóatl, siendo una característica imprescindible de Quetzalcóatl la integridad. Y así encontramos que la ESTRELLA es el objetivo.

La Serpiente emplumada, es decir el Águila, onda 19, te lleva a encontrar esa sociedad celeste representada por la Estrella, onda 20, o sea la iluminación.
Las Águilas vuelan juntas. Es el momento del vuelo de las Águilas. Cuando las Águilas vuelan, se acercan al cielo. El siguiente paso es la sociedad de las estrellas.
El Águila, en el castillo verde, se reconoce como un ave que puede quedarse quieto en el cielo, estático. Estático significa inmóvil, pero también significa “en éxtasis”. El Águila es una experiencia extraordinaria que comienza con el desapego. El Enlazador, que es su ser oculto, tiene que ver a la vez con atar y desatar, enlazar y desapegar. Y el estático del Águila es un poco lo mismo, la máxima quietud y el máximo movimiento.
Y es muy importante para las personas, cuando transitan esta onda, experimentarla, y para las personas que nacen con este sello, experimentarlo.
El Mago, como onda está unido al Águila, de modo que cuando vemos el Águila en el quinto castillo, es aquel Mago que inició su tarea en el primer castillo; es tu ser espiritual, celeste, siempre vivo en ti, el que te espera, el que te atrae a la transcendencia, al cielo, y finalmente, al encuentro y al reconocimiento de tus pares en la Estrella, o sea a la luz transcendente, Sol 13.

No eres un suceso fortuito con una duración limitada, sino que en tu interior está la inmortalidad, la atemporalidad

ONDA DEL ÁGUILA (De 22 de junio al 4 de julio)
La onda del águila tiene como onda asociada la del mago. Quiere decir que la creatividad es imprescindible para potenciar el acceso a otras dimensiones y para el desapego, pero como onda trabaja con lo que significa el mago.
El mago, cuyo oculto es la mano, habla en términos iniciales de atemporalidad, de encantar, etc., pero si rescatamos el significado asociado al oculto, podemos decir que la característica del mago es el aprendizaje. El mago podemos relacionarlo con el aprendiz de mago. Y ese aprendizaje en su forma oculta es la mano, algo realizador y sanador.
Evidentemente la característica de atemporalidad es fundamental, porque el tiempo como condicionante te limita las posibilidades y te engaña. La atemporalidad es un descubrimiento. Cuando entras en el mago es porque de alguna manera reconoces la atemporalidad como la realidad. No eres un suceso fortuito con una duración limitada, sino que en tu interior está la inmortalidad, la atemporalidad. Por eso nosotros relacionamos el mago con el aprendizaje, asociándolo con la salud, con la vida, porque te va deshaciendo de lo temporal que es la muerte.
Vemos entonces que la onda del águila, de la creatividad, te lleva a conectar con otras dimensiones y con el desapego, y que su onda asociada traduce lo mismo, porque te está hablando de la atemporalidad, que está en otra dimensión.
Y es el acceso a esa otra dimensión atemporal lo que forma el aprendizaje y da lugar a la auténtica salud, de tal manera que podemos decir que la creatividad está asociada a la salud y la falta de creatividad a la enfermedad.
La enfermedad supone de alguna manera una elección equivocada por falta de perspectiva, por miedo -que es donde actúa el tiempo-.
Por miedo a la muerte aceptas trabajos negativos, comidas baratas que te enferman, actitudes que te deprimen y enferman… Siempre hay una falta de apertura de la visión y de la creatividad, que están en el águila.
Cuando trabajas el águila como propósito, llegas como transcendencia (final de la onda) a la mano, que es la salud. Cuando estás trabajando con la creatividad, también trabajas la conexión con otras dimensiones, y es ahí donde te puedes dar cuenta de la limitación y de la necesidad de profundizar que hay, y te conviertes en un mago y empiezas a aprender.

El águila está asociada al enlazador de mundos. Significa que cuanta más creatividad, más te favorece para entrar en conexión o enlazar con otras dimensiones.
El enlazador es un sello un tanto complejo porque se le suele atribuir folclóricamente una relación con la muerte. A mucha gente le gusta hablar de la muerte, pero realmente no sabemos si la muerte existe o es una forma de hablar y se podría hablar de transmutación u otras posibilidades. Pero a mucha gente le gusta hablar de la muerte, porque están cerca a través de que no se sienten bien. No están llenos de vida y entonces están cerca de esa carencia.
Nosotros preferimos hablar del enlazador en relación con el desapego, que es una forma de muerte del ego, y sobre todo con la capacidad de enlazar con otras dimensiones, de encontrar cosas nuevas, como en el viaje de Colón, que pertenece a la onda del enlazador.
La creatividad de la onda del águila la asociamos a algo parecido a lo que ha impulsado ese gran encuentro. La característica del enlazador es unir, enlazar con otras dimensiones, encontrar, y para eso hace falta desapegarse mucho del ego. Con lo cual, la creatividad está asociada al resultado de encontrar formas de vida más allá de los límites restringidos. Los límites restringidos son los límites, entre otras cosas, del ego.
El servicio en esta onda es colaborar con el alineamiento con la tierra (tono 3), y al acceso a otras dimensiones se llega mediante la iluminación y la comunicación desde el espíritu (tonos 6 y 8).
El águila es el regalo del mago, pero además es su onda asociada u oculta.
La creatividad se desarrolla al mismo tiempo que aprendes, pero lo importante es que la onda del mago te conduce a enlazar como trascendencia del aprendizaje, y este enlazar trascendente es equivalente a sanar trascendente.
La onda del mago acaba en el enlazador 13, a la vez que la onda del águila acaba en mano 13, y uno traduce al otro.
La sanación iniciada por la luz del reconocimiento humilde del error, libera la creatividad maniatada precisamente por el error, por el miedo, o por una información equivocada, o sea por algo que te impide ser tu mismo y reconocerte en el otro, o sea amar, o sea la plenitud. Y la plenitud sí que es la creatividad a raudales.
Es imprescindible reconocer el error, pero en ti, y sanarte, o sea aprender, onda dos el mago, onda oculta el águila.

El mago, como onda está unido al águila, de modo que cuando vemos el águila en el quinto castillo, es aquel mago que inició su tarea en el primer castillo. Es tu ser espiritual, celeste, siempre vivo en ti, el que te espera, el que te atrae a la transcendencia, al cielo. Y finalmente, el sol.

La palabra o el sonido es lo más sanador que hay o, dicho en negativo, lo más ofensor que hay, incluso puede destruir a una persona

ONDA DEL VIENTO (Del 9 al 21 de junio)
La onda oculta del viento es la mano, ya que el oculto del viento 1 es la tormenta 13, cuya onda comienza en la mano.
La comunicación (viento) va asociada a la sanación y realización (mano): la palabra o el sonido es lo más sanador que hay o, dicho en negativo, lo más ofensor que hay, incluso puede destruir a una persona. Si te cierras a la comunicación, enfermas. Incluso algunas personas asocian el aislamiento con enfermedades graves como el cáncer.
Según el viento se transforma en mago (onda del viento), la mano se va transformando en tormenta (onda de la mano). Esto quiere decir que cada vez que se avanza en la sabiduría, te vas transformando, pudiendo conseguir la sanación instantánea, aunque exija un esfuerzo.
La capacidad de sanación instantánea por lo tanto es posible trabajando con las ondas del viento y de la mano. Podrá exigir un esfuerzo de conciencia, centrándose, pero es posible.
Mano y Viento son de la misma familia y expresan una similitud, donde lo que cambia es el tipo de experiencia.
El Viento es una Mano, que viene a querer decir que el espíritu es la energía que hace todas las cosas. Si algo llega a realizarse, o sea si algo llega a ser real, es desde una dimensión espiritual

La onda del viento finaliza en el mago (tono 13), por lo que cuando desarrollas esta onda, te conviertes en un mago, o dicho de otra forma, la madurez de la comunicación es el mago.
Cuanto más te comunicas, más sabiduría recibes. Ahora bien, si te cierras a la comunicación también te cierras al mago. Puede que seas un brujo, consiguiendo poder, pero no un mago, porque este es benéfico.
El maestro en esta onda es la noche (tono 2); nos puede costar ensoñar la abundancia para nosotros o para los demás, pero es lo que nos hace despertar y movernos, avanzando hacia la sabiduría del mago
El tono 5 en esta onda es el desapego (enlazador de mundos), que es lo que da fuerza a la comunicación (viento) para conseguir llegar a la sabiduría (mago). Y en el camino a la sabiduría desde la comunicación, también da fuerza el amor incondicional (tono 9).

Ese agua de la luna que te impulsa y te franquea la puerta del castillo verde, riega, nutre y limpia a todos tus ancestros

CASTILLO VERDE: Tierra 9. Tierra 8 y Tormenta 11 en el Tzolkin evolutivo.
El noveno día del castillo verde va a hacer referencia a algo muy práctico que a todo el mundo le interesa, sobre todo cuando ha iniciado algo, y es cómo conseguir conectar con la energía que lleva al éxito total, que sería la finalidad de aquel impulso inicial.
El tono 9 expresa en la onda esa fuerza que lleva hasta su tono 13 o transcendencia.
El castillo verde o quinto castillo, en el desarrollo de la onda de la luna sitúa a la tierra en tono 9 con el valor de aquello que da fuerza al propósito, pero no en los inicios sino en el final.
Muchas personas inician muchas actividades, pero la auténtica maestría consiste en llevarlas a su desarrollo máximo.

El sello que aparece cumpliendo esta función de impulsarte hasta la transcendencia en esta onda que inicia el castillo verde es el de la TIERRA, de modo que podemos entender que se trata de la actitud del voluntario.
La actitud que propone no es hacer las cosas a regañadientes y de modo parcial, sino con una total entrega en tiempo total.
De modo que si esa no es la actitud es que no estarías en la proximidad del castillo verde.

En la tierra 9 aparece la actitud del voluntario como algo de donde procede una fuerza extra que te va a impulsar hacia la consecución del propósito, donde vas a encontrar que la emoción y el agua se transforman o aparecen como luz cumpliendo una misión, de forma voluntaria y además temporalmente. Temporalmente quiere decir que la luz pertenece a dimensiones superiores y que su presencia en esta dimensión en forma de objetos materiales es solo algo temporal, porque sigue siendo luz y sigue perteneciendo a la dimensión de la atemporalidad.

La onda de la luna encuentra como transcendencia al dragón 13, que es un voluntario dimensional, de modo que la tierra en tono 9, que es voluntario en la presentación de tierra y es fuerza que va a su realización en su presentación de 9, saca su fuerza precisamente del mismo sitio que la saca el dragón.
Conectar con esa fuerza es una experiencia gozosa, sublime e inacabable.
La tierra 9 es el 9 del 9, es decir el tono 9 de algo que se ha iniciado en el sello 9.
Por ahí vemos que precisamente este momento contiene una especial fuerza sincrónica. Además, ese tono 9 del sello 9 está realizado por el sello 17 en la onda 17.
Encontramos que hay una extraordinaria invitación al juego, es decir al gozo y a lo sublime, precisamente a través de cosas que precisamente adquieren un gran valor debido a que no tienen ningún valor real en la dimensión donde las cosas se compran y se venden, sino que su valor está expresando otras dimensiones de la vida asociadas al gozo, a través del compartir y del interactuar.

Si miramos las aportaciones del Tzolkin evolutivo, nos encontramos con la TIERRA 8 y con la TORMENTA 11.
Aquella fuerza que te impulsa al éxito y a lo óptimo y que conecta con la fuerza de dimensiones superiores de la luz como voluntario del dragón, añade al concepto de voluntario el de integridad que nace del amor incondicional, que es lo expresado por la tierra 8 de la onda del perro. Es decir, es un voluntario que además está entregado al amor incondicional.
Por otro lado se encuentra la característica del tono 11, que es la retroalimentación gozosa que proviene de cumplir tu misión, donde encontramos que ese es un tiempo, o sea lo expresado por el azul, donde estás resucitando. Es decir, que todos aquellos puntos que en tu ADN conectan con la muerte a través de las experiencias de tus ancestros y de tu linaje, justamente con tu actitud y tu entrega al cumplimiento de la misión, encuentran que son regados por la vida, y precisamente ese riego también te va a nutrir a ti, porque todo tu linaje quiere que llegues al final, al triunfo total.

Todo tu linaje quiere que entres al castillo verde. Todos resucitan contigo.
Ese agua de la luna que te impulsa y te franquea la puerta del castillo verde, riega, nutre y limpia a todos tus ancestros.
Sí, ciertamente encuentras un gozo inefable.

Las palabras son ondas portadoras de luz, de ahí su gran poder, y solo desde la impecabilidad de palabra puede estar la vivencia de lo expresado en el castillo verde

LOS CUATRO ACUERDOS TOLTECAS Y EL CASTILLO VERDE:
En el tiempo en que transcurrimos por el castillo verde, acabando el ciclo anual que comienza en el día sin tiempo del 25 de julio -al cual nos acercamos, incluso rápidamente-, y que también transcurre todavía en la resonancia de la pascua y la resurrección hacia la efusión del espíritu santo, queremos evocar los cuatro acuerdos toltecas -sabiendo que son cinco. Gracias, doctor Ruiz- y resaltar su paralelismo con el castillo verde.

El castillo verde con sus cuatro ondas y los cuatro acuerdos se superponen de alguna manera en sus contenidos.

Uno de los acuerdos habla de la impecabilidad de palabra, precisamente por el poder creador que tienen las palabras, y esto es precisamente lo que se expresa a través de la onda del VIENTO.
Desde nuestro enfoque, encontramos que las palabras son ondas portadoras de luz, de ahí su gran poder, y solo desde la impecabilidad de palabra puede estar la vivencia de lo expresado en el castillo verde.
Encontramos que la impecabilidad de palabra se traduce en la onda del Viento.
Pero en relación con el castillo verde también necesitamos decir que la onda del viento, que te impulsa hacia la sociedad de la estrella, está asociada con la onda de la mano, que en sentido retrógrado parte de la tormenta 13. Esto aumenta el poder de la palabra porque le otorga a la palabra un poder resucitador y transformador, oculto en su interior pero manifiesto ante la conciencia despierta.

Otro de los acuerdos se podría expresar como “no hagas suposiciones”, es decir comprueba las cosas, verifica, y esto lo encontramos relacionado con la onda del ÁGUILA, asociada al ver. En el castillo verde solo se puede situar uno cuando abandona el sueño y ve la realidad.
La onda del águila, del ver, tiene una fuerza oculta expresada por su onda asociada, que en sentido retrógrado parte del enlazador 13. El ver es un enlazar. Si nuestra forma de ver distorsiona, lo que produce es una distorsión de la realidad, es decir no se sitúa en el tiempo real en la maravilla. Si no ves la maravilla, no estás en la maravilla. Pero también a través de la capacidad enlazadora del ver, permites a las personas que te rodean entrar en el ver.
Todo el castillo verde tiene una realidad personal, pero también expresa una misión transpersonal, donde facilitas a las demás personas su despertar.
Por eso toda opción personal tiene una transcendencia que afecta a las demás personas, y que es imprescindible asumir porque eso supone una expansión de la conciencia; supone el reconocimiento del telar y de los lazos que te unen con las demás personas.

Otro de los acuerdos dice “haz siempre tu máximo esfuerzo”, es decir te sitúa ante dar siempre lo mejor de ti: haz todo lo que haya que hacer, no le cargues al otro. Esto de alguna manera es lo que expresa la onda de la ESTRELLA a través de la ética, la estética.
La sociedad de la estrella, que es la sociedad de lo óptimo, expresa un comportamiento donde das de ti lo mejor, incluso sin esfuerzo; lo mejor sin esfuerzo, o sea la virtud sin esfuerzo.
La onda asociada de la Estrella, en sentido retrógrado parte del caminante del cielo 13 y va hacia el dragón. Es decir, el caminante del cielo 13, que está dando expresión a la onda de la estrella, está traduciendo ese hacer solidario, presente en el dragón.
El cuarto acuerdo dice “no te tomes nada personalmente”, que bien puede traducir a la onda de la LUNA, que es donde aparece la expresión del mundo emocional. Con “no te tomes las cosas personalmente” se refiere el dr. Ruiz a que cuando te tomas las cosas personalmente te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Es decir, si no haces un trabajo de limpiar tus emociones, tus propios conflictos interiores y tus propios sentimientos de incorrección, te van a hacer sufrir y te van a crear toda clase de conflictos.
Sin embargo, lo que expresa la luna, por su asociación con el humano que es la libertad, es cómo la limpieza emocional te hace libre.
Si te tomas las cosas personalmente, caes en todas las trampas, o sea no eres libre.
La onda asociada justamente iría en sentido retrógrado desde el humano 13.

Es importante considerar que las cuatro ondas de cada castillo también traducen los cuatro rumbos o cuatro direcciones, o sea el norte, sur, este y oeste.
Las cuatro ondas de cada castillo crean un suelo dimensional y las cuatro direcciones están en ese suelo.
Pero siempre en cada cuatro hay un cinco. Por eso los cuatro acuerdos también contienen un quinto acuerdo. De alguna manera ese quinto rumbo, esa quinta formulación está presente en cada persona y es justamente lo que denominamos resonancia, que es la verticalidad.

Las cuatro direcciones (norte, sur, este y oeste) se sitúan en un plano horizontal. Cuando una persona está de pie establece con su cuerpo una dirección que apunta desde sus pies hasta su cabeza en dirección al corazón del cielo, y desde su cabeza hasta los pies hasta el corazón de la tierra, y esa es la quinta dirección.
La quinta dirección es aquel lugar donde se une el corazón del cielo y el corazón de la tierra en el interior del corazón del ser humano.
Por eso el quinto acuerdo ya no te pide nada; solo te pide que escuches, o sea que estés despierto. Lo que hagas, hazlo despierto; lo que digas, dilo despierto.