Sincronía con el día fuera del tiempo

Hay una sincronía que conviene resaltar en estos momentos en que nos estamos acercando al cambio de año según el Tzolkin.
Según el Tzolkin que seguimos el año termina el 24 de julio y comienza el 26 de julio, de tal manera que en medio queda un día, que es el día fuera del tiempo. Hay un periodo que acaba, de tiempo normal, laboral y existencial de cada persona, y luego hay un recomienzo del tiempo, que sería el 26 de julio.
Este año el periodo que comienza es luna cósmica o luna en forma trascendente, desde la onda de la tierra. Expresa aquella persona que, al estar alineada con el corazón amoroso de la vida, se reconoce como un voluntario y se encuentra en su forma trascendente con el símbolo de la luna, que es ese agua que viene del cielo, más allá del sistema solar.
En nuestra dimensión el agua tiene el poder, de una riqueza extraordinaria, de dar vida. El agua hace florecer todo, a las plantas pero también a los animales y a los seres humanos, a quien les hace tomar vida, porque sin agua cada vez hay menos vitalidad, hasta su extinción.

Ese es el año que comenzamos. La sincronía que queremos resaltar ocurre entre esta ceremonia de fin de año y la ceremonia que realiza Jesucristo, con un final que es el viernes y un reinicio que es el domingo.
Jesucristo es enterrado, una vez que se ha comprobado su muerte, el viernes por la noche, y resucita la noche del sábado al domingo. Es decir, en la noche del viernes al sábado entra en la tumba y en la noche del sábado al domingo se comprueba que ha resucitado, apareciendo su cuerpo glorioso, dejando entre medias un día fuera del tiempo en el cual baja al inframundo a resucitar a los que allí se encuentran, a conectar a todas estas personas que se encuentran allí en el inframundo con el ser siendo de la atemporalidad, con el ser que no se acaba, recibiendo nueva energía y nueva vida justamente de ser.

Eso está relacionado con el inicio de este año, que es el día 9 de la columna 9, siendo el 9 el poder de entrar en el inframundo como una luz.
Entonces, encontramos una similitud entre el día fuera del tiempo y lo que hace Jesucristo al entrar en el inframundo, llevando luz donde no la hay, invitando a todos los que allí se encuentran a estar en la luz.

El guerrero, que es la expansión de la conciencia, siempre viene detrás del águila

El guerrero, que es la expansión de la conciencia, siempre viene detrás del águila, detrás de algo que significa la visión de la maravilla. El águila no solamente significa “ver” sino “ver lo bueno”.
Sabemos que para que suceda esa expansión de la conciencia, que te permite entrar en otra dimensión de la vida, saliendo de la dimensión del sufrimiento y de la enfermedad, hace falta cambiar lo que decimos que vemos: ¿estamos en un sitio adverso o favorable?, ¿en un sitio lleno de enemigos o en un sitio lleno de amigos, de energías que te ayudan?

Si vas a tu histórico, la madre es un territorio super benéfico para su embrión. ¿Cuándo se ha convertido la vida en un sitio negativo?
La madre significa la vida. Cuando sales de la madre y eres un bebé, la madre sigue cuidándote, pero también el padre y todos.

Hay un momento en que parece que todo va en contra, pero está más bien asociado al ego, al “yo tengo que conseguir esto”, o a los daños emocionales, que te hacen pensar que “tú no puedes” o cosas así.
El despertar de la conciencia es entrar ahí, en ese territorio confuso, ponerle orden y empezar a decir “todo va en favor mío”, porque lo ves.
Incluso el dolor, cuando lo resuelves representa una gran satisfacción. Para eso sirve el problema, para despertar.

Cuando empiezas a hacer esos cambios es cuando la cosa está funcionando, es decir, cuando la conciencia se va expandiendo, y esto es algo que experimentas cuando despiertas, cuando sales del sueño.

El mono está asociado a la alegría, osar, jugar, vivir lo que crees; a la inocencia; a experimentar e investigar lo nuevo.

EL MONO (Libro de los Sellos)

El Mono está asociado a la alegría, osar, jugar, vivir lo que crees; a la inocencia; a experimentar e investigar lo nuevo.
El Mono siente la alegría, disfruta con lo que hace, comprueba, ríe, porque todo parte del amor e inocencia que existe en su interior.
Es propio del Mono reír, jugar, cantar, atreverse a hacer cosas distintas a las esperadas, experimentar, sacar al niño interior, improvisar, disfrutar.

El Mono se asocia también con la inocencia, que es la que permite la alegría, porque la inocencia quiere decir que no hay doblez en tu corazón. Y no hay doblez en tu corazón porque no hay sospecha, pero tampoco hay engaño. Y esto sucede porque tampoco hay miedo.
Si no hay miedo, puedes experimentar, porque el ser humano está hecho para conocer, y cada vez que pasa ante un enigma se activa algo que es constitutivo del ser humano y que le lleva a resolver ese enigma.

Solemos relacionar el Mono con alegría y realmente la alegría es lo que sucede cuando la fuerza desborda. La alegría es la fuerza vital que desborda. Se le relaciona también al Mono con osar, es decir averiguar posibilidades, ensayar cosas nuevas, aprender conociendo.
Todo esto también indica que hay una fuerza empujándote hacia fuera. La depresión te deja sin fuerzas, pero la fuerza te expande, te desborda como alegría y te lleva fuera de ti a conocer lo que te rodea; a conocerlo sin miedo, y eso es osar.
Pero no hay que olvidar que el Mono no es una condición, sino el final de un proceso. El nacimiento del embrión es el final de un proceso, donde el embrión ya maduro inicia otro nivel de la vida.
La situación de la onda del Mono unida a su onda asociada, que es la onda del Espejo, cohesionan toda la estructura de las ondas. Hay una secuencia que va del Dragón al Espejo, y donde acaba el Espejo comienza el Mono, inaugurando una nueva secuencia que va del Mono, onda 11, a la onda 20, en forma especular, es decir de espejo. De tal manera que el Mono es el centro, surgiendo. Esa es la fuerza. Es un lugar donde se ha integrado toda la energía de la luz en su descenso a la forma, a la materia, y te ha encontrado a ti. O mirándote en el espejo, me ha encontrado a mí; a cada ser humano, como lugar donde la fuerza toma asiento. Esa fuerza luminosa que viene de dimensiones superiores a buscarte, y de nuevo asciende.

El Mono es el centro exacto del telar maya, o sea del Tzolkin, pero es también un comienzo.
El metalenguaje quiere, y así lo presenta, que se considere comienzo al Dragón y por ello hay toda una tradición maya que hace comenzar el Tzolkin con el sello Dragón. Pero también, y el metalenguaje así lo quiere, hay una tradición que considera como inicio al Mono.
Dragón como inicio es como un surgimiento de la nada, como el inicio inicial, pero Mono es como el surgimiento en algo, como una nueva explicación de la realidad, pero la realidad ya está.
El Mono es el centro, está en medio de todo y como oculto, el Perro también.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

Onda evolutiva del mono

ONDA EVOLUTIVA DEL MONO:

La onda del mono se va a situar evolutivamente como onda 11 sobre los contenidos de todos los sellos del mono (sello 11).
También, al colocarse en el Tzolkin por ondas se va a situar en las columnas 7 y 8.

El mono 1 se superpone a la tierra 7, y desde ahí comienza una secuencia en tono resonante.
Si vemos las ondas asociadas a estos sellos con tono 7, están definiendo el cuarto castillo completo (tierra, perro, noche y guerrero); el quinto castillo completo (luna, viento, águila y estrella) y las dos primeras ondas del primer castillo (dragón y mago).
De esta forma, la onda del mono une los contenidos del cuarto y quinto castillo con los del primero.

Las vivencias que produce un nuevo nacimiento son las resonantes de la cuarta dimensión o cuarto castillo, y las de la quinta dimensión, castillo verde o quinto castillo.
Todas esas vivencias están implícitas y abiertas a la experimentación, asociadas al mono 1 y su oculto perro 13, la incondicionalidad transcendente.

Desde lo azul del castillo azul, o sea desde el mono, vuelve a conectar con el dragón. En realidad, son lo mismo (familia cardinal: dragón, enlazador, mono y guerrero), y hay que leer al mono como dragón a través de las vivencias. El dragón es la luz entrando en la forma para cumplir una misión, también como expresión de la paz amorosa que es la energía femenina.
La energía femenina puede ser una energía de la belleza, pero es sobre todo la belleza amorosa y la belleza de la paz. Es contraria al despedazamiento estético, porque es innecesario. La belleza es vibración en una realidad expandida. Detrás de la cirugía estética hay miedo y patrocinio del abuso. El aborto no puede ser un método anticonceptivo y la esterilización no es una solución para la humanidad, sino todo lo contrario. Perdón.

Los Uros dicen de sí mismo no ser hombres sino antes de los hombres. O sea, están antes de que haya hombres y pertenecen al antes, como el dragón.
Contiene algo maravilloso como concepto atemporal. Nadie es lo que parece ni lo que aparece, sino que el ser está dentro.

TIERRA 7:
En la onda del mono hay un sello especialmente relevante, que es el kin tierra 7.
La tierra 7 es siempre resonante, porque se va a superponer sobre el mono 1, centro del telar y centro de la columna resonante, pero sobre su huella se va a situar el águila 7.
Ese punto que denominamos tierra 7, como canalización del voluntario, es especialmente importante en esta onda del nuevo nacimiento, estando vinculado al mono 1. Ser voluntario al orden divino es un nuevo nacimiento.
Pero también sobre ese lugar se va a situar el águila 7 de la onda de la luna, ya que solamente se puede ser voluntario asociado a un nuevo nacimiento como resultado de un ver.

Es algo instantáneo y fulgurante, que no proviene de tu hemisferio lógico, sino del castillo verde (onda de la luna). Eres voluntario no porque seas maravilloso y condescendientemente bueno, sino porque lo que ves es maravilloso y tú lo eres, dentro de la maravilla. No eres el creador; lo eres porque la maravilla es.

Cuando tierra 7 se coloca donde está el mono 1, el mono 1 se va a donde está el mono 11, en el lugar 1 de la línea horizontal 11.
José Arguelles era mono 11, pero en su psicrono y en su alma también es mono 1.

Gracias Uros y gracias alma mono 1, siendo mono 11.

ONDA DEL MONO: Del 18 al 30 de junio

ONDA DEL MONO: Del 18 al 30 de junio

TONOS:
La transcendencia en esta onda del mono, de la alegría, inocencia y del nuevo nacimiento, se obtiene al ensoñar la abundancia (noche).
Para llegar hasta allí, nos da fuerza desde otras dimensiones los cambios y las transformaciones, que son las características de la tormenta (tono 9).
El desafío o aprendizaje son en este caso el libre albedrío y los pensamientos elevados.
El caminante del cielo se sitúa como tono tres en la onda del mono. Su energía solidaria, expansiva, es para todos los seres humanos, y es una manifestación del servicio. De tal manera que es tal la energía del caminante, que esto sólo es posible, en toda su extensión, después del nacimiento espiritual; después de que el ser humano reconoce el espíritu dentro de sí.

INTERPRETACIÓN DE LA ONDA:
Podríamos decir que el mono es esencialmente resonante.
La onda del mono ocupa la segunda parte de la columna resonante, lo que le otorga una característica de resonancia intrínseca consustancial independiente de su intento: haga lo que haga, intente lo que intente, el mono es resonante.

Pero la propuesta para el mono desde el Tzolkin no es ser resonante, que lo es, sino ser consciente, ya que puede no estar siéndolo hasta que decide serlo, quizá como una iluminación.
La conciencia desde el mono te despierta en otra realidad; te franquea el espejo, o sea el velo; desvela el velo.

Eso es lo que viene a significar el lugar 11, asociando el contenido del 11 como tono, el gozo que produce el cumplimiento de la misión, o sea el gozo que produce vivir.
Vivir es gozoso cuando no estás sometido al miedo, o sea cuando eres tú.
Cuando eres tu conectado con todo lo existente, no tienes miedo, porque lo que te une a lo existente es amor, lo que tienes es amor y el amor es gozoso.
Vida y amor es lo mismo, por lo menos en la dimensión de lo real. En otras dimensiones quizá sea lo contrario, afortunadamente, porque la iluminación es ese momento donde puedes elegir, porque claramente “puedes elegir”.
El tono 11 contiene esa explicación y el mono también.

Hay un nivel dimensional donde es necesario recordar, para posicionarte en relación a lo existente, como que tienes que cumplir una misión. Esa es una propuesta para romper el aislamiento del miedo y esas cosas raras. Eres necesario. Algo te reclama para sacar de ti lo mejor y se apoya incluso en tu ego, que te dice que eres el mejor, pero en realidad en un siguiente paso te das cuenta que no tienes que hacer nada, solo rendirte, porque la realidad es maravillosa. No necesitas pelear ni siquiera contra los malos, solo ser tú –gracias uros-.

Es una llamada al despertar, a encontrar que la vida se te ofrece cuando dejas de huir, cuando dejas de protegerte del miedo.
Claro, hay muchas variantes. La variante del miedo también admite la envidia, que es miedo a no disponer o tener aquello que veo que otros tienen; el miedo a ser menos y que los demás sean más; otras fantasías perturbadoras; el miedo a que si son muy grandes quizá me pisen y me pase como a las hormigas; o simplemente el recuerdo del dolor.
La vibración subconsciente de la debilidad trae al presente el recuerdo del dolor, y eso es catastrófico porque te paraliza, y cuanto más miras hacia allá, más te hundes, como las arenas movedizas.
Es importante recurrir al águila-enlazador y, mirando en otra dirección, crear un puente. Hay un águila asociado a cada persona, que forma parte del ser siendo. Ese águila te introduce en el ser siendo, en la experiencia vivencial de la vida como pura maravilla, siempre amorosa. No es porque yo o el ego haga maravillosa la vida, sino porque la vida en sí es maravillosa y yo formo parte de ella de forma intrínseca.

Eso tiene que ver con el mono y con la experiencia del nuevo nacimiento, que también es una iluminación, ya que el oculto del mono es el perro, que pertenece a la familia de la iluminación y de la luz. El amor incondicional es luz, porque pertenece a la familia donde está el sol. Por ese motivo la persona que es mono tiene en algún momento que despertar a la luz. Y todos los elementos de su familia son luz: el enlazador es águila, el dragón es sol y el guerrero es serpiente.
El asunto es súbito, instantáneo, pero la base del mono y por tanto de la luz es la solidaridad y la energía femenina.

LOS UROS:
En nuestros días todo esto tiene mucho que ver con los Uros del lago Titicaca, que no son Uros sino Jasoni, porque Uros y otros nombres que se les da son despectivos. Ellos son gente del agua, de aquello que viene más allá del sol. Gracias hermanos Uros, abuelos Uros, tatarabuelos Uros, porque algo viene de más allá del sol y también de más allá del humano.
Jasoni quiere decir hombres del agua. Tiene mil grafías, porque es una palabra fonética y puede ser escrito de la forma que quieras. Estamos hablando de un pueblo pacífico, que como el agua, no pone resistencia. Son maestros, porque esto es imprescindible para la estrella.
Hay una resonancia con aquel hombre del agua que buscaba el vellocino de oro, Jasón. Alguien les llama Uros, Chipayas, que ellos saben que son nombres despectivos, pero también son Jasonis, héroes.

Los Urros o Uros no se han extinguido, todo lo más, fusionado. Perviven. Gracias Jasones, héroes de la paz.

La onda de la tierra comienza aquí abajo y termina en el cielo

Si nos paramos a considerar la onda de la tierra vemos que se inicia en el sello de la tierra. El propósito de la onda es la tierra y su desarrollo termina en la luna, que es el tono 13.
Entonces, podemos considerar que estamos ante una escalera que se inicia en la tierra, que también significa aquí abajo. Significa aquí, que es donde estamos, como humanidad y como persona concreta, y al relacionarlo con la luna adquiere el valor de abajo.
Así, la onda de la tierra comienza aquí abajo y termina allá, en el cielo, porque la luna se sitúa en el cielo, como un escenario diferente y opuesto al de la tierra. Podemos encontrar que la onda de la tierra comienza aquí, abajo, y nos invita y nos permite subir allá arriba; es el camino para subir arriba.

Si a esto le sumamos otros valores añadidos vemos que esta posibilidad se refuerza al ser la tierra el inicio del cuarto castillo, que también es un equivalente de la cuarta dimensión. El ascenso, la elevación desde aquí abajo en la tierra a arriba en el cielo, es lo que sucede cuando vives la cuarta dimensión.
La tierra inicia el cuarto castillo, con su equivalencia de cuarta dimensión, y termina como onda en la luna 13, y a su vez la luna como onda es el inicio de la quinta dimensión.
Vemos que hay un camino de elevación que une la tierra con el cielo, que es similar a adentrarse consciente y voluntariamente en la cuarta dimensión.

También podemos añadir para completar la expresión del diálogo, que la tierra es la onda 13, siendo el 13 el valor de la trascendencia, que se superpone sobre los sellos del caminante del cielo.
De esta forma, transitar la onda de la tierra, como onda 13, es lo mismo que desplegar los sellos del caminante del cielo como sello 13. De alguna manera, aquel que voluntaria y conscientemente se adentra en la cuarta dimensión en su camino hacia el cielo, es un caminante del cielo.

En esta onda todo va a seguir igual?

Todo sigue igual hasta que cambia.
Podemos decir que en esta onda todo va a seguir igual, excepto para las personas que en este transcurso de 13 días conectan con esa energía y se produce un cambio, porque todo sigue igual siempre hasta que empieza a suceder diferente.
Ahora iniciamos 13 días donde la consecuencia es ser uno mismo. La onda del humano tiene como forma transcendente, como tono 13, la semilla, que significa “ser tú” y al ser tú, todo florece, porque te conectas con el plan, con el programa Dios de la creación.
Esta onda te ayuda a ser tú de forma transcendente, y al ser tú, te hace libre, te libera de todo lo que te impedía ser tú desde el miedo, la envidia o cualquiera de estas emociones. Todo lo que te impedía ser tú, se ve favorecido el que desaparezca.
Eso es lo que puede suceder en este tiempo. Es un tiempo favorable para ser tú mismo, conectado al programa transcendente de la creación, donde Dios es tu padre.

El kin y la onda de la tierra favorecen el encuentro de la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra

El kin y la onda de la tierra están haciendo referencia a la alineación, a la verticalidad, a conectar con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, a encontrar tu lugar de poder, que es donde se produce esa conexión de la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra.

Muchas veces decimos que la tierra es el fluir y la alineación, y la alineación es favorecer que la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra se encuentren. Es favorecer su encuentro y eso produce trascendencia, ya que la onda de la tierra es la número 13.
Cuando se encuentra ese lugar de poder, donde la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra se unen amorosamente, la persona se eleva a la trascendencia. Es un momento de máxima consciencia.
Por eso está precedido por el guerrero, como símbolo y como sello. La entrada en el lugar de poder que expresa la tierra es una expansión de conciencia. Como onda, lo que se encuentra en ese lugar antes de la tierra es la onda de la semilla, es decir, situarte en tu propio programa. Y la forma transcendente de la semilla, el 13 de la semilla, es el guerrero. La onda de la semilla culmina con el guerrero trascendente, produciendo el surgimiento de la conciencia de la onda de la tierra.

Por eso encontrar tu lugar de poder, el punto donde se encuentran la kundalini del cielo y la kundalini de la tierra, es toda una tarea.
Encontrar tu lugar de poder te empodera, te hace tú, expande tu conciencia. Y esa conciencia, aun estando en la cuarta dimensión (cuarto castillo), ya empieza a situarse con valores de quinta dimensión.