Descubrir que la realidad es un espejo forma parte del proceso de iluminación de cada persona

El espejo es una herramienta de ampliación, amplificación, aumento, incremento y transmutación. Descubrir que la realidad es un espejo forma parte del proceso de iluminación de cada persona.

Cuando decimos que el espejo es una herramienta de aumento e incremento, queremos decir que es una herramienta mágica, extraordinaria, que aumenta tu energía, tu calidad y tu alegría. Cuando descubres que el espejo eres tú, que la imagen que ves en el espejo es tu imagen, y nos estamos refiriendo a la realidad; cuando descubres que la realidad que ves, que interpretas desde tu subjetividad, te devuelve una imagen de ti mismo; y cuando te das cuenta de que cualquier gesto que haces en ese espejo produce un efecto de amplificación, de incremento…. Entonces te das cuenta de que el espejo te está invitando a que hagas gestos maravillosos, porque producen un efecto extra-maravilloso.

Pero, ¿qué es el espejo?, ¿qué esa realidad extraordinaria que produce ese efecto de imagen activa y amplificante? Tú haces un gesto, que también podemos llamar “movimiento”, emoción o actitud, por ejemplo, en lugar de mirar algo con miedo, con odio o con envidia, de repente lo miras con aceptación, con respeto, con misterio y con amor, y entonces el simple cambio de actitud provoca un cambio de realidad, permitiendo aparecer una realidad maravillosa.

Cuando descubres que según la forma en que miras, la realidad te devuelve esa misma actitud pero multiplicada, entonces, estás avanzando por un camino de iluminación, porque permites que algo maravilloso que estaba dentro de ti, aparezca a través tuyo.
Cuando descubres que la realidad que aparece ante ti está asociada a la realidad que está dentro de ti, y empiezas a hacer movimientos, que están traduciendo actitudes emocionales, entonces descubres que te lo devuelve multiplicado.

En algún momento te das cuenta de que esa realidad que te traduce, también está traduciendo otra realidad todopoderosa, porque las consecuencias de tus cambios de actitud y emoción provocan hechos extraordinarios y maravillosos, donde todo es posible, y suceden transformaciones que son totalmente maravillosas, en determinados momentos de gran lucidez y plenitud.
Entonces, te das cuenta de que en realidad el espejo es Dios. El espejo eres tú, la realidad que te rodea. Te traduce, pero también traduce a Dios. Te das cuenta de que la realidad es Dios, que está totalmente volcado hacia ti, interactuando contigo, invitándote a través de esa experimentación a que aparezca tu alma, como ser espiritual de plenitud.

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