Dignificar la energía sexual

A veces, para muchas personas, para muchas más personas de las que se pueda pensar inicialmente, es necesario una dignificación de la energía sexual.
A veces, para muchas personas, y decimos que quizá es para más de las que se podría creer o pensar, es necesario dignificar el sexo, la relación entre los sexos, la relación sexual.

Si la sexualidad está vinculada en el subconsciente con algo negativo o inadecuado, la consecuencia es que muchas veces la expresión de la sexualidad va a aparecer en forma de “enfermedades”, en forma de manifestaciones de sufrimiento, por ejemplo a través de la anorexia, la depresión, los conflictos mentales, la esquizofrenia, la bipolaridad, la obsesión, que a lo mejor es la obsesión por la limpieza, pero también en expresiones mucho más físicas como puede ser intolerancias, alergias, problemas digestivos, y por supuesto directamente sobre trastornos en el área sexual, a través de una bioquímica perturbadora donde aparecen ovarios poliquísticos, tumores, prostatitis, infertilidad, etc.

Entonces, en algún momento es necesario, a nivel personal, dentro de una persona, ponerse en armonía y en agradecimiento con esa energía sexual que es vital en todos los niveles de la existencia.

Podemos sentir que todo lo que existe se relaciona entre sí desde el amor. Podemos sentir que los árboles están enamorados de la luz, que el sol está enamorado de la tierra, que las plantas están enamoradas del sol, que los cultivos aman el agua y el agua ama también a las plantas, a la hierba.
Podemos sentir que los insectos aman las flores, que las piedras aman los caminos, que los caminos aman las montañas y también a los seres humanos.

También las partículas subatómicas en su unión expresan un cierto nivel de sexualidad. Se unen porque se aman y sabemos que se aman porque están hechos el uno para el otro. Hay una fuerza en el núcleo que une el protón con el neutrón y también hay una fuerza que une el núcleo con el electrón. Hay una atracción extrema entre ellos. Y esa energía también está presente en cualquier nivel de sexualidad.

Cuando el agua se une con la tierra y produce plantas, hay un nivel de sexualidad.
Se unen porque se aman. Si se odiaran, no se unirían, no aparecería una planta donde aquello que antes era pura tierra se eleva hacia el cielo buscando la luz.

También el orgasmo es luz. Es necesario en algún momento dignificar la búsqueda de la luz.
Todos los acontecimientos, todo lo que sucede es lo mejor y todo lo que sucede está encaminado hacia la iluminación, hacia encontrar la luz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *