El dragón 4 expresa que la solidaridad y lo que denominamos energía femenina como energía de acogimiento es lo que propicia el surgimiento de la realidad

¿Qué significa el dragón 4?
El dragón 4, por su sello es la solidaridad y la energía femenina en un sentido amplio. Si añadimos el tono 4, significa que dentro del enlazamiento que es la onda encantada, la solidaridad y la energía femenina aparecen en el cuarto lugar, respondiendo a CÓMO conseguir el propósito, que es el espejo.
El dragón 4 expresa que la solidaridad y lo que denominamos energía femenina como energía de acogimiento es lo que propicia el surgimiento de la realidad, ya que el espejo lo que significa es la realidad, cuya ley es el amor.

El dragón 4 tiene como realidad oculta lo que está expresado como sol 10, aportando otro contenido en relación a la profundidad de la realidad que denominamos oculto, porque uno es la realidad superficial y el otro la realidad en profundidad. Es decir, uno es ver a una persona y poder reconocerla por sus rasgos, lo cual supone un cierto nivel de conocimiento pero superficial, y otro es conocer a una persona en cuanto a gustos, capacidades, opiniones y sentimientos. Toda esa realidad es una realidad que no se ve.

Para que realmente el dragón aparezca como 4 en plenitud, en su interior tiene que expresar el sol 10, donde el sol es la energía de la luz en su forma más expandida y el 10 significa perfección. Pero no significa que la luz esté totalmente expandida en favor de la propia luz sino que aparece como décimo lugar del mono, es decir como perfección emanada del propósito que es el mono.
Entonces, en ese sol 10 lo que está apareciendo es algo nuevo. No es que produzcas más luz, sino que tu actitud interior está favoreciendo que entre más luz en tu sistema, de modo que tu actitud de propiciar el cómo lograr el propósito del surgimiento de la realidad amorosa, es decir de la realidad del in lak’ech, interiormente está llevando a su máxima perfección la expansión de la luz en el interior, lo cual se traduce en la entrada en lo nuevo.

De esta manera el dragón 4 con su oculto el sol 10 están expresando algo en relación a cómo encontrar esa realidad amorosa cuya ley es la ley del espejo, o sea la ley del in lak’ech, y cómo abrirte a la luz.

Pero eso sería así simplemente si solo existieran sellos y tonos. Si además existen columnas y filas, hay un contenido en el dragón 4-sol 10 por superposición espacial.
No todos los Tzolkin, calendarios o cuentas del tiempo donde figuran los 20 sellos que llamamos mayas, se expresan con la figura de las 13 columnas y 20 filas.
De hecho la mayoría no lo hacen, y si en algún caso sucede no es por la transmisión de una tradición, sino como consecuencia de la energía que se movió a finales del siglo XX y las enseñanzas del señor Arguelles.

En la posición en que aparecen el dragón 4 y el sol 10 ya no hay dos espejos sino uno solo. Corresponde a la posición de un hombre de pie sobre la tierra, cuando un rayo de luz emanando del centro del sol al corazón de la tierra le atravesara perpendicularmente de cabeza a pies.
Es decir que la posición en que se une el corazón del sol y el corazón de la tierra es exactamente la misma en la que un solo rayo de sol puede situarse ocupando la mayor parte del cuerpo de un ser humano.
Eso también parece un lugar especial en la relación entre el hombre y la luz.

Si vamos a la figura de Pacal Votan en su sepulcro y suponemos que Pacal Votan es la tierra, esa sería la posición en que se encontraría la cruz, de tal manera que Pacal Votan nos está indicando justamente la columna resonante, pareciendo que está invitando a cada persona a encontrar su columna resonante.
Por un lado, Pacal Votan, adoptando la posición de la tierra, señala la tierra, que nosotros interpretamos como voluntario, como actitud adecuada, pero por otra parte también al sostener desde la tierra esa línea vertical, que es la que comunica el centro de la tierra con el centro del sol, está indicando la columna resonante. Precisamente parece como si la actitud del voluntario fuese donde apareciese como real la resonancia, o sea el nuevo nacimiento.

La secuencia de los 13-20 con sus líneas de portales, que nosotros llamamos Tzolkin, es un objeto similar a los mandalas, es decir una representación simbólica del macrocosmos y el microcosmos. No es un calendario; no es que no solo sea un calendario, sino que no es un calendario. Es una representación de la totalidad, es decir del microcosmos y macrocosmos donde también aparece el tiempo.

Esa representación del macrocosmos y del microcosmos está en forma de arquetipo, pero también existe asociada a una persona concreta, que quizá seas tú o yo.
Cada persona concreta tiene su propio acceso y su propio escenario, y cuando estás utilizando el Tzolkin 13-20 aparece una columna resonante adecuada a cada persona.
Esa columna resonante que sostiene Pacal Votan, o sea el voluntario, está muy relacionada con el número 4, que significa el cómo. La actitud del voluntario te lleva a encontrar el cómo.
El CÓMO tipo de la columna resonante, que se produce desde la onda del dragón, se abre con el dragón 4, de la onda del espejo, es decir con la actitud del in lak’ech, lo cual produce la perfecta iluminación interior.

El dragón 4 y el sol 10 son ocultos entre sí, pero en el resto de posibilidades de las columnas resonantes personalizadas no son ocultos de la misma manera, aunque sí son ocultos resonantes.
Las personas que nacen en la onda del mago van a crear una columna resonante que se inicia con el mago 4 (onda del mono) y acaba con el caminante del cielo 10 (onda semilla). Es decir que estas personas entran en la resonancia cuando su interior expresa el caminante del cielo 10, que es la realidad oculta resonante del mago 4.
El mago 4 sería lo que explicaría el cómo lograr el propósito del osar, de la alegría y del nuevo nacimiento, y al considerar la luz que sostiene Pacal Votan, encontraríamos que es la actitud del caminante del cielo perfecto, que no tiene límites y cuyo explorar perfecto es un osar y un gozar perfecto, porque esa exploración perfecta que se le puede atribuir al caminante del cielo, en realidad expresa el gozo de la plenitud.

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