El enlazamiento con otras personas en la dimensión espiritual

EL ENLAZAMIENTO CON OTRAS PERSONAS (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

El in lak’ech, el conocimiento de que “tú eres otro yo” y “yo soy otro tú”, no es compatible con una disminución de la conciencia que te lleve a no saber quién eres tú ni saber quién es el otro, sino al contrario, es un refuerzo y una expansión de la conciencia, donde tu individualidad se ve reforzada y ampliada por el reconocimiento del otro y de todo lo que os une y complementa.

El reconocimiento de aquello que te une a otras personas incluye la empatía y la acción de las neuronas espejo, donde los procesos fisiológicos se ven condicionados y actuados en ocasiones desde lo que siente otra persona.
La telepatía es una capacidad que actúa permanentemente y que en ocasiones condiciona tu comportamiento, aun sin darte cuenta.
Pero también hay otras fuerzas que están actuando y unen a las personas, que podríamos determinar ángeles -la acción de los ángeles- o fuerzas espirituales de otras dimensiones, que también hacen que las personas coincidan, se conozcan, actúen y reaccionen.
Eso ya nos introduce en otra dimensión, que es la espiritual, donde hay un doble espiritual.
Tu conciencia en la dimensión habitual tiene unos proyectos, pero en la dimensión espiritual tu ser espiritual tiene otros, y establece otras relaciones con otras personas, en base a esos proyectos.

Existe otra fuerza que une a las personas, enlazándolas de modo similar a como las estrellas forman constelaciones en el firmamento.
Esas constelaciones entre las personas o entre aquello que representan, que es la emergencia o actualización de las vivencias contenidas en los cromosomas, hacen que se repitan experiencias en el transcurso de los tiempos, enlazando tiempos diferentes, de modo que vuelven a aparecer cerca unos de otros.
Esas conciencias aparecen cerca unas de otras en el tiempo, porque están procurando algo; están tratando de que algo suceda, sea vivido o reconocido. Eso significa que entre en la conciencia, y que tu conciencia se expanda en relación a personas con unos cromosomas o genes que emergen en el tiempo, en tu tiempo.
Tú estás vivo y hay otra serie de personas que también están vivas y pertenecen a la misma constelación o agrupación de vidas.
De esta manera, el reconocimiento de estas fuerzas que te unen a otras personas es fundamental, como forma de expandir la conciencia. Y expandir la conciencia significa ser feliz. Es fundamental expandir la conciencia para ser feliz.

En esa expansión de conciencia en ocasiones tienes que vivir cosas indeseadas, que no desearías. Forman parte de la experiencia que te va a permitir expandir tu conciencia o colaborar en la expansión de conciencia de otras personas.
Las vivencias no deseadas son todas aquellas que en sí mismo nadie elegiría: separaciones, abusos, accidentes, ruinas, enfermedades, quiebras, traiciones…
Hay vivencias que tienes que vivir y que colaboran a ser tú. La forma en que la vives es determinante. Normalmente estás luchando contra eso. Ahí entra por ejemplo la depresión o la enfermedad.
Cuando tú te sitúas ahí es como un huracán. Nada está en su sitio en la periferia, pero cuando te adentras encuentras un punto de extrema lucidez.
Resulta que todo eso estaba sucediendo para que encontrases ese lugar, donde hay una vibración que te va a complementar y dar una lucidez extrema.

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