Hablar de la realidad es hablar de la conciencia

Hablar de la realidad es hablar de la conciencia. Es hablar de las cosas existentes y de lo real.
Lo que estamos hablando la conciencia lo percibe o reconoce como existente.

Podemos estar hablando de lo existente como algo inerte, manipulable, incluso troceable, o de una realidad donde las cosas están vivas y llenas de energías, percibiendo por debajo de lo aparentemente inerte fuerzas y energías; no son cosas inertes sino activas.
También podemos encontrar que por debajo de esa realidad viva compuesta de energías existe una realidad dialogante. A través de vivencias experienciales, es decir, de experiencias vivas, reconocemos que esa realidad dialoga, anticipándose o retrasándose como método de diálogo.

A veces se anticipa y nada más formular un pensamiento algo sucede, se realiza o se modifica, causando una cierta sorpresa y llamando la atención.
Pero en otros momentos del diálogo, formulas un pensamiento que puede ser un deseo o una necesidad, y la respuesta se dilata sin conseguirlo, lo cual te va haciendo modificar tu conciencia y percepción de las cosas, formulando diferentes pensamientos, de manera que la espera y la dilatación en conseguir el resultado forman parte de lo que despierta tu conciencia y transforma tu pensamiento.

Esa realidad que parece inerte pero que luego descubres está compuesta de energías vivas, se presenta como una realidad dialogante, y a través de ese diálogo aparece una realidad espiritual o realidad que te transforma.
Es una realidad maestra que no solamente dialoga, sino cuyo diálogo es evolutivo porque amplía tu conciencia y tu gozo: al ampliar la conciencia amplía tu gozo.
De modo que esa realidad aparece como maravillosa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *