Honrar también es alinearte

HONRAR TAMBIÉN ES ALINEARTE (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

La tierra propone alinearte con el corazón amoroso de la vida, que sustenta la vida. Incluso podríamos y deberíamos decir que sustenta la vida permanentemente desde su “ser siendo”, que ya en sí mismo es una iluminación.
La tierra te pide que también te alinees con el corazón amoroso de la tierra, indicándote que ya estás en el sitio, pero que hay una alineación que va a permitir el florecimiento.
Es imprescindible encontrar, y de esa manera alinearte con ello, ese corazón amoroso que sustenta la vida, alineándote como voluntario para permitir el florecimiento.

Eso aparentemente puede ser interpretado como no pelearte con la vida, no luchar contra la vida, ni siquiera para mejorarla. Podría parecer que es dejar inactivas tus fuerzas, pero se trata, a través de una visión donde ver es igual a crear, según aquello de que “creas lo que crees” y “ves lo que crees”, de dirigir tu energía a ver la maravilla que ya sucede.
Entonces honras lo que no ves, aquello que está más allá de la forma aparente, pero también honras lo que ves, ya sin juicio y sin reclamo, porque lo reconoces en su forma como manifestación de lo que está más allá de la forma.

De modo que aquí lo que se presenta es que sea como sea tu vida hoy puedes encontrar sentido, precisamente a aquello que no te gustaba o te hacía sufrir. Hoy.
Hoy es tiempo digno y tiempo de honrar. Sanar tu vida es honrar
Sanar es honrar. Honrar es fluir. Fluir es amar. Esa es la tarea del voluntario.

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