Hoy es el tercero de los días fuera del tiempo. Es un momento para recapitular y recolocar.

Hoy es el tercero de los días fuera del tiempo. Cada día del Uayeb, que son estos cinco días fuera del tiempo, es un momento para recapitular y recolocar.
El primero sería para transmutar a través del conocimiento; el segundo para transmutar a través de la humildad; el tercer día para transmutar a través de la paciencia; y el cuarto día la transformación se realiza a través de la voluntad.

Estos cuatro días corresponden también a los colores. Aunque los sellos cada año presenten colores diferentes, la matriz sobre la que se asienta cada uno de estos días Uayeb hace presentes uno de los colores, de tal manera que el primero es rojo, el segundo blanco, el tercero azul y el cuarto amarillo.
Estos cuatro a su vez forman un tiempo, que sería el valor 19, después de los 18 vinales (360 días= 18X20). Forman un vinal de 4 días. Lo que vives en 20 días lo vives ahora en 4. Cada día multiplica su intensidad por 5.

El primer día del Uayeb te conecta con las formas y por eso lo relacionamos con el conocimiento. El segundo día presenta el color blanco, que es el agua, y lo relacionamos con la humildad, pero también podríamos estar hablando de la incondicionalidad. Se produce un refinamiento a través de la incondicionalidad. Pero la incondicionalidad necesita humildad.
El tercero correspondería al azul y se asocia con la paciencia. Pero en realidad podríamos estar hablando de una conciencia extremada. Cuando pierdes la paciencia es porque pierdes la conciencia y entonces puedes herir, ofender o hacer locuras, pero cuando tu conciencia es extremada, te mantienes en el aquí y el ahora, en la impecabilidad.
El cuarto día, que corresponde al amarillo y podemos asociar con la voluntad, en realidad también está hablando de la expansión de la conciencia, de la madurez, o sea, del logro, de la consecución.
La equivalencia de estos 4 días con el tiempo 19 nos estaría hablando de la tormenta y del águila, es decir, de un tiempo para resucitar y para sanar la visión. Todo está unido. Todo es siendo.

Mientras, el quinto día Uayeb correspondería al quinto día fuera del tiempo y estaría expresando la energía del día verde, que es como entrar en otra dimensión. Su equivalencia con el 20 nos hablaría de la iluminación, que expresa el sol, y de la sociedad celeste, que expresa la estrella, donde todo es armonía y belleza.

También hay otro espejo donde podemos mirar y es el calendario egipcio con sus 5 días fuera del tiempo. El calendario egipcio tiene 360 días hábiles y 5 días fuera del tiempo, igual que el calendario maya.
Para los egipcios, los 360 días sacan su luz del sol, mientras que los 5 días fuera del tiempo sacan su luz de la luna, mostrando así su característica diferente de introspección. Con el criterio maya podemos decir que la luna es lo que inicia el quinto castillo, es decir, lo que te introduce plena y totalmente en la energía verde.

Entonces, el primero de esos cinco días, que nosotros relacionamos con la conciencia y el color rojo, estaría asociado al dios Osiris. El segundo, que nosotros relacionamos con la humildad, la incondicionalidad y el color blanco, estaría asociado con Horus. El tercero, que es en el que estamos en este momento y que relacionamos con la paciencia y el color azul, estaría asociado con Seth. Eso es lo importante, porque Seth es el que te mata y el que te niega; es todo lo que va en contra tuyo, pero también es el que te hace fuerte porque amplía tu conocimiento. Lo que te favorece, te para. Lo que te combate, te estimula.
Así que se trata de amar al enemigo. La paciencia te hace grande, te permite entrar en el amarillo; te permite expandirte.
Este día siempre sucede en la familia del dragón. El dragón es algo que está cumpliendo una misión. Por eso hoy se trata de hacer la paz con lo que tú crees que te niega, porque en realidad es un maestro que te hace grande.

El cuarto día aparece como Isis, donde la resurrección sucede desde el amor, pero que es una expansión de tu ser encogido, que se sentía en un mundo de enemigos. Cuando transciendes ese mundo de enemigos porque encuentras el amor, es cuando puedes entrar en la estrella, donde todo lo existente es maravilloso.
Por eso el desapego de hoy te encamina a lo maravilloso.

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