Es imprescindible despertar la autoconciencia

Es imprescindible despertar la autoconciencia. Es imprescindible despertar el conocimiento de sí mismo, que son esas preguntas de quién soy, qué hago aquí, por qué estoy aquí, qué tengo que hacer, de donde vengo, a dónde voy y cosas así.
Es imprescindible despertar la autoconciencia. La autoconciencia está relacionada con el arcángel Miguel. Si tu autoconciencia, tu conciencia de ti mismo es elevada, eso te protege de las circunstancias exteriores que te rodean.

Sin embargo, si la conciencia de ti mismo está llena de complejos, de miedos, de cosas ancestrales sin resolver, entonces estás en una situación débil frente a los acontecimientos externos, no porque los acontecimientos externos quieran molestarte, sino porque quieren despertarte, ya que es necesario ese despertar de conciencia.
Para eso te has encarnado, para vivir en plenitud, y si estás atrapado en la reactividad, en repetir, en no saber quién eres, entonces las cosas te van a despertar.

Por eso cuanto mayor es la autoconciencia, el reconocimiento de quién eres, de tu misión y tu ancestralidad, cada vez esa frontera que tú eres, se ve reforzada.
Para eso es necesario el dialogar con el exterior. Esa es la función de Rafael, el diálogo con el exterior, hasta que descubres que el exterior con el que dialogas es la realidad Dios. Y cuando tienes ese tipo de experiencia se produce un nuevo nacimiento, una nueva refundación de tu esencia, es decir, desvelas la esencia.

Entonces, hay un momento en que la conciencia, la auto-conciencia en esta dimensión, es insuficiente; el diálogo con la realidad que te rodea es insuficiente y necesitas conectar con tu multidimensionalidad. Hay un momento en que a la autoconciencia le queda pequeña esta dimensión y se expande en otras direcciones, conectando con la multidimensionalidad.

La multidimensionalidad es una forma de vivir el presente, expandida. Cuando conectas con la multidimensionalidad de lo óptimo, tu circunstancia no te afecta, porque estás viendo la realidad desde otra dimensión donde todas las cosas tienen sentido, incluso el pasar por momentos difíciles.
Incluso te das cuenta de que esos momentos difíciles son los que más te ayudan a despertar y luego a expandirte en la multidimensionalidad. La multidimensionalidad está expresada por el arcángel Gabriel y el niño Jesús.
La multidimensionalidad necesita la autoconciencia, y la autoconciencia necesita el diálogo con el exterior. Cuando se produce la expansión de la multidimensionalidad es cuando aparece la poesía, la belleza y la armonía, que es la expresión de Uriel.
La belleza y la armonía están asociadas a la humildad. Cuando te montas en la soberbia o en la agresividad o en cosas así, estás en la desarmonía; no estás en la belleza, no estás en la armonía, no estás en Uriel.

Y en algún momento se forma el tubo de luz ascensional donde se funde arriba y abajo. Entonces, simultáneamente eres el Cristo y María Magdalena. No hay fronteras entre ambos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *