Isis es Madre Tierra. Reconocer su tarea es importante, ya que encontrarla, aceptarla y cumplirla es el contenido de la cuarta dimensión

FAMILIA CENTRAL E ISIS (Extracto del Libro de las Familias)

El cuarto día epagómeno está dedicado a Isis, que es la hermana y esposa de Osiris, y se corresponde con la familia de la tierra, el viento, la mano y el humano.

LAS DOS PAREJAS DE DIOSES EPAGÓMENOS:
En los dioses epagómenos podemos encontrar dos parejas, que se corresponden con las dos parejas de familias cuyos sellos son ocultos entre sí.

Por una parte, Isis y Osiris forman una pareja donde se unen las polaridades masculinas y femeninas. Las familias asociadas, Central y Portal, también forman una pareja, al ser sus sellos ocultos entre sí.
Esta pareja de dioses epagómenos tiene una característica de unificación de polaridades, ya que se expresan en la mitología egipcia como masculino-femenino, surgiendo un hijo, Horus, como una actualización.
En el Tzolkin esta pareja está expresada por los 4 rumbos o la X, que como ya hemos dicho corresponden al espejo y a su oculto la noche. Representan lo horizontal, la cuarta dimensión y “el aquí”. El espejo para vivir el aquí propone la ley del amor, y su oculto la noche, el ensueño. Esa es la propuesta, considerar a cualquier persona bajo el “tú eres otro yo, yo soy otro tú”, y soñar la abundancia.

Hay otra pareja, que es la formada por Horus-Familia Polar y Seth-Familia Cardinal.
El paso de la luz a la materia y de la materia a la luz, es decir, la entrada de la luz creando una realidad material y la aparición del ser humano como materia capaz de transformarse en luz, supone una transmutación total de la persona y de su cuerpo, no como hecho social sino como experiencia personal.
En esta pareja ya no hay una referencia al masculino-femenino y a la complementariedad, sino a un trabajo personal.
Este salto evolutivo está expresado en el rombo que aparece en el Tzolkin, que corresponde a la estrella, lugar del nuevo nacimiento.

EL ARQUETIPO DE ISIS-MADRE:
Isis es presentada como madre con su hijo en brazos, siendo comparable esta imagen con la de la Virgen María.
En la familia Central la tierra llega a su máxima expansión con el humano. La tierra es el origen y por eso es madre.
Detrás de la materia aparente de la tierra, se encuentra la luz cumpliendo una misión, apareciendo la tierra como un ser espiritual y al mismo tiempo como madre del ser humano y de todo lo que existe en la tierra.

Isis tiene la característica de estar asociada al único día que es fasto, ya que el resto de días epagómenos son nefastos o neutros. De esa manera enlazamos la realidad de Isis con encontrar el corazón de la tierra, es decir, el amor en tu realidad material.

La Virgen María tiene un niño, como Horus, y se la representa con la luna bajo sus pies. Isis es la personificación de la luna y la madre de Horus, pero sin referencia al pene, porque esa es la única parte que no se encuentra de Osiris.
Eso le hace similar a la Virgen María, cuyo hijo tampoco nace como referencia al pene. Y más allá vemos a Sara, como madre arquetipo que también da origen a una descendencia sin referencia al pene, porque sus palabras son “ahora que estoy pasada, ¿sentiré el placer y además con mi marido viejo?”, indicando por “pasada” que sus ovarios ya no fabrican óvulos, y cómo ese hijo que se le anuncia no es fruto del orden natural sino sobrenatural.

ISIS, SANADORA ESPIRITUAL:
Isis además de madre también es considerada en la mitología egipcia como la gran maga. Tiene una tarea que cumplir y eso es fasto para todos los seres humanos, que son una expansión de Isis.
Isis es Madre TIERRA y se la presenta con las dos manos abiertas en una cruz, expresando la mano y su capacidad de sanación.
Reconocer su tarea es importante, ya que encontrarla, aceptarla y cumplirla es el contenido de la cuarta dimensión; es la salida de la dimensión del depredador a un “aquí” más allá, donde se prepara, cumpliendo su misión, al ascenso dimensional evolutivo.

Isis busca el cuerpo troceado de su esposo Osiris, y lo encuentra. Esa es su tarea: encontrar el cuerpo troceado de su esposo, es decir, de su yo herido, y sanarlo. Isis sana su cuerpo herido y muerto, y lo reconstruye. Esa es la acción de la MANO y el resultado de su sabiduría como maga.
Pero esa sabiduría es expresión del espíritu, porque su reconstrucción no está en la forma, sino que también le da todo el contenido espiritual, de modo que Osiris encuentra su lugar como Dios del más allá.
Así, la vocación de Isis es abrir la vida en el más allá, siendo esto una expresión del VIENTO-espíritu.

Por otra parte, Isis es IS-IS, donde “IS” es HUMANO.
En Isis encontramos dos veces IS, es decir, al humano y al sello 2, que es el viento.

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