La magia es el sistema de creencias

La magia es el sistema de creencias. Haces real aquello que crees, sobre todo haces aparecer como real aquello que crees sin saber que lo crees.
Hay cosas que crees como un descubrimiento. De repente empiezas a creerlo. Hay cosas que crees, pero las crees de tal forma inconsciente que ni siquiera te das cuenta de que es una creencia y entonces esa es la realidad.
La realidad es todo lo que crees que es la realidad, sin saber que es una creencia. Lo crees de una forma tan inconsciente, que crees que es así porque es así. Posteriormente, con el trabajo personal vas encontrando nuevas formas de la realidad y esas ya las crees de forma consciente.

Entonces, lo que aparece como real es aquello que consideras que es real. Por eso el sistema de creencias es la magia.
Hay un momento en que quizá despiertas a que otra realidad es posible. Solo necesitas situar los valores, no en la materia sino en la parte espiritual. Parece que hay una dicotomía entre la materia y el espíritu, cuando en realidad tampoco es así, porque la materia es espíritu, solo que es el espíritu que da soporte a la realidad a través de la forma.
Entonces, lo que conecta, lo que llamamos espíritu es la parte energía y hablar con la energía permite hacer aparecer una realidad. Dialogar con la energía permite descubrir una realidad que estaba plegada, y entonces la despliegas.

En realidad, el espíritu es dialogante. Te escucha y también se manifiesta. Por eso es eficaz la oración en todas las culturas. El espíritu, la realidad espiritual es dialogante, solo que muchas personas no lo saben, no lo sabemos, hasta que no hacemos la comprobación.
Quizá estamos normalmente imbuidos de la creencia de que “si yo no lo hago, no lo va a hacer nadie por mí” y entonces estamos centrados en conseguir los objetivos por nuestras fuerzas, y eso nos mantiene únicamente en la dimensión de la materia. La materia es como la realidad con la cual no hablas. Pero cuando despiertas a la realidad dialogante, todo cambia, porque esa realidad que se abre, la realidad espiritual, es la de los hechos milagrosos, del amor, de la plenitud.

La realidad parece árida, difícil, carente o peligrosa solamente para que puedas discernir y encontrar el camino de las puertas abiertas. Aun si no dialogas, hay un diálogo entre puertas abiertas y puertas cerradas. La llave que abre las puertas es el diálogo.
Este es un tiempo donde la humanidad está madura. Hemos experimentado a lo largo de muchas vidas qué sucede siendo un bandido y qué sucede simplemente siendo cumplidor, siendo avaro, siendo generoso…
Es un momento para elegir.

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