La medicina del futuro

La medicina del futuro son las palabras. Podemos afirmarlo con total rotundidad, porque en parte ya es un presente. Podemos afirmar con total rotundidad que la medicina del futuro no va a estar hecha de sustancias, operaciones y prótesis, sino de palabras, de palabras verdaderas y de imágenes: poder ver y poder nombrar.
Ya es camino de sanación hoy, pero se adentra en el futuro con plenitud, porque ahora estamos reactualizando esas técnicas, esas formas de recuperación de la salud, y cuantas más personas se adentren en esa recuperación de la salud desde la vibración, más activo será el resultado.
No estamos diciendo algo especialmente esotérico, sino que ya hay muchos sistemas que están basados en la vibración y en la frecuencia. De hecho, los astronautas son controlados a través de sensores que permanentemente envían señales a su base, acerca de cómo está funcionando su corazón, su hígado, sus glóbulos rojos, sus constantes vitales, y desde la base, a través de frecuencias son modificados.

Entonces, podría parecer que la máquina es la que crea la frecuencia sanadora, pero no, la máquina solo imita la frecuencia sanadora, que ya está en el propio cuerpo del hombre. Está en sus cromosomas, que se comunican a través de frecuencias y liberan su información, que puede ser modificada igualmente a través de frecuencias. Y está en todos sus órganos, cada uno con una frecuencia idónea.
Las máquinas solo intentan aproximarse a esa frecuencia. Esa frecuencia que se emite a través de máquinas, se emite a través de palabras, sobre todo cuando la palabra está cargada de la emoción adecuada y verdadera; cuando la palabra está conectada con el agua cósmica, que ha creado la tierra por un designio, por un plan amoroso.
Cuando la emoción está cargada de esa energía es totalmente sanadora. Y eso aparece a través de mantras, palabras, imágenes, visualización de símbolos, oraciones y sobre todo de esa disposición de reconocimiento de la fuente, de la divinidad, de la energía desbordante del amor que crea la vida.

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