La mujer, el dragón, la tierra, la sexualidad sagrada (vídeo)

La mujer, el dragón, la tierra, la sexualidad sagrada (vídeo)

Un simple vaso o un cazo, como recipientes, pueden ser un ejemplo del DRAGÓN.
El dragón da origen a todo el Tzolkin y lo definimos como solidaridad o energía femenina
Sin embargo, lo masculino está más relacionado con la forma y la materia, expresando rigidez.
La forma está relacionada con el dragón, aunque también decimos que el dragón está asociado a la energía femenina. Hay una aparente contradicción.

El agua adopta la forma del recipiente, siendo más apropiada para la MUJER.
Mientras, el órgano masculino necesita la forma. Pero el órgano femenino se adapta, como se puede ver cuando el bebé nace o cuando el embrión está creciendo. La mujer es un ejemplo de adaptación, mientras lo masculino manifiesta una dependencia de la forma asociada a la rigidez.
La mujer actúa como el agua (color blanco) y el hombre necesita la forma (color rojo).
¿Cómo podemos conciliar estas dos realidades?

Pero en el Tzolkin no hay una sola realidad, sino que te permite acceder a otras dimensiones.
El Tzolkin nos invita a salir de la dimensión actual, asociada al ego y la muerte, entrando en otras dimensiones.
El dragón es luz cumpliendo una misión, pero también lo es el cuerpo, que se parece a un recipiente con agua. La mayor parte es agua y solo una pequeña parte es el recipiente o el cuerpo.
Hay una iluminación en saber que tú eres mayoritariamente agua. Eso es lo que llamamos energía femenina.

La TIERRA inicialmente es polvo estelar, metálico, sobre el cual actúa una fuerza gravitatoria. El agua, que proviene de más allá del sistema solar, en este escenario no es pasiva, sino que realmente es lo que crea el recipiente.
Es algo que también hace la mujer. El agua es activa, aunque parezca pasiva y adaptada a la forma.
El agua, oxidando el polvo estelar va formando un cuerpo. Hay un proceso de gestación de ese agua sobre el polvo estelar, y hay un momento en que todo el agua que cae se convierte en óxido, dando lugar a la tierra, cuya mayor parte está formada por óxidos metálicos (óxido de hierro, óxido de cobre…).
Estamos diciendo que es el agua lo que es activo y no el recipiente. Eso es similar a la mujer, con su elasticidad y la forma que tiene de crear la vida.

Aparentemente, cuando el hombre se relaciona con la mujer, pudiera pensarse que la mujer es un recipiente que el hombre tiene que llenar, pero es al revés, el hombre tiene que ser rodeado por la mujer. La mujer se adapta al hombre.
Ese es el pequeño o gran cambio, iluminativo, porque si la mujer es pasiva no hay intensidad.
Es necesario que el hombre ceda el paso a la mujer, porque la mujer es activa, pero activa inhibida. Por eso el hombre tiene que situarse en el lugar de la mujer y cederle el paso.

Estamos hablando de la SEXUALIDAD SAGRADA, donde todas las células, átomos y todo el agua se conecta con la vida y está gozosa.

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