La vida tiene una parte visible y una parte no visible, que es la mejor

PREGUNTA: muchas veces quiero dejar de ser incondicional, porque parece que siempre me quedo sin nada. Y eso me hace doler. Por eso a veces creó que soy demasiado optimista, y soñadora, no realista. Despertarse a veces duele.

RESPUESTA:
La vida tiene una parte visible y una parte no visible, que es la mejor. Sin duda tienes grandes cualidades que vienen de un corazón siempre dispuesto a dar amor. Después, quizá sientes que no tienes nada, pero yo te invitaría más bien no a mirar ese sentimiento, sino al sentimiento de que cuando no tienes nada se vuelve a llenar.
Hay un milagro que se narra de un profeta que es acogido por una viuda, que comparte con él el poco aceite que tenía. El resultado milagroso es que ya siempre tenía aceite, aunque no lo tenía. Es decir, nunca le falto el aceite, pero tampoco nunca lo tuvo almacenado.
Eso mismo se narra del aceite de las lámparas del templo de Jerusalén en la reconstrucción de los Macabeos. El poco aceite que disponían quizá no era suficiente ni para un día. Sin embargo, el aceite se renovaba. Y algo así parece resonar en lo que tú cuentas.
La vida es siempre bella y maravillosa, y tu sin duda contribuyes generosamente a ello.
Por favor, no te sientas nunca triste. Enciende siempre tu lámpara. Hay muchas cosas buenas para ti y hay muchas cosas buenas a través tuyo, pero para ello no hay almacenes.

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