Las palabras traen la luz

LAS PALABRAS TRAEN LA LUZ (Extracto del Libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)
Lo bueno de la palabra es que todo puede ser dicho. Todo puede ser expresado por palabras. Bueno, si no todo-todo-todo, por lo menos mucho-todo, tanto como para no darte cuenta de que falta algo.
A través de las palabras se pueden explicar muchas cosas, y al hacerlas creíbles pasan a tener una cierta realidad.

La realidad parece ser convocada a través de las palabras.
Las palabras cautivan el pensamiento y despiertan imágenes. Si el pensamiento sigue a las palabras, aparecen imágenes.
A veces, quien está escuchando no quiere seguir las palabras y entonces se para en algo, formando un argumento contrario pero dejando de seguir el discurso. Y entonces, al no seguirlo, no aparecen imágenes.
Pero cuando la palabra cautiva y atrapa al pensamiento, interesándolo y atrayéndolo, el pensamiento sigue a la palabra y surgen imágenes, que toman forma y conforman la realidad.

Cuando algo es creído conforma la realidad.
Hay por lo tanto una clara relación entre la palabra, el sonido, el viento y la luz.
La luz por un lado es luz, pero por otro lado es ver. Sin luz no se puede ver; en la oscuridad no hay formas.
Las palabras traen luz.

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