Los cromosomas no pueden verse

Los cromosomas no pueden verse. Cuando ves una persona, no ves sus cromosomas. Si pudieras ver los cromosomas de una persona, podrías ver que esa persona viene de muchos lugares. Esos cromosomas han creado sociedad en muchos sitios. Tienen cromosomas hermanos por todos los lugares.

Si pudieras ver los cromosomas, podrías ver que cada persona es de muchos sitios, por lo menos en el siglo XXI. Por eso hay una expansión de la conciencia cuando te reconoces como expresión de muchos lugares y de muchas culturas, no solamente de una. Quizá te reconoces de una cultura y entonces tu actitud es excluyente respecto a las demás, pero es excluyente respecto a ti mismo, respecto a tu interior.

Por eso hay un momento en que la persona, como resultado quizá de su trabajo interior o quizá del trabajo interior en otras vidas, tiene un despertar de conciencia. Y ese despertar de conciencia es importante llevarlo hacia el interior de tus cromosomas, conectando con toda esa información latente en el interior, que te ha acompañado en tu interior, que quizá te ha impulsado desde tu interior, para que quizá en ese despertar de conciencia salgas de tu ser reactivo en el presente y te expandas en lo atemporal que hay en ti, porque los cromosomas son atemporales, son viajeros en el tiempo, desde lo atemporal.

Quiere decir que el tiempo nos va a arrastrar. Los cromosomas, cualquiera que sea su información y su juego, son anteriores al tiempo. Cuando alguien se preguntó la primera vez acerca del tiempo, esa pregunta se la hizo montado en sus cromosomas, como quien va montado en un caballo, solo que sin darse cuenta de que va montado en un caballo.

Cualquier despertar de la civilización, como un salir de la prehistoria y entrar en la historia, todo eso ha sucedido sobre cromosomas perfectamente elaborados. Hay una expansión de la conciencia en el reencuentro con los cromosomas.
Hay preguntas que quizá no te has hecho nunca y algunas de ellas tienen la solución de tu momento presente. La pregunta abre el diálogo y la respuesta abre puertas.
Hemos llegado a un momento en el espacio-tiempo donde es necesario abrir la puerta, pero para abrir la puerta es necesario encontrarla.

Cada vez que una persona encuentra la puerta y abre la puerta de la expansión de su conciencia, entra en otra dimensión.
Y cada vez que una persona abre esa puerta y entra en otra dimensión, toda la humanidad entra con ella.

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