Los cuatro tipos de músculos y el Tzolkin


LOS CUATRO TIPOS DE MÚSCULOS (Parte II)
El Tzolkin escenifica exactamente esos 4 tipos de movimientos que decimos que existen en el cuerpo del ser humano.

Si nos situamos en la familia del humano, que es justamente quien hace los movimientos, encontramos a la tierra, la mano, el humano y el viento.

La TIERRA puede ser asociada con el movimiento LENTO y los músculos de la estática. En el código Tzolkin la tierra se asocia con fluir, como fluye la tierra en sus movimientos cósmicos. Evidentemente fluir no es ir rápido, sino acompasado con lo que sucede; es ir pasivamente, transportado por el movimiento en cuestión. El agua tiene un movimiento descendente, de manera que siempre va bajando, pero se convierte en ascendente cuando se transforma en vapor de agua. No es que quiera ir a un sitio concreto, sino que a veces quiere ir abajo y a veces, arriba. De modo que fluir es instalarse en la situación y dejarse llevar, sin oponerse, o sea, sin pelearse.

Además, la tierra tiene como oculto a la semilla, que es exactamente la demostración de la estática y la verticalidad, con un crecimiento constante, pero lento.
También asociamos a la tierra con la alineación, que es lo que hace la semilla y todos los seres humanos, porque se extienden en la verticalidad. Eso es lo que hacen los músculos de la estática.

A la tierra le damos el valor de músculos lentos y a la MANO el de músculos rápidos EXTRA RÁPIDOS, porque es en los brazos donde se encuentran la mayor parte de músculos extra rápidos. Los brazos no están haciendo fuerza para mantener su posición; no necesitan que haya músculos de contracción lenta, de la estática, funcionando. Además permiten la expresión de los actos muy rápidos desde la voluntad. Por eso el mago va a aparecer como su oculto. Los dedos expresan completamente la voluntad a través de movimientos muy rápidos y precisos.

Por otro lado, tenemos al HUMANO, que está entre la tierra y la mano. El humano está en medio. Toca la tierra con sus pies, y la mano toca al humano, pero no a la tierra.
El humano aparece como la parte intermedia entre la tierra y la mano, y por tanto expresa los músculos INTERMEDIOS.
Así como la tierra expresa los músculos de contracción lenta, que simplemente te permiten estar, y en eso son iguales a las rocas, el humano es similar a los animales con sus movimientos que pueden ser mantenidos durante mucho tiempo.

De esta forma, en esta familia tenemos a la tierra, que es la base de todo, asociada a los músculos de contracción lenta, que son los primeros que es necesario aprender. Los músculos de la estática son la base de todo.
Luego tenemos al humano, que con sus pies está tocando la tierra; está encima de la tierra. Expresa los músculos rápidos o intermedios, los músculos que no se cansan y permiten movimientos continuados.
Luego en esta familia está la mano, que no está en contacto con la tierra, sino con el aire y con el humano, el cual sí está en contacto con la tierra.

Como decimos, el humano expresa los músculos intermedios, que en parte son similares a los músculos lentos y se van a nutrir de grasa, y en parte son similares a los músculos extra rápidos, para lo cual se nutren de azúcares. Pero, al contrario de los músculos extra rápidos, le permiten mantenerse en movimiento durante mucho tiempo sin agotarse. Son músculos para hacer. Y resulta que el humano tiene algo que hacer, ya que, junto con la luna, el perro y el mono, pertenece a los 4 sellos que expresan el centro del telar. El humano en la tierra tiene algo que hacer, llegar al centro del telar, al nuevo nacimiento.
En eso son similares a los animales, que poseen músculos muy fuertes, como los músculos lentos, y que además pueden hacer un esfuerzo continuado durante mucho tiempo; pueden cumplir su misión.

Pero ningún animal posee una mano capaz de hacer movimientos tan precisos como el ser humano. Esos movimientos precisos y extra rápidos, que convierten a la mano en mágica (la mano es el oculto del mago), ocupan un gran lugar en el cerebro. Y lo más mágico que se expresa con el sello de la mano es reconocer cuándo no has actuado en favor del amor. Eso es una intuición, una visión extra rápida que sucede como experiencia y el resultado es absolutamente mágico, porque te recoloca y reconecta con la vida.
Una gran parte del cerebro está representando la mano, por lo cual, los movimientos de la mano van a expresar de manera muy especial a la persona; muchas de sus cualidades y dones se expresan a través de la mano. Por eso los músculos extra rápidos se relacionan con el ser de la persona, de la misma manera que los músculos lentos le permiten estar.

Finalmente, si asociamos a la tierra con los músculos lentos, al humano con los músculos intermedios y a la mano con los músculos extra rápidos, encontramos un cuarto elemento que es el VIENTO, asociado a la tormenta, que es su oculto. En el viento encontramos esta energía de la que hablábamos, ESPIRITUAL, donde se ha comprobado que, a través de tus imágenes, la recuperación de las lesiones es más rápida y los resultados deportivos son mejores. Una gran parte de este entrenamiento consiste en realizar decretos, manifestando “estoy superando esta marca”, “estoy alcanzando esta meta”, etc.
Ese es el cuarto tipo de músculo, el que responde a las imágenes y a la palabra. Y está asociado al viento y a la tormenta, ya que a través del decreto del viento, con la palabra, permites que aparezca esa fuerza extraordinaria de hechos milagrosos que asociamos con la tormenta.

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