Hay un momento en que parece lo más importante ser rubio y tú no lo eres

Hay un momento en que parece lo más importante ser rubio y tú no lo eres.
Hay un momento en que parece que lo más importante es ser algo que tú no eres, ser rubio, alto, de otro país, otra cultura, de otra forma, y eso es justamente lo que no eres.
Pero luego tú te das cuenta de que lo más importante es estar vivo. Hay un momento en que te das cuenta de que lo más importante es que tienes 24 horas o más por delante cada vez que te despiertas. Te das cuenta de que es precisamente lo que tienes: 24 horas y estar despierto. Entonces, te das cuenta de que eso es lo más importante: qué hacer con lo que tienes, dar valor a lo que tienes.

Te das cuenta de que estás en un lugar, en un momento, en una realidad mágica, que aumenta o disminuye según tu aumentas o disminuyes, según lo que dices se convierte en una cosa u otra, y descubres la diferencia que hay entre bendecir y lamentar, entre amar y odiar, entre odiar y amar.
Te das cuenta de qué sucede cuando agradeces, cuando honras. Te das cuenta de que estás en una realidad que dialoga contigo, y sobre todo lo más importante sucede cuando te das cuenta de que estás en una realidad que te ama, que está totalmente pendiente de ti, incluso cuando tú esa realidad la ignoras.

De repente te das cuenta mágicamente de que merece la pena ser tú, de que merece la pena ser plenamente tú. Merece la pena ser tú y merece la pena serlo plenamente, ocupando todo el espacio de tu realidad.
Te das cuenta de que maravillosamente, mágicamente merece la pena ser plenamente tú.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *