El mono: reír, jugar, cantar, experimentar, sacar al niño interior….

Mono
EL MONO (El libro de los Sellos)
El Mono está asociado a la alegría, osar, jugar, vivir lo que crees; a la inocencia; a experimentar e investigar lo nuevo.
El Mono siente la alegría, disfruta con lo que hace, comprueba, ríe, porque todo parte del amor e inocencia que existe en su interior.
Es propio del Mono reír, jugar, cantar, atreverse a hacer cosas distintas a las esperadas, experimentar, sacar al niño interior, improvisar, disfrutar.
El Mono se asocia también con la inocencia, que es la que permite la alegría, porque la inocencia quiere decir que no hay doblez en tu corazón. Y no hay doblez en tu corazón porque no hay sospecha, pero tampoco hay engaño. Y esto sucede porque tampoco hay miedo.
Si no hay miedo, puedes experimentar, porque el ser humano está hecho para conocer, y cada vez que pasa ante un enigma se activa algo que es constitutivo del ser humano y que le lleva a resolver ese enigma.
Solemos relacionar el Mono con alegría y realmente la alegría es lo que sucede cuando la fuerza desborda. La alegría es la fuerza vital que desborda. Se le relaciona también al Mono con osar, es decir averiguar posibilidades, ensayar cosas nuevas, aprender conociendo.
Todo esto también indica que hay una fuerza empujándote hacia fuera. La depresión te deja sin fuerzas, pero la fuerza te expande, te desborda como alegría y te lleva fuera de ti a conocer lo que te rodea; a conocerlo sin miedo, y eso es osar.
Pero no hay que olvidar que el Mono no es una condición, sino el final de un proceso. El nacimiento del embrión es el final de un proceso, donde el embrión ya maduro inicia otro nivel de la vida.
La situación de la onda del Mono unida a su onda asociada, que es la onda del Espejo, cohesionan toda la estructura de las ondas. Hay una secuencia que va del Dragón al Espejo, y donde acaba el Espejo comienza el Mono, inaugurando una nueva secuencia que va del Mono, onda 11, a la onda 20, en forma especular, es decir de espejo. De tal manera que el Mono es el centro, surgiendo. Esa es la fuerza. Es un lugar donde se ha integrado toda la energía de la luz en su descenso a la forma, a la materia, y te ha encontrado a ti. O mirándote en el espejo, me ha encontrado a mí; a cada ser humano, como lugar donde la fuerza toma asiento. Esa fuerza luminosa que viene de dimensiones superiores a buscarte, y de nuevo asciende.
El Mono es el centro exacto del telar maya, o sea del Tzolkin, pero es también un comienzo.
El metalenguaje quiere, y así lo presenta, que se considere comienzo al Dragón y por ello hay toda una tradición maya que hace comenzar el Tzolkin con el sello Dragón. Pero también, y el metalenguaje así lo quiere, hay una tradición que considera como inicio al Mono.
Dragón como inicio es como un surgimiento de la nada, como el inicio inicial, pero Mono es como el surgimiento en algo, como una nueva explicación de la realidad, pero la realidad ya está.
El Mono es el centro, está en medio de todo y como oculto, el Perro también.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

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