NIVELES POR COLORES: Después de la sanación y la resurrección, llega el nuevo nacimiento

Ondas y colores en los castillos
(continuación)
Las ondas azules siguen la secuencia mano, tormenta, mono, noche y águila.
En el primer nivel está la mano, que activa la sanación, y en el segundo nivel de experiencias aparece la tormenta. La sanación del primer nivel, se transforma en el segundo en resurrección. Se sana lo enfermo en el primer nivel y se resucita lo muerto en el siguiente nivel.
Una vez que se ha sanado y se ha resucitado, en el tercer nivel sucede el nuevo nacimiento (mono). Se accede el centro del espejo, en la frontera entre las dos realidades, y en el siguiente paso ya estás al otro lado. Después del nacimiento, lo que viene en el cuarto nivel es el ensueño, que es una fuerza activa y crea la realidad (noche).
El mono está en la columna resonante, en el centro. A partir de ahí entras en la otra realidad. La sanación y la resurrección, es decir, recuperar lo muerto y sanar lo herido, están a este lado del espejo, en el mono estás en el centro del espejo, y a partir de ahí ya eres una fuerza activa con la noche y el águila.

De la misma manera que hay una progresión en sanar lo herido y resucitar lo muerto (mano y tormenta), también hay una progresión desde la noche al águila. Activas la visión en la noche una vez que has traspasado el espejo, con la visión desde lo verde, creando imágenes en tu interior desde lo verde. Pero en el águila hay una elevación, porque su visión es más profunda y lejana; el águila se eleva y lo que ve es la maravilla.
En el ensueño activas la visión y sueñas la abundancia ante lo que carece de abundancia, pero el águila ya no ve carencia, por lo que no necesita crear la abundancia. No necesita crearla porque está en la abundancia. Es una progresión.
Están por lo tanto la mano y la tormenta a este lado del espejo, el mono justo en el espejo, y la noche y el águila más allá del espejo.

SEGUNDO NIVEL:
Cada azul siempre es activado mediante una actitud (color blanco).
Lo que activa la resurrección (TORMENTA azul, segundo nivel) es el ENLAZADOR (blanco, segundo nivel). La actitud de unir necesita descubrir que nadie ni nada es enemigo, y entonces todo lo que no es enemigo es amigo y amado, estando unido por el amor. El enlazador pertenece a la familia del dragón y expresa la energía de la luz cumpliendo una misión y también la energía femenina, así que no puede despertar la competición.
La fuerza tiene que ponerse al servicio del amor, sosteniendo la vida, y entonces también es importante para disfrutar esa actitud la paciencia, el desapego y el abandono del ego. Ser fuerte en el desapego es una propuesta para la energía masculina, que siempre quiere triunfar.
Cuando se llega a esa actitud, contiene renuncia de otros patrones, y pones en marcha el azul de la resurrección (tormenta).
La resurrección no necesita de tu fuerza; no necesita de la fuerza de matar, de la fuerza de vencer. Necesita la fuerza de la luz, la fuerza del CAMINANTE DEL CIELO. La realidad que activa en su forma expansiva es el caminante del cielo, donde con gozo explora los territorios con valores no aprendidos; explora desde algo que no ha aprendido, que resulta de su actitud de amar lo que sucede, unirse a aquello que sucede, amorosamente
Entonces el fruto que da es el HUMANO, que es lo que le sitúa en el centro del telar para nacer a una nueva realidad, que hasta entonces conocía o medio entreveía en ocasiones, o quizá conocía difusamente, por instantes.

TERCER NIVEL:
Una vez que entra en el centro (MONO) ya se sitúa y es constante. Ya no son flashes ni imágenes momentáneas. Ese tercer nivel que expresa el nuevo nacimiento, donde la energía ya ha sanado, ha resucitado lo muerto, se activa desde la actitud del espejo. La actitud del enlazamiento ha propiciado la actitud del espejo, que permite el nuevo nacimiento.
El espejo, donde tu reconoces a cualquier persona, es otro tú. Cualquier persona es tu, y tú eres cualquier persona que está haciendo su camino evolutivo, donde tú no debes interferir.

Cuando estás en esta actitud, estás en el espejo. Eso propicia el tiempo de la inocencia, la alegría y la sabiduría instantánea (mono), porque lo que ha sucedido es que toda tu energía se ha vuelto luminosa. Tu kundalini (SERPIENTE) ya no tiene trabas ni está confinada. Se ha expandido y ha recuperado su característica de luz. Es luz, porque has explorado como caminante del cielo, con la actitud amorosa del enlazador, sin apegos ni ego, y eso ha permitido la expansión de la kundalini, que trae consigo el florecimiento (SEMILLA). Accedes a un nivel de la realidad floreciente, donde todo está floreciendo.

CUARTO NIVEL:
Entonces, cuando te has situado en el espejo, has recuperado la inocencia (mono), tu energía no tiene trabas y es luminosa (serpiente) y la realidad es floreciente (semilla), entonces, te sitúas en la NOCHE, activando su poder transformador, que mantiene una fuerza retrógrada donde desde la actitud del amor incondicional (PERRO), que es la que lo activa, limpias todas tus imágenes. Ahora tus imágenes están traduciendo la abundancia y no la carencia o el problema.
Este cuarto nivel que corresponde a la cuarta dimensión es el tiempo intermedio donde estás limpiando todo tu pasado, actuando desde el amor incondicional. Donde antes habías visto envidias, malas intenciones, pobreza, injusticia o enfermedad, ahora lo estás viendo desde el amor incondicional que produce a su vez el centrado y el alineado con la voluntad del cielo (TIERRA), sabiendo que todo tiene su sentido y no es un mundo de buenos y malos. Entonces, sanas tu visión. Eso es lo que produce la expansión de la conciencia (GUERRERO).
Una vez que se ha producido la expansión de la conciencia y te has convertido en un guerrero, que está alineado con el corazón del cielo y por tanto es un voluntario, siendo todas las cosas que está viendo, sin juicio, entonces está produciendo el ensueño y la abundancia.

Todo tiene sentido. Claro, previamente en el mono habías recuperado la inocencia, la alegría. Y todo eso no tiene marcha atrás. Cada azul que avanzas está siempre activo.

QUINTO NIVEL:
Eso ya te sitúa en el ÁGUILA, que ve la maravilla. La actitud es el VIENTO, donde tus palabras son luminosas y están unidas a la resurrección (tormenta) y están creando la vida (mono). Cuando desde lo que tú dices creas la vida, entonces amplías tu visión, porque cuanto más profunda es tu visión, más vida comunicas en tus palabras.
Eso crea la realidad de la LUNA, y su expansión y florecimiento en la ESTRELLA.

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