Onda del dragón: del 24 de mayo al 5 de junio


ONDA DEL DRAGÓN: Del 24 de mayo al 5 de junio

Esta es la primera onda, y por lo tanto se convierte en la onda tipo.
En la onda del dragón, por ser la primera, los sellos van apareciendo por primera vez, lo cual otorga a cada sello una impronta, un carácter asociado a ese posicionamiento numérico.
La primera onda también es una propuesta. Te propone cómo llegar al cielo (caminante del cielo 13) desde la solidaridad (dragón 1), y para eso articula esos 13 posicionamientos numéricos que son los tonos, asociados a esos 13 valores presentados por los sellos, que supone un desarrollo gradual.

La primera onda presenta los 13 primeros sellos mientras propone llegar al cielo partiendo de la solidaridad. Lo primero que te cuestiona es acerca de la solidaridad, sobre si es algo referido a tu familia, a ti o qué cosa es.
La onda del dragón también hace aparecer los colores, en el orden apropiado, eligiendo para sí el color rojo. El dragón 1 es el primer kin y es de color rojo, y la onda del dragón es la primera onda, también de color rojo, expresando así que lo primero es rojo.

Cada cosa que vemos por primera vez, lo primero que percibimos es su forma. Cada cosa que tocamos por primera vez, la podemos tocar porque tiene forma. Si fuese un pensamiento, no podríamos tocarlo.
Cada vez que a través de los sentidos nos acercamos a algo por primera vez, percibimos su densidad material, que aparece bajo una forma. De esta manera podemos encontrar que aquello que representa lo rojo también representa la forma de las cosas o las cosas con forma.

Por tanto, al situar lo primero lo rojo también nos sitúa a nosotros en la dimensión de la forma. A partir de ahí, algo espiritual comienza un diálogo y va haciendo aparecer distintos valores conceptuales y estos a su vez los va a relacionar de distintas maneras, para transmitir una comunicación.
Este sería el Tzolkin del cual forma parte la primera onda como primera comunicación.

La propuesta es que desde la solidaridad hay un camino para entrar en otra realidad donde aparece el cielo. El caminante del cielo también es un sello rojo, que representa una conformación de la realidad.

Si decimos que el dragón es solidaridad es debido a que el dragón 1 está unido al sol 13, El dragón 1 está a este lado de la frontera donde lo que aparecen son las cosas con forma, y por eso es el sello 1. Lo que no vemos es que el primer kin, dragón 1, es también el sol 13, sol transcendente, que desde el dragón 1 se encuentra en otra dimensión; no lo vemos, porque no está presente en esta dimensión sino solo a través del dragón 1.

De esta manera el dragón 1 representa a la luz que toma forma, y le añadimos “para cumplir una misión”, porque excluimos que la luz haya tomado forma accidentalmente, sino que aparece para realizar algo, porque eso es lo que comprobamos precisamente a través del diálogo.

El dragón significa la solidaridad y es justamente partiendo de ahí donde puede suceder todo esto. La característica mítica del dragón significa simplemente que esto es así incluso ANTES de que tú lo sepas, lo reconozcas, te lo creas o lo vivas, o incluso estés en contra.
La solidaridad actúa dentro de ti aun estando en contra de ella, esperando que la autorices.

El segundo sello de la onda es el viento blanco, que significa de una forma sencilla la comunicación y la palabra. El tono 2 es fundamentalmente un regalo. Cuando has asumido el propósito se produce el tono 2 como regalo. Por eso, podemos decir que la primera onda es una comunicación, porque su tono 2 es el viento.
Hay palabras que tienen que ser dichas y ellas mismas se encargan de todo a través del diálogo interior. Eso es lo que significa el viento en tono 2.

El tercer sello de la onda primera nos habla del poder de la visualización, y de soñar la abundancia para todos. A esto le da la característica de ser tono 3, que significa servicio. Llega un momento en que lo importante es soñar la abundancia, pero hay que comprobarlo, qué sucede en tu interior y en tu exterior, como algo más importante que un concepto.
La experiencia vale más que un concepto.
El color azul significa vivencia experiencial, es decir, es algo que haces. Te invita a comprobar cómo te transformas cuando sueñas la abundancia, porque activas en ti una fuerza creadora, que es la fuerza que crea la vida.

El tono 4 significa cómo lograr el propósito, y la semilla responde “siendo tu mismo, siendo como eres”. El color amarillo habla de limpiar los hechizos, porque las creencias equivocadas te impiden ser tú.

Estos 4 primeros tonos forman una unidad, que se puede considerar unidad tipo.
En toda unidad tipo hay algo que representa la realidad (color rojo); algo asociado al diálogo, que hace presente al otro, al grupo y a la emoción (color blanco); algo que expresa el momento presente, a través del servicio (color azul); y algo que te hace ser más tú (color amarillo).

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