Onda evolutiva de la estrella: La transcendencia y la iluminación

ONDA EVOLUTIVA DE LA ESTRELLA:

La onda de la Estrella, que como sello se asocia con la belleza, la ética, la estética y la armonía, encuentra su lugar en el Tzolkin en la columna 13 y más concretamente en los 13 últimos sellos.
De este modo, cualquier contenido que queramos darle a la estrella como onda debe incluir la expresión de la transcendencia, que es lo que se atribuye al tono 13.
La onda de la estrella es una vivencia de la transcendencia, como algo espiritual más allá de la materia y de la forma. A este contenido se le añade, como expresión de la sociedad de la estrella donde encuentras a tus pares, el de la pluralidad, donde uno y todos los unos gozan, viven y se nutren de la presencia de los otros, o sea de los demás.

También nos recuerda, posiblemente con algún nivel interrogativo, cómo en los libros sagrados de la tradición sagrada el primer nombre con que se expresa la realidad Dios es con un plural: Elohim. El uno aparece como plural, quizá para incluirte en el uno sin dejar de ser tú.
El uno incluyente de Elohim mantiene abierta siempre la puerta al despertar, donde tú te reconoces en él, invitándote precisamente a entrar en la realidad, ya que uno de los contenidos que expresa el espejo es “ser la realidad”, pero la realidad del amor.
Al mirarte en la realidad del amor permites que el amor te transforme y ahuyente el miedo, dejando fuera todo lo relativo al depredador, que es aquel que busca la vida fuera del amor, o sea en la dominación.
La estrella, cuyo contenido es que encuentras a tus pares, también está hablando de la realidad uno, que se realiza de forma plural. Este es un contenido que está asociado a la transcendencia.

Evolutivamente, todos los tonos 13 de las 13 últimas ondas van a aportar un contenido a la onda de la Estrella, por su situación en la columna 13.
El 13 como tono expresa la transcendencia y como sello el gozo del caminante del cielo. La onda 13 es la tierra, cuyo propósito es la actitud del voluntario, donde quizá podamos encontrar que se trata del voluntario para el amor. La luna 13 es la transcendencia en la onda de la tierra, encontrando el voluntario la emoción como algo transcendente.

Por otra parte, la onda 20 de la estrella, evolutivamente, es decir cuando ordenas el Tzolkin siguiendo las ondas, se va a situar sobre las casillas que ocupan el sello 20 del sol. De modo que uno de los contenidos de la onda de la estrella es el sol.
Los valores del 20 son propiamente los que aporta el sello del sol como luz, pero también como la parte no visible de la luz, ya que el 20 como vinal sería el día sin tiempo, que puede ser traducido a Neftis como la parte no visible de la realidad visible: sincronías, repeticiones, sucesos fortuitos, el que nazcas en un sitio, el que encuentres a una persona, etc. Todo eso entra dentro de los sucesos transcendentes cuando lo miras adecuadamente, reconociendo la actuación de lo uno múltiple sin forma.

Se trata de olvidarse de la guerra y afianzarse en la paz, que nutre la pluralidad y es una expresión de la transcendencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *