Onda evolutiva de la mano: fuerza creadora desde el ensueño

ONDA EVOLUTIVA DE LA MANO:
Las ondas evolutivas aportan enfoques diferentes que permiten que se desplieguen contenidos compactados de la realidad. Así, la consideración del Tzolkin desde el punto de vista de las ondas, situando las ondas en las 13 casillas de cada fila, despliega y actúa como portal de las dimensiones compactadas, lo cual favorece el proceso evolutivo.

LA TERCERA FILA:
En el caso de la onda de la mano, al establecer el Tzolkin de ondas aparece en la tercera fila, asociando los contenidos del ensueño de la noche a la actividad de la mano; hay una fuerza creadora del ensueño de la noche que procede de su característica como expresión de la familia verde y del día verde. De modo que ensoñar es el “hacer” de los ángeles.

La onda de la mano, cuando se considera desde esa perspectiva despliega y hace accesible una realidad compactada, que también traduce una expansión de la realidad y por eso es evolutiva.
La mano, que también relacionamos con el peregrinaje sagrado de los Huicholes y su reconocimiento a las faltas del amor, asocia un ensueño creador, que le da realidad al “hacer” de la mano, que es un hacer sanador. Cuando es evolutivo no solo sana el cuerpo sino también la capacidad de acceder a la inmortalidad a través de la plenitud de las vivencias experienciales.

De modo que el propósito de la mano (mano 1) está asociado con el ensueño como servicio (noche 3) de la onda del dragón, es decir, en favor del cumplimiento de la misión desde la solidaridad. En su forma transcendente (tormenta 13), resurrección transcendente, se fusiona con la noche 9 de la onda del águila, es decir, es la sanación de la visión que permite ver la sociedad de la estrella, viendo siempre lo óptimo y conteniendo una fuerza que le impulsa al despliegue total de la onda en su forma transcendente, y que como expresa una tormenta, es una resurrección.

Hay un hecho resucitador (tormenta), que se activa desde la visión (onda del águila en el Tzolkin evolutivo) en el territorio de las vivencias (color azul), que en su máximo despliegue (mano 13), te sitúa en la expansión del castillo verde, onda estrella.

COLUMNA 2:
La consideración de la línea vertical es que donde se sitúa la onda de la mano en el Tzolkin tipo van a aparecer todos los tonos 2 entre la onda 7 y la 19, conteniendo un regalo y también un desafío.
La presencia del 7 a través de la onda 7 de la tormenta y del sello 7 de la mano quiere decir que estamos ante un fenómeno resonante en todos los niveles, que hace referencia a la vibración intrínseca de la realidad que entonces es excepcionalmente accesible.
El propósito de la onda de la mano (mano 1) cuando la onda de la mano está situada en vertical (Tzolkin tipo) se superpone con el tono 2 de la onda de la tormenta que aparece cuando colocamos las ondas en sentido horizontal. El tono 2 de la onda de la tormenta es la iluminación como regalo, el sol.
También, el resto de los lugares ocupados por la onda de la mano son regalos desde este nivel: caminante del cielo 2, mago 2, águila 2, etc., hasta el guerrero 2 en la onda del águila, creando así un puente entre las vivencias del segundo castillo y las del quinto castillo o castillo verde.

Se establece un puente -por eso es evolutivo- que propicia desde la experiencia vivencial el acceso al castillo verde, siempre como regalo, porque el cielo no es conquistable sino siempre un regalo desde la actitud.
El acceso a la experiencia vivencial requiere una actitud de respeto, pero no de miedo sino de paz, es decir de aceptación, y sobre todo una actitud de amor.

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