Podemos considerar que los hechos suceden como resultado de lo fortuito y del azar, pero también de algo que podemos denominar proyecto evolutivo o evolución consciente

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Podríamos preguntarnos por qué a finales del siglo XIX la humanidad aprende a capturar imágenes en movimiento.
Anteriormente, a través de la técnica de la fotografía había aprendido a capturar imágenes sin movimiento, y posteriormente aprende también a capturar imágenes con movimiento.
Esto es lo que se denomina cine o cinematografía y podríamos preguntarnos por qué sucede esto y por qué justamente en ese momento.

Podemos considerar que los hechos suceden como resultado de lo fortuito y del azar, es decir de algo irrelevante, pero también que el ser humano, tanto en el nivel personal privado como en el grupal social, responde a algo que podríamos denominar proyecto evolutivo o evolución consciente. También podemos considerar que tanto las personas como la sociedad, sean o no conscientes, están dialogando con el espíritu, con la realidad Dios o con dimensiones superiores.
Este diálogo evolutivo se realiza a través de algo que podemos considerar como metalenguaje, donde se incluyen todos los acontecimientos y su interpretación; las sincronías, repeticiones y casualidades; los hechos extraordinarios; y también, de forma muy especial, las tradiciones ancestrales de los pueblos, su cosmovisión y su sentir religioso, es decir, la forma en que se unen emocionalmente con realidades superiores, normalmente a través de vivencias experienciales.

Si nos centramos en estas técnicas de la fotografía y la filmación de imágenes, encontramos que la contemplación de tu imagen atrapada en una foto es una expresión desde el metalenguaje del espejo. El espejo en el código Tzolkin es la onda 10, que también es una traducción del amor incondicional (perro, sello 10), pero sobre todo traduce la ley del amor, cuyo fruto es el nuevo nacimiento.
De modo que esta hiperactivación de la realidad del espejo, como potenciador del nuevo nacimiento, encuentra en esto mismo su metalenguaje. La humanidad está en el espejo, en el lugar del nuevo nacimiento, cuando es el espejo transcendente, perro 13.

Este espejo, expresado por la fotografía, habla de un espejo inmóvil, como el color ROJO en código Tzolkin, que traduce los sólidos y su característica de inmovilidad.
Pero cuando aparece el cinematógrafo, la imagen ya es móvil, y esto también sucede así en la secuencia de los colores del código Tzolkin, donde el BLANCO, que es el agua, contiene la particularidad del movimiento; las partículas están juntas pero se pueden mover. Esta es la característica del agua, del color blanco.
Un tercer paso es cuando aquello que sucedía en blanco y negro de repente adquiere color, y también efectos especiales y características de 3D, donde parece que estás inmerso en la acción. Eso tiene una cierta resonancia con el color AZUL.

Finalmente otra de las características por dónde ha ido evolucionando el atrapamiento de la imagen es el de producir historias donde puedes elegir el final y cómo interactúan los personajes, es decir que no son historias cerradas.
Al principio las historias tenían un guion y todo lo que podías hacer era ponerlo en marcha hasta que el guion se acababa, pero ahora hay filmaciones en videojuegos donde el final no está cerrado y tú creas la historia.

La forma en que esto habla a las personas (metalenguaje) es que antes vivíamos pasivamente lo que nos sucedía, como sujetos a leyes inmutables. Pero ese concepto de inevitabilidad consideramos que es un hechizo, que parecía corresponder a leyes inamovibles.
Actualmente, en sintonía con este final abierto de las historias, encontramos que todo es posible, y el asunto es despertar la conciencia, abriéndola a lo posible, donde lo posible decimos que es todo.
El espejo es la herramienta del mago, pero la fuerza del mago es el amor.
La falta de amor es lo que hace imposible las cosas.

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