Quetzalcóatl se mira en el espejo

19/9/2016
El juego del espejo es la vida del ser humano. El juego del espejo, o sea mirarse al espejo, que es Tezcatlipoca, es lo que hace el ser humano, que es Quetzalcóatl.
Quetzalcóatl se mira al espejo, que es Tezcatlipoca; Quetzalcóatl se mira en Tezcatlipoca. Y si lo que ve no le gusta, inicia un camino, se marcha, peregrina y viaja hacia las estrellas, hacia lo óptimo.
Quetzalcóatl es el ser humano, o sea tu, y se mira en el espejo, en la realidad Dios o realidad de dimensiones superiores. Tezcatlipoca es la imagen que desciende del cielo cuando miras al cielo y lo óptimo. Tu imagen desciende de lo óptimo a ti; lo óptimo te devuelve tu imagen, que es Tezcatlipoca que desciende.
Tú te miras en el espejo de Dios y lo que ves son tus acciones desde la óptica y visión superior. Puede ser que te horrorices, porque te das cuenta de que no estabas siendo tú y no estabas en lo óptimo, y eso te mueve a modificar tus acciones, o sea a ser tú.

Hay dos momentos, uno cuando te miras en el espejo y no ves descender a Tezcatlipoca, que eres tu; cuando tú no acudes al encuentro de ti mismo, sino que lo que ves, te horroriza.
El otro momento es cuando Quetzalcóatl, que eres tú, mira en el espejo y ve descender a Tezcatlipoca, que es su ser espiritual, su ser del cielo, su ser óptimo.
Un momento es cuando te miras al espejo, que son tus acciones, y no ves lo óptimo, y el otro es cuando te miras en el espejo, que son tus acciones, y ves que a través de ellas aparece lo óptimo. Es otro tiempo, que traduce otra dimensión.
Entras en la dimensión de lo óptimo a través de lo que haces, que previamente has reconocido a través de lo que ves.

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