Ra, Quetzalcóatl y Hércules

Ra en la mitología egipcia es el dios sol. Esa mitología también nos cuenta cómo Ra se convirtió en un hombre y fue según esa mitología el primer faraón. Es decir, Ra es un concepto de la divinidad que toma forma humana. Está mostrando una conexión descendente de dimensiones superiores con la dimensión humana, que aparece también en otras mitologías, en otras cosmovisiones, en otras explicaciones de la realidad a través de los símbolos.
Pero también vemos que diseña un camino ascendente. Cuando hay un camino, ese camino puede ir de A a B o de B a A. Así, también Ra es como un símbolo del hombre iluminado, del hombre que vuelve a conectar con su naturaleza divina. Eso convierte todas las historias y todos los mitos donde él aparece en algo importante, o por lo menos potencialmente importante para la persona que está tratando de conectar con dimensiones superiores, con su ser divino, con su doble espiritual.

Hay una historia entre tantas otras, muy peculiar como todas, y es la que cuenta cómo Ra ve la maldad de los seres humanos, donde hay asesinatos, robos, engaños, abusos, etc. Ve ese aspecto y se enfada. ¿Por qué hablamos de esto? Sencillamente porque muchas personas, muchos seres humanos también vemos esto en algún momento. Nos sentimos en algún lugar adverso, en el que hay que tener cuidado con todo el mundo.
Entonces, Ra lo que hace es que se enfada con los seres humanos y decide castigarles. Esa es la historia del ojo de Ra. Se pone a mirar y ve la maldad y entonces decide enviar una energía que en este caso aparece como una hija, porque la ira y la furia tienen una representación femenina.
Esta diosa, Sejmet, es una leona y viene a la tierra a vengar a su padre de la maldad de los seres humanos. Entonces, empieza a matar y a matar, llenando todo de sangre. Ella bebe esa sangre; le gusta beberla.
Pero todo son símbolos. Muchas veces cuando estás enfadado, cuando estás odiando a alguien, tus imágenes también pueden aparecer de manera similar a este comportamiento y te entretienes en imaginar cómo vengarte. En esa descripción aparece algo a los seres humanos también les aparece.

Ra se da cuenta de que su furia, esa energía que ha salido de él como una leona, puede acabar con la humanidad y se apiada y compadece de los seres humanos. Decide organizar un plan para parar a su hija y fabrica miles de litros de cerveza, que mezcla según nos cuenta la mitología con ámbar. Esta diosa cuando ataca para vengar al dios Ra, actúa de noche. Entonces, con la luz de la luna, esa cerveza con el ámbar se ve como roja. Ra fabrica miles de litros y los derrama sobre el mundo para que cuando aparezca la diosa leona, la furia vengativa, lo vea todo lleno y crea que es la sangre de los seres humanos. Así, Sejmet se emborracha y se duerme, dejando de matar.

Esta historia un tanto infantil es una historia simbólica que nos habla de los seres humanos. Entonces, cuando la diosa leona, la furia vengativa se aplaca, Ra la transforma en la dulzura.
Esto nos plantea un tema. Si Dios ante ese comportamiento que encuentras negativo también llega un momento que se apiada y transforma la ira en dulzura, ¿dónde te vas a situar tú? La invitación es a cambiar tu forma de ver. Es importante ese trabajo interior. Si Dios lo hace, ¿cómo te vas a situar tú por encima? La invitación claramente es a hacer ese trabajo, porque la ira es como el alcohol, es algo que te posee en un momento determinado y al día siguiente dices ¿cómo puedo haber hecho esto?
Esa es la historia de este mito, una invitación a ser libre de esa pasión y encontrar esa ecuanimidad que permite la vida. Hay algo mágico en ello, porque eres tú el que se transforma. La realidad sigue siendo la misma y eres tú el que necesita transformación.

Este mito es similar al de Quetzalcóatl y Tezcatlipoca. Cuenta esta mitología maya cómo Quetzalcóatl en un momento determinado mira en el espejo, siendo el espejo también una manifestación de Dios como Tezcatlipoca, y se horroriza de sí mismo, porque en algún momento, también bajo los efectos de la locura o de alguna droga, ha cometido algunos atropellos, ha violado a su hermana y otras muestras de brutalidad.
La historia es un poco la misma, y a partir de ese momento Quetzalcóatl inicia ese camino hacia la luz.
Quetzalcóatl, al situar las 4 direcciones, ocupa el lugar donde se pone el sol, con el significado del aprendizaje, después del nacimiento y las experiencias.

También tiene una resonancia con la historia de Hércules, que en un momento dado. también se vuelve loco, mata a su mujer, a sus hijos y a algunos familiares, y luego cuando se da cuenta y recupera la cordura, se aleja arrepentido de los seres humanos, hasta que alguien le aconseja que vaya a consultar al oráculo, quien le dice cómo recuperar su condición humana en plenitud. Así, desarrolla los 12 trabajos, que terminan llevando a Hércules al Olimpo, a la plenitud.

En el mito de Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, Quetzalcóatl es hombre; es un rey de Tula. En ese mito, Quetzalcóatl hombre se mira en el espejo Dios y se horroriza. Eso significa que reconoce sus pecados y sus errores. La humanidad se mira en el espejo de Dios y al reconocer el error del momento en que ha actuado, no desde el amor sino desde el beneficio y el ego, abre el camino para volver a conectar con la energía Dios.
Quetzalcóatl, Ce Acatl Topiltzin (en nahuatl “Uno caña nuestro venerable señor”) es un humano que vive una experiencia mística a partir del reconocimiento de su error, siendo error y pecado similar.

Hércules, en la mitología griega, también. Incluso podríamos encontrar esto en María Magdalena. Pero en realidad todo es un espejo; es la realidad que se pone delante de ti para mostrarte el camino a la inmortalidad, que se inicia cuando recapitulas tu vida y reconoces dónde has actuado en favor de tu ego y no en favor del amor. Es algo que te dice cómo abrir la puerta.
Eso tiene una traducción fisiológica, que es la activación de tus células madre, y a eso también le llamamos la entrada del arcángel Miguel, con toda esa energía extra que te lleva al éxito, al salto dimensional.

2 pensamientos en “Ra, Quetzalcóatl y Hércules

  1. Muchas gracias por existir.
    A través de esta sabiduría que comparten, libero y se alinea mi ser.
    Se manifiesta alegremente la sincronía de epifanías personales, y conexiones y reconexiones con almas antiguas y nuevas.
    gracias por compartir.
    Namasté.

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