Somos diferentes de lo que creemos ser

Nosotros somos diferentes de lo que creemos ser. Cada ser humano, con su nombre, apellido y su DNI es diferente de lo que cree que es; es diferente de su propia autoimagen.

Todos los seres humanos somos telépatas y todos somos empáticos y tenemos acceso a todos los conocimientos de manera instantánea.
Pero luego, aparece la pequeña conciencia, que en parte es lo que te han dicho tus padres que eras, bueno o malo; lo que tus profesores han dicho que eras, listo, tonto o rebelde; y lo que las personas que te rodean te consideran, una persona amable o preocupante.

Todos somos mucho más que todos esos conceptos, solo que eso está en otro lugar de la búsqueda. Si utilizas herramientas de la lógica y del recuerdo, entonces eres lo que han dicho que eras, pero si utilizas otras herramientas, encuentras que eres diferente de todas esas valoraciones, que lo bueno y lo malo se te quedan pequeño; lo listo, lo tonto y lo rebelde se te quedan pequeño; y lo amable o inquietante tampoco te corresponden.

Si la serpiente no deja su piel, no puede evolucionar. Si te quedas en algo que viene del pasado, no vas a poder entrar en la plenitud de ti mismo, que no está atada al pasado ni a la opinión de otras personas.

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