Tradiciones hermanas del 10 de agosto. La realidad cambia con cada pensamiento

10 de agosto
Enlazamiento de tradiciones hermanas del 10 de agosto. Mago y Estrella.
El kin del día es el mago 13, que es la treceava posición de la onda del viento, indicando la forma transcendente.
Como forma transcendente de la comunicación aparece el mago, que es el conocimiento de la existencia de otra realidad más allá de la aparente, asequible a los sentidos.
El mago, la magia, es la forma transcendente de la comunicación. Es el conocimiento de que, según produces cambios en tu interior, la realidad cambia, porque quien es mágica es la realidad, que es cambiante y adopta la forma que quiere para dialogar contigo.
El mago descubre que la realidad cambia con cada pensamiento que él dice. Pero eso no sucede siempre, sino solo desde determinada actitud, que es la del mago.

Antes del mago 13, la persona ha vivido como diálogo con la realidad la colaboración con todo lo existente a través de la exploración gozosa de todas las posibilidades imposibles (caminante del cielo 12), o sea que parecían imposibles desde el mundo de la lógica, comprobando si eran reales.
Antes había emitido luz al experimentar la libertad (humano 11), que ya es una anulación de lo imposible.
Antes también había sido incondicional desde la inocencia (mono 10) y había recibido una fuerza extra para llegar al final de ese proceso desde la incondicionalidad (perro 9).
Había sido íntegro en sus emociones (luna 8) y había canalizado la armonía (estrella 7) y abierto la puerta de la sanación (mano 6) al recibir una fuerza extra y conectar con la fuerza enlazadora de la misión de la luz (enlazador 5), ya que había permitido elevarse su kundalini al ser sí mismo (serpiente 4), eliminando todas las órdenes que no provenían de su programa (semilla 3), según le sugería su ensueño (noche 2).

El mago 13 es el final de un proceso cuyo comienzo está en el viento, que está trasladando la energía verde de lo óptimo. En su forma transcendente, esa energía verde de lo óptimo aparece ante nuestra consideración como mago 13.
Ese mago 13, que es una expresión o comunicación a través de la palabra, donde relatas todo lo maravilloso que vives, permite que el águila comience su vuelo, la elevación del águila (mañana, águila 1).
Cuanto más dices que todo es maravilloso, más maravilloso se vuelve todo, porque tú águila vuela cada vez más alto y su mirada es cada vez más profunda, con más capacidad de ver la maravilla que constituye la vida.

La transposición de esta experiencia en el lenguaje de los nawales es la estrella con la fuerza 6.
La estrella es la belleza, porque qué cosa puede ver el águila más que la belleza; es la armonía, por que qué cosa puede sentir el águila más que la armonía.
El vuelo del águila es abrir la puerta a la belleza, la armonía, la ética y la maravilla.
Gracias y bendición.

10 de agosto. Ya estamos preparados para entrar en la nueva realidad, pero nos queda todo por hacer

10 de agosto. MAGO Cósmico 13. Dragón 12 y Espejo 11 en el Tzolkin evolutivo.
La comunicación transcendente, desde lo espiritual, te acerca a la realidad de más allá de la apariencia, introduciéndote en la “magia” de la vida.
No se trata por tanto de tener poder personal en el sentido de la tercera dimensión, acumulando posesiones o influencias, sino de encontrar en el día a día una vida mágica más allá de la lógica, pero también de los egos y del sufrimiento.

Seguramente ya tenemos todas las capacidades para dar ese salto y no necesitamos otro cuerpo, otro cerebro, o ni siquiera otras habilidades. Quizá lo que nos falte sea confianza en nosotros mismos y confianza en la vida.

Pero esto no quiere decir que ya esté todo hecho, porque hay mucho que ajustar y rodar, acostumbrándonos a una nueva dimensión en la forma de vivir, reconociendo en uno mismo y en el otro a seres de luz. De esta forma, podemos ser conscientes del proceso en que nos encontramos como humanidad y a nivel personal, y del camino a seguir.
Es decir, por una parte ya estamos preparados para entrar en lo nuevo, pero por otra, es ahora cuando nos queda todo por hacer… y por disfrutar.

Gracias por transcender la realidad habitual.
In lak’ech.