Tradiciones hermanas del 19 de abril: La solidaridad es una forma de ver

19 de abril
Enlazamiento de tradiciones hermanas del 19 de abril. Dragón 4 y Águila 10

El dragón, o sea la solidaridad, es un águila; la solidaridad es una forma de ver.
La solidaridad es una forma maravillosa de ver al otro, una forma de ver y encontrar la maravilla, y de traerla a lo real al ver al otro.
Estamos hablando de esa circunstancia o carambola sin dueño, por lo menos sin dueño aparente, que otorga al día de hoy -que es el aquí y ahora más actual porque es el de hoy- el dragón autoexistente en tono 4 como kin, al mismo tiempo que otro grupo manejando códigos compartidos pero desde otro enfoque, presenta al águila con la fuerza 10 como nawal del día.
El señor “aquí y ahora” o señor “hoy”, o sea el presente, une al dragón y al águila para el que quiera mirarlo, porque está ahí disponible.

El dragón, o sea la solidaridad, es un águila, o sea un ver, y cada 20 días nos lo va a recordar durante 4 años, hasta que ocurra otra carambola sin dueño que podemos llamar bisiesto, donde ya deja de aparecer el dragón como un águila. Ahora es el tiempo de aprenderlo.
De hecho, el águila que nos proponen para este momento no es un águila cualquiera sino un águila perfecta, porque aparece con la fuerza 10.

Tradición de los abuelos:
El águila perfecta contiene en sí un tesoro, ya que al situar el Tzolkin según las ondas, la casilla 75 del Tzolkin está ocupada por el enlazador autoexistente 4, que está traduciendo al ensueño.
El tono 4 explica cómo lograr el propósito, y el enlazador 4 de la onda de la noche nos dice que la forma de lograr el ensueño, o sea de conseguir logro para el ensueño, es desde la actitud del enlazador.
A su vez el enlazador, por su pertenencia a la familia del dragón, es una forma de la solidaridad. Enlazar con la fuerza amorosa de la solidaridad hace real y da logro al ensueño.
Así es como mira el águila perfecta, porque los dos, el águila 10 y el enlazador 4 son la casilla 75.
Cuando actúas desde la solidaridad amorosamente enlazadora que da logro al ensueño (enlazador 4) activas la fuerza vital de tu cuerpo y las células madre que te reconstruyen completamente.
Es decir, esa forma de mirar del águila perfecta, te está reconstruyendo.

El águila 10 tiene su origen en la impecabilidad de la acción (MANO) y su destino en el ensueño (NOCHE), que significa soñar y crear la abundancia para todos desde tu vibración interior, reactivando la vitalidad del que lo hace.
El enlazador 4 es especialmente importante, porque está activando también las neuronas espejo, siendo una forma de empatía.
De esa manera encontramos que la empatía activa tu vitalidad. Eso es lo que nos regala el señor “aquí y ahora” hoy. La empatía activa la vitalidad y la inmortalidad.

Tradición de Valum Votan:
El logro del dragón 4 es el espejo y la realización del in lak’ech. Como hemos dicho, el tono 4 expresa cómo lograr el propósito, que en este caso es el in lak’ech, y aquí tenemos nada menos que aquello que da inicio a la columna resonante del nuevo nacimiento.
Actuar como el dragón te lleva a la experiencia maravillosa y vital del nuevo nacimiento, que es precisamente hacia donde se dirige la humanidad, a un nuevo nacimiento.

Cuando traducimos esa casilla, que es la 121, encontramos que en ese lugar se sitúa justamente la mano 7, es decir, aquello que canaliza la sanación al canalizar la impecabilidad de la acción.
Son los mismos contenidos que hemos manejado desde el nawal, porque efectivamente la mano es el origen del águila, que está volando a ese lugar maravilloso del ensueño de la noche.
Eso activa tus células madre que reconstruyen tu cuerpo.

Las neuronas espejo aparecen como perro 5. El amor incondicional da la fuerza al enlazador, que es el mismo que vemos como enlazador 4-enlazador 4 en la otra propuesta.

Gracias y bendición. Perdón.

19 de abril. Las dimensiones están muy cercanas entre sí, pudiéndose vivir experiencias distintas a las habituales

árboles en sociedad s
19 de abril. DRAGÓN Autoexistente 4. Mano 7 y Perro 5 en el Tzolkin evolutivo.
Entramos en la columna resonante, acercándonos al centro del telar.
Estos días las dimensiones están muy cercanas entre sí, pudiéndose vivir experiencias distintas a las habituales, no necesariamente basadas en lo racional.
Pero, ¿sabemos cómo y desde dónde queremos vivir? Trabajando o creando, discutiendo o empatizando, pensando o sintiendo, con orientación a las máquinas o a las personas…
Como sociedad todavía tenemos mucho que avanzar, porque este cambio en el que estamos inmersos es grupal y de nada sirven las individualidades si el conjunto se queda estancado.
De forma evolutiva es un momento adecuado para pedir perdón por los errores cometidos por la sociedad contra el amor.
Precisamente es el amor el que nos da fuerza para soltar y desapegarnos de todo aquello que no nos deja volar como el águila.
Desde el interior (sol 10, oculto, también en columna resonante) la luz surge de nuestro interior, tomando forma y concretando la misión a realizar.
Perdón por todos los fallos cometidos respecto al amor, por no expresar en ocasiones de forma amorosa y por aislarme algunas veces en mi rincón.
Gracias por estar ahí.