Tradiciones hermanas del 20 de septiembre: El acceso a una segunda realidad precisa de una forma de ver

20-de-septiembre
Enlazamiento de tradiciones hermanas del 20 de septiembre. Águila y Luna
Como kin del día tenemos al águila 2 de la onda del mago, y esto puede significar que cuando asumes voluntaria y plenamente el propósito del mago, adentrándote en el conocimiento de la realidad más allá de la apariencia, se activa una especial forma de ver y mirar las cosas.
El mago aparece como propósito o tono 1 y recibe como regalo al águila, una especial forma de ver. Pero la relación entre el mago y al águila es más profunda ya que son ondas ocultas o asociadas. El acceso a la segunda realidad, la realidad del mago, precisa de una forma de ver, que es la del águila, pero a su vez esa forma de ver precisa previamente de la activación que supone situarte como mago, asumiendo ese propósito.

El mago es el sello 14 y el águila el sello 15. La onda encantada llega hasta el 13, que es como el cuarto peldaño, y ahí se acaba, porque está hablando de algo que sucede en la realidad visible, es decir, la parte más visible de la cuarta dimensión. El 14 y el 15 son la continuación del tono 13 transcendente, solo que en lo que ya podemos denominar con total claridad la segunda realidad, que no es una realidad material, pero sí real.
Ese cuarto peldaño está formado por el caminante del cielo rojo, el mago blanco, el águila azul y el guerrero amarillo.

De esta manera para completar la consideración del mago necesitamos asociarlo al dueño del 13, que es el caminante del cielo. El caminante del cielo es la parte roja de lo que está expresado en la parte blanca emocional como mago y que pertenece al nivel de vivencias experienciales que llamamos ver la maravilla (águila). De modo que el mago es un caminante del cielo y su forma expandida es el guerrero.
El mago como sello está asociado al caminante del cielo, mago, águila y guerrero, formando un quantum energético y de significado, que se transforma como fuerza verde en la tierra, que es la alineación voluntaria con el corazón del cielo.

El mago como sello precisa encontrar la transformación de la realidad que le convierte en un voluntario, mientras que el mago como onda es un puente que va del inicio, castillo 1, al águila, que es su onda oculta, en el quinto castillo, para emerger con plenitud en el castillo sexto o sexto sol.
La unión del mago con el águila está refrendada por el juego de los análogos y antípodas, ya que la semilla es el antípoda del mago y el análogo del águila, es decir del aquí y ahora, que indica que todo esto está dentro de ti, en tu programa.
Al mismo tiempo el mago está asociado a la serpiente como análogo y al águila como antípoda. De modo que cualquier actuación del mago y del águila también es una consecuencia del despertar de la kundalini, porque está en tu programa.

Todo esto lo vemos asociado a la propuesta de los abuelos, donde aparece la luna en tono 8. El tono 8 en la tradición de los abuelos significa el comienzo. Es como la integridad de la realidad, y aquí la realidad de la que estamos hablando es la del castillo verde, que se inicia con la luna.
El inicio de lo óptimo está asociado y precisa del mago y de su forma de ver, que es el águila.
Gracias y bendición.

20 de septiembre. Para que el ser despierte a su ser cuántico y dimensional, necesita descubrir su visión elevada

20 de septiembre. ÁGUILA Lunar 2. Noche 1 y Viento 9 en el Tzolkin evolutivo.
Para ir más allá de la realidad aparente, encontrando tu propia sabiduría, tienes que saber mirar. La visión puede ser superficial y aparente, o profunda, multidimensional y elevada. Podemos ver solo la realidad que queremos ver o ir más allá y encontrar otros niveles de realidad, cada uno aportando algo.
Para que el ser despierte a su ser cuántico y dimensional, necesita descubrir su visión elevada, capaz de encontrar la maravilla en cada acto cotidiano, descubriendo en los otros a seres de luz.

No nos enganchemos al pasado. Soltemos aquello que nos lastra y nos dificulta el avance (enlazador, sello oculto). Ya tendremos otras oportunidades para recuperar aquello que hayamos dejado en el camino. Ahora no es momento para pararse ni para retrasarse mirando hacia atrás. Busquemos las herramientas y personas que nos puedan facilitar nuestro caminar. Encontremos lo sencillo.

Gracias por estar abiertos a otras posibilidades. Gracias por no limitar el brillo de los demás, permitiendo disfrutar de su luz.