ONDA DE LA SERPIENTE: Del 23 de mayo al 4 de junio. Subiendo la energía vital y la kundalini

ONDA DE LA SERPIENTE: Del 23 de mayo al 4 de junio

En esta onda el propósito es la serpiente, que en un nivel sencillo podría ser subir la energía vital y la kundalini, cuidando la salud y el estado físico.
Pero estamos en un momento de cambio vibracional y la kundalini supone un programa de posibilidades que es activado a voluntad, en función de si tú quieres o no. El objetivo de la kundalini no es egoico, sino para toda la humanidad. La gente que quiera subir la kundalini para sí misma se está equivocando y haciendo daño. El ascenso de la kundalini es algo grupal, que significa descubrir la hermandad y la similitud entre todos los seres humanos, porque “tú eres otro yo, y yo soy otro tu”.

TONOS EN LA ONDA:
Lo que desafía, y por lo tanto es el maestro que ayuda a crecer es el enlazador de mundos, que significa el poder del desapego o la muerte. Según esto, el conocimiento de otros mundos (en todos los sentidos; puede ser dimensiones, o la muerte, o simplemente un entorno laboral distinto) es algo que en algún momento puede asustar pero a la vez es necesario para evolucionar.
El servicio hacia los demás (la mano) está relacionado con la sanación, en su aspecto más realizador, es decir, de forma activa.
La forma de lograr el propósito (estrella) es mediante la armonía, estética, belleza, e incluso la ética y la integridad.
Lo que da fuerza es la luna, es decir la limpieza de emociones.
En esta onda resulta fácil el juego, la alegría, y en general sacar al niño interior.
Indica que tu trabajo y aprendizaje en esta vida es recuperar la sabiduría que se encuentra en tu interior, activando tu capacidad sanadora, todo ello en grado máximo.
La forma de liberación, por ejemplo ante momentos de tensión, es mediante la creatividad.
La colaboración con la gente se realiza mediante el cuestionamiento (quién eres, qué haces, hacia dónde vas), para expandir conciencia.
Y así, se puede llegar hasta la tierra, presentándote como voluntario para estar en la tierra y cumplir con tu misión.

El Tzolkin en el 2018: transformación, conciencia y el tiempo presente, el aquí y el ahora

El Tzolkin en el 2018 (Extracto del calendario 2018)

El año común 2018 comienza con la noche 2 de la onda del viento y acaba con la mano 2 de la onda del enlazador. De esta manera todo el año se tiñe de azul. El azul muestra transformación, conciencia y de manera muy especial el tiempo presente, el aquí y el ahora, es decir, todas las cosas concretas que haces: cómo te adaptas a los acontecimientos, cómo huyes, cómo propones, cómo respondes, pero a través de hechos concretos. Esos hechos concretos son los que te transforman, haciendo aparecer algo que podemos llamar karma o dharma. Tus acciones producen restitución o rotura de la malla de amor que une a todas las personas. Este es un año azul y va a estar lleno de acontecimientos, de pruebas o de milagros, de acciones donde tú eres agente o paciente.
El año 2018 comienza con la noche, de tal manera que todo el año es propicio desde el ensueño y la conexión con tu interior, asociado a las imágenes de abundancia para todos. “Para todos”, porque sabemos que nadie puede ser enemigo, de modo que es necesario encontrar la restitución de los enemigos al in lak’ech. Los enemigos también forman parte de aquello que se expresa como “tú eres otro yo”. También son tú, solo que hay algo incomprensible, una rotura que necesita conciencia y reconocimiento de cuándo has actuado contra el amor. Si el espejo te presenta un enemigo, busca dónde tú y tu ancestralidad habéis estado rompiendo la malla del amor desde el ego.

El año va a acabar en la mano 2, la mano enlazadora que une y restituye la unión. Es la mano enlazadora que sana. El dos corresponde al otro. Tú eres el 1 y el otro es el dos. Es un año para ensoñar al otro, sanándole en tu interior y produciendo sanación en lo que te rodea.
El año 2018 contiene la referencia a los sellos 20 y 18. Hay una iluminación clara del espejo. Pero tan 18 es el espejo como el viento, porque el espejo es el sello 18 pero el viento es la onda 18. Decimos que el sello responde a tu diálogo interior, a tus decisiones interiores, mientras que la onda ya se sitúa en el terreno grupal.
Encontrar al espejo o reconocer al espejo es entablar el diálogo con dimensiones superiores. Por eso vemos cómo el espejo se transforma en el viento. Lo que expresamos con el 18, en una secuencia que llega al 20, es cómo el espejo se transforma en viento creador.
Este año, 20-18, se inicia desde su color azul de transformación, en la onda del viento, del diálogo con las demás personas. Es un tiempo de transmutar y de hacer aparecer la realidad a través del diálogo, porque las acciones forman parte del diálogo y tú eliges la impecabilidad y la sanación de lo que antes aparecía como dañado, negativo y malo en todo y todos lo que te rodean.
Es la sanación de las circunstancias a través de la impecabilidad de la acción con el otro.

Calendario 2018