Tradiciones hermanas del 9/9: El 999, entre el eclipse de sol y el eclipse luna

9-de-septiembre
Enlazamiento de tradiciones hermanas del 9/9. Semilla y espejo.
El 9 de septiembre del año 2016, que también suma 9 dando origen a ese portal 999, se presenta según el código Tzolkin en la versión de Valum Votan como semilla 4, guiada por el sol. Y en los nawales, que es la propuesta de los abuelos, aparece como espejo 10.

Cuando estamos hablando de la semilla 4, se trata del cuarto día del Tzolkin. Puedes comenzar el Tzolkin de dos maneras, como entrando en algo nuevo o como entrando en algo ya conocido. El lugar es el mismo, pero cuando no lo conoces suficientemente estás simplemente conociéndolo. Sin embargo, una vez que ya lo conoces, has interactuados y dialogado, y entonces ya no utilizas tu energía y tu tiempo en conocerlo. Ya te has alineado y cuando vuelves a pasar por las mismas casillas, lo haces con una conciencia despierta y alineada.

Cuando oyes decir que tu conciencia ya está alineada, puede que tu conciencia interior diga “está algo alineada, pero no perfectamente alineada, ni tu conciencia despierta”. Si oyes esa vocecita puedes decir “sí, ya sé quién eres, eres el miedo y la inseguridad”.
“¿Cómo puedo saber quién eres si no estoy despierto? Claro que estoy despierto. ¿Y quién necesita la perfección? A mí me sirve con el ser. La perfección le pertenece a la vida. No pretendo tener la perfección en el bolsillo. Estoy alineado porque ese es mi propósito.”

Si consigues convencerte de que estás consciente y alineado, entonces no te sitúas en el Tzolkin como inicio, iniciando el primer castillo, sino como expresión de la sexta fuerza, es decir, del sexto castillo, que produce la coherencia de la luz, porque la onda 4 final del sexto castillo es la onda del sol.
Puedes elegir. Si ya has estado siguiendo el Tzolkin, estás en el sexto castillo. Si te inicias en el código maya, estás simultáneamente en el primero y en el sexto, porque la humanidad está en el sexto. El arcano en este año 2016, que es el año de la iluminación del guerrero, está en el sexto, iniciando el sexto sol.

En este día 9/9/9 aparece la semilla 4, que te invita a ser tú mismo siendo solidario (onda dragón); te invita a ser solidario porque es parte de tu esencia, tú eres solidario en la esencia.
El nawal quiere presentarse como espejo 10. El 10 está hablando de la perfección, también de la incondicionalidad, del amor incondicional, expresando que eres un espejo cuando conectas con tus emociones (onda luna), situándote en el quinto castillo.

De modo que uniendo los dos contenidos, cuando eres tú mismo siendo solidario eres un espejo perfecto desde la emoción, encontrando la imagen de lo óptimo, ya que el espejo te da una imagen que en su forma transcendente es el perro 13. El espejo es el amor incondicional en forma transcendente, que en el centro del Tzolkin te conecta ascensionalmente con la energía de Dios.
Cuando tú eres espejo permites a las demás personas que se asoman a mirarse en ti conectar con Dios, viendo cómo Dios les ve. Pero no es ver desde la exigencia de la sociedad, que les exige ser perfectos, más listos, más guapos y hacer las cosas mejor que los demás, sino que desde el espejo ves la maravilla, porque Dios cuando te mira con sus ojos ve la maravilla.

El espejo expresa la vivencia de Quetzalcóatl, que es el ser humano que cuando se mira en el espejo, si está lleno de odio, envidia y celos, no puede sostener la mirada, y entonces inicia un camino de reconexión con el amor y de conexión con el cielo.

En este día 999 vemos a ese espejo con la fuerza 10. Su origen es el perro 2, el amor incondicional. Si contamos por días, vemos que el perro es el día 1 de septiembre, y en ese día ha habido en la tierra un eclipse de sol, solamente visible desde América en Alaska y en parte de Brasil, en los extremos. Pero la señal existe. El origen del 999 se sitúa en el amor incondicional.
Si nos vamos a su destino, encontramos que es el enlazador 5. El 999 abre una puerta al enlazador. El enlazador pertenece a la familia del dragón, a la solidaridad. Es la forma blanca o emocional de la solidaridad. Es el enlazador solidario que traduce la misión de la luz; la luz que toma forma y crea la realidad de la forma, para que las personas puedan evolucionar y encontrar su camino hacia el amor.
El día 16 no sucede nada, pero la noche del 16 al 17 también hay un eclipse, que es de luna. Y justamente el 17 es un día enlazador 5.

La imagen que contiene el espejo 10 -el RA, que es la luz y lo que ves, porque si no hay luz no ves- es la dimensión de lo óptimo y la dimensión del amor. El espejo está actuando como la luna, que recibe la luz del sol y te la envía.
La luna es un espejo perfecto y eso es lo que expresa el espejo 10 de la onda de la luna. El espejo perfecto es un espejo amoroso, que tiene un origen en el perro y se dirige al enlazador.

La puerta que abre el 999 es la puerta al enlazamiento. Te invita a situarte como parte de la misión de la luz. Para ello tienes que encontrar en ti, en tu interior, aquello que te permite actuar como el dragón, desde la solidaridad; lo que te permite ser tú siendo solidario.

El 999, entre el eclipse de sol y el eclipse luna.

9/9 La humanidad empieza a recoger lo sembrado por muchas generaciones

9/9 SEMILLA Autoexistente 4. Sol 1 y Dragón 9

Hoy es un día especial. Todos los días lo son por alguna razón, pero hoy estamos de alguna manera de celebración, porque la humanidad ha avanzado otro paso más.
Estamos comprobando que no es necesario forzar la marcha, sobreactuar, esforzarse o pelear. Y esto es válido de forma personal pero también como sociedad. Es el momento de desarrollar el programa interior luminoso que todos llevamos dentro. Además ahora ya lo podemos hacer con conciencia, después de todo lo vivido.

La semilla no es independiente, porque necesita del sol, la tierra y el agua. Pero para florecer solo tiene que recibir la luz, nutrirse y aceptar el agua (emociones), fluyendo y dejando ser. Su aportación es precisamente su crecimiento y florecimiento, creando plantas, árboles e incluso bosques.
Hay momentos de sembrar y otros de recolectar. Ahora la humanidad está empezando a recoger lo sembrado durante mucho tiempo. En nosotros se está produciendo el cambio, pero es el fruto de muchas generaciones. Somos el eslabón final de una larga cadena.

Disfrutemos de lo que somos. Creamos en nosotros.
Demos gracias por poder vivir este momento. Es posible dejar atrás al sufrimiento.
In lak’ech. Yo soy otro tú.