El amor reordena el ADN

El amor es lo que reordena el ADN, porque lo que ha desordenado y roto el orden del ADN ha sido justamente la falta de amor, que ha aparecido como miedo, desprecio, ira o envidia. Eso es lo que ha causado un desorden, una alteración en el ADN. Y lo que le reintegra y hace que recupere el programa original y está reflejando la realidad Dios es el amor.

Esa es la razón de las terapias vibracionales y también es lo que define el tiempo de lucidez en que vivimos.
El tiempo de lucidez en que vivimos pide y convoca a las personas a despertar la conciencia de lo divino en su interior y a conectarse con su ser espiritual, para vibrar en la frecuencia del amor y de esa manera sanar y rescatar a las personas que están en el sufrimiento y la enfermedad.

Gracias y bendición. Bendición y agradecimiento para todas las personas que escuchan y acuden a esa llamada, que son todas, porque todas las personas están inconscientemente buscando el amor, ya que eso está en sus cromosomas, en su ADN. Es una vibración que ha iniciado su vida.
Eso explica que muchas personas cometan errores, pero cuando ves una persona o a ti mismo en el error, lo que necesitas es situarte en la ecuanimidad y en la paciencia, porque sabes que esa persona o tú mismo está cometiendo un error y quizá haciendo daño a otra persona, y que realmente lo que está buscando es el amor. Solo que no sabes porque estás todavía actuando no desde la conciencia sino desde la inercia.

Además, en ese movimiento es necesario que se muevan muchas cosas, lo cual muchas veces supone también la aparición de momentos absolutamente indeseados y violentos, pero que son necesarios para romper la rigidez y liberarte, sacarte de la cárcel.
Gracias y bendición.

El humano, a través de la conciencia del nuevo nacimiento, vuelve a ser luz. Ya era luz, pero si no había conciencia, no lo sabía.

Tenemos por un lado al dragón y su familia, que relacionamos con el uracilo, expresando la intención de dimensiones superiores o de la realidad Dios, signifique eso lo que signifique, que traduce en forma comprensible, ante la atención de los seres humanos, como luz cumpliendo una misión o lo que en los últimos tiempos ha venido a ser considerado como Bosón de Higgs.
El hecho de que la luz adopte una forma para cumplir una misión implica una intencionalidad, cuyo plan y proyecto no se sitúa en el nivel de la forma sino en un nivel anterior, y que además implica una realidad dimensional que sustenta, o incluso podríamos decir que “acaricia amorosamente con esmero” esa realidad de la forma.

Es decir, la luz entrando en la forma para cumplir una misión traduce una intencionalidad, que no se sitúa en la forma sino en lo que sustenta la forma, y el hecho de que sea una misión, lo cual implica un cierto esfuerzo, supone una expresión afectuosa y amorosa.
Ahí es donde podemos situar la peripecia, epopeya o el esfuerzo amoroso de la luz que desea cumplir una misión.
Esta luz cumpliendo una misión, en el ADN la traducimos por el uracilo y tiene una cierta relación con la urea, que a su vez hace referencia en la tradición taoísta al riñón, relacionado con la energía ancestral.
De modo que el uracilo, como lo más anterior, se ve confirmado por la energía ancestral como lo que viaja en el tiempo, desde lo remoto, pero también cumpliendo una misión. Porque la ancestralidad, el ADN, también es una expresión de una energía cumpliendo una misión al tomar forma.

El uracilo se transforma en timina cuando actúa en el nivel ADN, es decir, ya es humano.
La referencia resonante de la timina es el timo, situado en el cuarto chakra, centro de las defensas y los grandes macrófagos como los linfocitos T, que permiten la supervivencia.
La timina está asociada a la familia del caminante del cielo, que es propiamente la familia del día verde, y también se ve asociada, a través de la glándula timo y del cuarto chakra, con el color verde. El color del cuarto chakra es el verde y la función de la glándula timo es permitir la supervivencia, es decir un nivel superior de vida más allá de aquello que puede poner en compromiso a la vida.
También podemos asociar la timina al caminante del cielo y su familia del día verde como una forma más elaborada que la misión que cumple la luz al tomar forma.

Estas dos familias, cardinal y señal, y estas dos bases nitrogenadas, uracilo y timina, expresan formas de cumplimiento de la misión de la luz. Tanto el uracilo como la timina están asociados a la adenina. Adenina-ADN-Humano.
La familia del humano puede asociarse con la adenina, que forma pareja con la luz cumpliendo una misión o con el día verde, es decir, con el uracilo en un nivel y con la timina en otro nivel. El ser humano que encuentra su corazón se sitúa en el día verde.

Las otras dos familias, Portal y Polar, y las otras dos bases nitrogenadas, guanina y citosina, hacen referencia a la luz y al agua.
La familia del agua es la de la luna y se asocia con los contenidos de las plantas, con las crecidas del Nilo y en general con las crecidas con lluvia y con la agricultura y las ciudades.
La familia del sol se asocia con el fuego, con la casa y con la luz.

El ser humano ha dado un paso hacia su realidad celeste a través de la agricultura, el establecimiento de ciudades donde es imprescindible la asociación, y finalmente el in lak’ech o la consideración del otro como tú. También ha necesitado permanentemente la ayuda de la luz exterior y el desarrollo de su cerebro creativo.
Es decir, estamos hablando de los contenidos de la familia de la luna, que da entrada al castillo verde y a la plenitud del in lak’ech, y de la expansión transcendente del sol 13, donde desde el centro interior de luz del ser humano se comunica con todos los demás seres humanos como luz.

El final del Tzolkin hace referencia a la familia de la luna como algo evolutivo, porque es la onda con que comienza el castillo verde, y al sello del sol 13, final del Tzolkin, como un trayecto personal de la individualidad.
La energía colectiva que permite la sociedad de la estrella, donde los seres individuales se han expandido hasta encontrar sus seres transcendentes, sol 13, fusiona la secuencia de 20 sellos y la secuencia de 20 ondas como camino evolutivo.

Trasladando estos contenidos al código de los días epagómenos, podemos ver que la familia del dragón, que se corresponde con Seth, tiene una relación con la familia del día verde, que se corresponde con Neftis.

De modo que la pirimidina que es el dragón (Uracilo), en otro nivel de consideración es Neftis (Timina), y la otra pirimidina resulta ser la expresada por Horus como epagómeno asociado a la familia del sol (Citosina).
Las purinas serían la pareja Isis-Osiris, que expresan al ser humano con conciencia, entendiendo que es la conciencia del tiempo, algo que aparece íntimamente unido al ser humano.
Por el otro lado, los otros tres componentes expresan la luz cumpliendo una misión, la luz en plenitud como expresión de la misión, y el ser humano luz, o sea luminoso. El humano luz, el humano hijo está expresado por Horus y en los días epagómenos es el sol, pero el sol que vuelve a nacer.

Eso es un poco lo que sucede con el ser humano, cuando a través de la conciencia del nuevo nacimiento, vuelve a ser luz. Ya era luz, pero si no había conciencia, no lo sabía. El mismo hecho de hablar de “hijo” está expresando una temporalidad.

Si nos situamos en los castillos, vemos que lo que identificamos como pirimidinas, que sería el dragón como uracilo, el caminante del cielo como timina y la serpiente como citosina dan inicio a los tres primeros castillos. De modo que las pirimidinas aparecen como soporte de una realidad formal, mientras que las purinas aparecerían como adenina y guanina, asociadas al cuarto castillo iniciado por la tierra con la adenina como expresión de la familia donde aparece el humano, y al quinto castillo iniciado por la luna con la guanina. A su vez los dos castillos están asociados a la pareja formada por Isis y Osiris.
También podemos asociar el cuarto castillo con la cuarta dimensión, es decir, la dimensión donde el ser humano aparece después de su despertar. Este despertar siempre es un despertar de la conciencia.
El despertar de la conciencia o nuevo nacimiento sucede en el tercer castillo, pero como una interrogante, como una incomodidad que pretende mantenerte despierto. Y es en el cuarto castillo y cuarta dimensión donde el humano se transforma en voluntario, o sea que ya está totalmente despierto.
Entonces sucede lo que se denomina juicio de Osiris, es decir, deshacerte de lo que te hace pesado, o sea el odio, el miedo, el ego y cosas así.
Acabado ese proceso, donde ya despierto y voluntario te elevas, es el territorio de lo verde, quinto castillo.

El juicio de Osiris es la separación entre el cuarto y el quinto castillo. Solo entras en el quinto castillo si te has deshecho del odio, del miedo y de todos estos impedimentos, y esa es la tarea del cuarto castillo.
Si lo decimos utilizando solo los criterios del Tzolkin, diríamos que solo puedes entrar en la sociedad de la estrella cuando cumples la ley del amor, o sea el espejo y el in lak’ech. Esto es lo que traduce el juicio de Osiris, de modo que todo el territorio del cuarto castillo y del voluntario, ocupado por la tierra como expresión de la familia del humano, pertenece a Isis, o la peregrinación por el desierto como paso previo a la entrada a la tierra prometida, con todas sus pruebas y purificaciones.

Es en el paso de la cuarta a la quinta dimensión donde se produce la reconstrucción de Osiris troceado. El territorio de la cuarta dimensión, que comienza con la tierra, es decir del humano voluntario, termina con la luna transcendente, es decir, el voluntario como expresión del ser humano se transforma en su forma transcendente en Isis, bajo la formulación de luna 13.
Es cuando el humano llega a ser humano, ya que hay que considerar que ISH significa “humano”, es decir, el humano-humano es ISH-ISH y como la H no se pronuncia podemos decir tranquilamente ISIS, o también entenderlo como humano elevado. No estamos hablando de género; cuando hablamos del ser humano, lo hacemos tanto del femenino como del masculino.
De la misma manera que lo que se inicia en la onda como tierra, es decir voluntario, va a terminar como luna transcendente o humano-humano, también lo que se inicia como tierra 1 va a terminar como estrella 13 al finalizar los 52 kines del cuarto castillo.
De modo que cuando aparece la luna transcendente puede iniciarse el quinto castillo. Eso es el juicio de Osiris, pero también al aparecer la estrella 13, como expresión transcendente del guerrero, que es una forma de la solidaridad ya que pertenece a la familia del dragón que significa solidaridad y también la luz cumpliendo una misión.

Necesitamos formar un concepto que una varias visiones simultáneamente, y ahí es cuando aparece Osiris, pero no ese Osiris troceado y muerto, sino vivo más allá de la muerte.
“Vivo más allá de la muerte” significa vivo más allá del odio a quien te mata, a quien te humilla, a quien te desprecia, es decir, vivo más allá del juicio y sobre todo vivo en la transmutación del odio, del juicio y del miedo.
Si no encuentras la vida más allá del odio, no aparece Osiris, o sea no entras en el quinto castillo.

Matar o esclavizar, que está tan de moda hoy en día, es como querer matar o esclavizar a Dios

Hay un camino del ser humano hacia la sociedad celeste, representada en el Tzolkin por la Estrella.
En la tradición del pueblo creador del alfabeto fonético de 22 caracteres, que ha propiciado el entendimiento entre los pueblos y la creación de internet y las redes sociales, se relata la historia del combate y victoria de Esther, que significa Estrella y por lo tanto sociedad celeste, frente a Amán o lo anti-humano.
Anti-humano o “no humano”, aunque también podríamos decir, utilizando la palabra inglesa “man”, anti-man, “no man” o simplemente “a-man”.

Amán, lo anti-humano, es no considerar al otro como otro yo. El in lak’ech es Esther y lo anti-humano es no reconocer en el otro la realidad Dios, y entonces matarle o convertirle en esclav@, que está tan de moda hoy en día, que es como querer matar o esclavizar a Dios.
Colaborar con todo lo existente, es decir, reconocer el espíritu de Dios activo en las cosas, es la ESTRELLA, y el apropiarte de las cosas, destruir en beneficio propio la armonía del universo o el uso de la energía atómica, es AMÁN.

La tradición ancestral de las 22 letras habla del combate entre Esther y Amán, con el triunfo de Esther frente a la fuerza anti-humana, es decir, el triunfo del humano celeste frente a lo anti-humano.
Esto da como resultado la celebración de Purim, y de la misma manera que costilla-rib resuena con ribonucleico y Adán resuena con ADN y con Adenina, Purim resuena con Purina, siendo la Adenina una Purina.

El ser humano es el hermano de Dios, de la energía óptima, de lo óptimo, y al mismo tiempo su opuesto.

Estamos acabando la onda de la Serpiente cuando justamente conecta con su oculto, que es la energía del guerrero, de la expansión de la conciencia.

En este momento, en este espacio temporal evolutivo del arquetipo humano, conviene reconocer la energía de la serpiente, que por un lado como fuerza evolutiva se asocia con un proyecto o plan, a través de su onda asociada que es la semilla, y por otro lado con la expansión de la conciencia.

 

Pero internamente, desde su propia estructura se asocia con el gozo, a través de su pertenencia o expresión al 5.

La serpiente, sello 5, tiene una vibración asociada al contenido del 5, que como onda está expresado por el caminante del cielo, que supone gozo, pero un gozo donde están presentes los contenidos de lo verde, de lo celeste, de lo óptimo al pertenecer a la familia del día verde, y donde también están presentes los contenidos del agua y la emoción, porque el caminante inicia el castillo blanco del agua.

De este modo, todos estos contenidos aparecen en cualquier persona en el trayecto evolutivo,  expandiendo su conciencia

 

Merece la pena considerar cómo el final de la onda de la serpiente es la Tierra 13.

Visualmente podemos ver a la serpiente pegada a la tierra, transformándose en su expresión transcendente en la tierra. Así, la expansión de la conciencia de ese filamento se transforma en la tierra.

El filamento de la serpiente hace referencia al ADN, pero la relación entre esa línea, que es una serpiente y el volumen redondo alineado con los demás seres celestes del firmamento, expresa a los gemelos, donde el caminante del cielo supone una transmutación total de contenidos.

El mito de los dioscuros, es decir de los gemelos Castor y Pólux, en la sabiduría expresada por la mitología griega presenta a los gemelos como uno mortal y uno inmortal, admitiendo también la representación de sol naciendo y sol poniéndose o sol naciente y sol poniente, que son los dos extremos donde puede situarse el ser humano.

 

El ser humano puede expresar su filiación divina donde es el hermano de Dios, de la energía óptima, de lo óptimo, y al mismo tiempo su opuesto.

Claro, cuando te sitúas en lo opuesto es como si te sitúas en lo anti-tu, o sea el terreno de las enfermedades reales que siempre son autoagresivas y del alma, excepto cuando eres un voluntario para asumir lo pésimo y que el otro se pueda situar fácilmente en lo óptimo.

La serpiente en su expansión se transforma en el globo terrestre como una profecía, como una propuesta, como un espejo.

Sí, gracias.

La vibración e información del TZolkin

Lo que hace el ser humano a través de las herramientas, lo hace la información por sí misma. Es decir, la información, por su sola presencia, activa procesos sin necesidad de herramientas ni de manipulación.

La simple vibración es capaz de abrir una puerta con un mando a distancia. La frecuencia vibracional que tiene el mando da órdenes y entonces la vibración no necesita otra herramienta ni otros operarios; su sola presencia activa algo.

Eso es lo que contiene el Tzolkin, vibración o información, y en eso es similar al código genético, al ADN.

 

Cuando te sitúas en lo correcto duplicas la información, y esa información te transforma por su sola presencia.

En ese sentido son los propios ojos los que actúan como herramienta, y cuando estás contemplando los sellos de tu onda, estás interactuando vibracionalmente con el contenido de información que está presente en la representación de la onda.

Cuando te sitúas en lo correcto, en lo que tiene que ver contigo, te transforma sin manipulación, vibracionalmente, despertando una respuesta que automáticamente inicia un proceso.

De eso se trata.

LUZ, LUZ EN LA MATERIA Y LUZ EN EL HOMBRE

Lo sólido, representado por lo rojo en el código Tzolkin y también por el primer castillo, castillo rojo, es la luz entrando en la materia y adoptando una forma, es decir, lo sólido es la luz, o sea el fotón, adoptando una forma.

En el Tzolkin, lo rojo, que representa lo sólido, está unido a lo amarillo, que es la expansión de lo rojo y de lo sólido.

Pero esa expansión de lo sólido no es posible sin la presencia de lo blanco, que es el espíritu cuya máxima expresión es la emoción, siendo a su vez la máxima expresión de la emoción el amor.

Lo blanco tiene como soporte y como vehículo lo sólido, expresado por lo rojo, y la luz, expresada por lo amarillo, por lo menos ante la conciencia. Cuando aparece lo amarillo como expansión está indicando que en su interior, más allá de la forma contiene esa expresión máxima de lo espiritual, que es el amor.

Entonces, cuando lo rojo se fusiona con lo expresado por lo blanco, o sea lo contenido en el segundo castillo como agua, es decir como amor, da como resultado un inicio, que es un inicio ante una conciencia, porque la realidad que sustenta a la luz, al fotón, siempre está fusionada con el amor.

Esa consideración, donde sucede esa aparente fusión de lo siempre fusionado, lo que expresa es el surgimiento de una conciencia. Y eso de alguna manera nos sitúa ante el azul, es decir el tercer castillo, que es donde sucede el nuevo nacimiento, entendiendo que este nuevo nacimiento no es del cuerpo sino de la conciencia, y en el desarrollo de la conciencia es donde se produce expansión, es decir lo amarillo.

 

Estas tres consideraciones están expresando un proceso, un transcurso, un desarrollo.

Podríamos seguir diciendo palabras que más o menos mantengan alguna similitud de contenido para expresar un movimiento intencionado, que también está expresado en las bases nitrogenadas del ARN y ADN: uno, la luz entra en la forma; dos, la luz que adopta una forma, se une con el agua, que proviene en realidad de más allá de la luz; tres, nacimiento al tiempo, a la conciencia, a la transformación, que va a facilitar la expansión, es decir, en esta tercera fase de lo que se está hablando es del ser humano.

Primero existe la luz, luego existe la luz en la materia porque la luz adopta una forma, y tercero, la luz está en el ser humano, y esto es la conciencia.

 

Esto, trasladado a las bases nitrogenadas (adenina, guanina, citosina, timina), lo que produce es el ADN, que podemos por resonancia denominar Adán.

La citosina se transforma en uracilo de la misma manera que la luz se transforma en forma. El uracilo expresa un nivel básico anterior al ADN, que es el ARN, y la forma expresa lo rojo.

La presencia del uracilo significa que ha aparecido el agua, porque la citosina se transforma en uracilo con el aporte de agua. Y también lo rojo, si estamos hablando de la formación de la tierra, que en su primera transformación era polvo metálico procedente de una supernova, con la presencia del agua es cuando hace aparecer la realidad de lo sólido, porque en la tierra lo sólido no es solamente mineral, sino mineral oxidado, producido por la presencia del agua.

 

Es decir, que con la presencia del agua empieza otra cosa, que a su vez, siguiendo lo expuesto por las bases nitrogenadas, va a ser el ADN, y con ello, la vida superior expresada por el humano, con su acceso al espejo donde aparece Dios.

 

El humano es posible expresarlo como vida superior, porque es la forma en la que la realidad Dios se puede contemplar a sí misma, o por lo menos puede ser reconocida por esa emanación de Dios que es la forma.

 

La citosina se transforma en uracilo con la presencia del agua, y el uracilo se transforma en tiamina, dando así sustento al nivel del ADN.

La citosina es uracilo y posteriormente es tiamina.

La luz se transforma en la forma, pero la forma, lo sólido, solamente llega a ser realmente sólido con la presencia del agua. Y cuando la conciencia se despierta a la presencia del espíritu es cuando aparece el tercer nivel, o sea tercer castillo, donde el ser humano encuentra también la luz dentro de sí.

 

Luz, luz en la materia y luz en el hombre.

Tzolkin y ADN

El ADN está formado por 4 bases nitrogenadas transportando información, que se van enlazando y son siempre las mismas: Adenina, Guanina, Citosina y Timina.

Transportan información genética, es decir el modelo que luego va a producir el cuerpo de un ser humano concreto con sus características definidas.

Eso contiene una semejanza o sincronía con el Tzolkin, que también está compuesto por sellos de 4 colores (rojo, blanco, azul y amarillo) transportando información. La información transportada también contiene el modelo de un salto evolutivo donde podríamos decir que produce el cuerpo de luz.

De modo que sincrónicamente serían similares las 4 bases y los 4 colores.

Las 4 bases se enlazan de dos en dos, al igual que los colores.

Las 4 bases son de dos tipos, purinas (adenina y guanina) y pirimidinas (citosina y timina), y siempre van juntas una purina con una pirimidina (adenina-timina y guanina-citosina), pero nunca dos purinas o dos pirimidinas.

También los colores son de dos tipos, determinados por su oculto. Por un lado están unidos el rojo y el amarillo, y por otro el blanco y el azul. Siempre que un sello es amarillo, su oculto es rojo, y viceversa, el oculto del rojo es amarillo, pero nunca el oculto de un sello amarillo o rojo es blanco o azul. Y siempre que un sello es azul su oculto es blanco, y viceversa, siempre que un sello es blanco su oculto es azul y nunca amarillo o rojo.

La sincronía con el Tzolkin es aún mayor si consideramos que existe una quinta base nitrogenada, que es el uracilo, pero no formando parte del ADN sino del ARN.

El contenido del ARN es similar, pero en lugar de estar formado por adenina, guanina, citosina y timina, está formado por adenina y guanina, que se mantienen y pertenecen al grupo de purinas, y por citosina y uracilo, en el grupo de pirimidinas.

Es decir, en el ARN hay uracilo y no timina, siendo los demás componentes los mismos, y en el ADN hay timina y no uracilo, manteniéndose los demás componentes.

El total de bases es de 5, aunque siempre se presentan de 4 en 4.

Los colores en el Tzolkin también mantienen esa sincronía, ya que si bien en los sellos hay 4 colores, en los castillos encontramos 5 al incorporarse el verde. Es decir, existe un quinto color que está asociado a otro nivel de la realidad, a un nivel maravilloso.

Los castillos están constituidos en dos niveles, el que va del castillo 1 al 4, y el que va del castillo 2 al 5.

En la secuencia del 1 al 4 se despliega la familia del dragón, manteniendo el orden secuencial de los colores (rojo, blanco, azul y amarillo): primera onda del primer castillo, segunda onda del segundo castillo, tercera onda del tercer castillo y cuarta onda del cuarto castillo, pero no aparece en el quinto castillo.

Mientras, la secuencia que va del castillo 2 al 5 contiene la familia del día verde, en la misma posición que ocupa la familia del dragón en los cuatro primeros castillos, pero a partir del segundo, ya que la familia del día verde no aparece en el primer castillo: primera onda del segundo castillo, segunda onda del tercer castillo, tercera onda del cuarto castillo y cuarta onda del quinto castillo. También mantiene el orden secuencial de los colores (rojo, blanco, azul y amarillo), mostrando así que se trata de un segundo nivel.

Como vemos, las familias del dragón y del día verde hacen lo mismo, pero en dos niveles diferentes. Y en eso reciben la colaboración de las otras tres familias.

La similitud entonces con el comportamiento de las bases nitrogenadas en su formulación de 5, es que el uracilo forma un nivel, que es el ARN, con la colaboración de otras tres (adenina, guanina y citosina), pero no aparece en el otro nivel, que es el ADN.

Mientras, la timina no aparece en el nivel en que está presente el uracilo, el ARN, pero cuenta con la colaboración de las otras tres bases nitrogenadas (adenina, guanina y citosina) en el otro nivel del ADN.

De modo que la similitud entre el Tzolkin en su formulación de 5 castillos y la expresión de las 5 bases nitrogenadas es que ambas forman dos niveles.

Las bases forman los niveles del ARN y del ADN, y los castillos forman los niveles del 1 al 4 y del 2 al 5.

En cada uno de los niveles, hay uno que no aparece en el otro más tres que están en los dos: En las bases hay un nivel donde aparece el uracilo más tres bases y no está la timina, y en el otro nivel, aparece la timina más las tres bases y no el uracilo.

Y en el Tzolkin hay un nivel donde aparece la familia del dragón más tres familias y no la del día verde, y otro nivel donde sí aparece la familia del día verde y otras tres familias, y donde no está la del dragón.

Trabajar en el Tzolkin es trabajar con el ADN.

Al armonizarte con la propuesta que te hace el Tzolkin sobre tu familia, onda y color, armonizas los contenidos de tu ADN.

Quizá te digas “no sé hacerlo”, pero el asunto es “hazlo”. Quizá tú no sabes, pero Tzolkin, sí. Hay una vía que no es a través del mundo lógico y del hemisferio donde están los contenidos de lo conocido, sino donde están los contenidos de lo no conocido.

El acceso a la plenitud, no conocida, es a través de algo que no sabes, pero donde te presentas como voluntario para que suceda.

Parte de la tarea de las personas de hoy en día es sanar sus genes y liberar del karma a sus ancestros y a ellos mismos, y contiene algo del no saber y del voluntario.

Sí, gracias y perdón. Saber que el perdón es importante, es fácil; solo tienes que mirar tu vida.

Sí, gracias y perdón. Saber que el agradecimiento es importante, es fácil; solo tienes que mirar tu vida.

Sí, gracias y perdón.