El agua en las tradiciones

EL AGUA EN LAS TRADICIONES (El libro de las Sincronías)
El agua es lo sagrado. Sí, lo sagrado más allá de la luz; el lugar de procedencia del humano.

El Tzolkin habla de 52 tipos de años que se vuelven a repetirse incesantemente, casualmente expresados por la familia portal, que es la familia del agua, formada por luna, mago, tormenta y semilla. Son 52 tipos de experiencias para toda la humanidad (4 sellos X 13 tonos), pero también cada persona vive 52 experiencias expresadas por los 52 sellos de su familia. Y también cada castillo está compuesto por 52 sellos.
El 52 es un número que expresa lo que tienes que aprender; algo que tienes que experimentar.
Pero 52 también habla de agua, hablando de lo sagrado. Habla de agua hablando de lo sagrado, del humano, de la Tierra, del espíritu, de la luz, de canalizar. Es el camino a lo sagrado, olvidado, del human@; el camino de reencontrar al humano sagrado.

En el Tarot, el 2 es lo sagrado femenino, la sacerdotisa, y el 5 es lo sagrado masculino, el sumo sacerdote. Quizás se trata de integrar lo sagrado escindido, separado, enajenado, donde si eres hombre no tienes nada que ver con lo femenino o si eres mujer no tienes nada que ver con lo masculino; solo que en el espejo, que va más allá de lo aparente. Y es el camino de ascenso en las dimensiones.

A nivel personal, es la fusión interior masculino-femenino, pero a nivel exterior, es el reconocimiento de la energía femenina y escucha de la mujer, porque hay algo de voluntario en la experiencia de la mujer, y no se puede ser cómplice de la brutalidad, de la esclavitud, del silencio forzado.
Hoy es importante un trabajo en la conciencia personal reconociendo la energía femenina, la energía de la entrega, de la solidaridad, pero devolviendo a su sitio real a todas las mujeres y colaborando activamente en ello, como construcción y reconstrucción de lo sagrado.

Juan, el águila, representa a Escorpio, y Escorpio es el agua en astrología.
Todo esto son idiomas, formas de hablar: la astrología, el Tarot, los sólidos platónicos…; es como una escuela de idiomas.
Hablar los lenguajes de las tradiciones es como la traducción que realiza un intérprete en los congresos.

En astrología hay 4 elementos, conteniendo cada uno 3 signos, y nos interesa saber qué dice este idioma sobre cada uno de los tres signos del elemento agua.
Cada uno de los tres signos que componen el agua es agua, pero además es otro elemento.
Así, CÁNCER es AGUA-TIERRA. El cangrejo camina por la Tierra en el borde del agua, es decir en ese lugar donde la Tierra y el agua se encuentran.
PISCIS es AGUA-AIRE, porque los peces en el agua se mueven como los pájaros en el aire. Y además Piscis está al lado de Acuario, siendo acuario el “aguador celeste”, alguien que está vertiendo agua desde el cielo, y corresponde al tiempo de hoy.
ESCORPIO es AGUA-FUEGO, porque es el agua que asciende, manifestado por el escorpión, cuya cola quemante se levanta hacia el cielo.

En Piscis el agua desciende buscando al ser humano, y en Escorpio el agua asciende y habla del nuevo nacimiento, de la necesidad de volver a nacer; es esa agua ascendente, por eso está hablando de la vida.

No con mi dinero ni con mi silencio. Sí con mi amor, con mi reconocimiento. Perdón, gracias, te amo. Aquí estoy.

EL LIBRO DE LAS SINCRONÍAS

La importancia del agua

LA IMPORTANCIA DEL AGUA (El Libro de las Sincronías)
Muchas veces, si no llegaras a tener suficiente sed, no apreciarías el agua, y sin embargo tú eres agua. Pero si no aprecias el agua y no reconoces el agua, es casi como no ser nada, o ser algo desconocido.
No hay mejor bebida que el agua. Gracias, agua, no nos faltes nunca.
Tal vez, el cielo para muchas personas pueda ser agua cuando quiera: agua disponible para mí, para beber, para lavarme, para remojarme, para mis flores.
Tal vez alguien se pueda preguntar, y de hecho se pregunta en este instante, si el agua es algo que siempre está mezclado con el barro, o tal vez alguna persona, de hecho muchísimas, consideran que el agua es algo que está muy lejos.

Tal vez se trata de que los masculinos humanos conozcan y reconozcan que lo importante no es solo la LUZ sino también el AGUA, es decir las emociones.
Incluso quizás el agua luminosa, pero ciertamente el agua.
Reconocer el agua es imprescindible para el human@.

Precisamente por eso, en este nivel la mujer es una maestra, porque siempre valora y vive en un mundo emocional sin esfuerzo.

EL LIBRO DE LAS SINCRONÍAS

Actuar despierto

ACTUAR DESPIERTO (Extracto del Libro “El poder del agua. El poder de la emoción”)
Hay una invitación a encontrar las cookies o galletas de información. La información la puedes “tragar” e incluir dentro de ti sin conciencia, activando resortes interiores inconscientes, pero también puedes actuar desde la conciencia, desmenuzando esas asociaciones de información relacionadas unas con otras, para integrarlas conscientemente, produciendo así una expansión de tu conciencia.

Si dejas que la información entre en ti sin conciencia, te mueve, actuando y haciendo cosas, pero no sabes por qué; te estás moviendo sin conciencia.
Hay momentos en que el salto y el crecimiento requieren la conciencia, porque si no, puedes estar en lo óptimo pero no darte cuenta, y tu mente, tu corazón y tus preocupaciones estar enganchados a problemas de tercera dimensión, de supervivencia y de enemigos. Los enemigos están donde sirve el cerebro reptil, que no son las dimensiones superiores. Puedes estar en lo óptimo físicamente, pero vitalmente tus vivencias pertenecer al cerebro reptil.

Por eso cuando desmenuzas los contenidos que forman en sus uniones ese símil de las galletas de información, con conciencia, nutres al ser despierto y real que actúa desde el corazón y no al ser máquina o a la marioneta.
Está bien la marioneta, pero hay más gozo y realidad en actuar despierto.

EL PODER DEL AGUA. EL PODER DE LA EMOCIÓN

El agua en la tierra procede de más allá del sol

EL AGUA EN LA TIERRA PROCEDE DE MÁS ALLÁ DEL SOL (Extracto del libro “El poder del agua. El poder de la emoción”)
Toda el agua existente en la tierra ha sido traída por cometas. El agua proviene de más allá del sol y más allá del sistema solar. También contiene emoción. Por eso es posible y adecuado asociarlo a la energía femenina.
La energía femenina da cuerpo, es decir soporte físico y realidad constatable, a la red o malla empática real, desde la realidad de la luz de las neuronas espejo.

La sonda Rosetta, enviada por la Agencia Espacial Europea, se ha posado sobre un cometa, siendo la primera vez que desde la tierra de los seres humanos se produce esta conexión.
Los cometas son cuerpos celestes compuestos de agua y este hecho populariza y divulga lo que ya se sabía, que todo el agua en la tierra ha sido traído por cometas, situando el agua en el cielo.
Esto es un hecho que queremos resaltar y valorar especialmente, dado que supone un cambio en la percepción de las cosas.

Normalmente se piensa que el agua está abajo, pero el agua pertenece a arriba. Normalmente también se desprecia la emoción, pensando de alguna manera que te aleja del éxito y te hace débil. Sin embargo, la emoción te lleva al cielo, arriba, al éxito dimensional. Y es especialmente importante porque augura, vaticina, antecede y propone el reconocimiento de la mujer y la energía femenina como cielo, y por tanto el éxito para el arquetipo humano, es decir para el humano real conectado a sus neuronas espejo.
Este reconocimiento y reposicionamiento de la mujer, la emoción y el agua es exitoso, porque las neuronas espejo comandan a las células madre. Su activación reconstruye el cuerpo y antecede una dimensión nueva desconocida, a la cual solo se puede acceder desde la meditación y el éxtasis.

(puedes adquirir el e-book, por 5 euros en

EL PODER DEL AGUA. EL PODER DE LA EMOCIÓN

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La realidad es la energía femenina

LA REALIDAD ES LA ENERGÍA FEMENINA (Extracto del próximo libro a publicar “El poder del agua. El poder de la emoción”)

El reconocimiento de la energía femenina es importante, o, mejor dicho, esclarecedor e iluminador.
Podemos pensar que lo que crea y sustenta la realidad son fuerzas sin alma, fuerzas puramente mecánicas.
Pudiésemos pensar que el trayecto que va desde el átomo de hidrógeno, con un protón, un neutrón y un electrón, hasta las partículas que solo se crean en las supernovas, como el platino o el oro, expresa una mecánica ciega, inexorable y sin sentimientos.
Podríamos pensar que, de la misma manera, lo que provoca una erupción volcánica también es una fuerza ciega, inexorable y sin sentimientos.
Pudiéramos pensar que las estrellas, las nebulosas y los cometas se mueven como con mecanismos de relojero, y así, con todas las demás manifestaciones de la vida.

Pero si en algún momento encontramos que todas esas manifestaciones puramente físicas y aparentemente mecánicas, que al menos desde una óptica sustentan la realidad, son por el contrario el resultado de una energía amorosa, dedicada especialmente a ti -y no decimos especialmente a ti de forma estándar, sino especialmente a ti con plenitud-, entonces eso supondría ciertamente un despertar.
Sabrías a partir de ese momento que aquello era un antes y que ahora estás en el después. Aquello era un antes, donde estabas como envuelto en viscosos hilos gelatinosos que apenas te permitían moverte y respirar.
Ese antes y ese después permiten contemplar el antes, por comparación al después que ya conoces, como una situación limitada y limitante en todas sus manifestaciones, donde solamente puede insinuarse algo a tu ser de la realidad que constituye el después.

A veces, una mirada, un gesto o una palabra te permitían asomarte brevemente a la vibración amorosa de la segunda realidad, pero rápidamente te situabas en la defensa, el ego, la víctima o la resignación.
También determinadas carambolas hacían surgir hechos milagrosos imposibles, pero que eran justo lo que necesitabas.

A la energía amorosa la denominamos energía femenina, porque siempre ha sido despreciada como débil y por tanto relegada al territorio de las mujeres, ya que para la mujer la debilidad era una fuerza de supervivencia.
Una sociedad que valora el poder y la fuerza, a través del dinero y las armas, pero sobre todo la falta de escrúpulos, despreciando el amor, ya no es viable. El poder destructor del ser humano, de ser fuerte sin escrúpulos, ha llegado al núcleo de la materia, y ahora se trata de elegir.

Quizá sea simplemente que hemos llegado a un momento de maduración y podemos encontrar que otro mundo es posible. Otra realidad siempre ha existido y quizá ahora sea el momento de adentrarse en ella: la realidad de la energía femenina, de la emoción y del amor.
Relacionar la otra realidad, que llamamos de la energía femenina, solamente con la emoción sería devaluarla, porque es la realidad de la maravilla, de los hechos que podríamos denominar milagrosos, que tienen su origen en el amor.
La energía femenina es la energía del amor, pero es también donde el amor es creador. Es la energía de los milagros y los hechos maravillosos, porque es la energía del alma.
Podemos encontrar el poder en el cuerpo, pero es necesario encontrar el alma.

El ser humano expresa la unión del agua y la luz

El ser humano expresa la unión del agua y la luz
(Extracto del nuevo libro en preparación “El poder del agua. El poder de la emoción”).
La luz toma una forma y se convierte en materia para rozarse con el agua, para sentir y tocar el agua, para que el agua apegue sus partículas.
Al mismo tiempo, el agua se convierte en emoción, sin forma, para unirse a la luz, sin forma, expandiéndose y llenando de emoción todo el territorio de la luz.

Primero la luz toma forma para estar en ese escenario donde también se encuentra el agua, y luego el agua, convertida en emoción y sin forma, se adentra en el territorio de la no forma de la luz.
Solo que no sabemos qué es primero. Decimos primero y segundo, pero no podemos asegurar qué es lo primero. Quizá podríamos decir “simultáneos”, pero tampoco sabemos qué es “simultáneo”, porque nos encontramos en el territorio donde somos luz y somos agua.

El ser humano es luz y es agua. Con su cuerpo y su kundalini es luz cumpliendo una misión para acceder al territorio del agua y poder recogerla, porque también es esa una de las funciones que realiza la luz al tomar una forma, recoger el agua.
El cuerpo es esa luz cumpliendo una misión que recoge el agua. Es kundalini y energía de luz, pero también es agua y emoción.

No podemos saber qué es primero. Solo que el ser humano es esa unión. Expresa la unión del agua y de la luz.

El agua en la tierra proviene de más allá del sol

EL AGUA EN LA TIERRA PROVIENE DE MÁS ALLÁ DEL SOL:
(Extracto del nuevo libro en preparación “El poder del agua. El poder de la emoción”).
Toda el agua existente en la tierra ha sido traída por cometas. El agua proviene de más allá del sol y más allá del sistema solar.
También contiene emoción. Por eso es posible y adecuado asociarlo a la energía femenina.
La energía femenina da cuerpo, es decir soporte físico y realidad constatable, a la red o malla empática real, desde la realidad de la luz de las neuronas espejo.
La sonda Rosetta, enviada por la Agencia Espacial Europea, se ha posado sobre un cometa, y es la primera vez que desde la tierra de los seres humanos se produce esta conexión.
Los cometas son cuerpos celestes compuestos de agua y este hecho populariza y divulga lo que ya se sabía, que toda el agua en la tierra ha sido traído por cometas, situando el agua en el cielo.
Esto es un hecho que queremos resaltar y valorar especialmente, dado que supone un cambio en la percepción de las cosas.
Normalmente se piensa que el agua está abajo, pero el agua pertenece a arriba. Normalmente también se desprecia la emoción, pensando de alguna manera que te aleja del éxito y te hace débil. Sin embargo, la emoción te lleva al cielo, arriba, al éxito dimensional. Y es especialmente importante porque augura, vaticina, antecede y propone el reconocimiento de la mujer y la energía femenina como cielo, y por tanto el éxito para el arquetipo humano, es decir para el humano real conectado a sus neuronas espejo.
Este reconocimiento y reposicionamiento de la mujer, de la emoción y del agua es exitoso, porque las neuronas espejo comandan a las células madre. Su activación reconstruye el cuerpo y antecede una dimensión nueva desconocida, a la cual solo se puede acceder desde la meditación y el éxtasis. O guerra o paz, pero la paz solo es posible en su traducción plena de amor.

La mujer como dueña del agua (Extracto del Libro de las Sincronías)

La mujer como dueña del agua (Extracto del Libro de las Sincronías)

La mujer como dueña del agua, siendo el agua representación y presencia del núcleo interno, amoroso, vital y gratificante de dimensiones superiores de la vida más allá de la luz, es puro misterio.
La vida es puro misterio, que sólo aparece como lógica ante los seres humanos en dimensiones de supervivencia y cumplimiento, pero que en dimensiones trascendentes de la vida ya no necesita aparecer como lógica sino como gozosa.
Porque la vida es gozosa, por lo menos en su realidad REAL, quizás esperando que la encuentres, y la mujer igual.

La mujer es la puerta y el cómo, tanto para humanos masculinos como para humanos femeninos.
La mujer es gozo y paz, por eso la mujer es SABIA, si la dejan y si ella misma se autoriza.

La mujer no busca la confrontación sino que su vibración interna es de acogimiento y colaboración con lo existente; colaboración desinteresada sin protagonismo. Por eso puede gestar, porque cede su espacio y aporta su vida. Por eso puede acompañar a los “nuevos”, a los recién llegados de forma inolvidable, pero también a los “viejos” en sus últimos momentos, dándoles lo que tiene siempre, paz y amor; y puede acompañar a los que están, a los que ya llevan algo de tiempo pero no es su último tiempo, sino que están en pleno entrenamiento, y los puede acompañar animándoles, porque sin ego los éxitos de ellos son también suyos.

La humanidad como ser dual, hombre-mujer, precisa reconocer esa realidad dual y modificar comportamientos y valores tal vez útiles en la supervivencia, pero actualmente totalmente invalidantes.
El camino de la paz y el camino de la sabiduría parecen ser el mismo, exactamente el camino del gozo, es decir encontrar ese allí, ese lugar, enfoque, realidad, quizá podríamos decir “esa dimensión”, donde “yo soy tú, y tú eres yo”.
Sabiendo que la mujer siente más que el hombre, la acción sabia es colaborar a que ella sienta más y más y más. Colaborar a que ella sienta, y para eso necesita entrenarse y quererlo.

Activando los cuatro centros del sentir en la polaridad femenina del ser dual hombre-mujer al máximo posible, es decir al nivel del éxtasis, y si se produce esa “duplicación”, el cinco encuentra que el cuatro es otro yo.
La mujer, llegado al máximo de lo posible, transmite al hombre ese sentir, y se activan los cuatro centros del sentir en el hombre, en espejo, como los de la mujer.

La mujer, contiene el cómo sentir, en espejo, a través de la experiencia de “tú eres otro yo, y yo soy otro tu”, y siendo el espejo una mayor densidad o intensidad de la realidad, se activa el centro en el hombre, produciéndose así una intensidad mayor.
El uno del hombre solo es más bien como un tiro al aire, y no es dimensional.

Se trata de activar el sentir. Por eso es necesario realizar el cuatro de la mujer, a través de la experiencia de “tú eres otro yo y yo soy otro tú”.
Entonces, el hombre siente como la mujer, porque la mujer en espejo le transmite el sentir, y la mujer produce una emisión de agua, es decir el hombre siente y la mujer emite.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-sincronias/

En la tercera dimensión, si un hombre es poco fuerte, es poco hombre

Podemos hablar de la energía femenina y la energía masculina como algo que aparece ante nuestra conciencia y ante nuestro ver, de forma exterior.
Pero también podemos hablar y ver algo relacionado con la energía masculina y femenina dentro de cada persona. Cuánticamente podríamos estar hablando de lo mismo, aunque aparentemente parezca diferente.

La visión cuántica es algo que aparece en el siglo XX. Nos permite considerar que el macrocosmos es igual que el microcosmos, o que cada pequeña porción de la realidad contiene una estructura similar a la totalidad. Es decir, en la parte está el todo.

De modo que cuando hablamos de la energía masculina y de la energía femenina en el escenario de la realidad exterior en el cual aparecen hombre y mujer, o macho y hembra, encontramos que es similar al pequeño escenario en el interior de cada persona, también con una energía masculina y una energía femenina.
Precisamente esa consideración y esa mirada son las que permiten encontrar el adecuado equilibrio armónico entre esas dos fuerzas, de modo que lo que sucede en la realidad exterior es como en un espejo lo que sucede en su realidad interior.
Es decir, la existencia de hombres y mujeres en la realidad que vemos, que es el escenario exterior, traduce la existencia de energías similares en la realidad interior.

De esa manera, nos interesa ver siguiendo el código Tzolkin si lo rojo, que corresponde a la materia y la forma, expresa la energía masculina o femenina, y lo blanco, que corresponde al agua, esa energía que se adapta a la forma que lo contiene, expresa la energía masculina o femenina.
Es decir, ¿el cuerpo es energía masculina o energía femenina?, ¿la emoción es energía masculina o energía femenina?

En el código Tzolkin decimos que el dragón rojo, que es el inicio de la forma y representa la realidad material en la que estamos, corresponde a la energía femenina, porque el dragón cuida de todo y se ocupa de todo.
También decimos que la tierra roja, como un símil de la madre tierra, atrae a todos hacia sí, siendo todos bienvenidos, por lo que podría ser una expresión de la energía femenina incluyente y maternal.
También la luna podría parecer energía femenina asociada a la emoción.
Incluso la serpiente parece preferir una denominación femenina para significar la kundalini.
Finalmente, el caminante del cielo podría ser la única forma aparente donde aparece una referencia a algún tipo de energía masculina asociada al rojo, aunque solamente sea en la sintaxis.

Sin embargo, la propuesta del Tzolkin donde aparecen esos contenidos, está basada en mirar más allá de la realidad aparente. Consecuentemente, está diciendo que más allá de la forma aparente de la materia, basada en la fuerza, rigidez y dureza, hay una realidad espiritual que ya sí es de característica femenina.
Por eso se habla de un vaso o recipiente que está lleno de agua. El recipiente es duro, pero el interior contiene agua. Es decir, la propuesta del Tzolkin es mirar la realidad llena de amor, no de dureza.

Lo rojo entonces sería energía masculina en el nivel aparente, pero estaría lleno de energía femenina más allá de la forma. Por eso es un recipiente que contiene agua.
La fuerza, rigidez y dureza son ejemplos de energía masculina en la tercera dimensión o dimensión del ego, donde si un hombre es poco fuerte, es poco hombre, y donde no hay nada peor que ser hombre y ser poco hombre.

Consecuentemente estamos diciendo que lo rojo en la tercera dimensión es energía masculina, que no siente ni sufre, pero al situarte en la quinta dimensión, entrando en otra realidad plegada, descubres que sí siente y sí contiene agua, es decir, emoción y energía femenina, de modo que puedes conectar con ella.

La energía del hombre está basada por ejemplo en aguantar el dolor, no llorar, ser fuerte o ser como una roca, porque en la realidad normal eso es lo que parece.
Pero decimos que el cuerpo tiene esa energía luminosa de la kundalini (serpiente), esa energía amorosa de emoción (luna), esa energía madre de la tierra, esa energía femenina del dragón y esa energía del gozo del caminante del cielo, con lo cual decimos que es solamente una apariencia.
La energía masculina de lo duro, insensible y no emocional queda solamente en la apariencia, y ahora se trata de conectar con esa otra energía, porque efectivamente el cuerpo contiene agua.

La dureza de la piedra la ha creado el agua al oxidar los metales. Es decir, lo duro está lleno de agua, que le hace fuerte. La energía masculina estaba llena de energía femenina, solo que era desconocida e ignorada, y ahora se trata de descubrirla.
La energía masculina sobreactúa, porque la energía femenina no es una energía inferior, sino que pertenece a dimensiones superiores. La energía masculina siempre tiene que tener fuerza, dureza y poder para auto sentirse valorado en la tercera dimensión, y entonces en lugar de colaborar, encontrando que la fuerza viene de la integración, se queda solamente en el “yo tengo que hacerlo”, o sea que se desconecta. Desconoce que la kundalini da fuerza al cuerpo, que el agua da fuerza a lo sólido y que la emoción te hace más humano.

De esta manera la invitación del Tzolkin a través del color rojo para la energía masculina es actuar como el caminante del cielo, explorando la realidad y saliendo de la realidad rígida, quitándose las gafas de una realidad para poder ver otra, la que está dentro de la realidad aparente, que es la que le va a introducir en la realidad global.

En el código Tzolkin lo blanco está asociado al azul, que es el tiempo y el presente. Descubrir la emoción y conectarse con ella permite al ser humano entrar en el tiempo, que no es el del vivir muriendo, sino el del ser siendo que te lleva a la inmortalidad, o sea al cielo y al gozo.
El gozo para el deterioro del tiempo y activa el nuevo tiempo. Estamos ante una frontera y en esa frontera la emoción y la vida que libera la emoción, es prioritaria.

La mujer conoce el camino o paso entre dimensiones

Para cambiar de dimensión el hombre necesita ceder el paso a la mujer, porque si no, no conoce el camino o paso entre las dimensiones. Pero la mujer, como expresión del agua, sí conoce ese camino.

Por eso es necesario en estos momentos que, a nivel personal, cada hombre o ser humano masculino ceda el paso a la mujer para poder evolucionar, porque si no, no podría hacerlo y estaría dando vueltas siempre en el mismo lugar.

La Pascua contiene un paso a través del agua, del mar, y la entrada en la tierra prometida también, en este caso del Jordán. Está indicando cómo todo el cambio evolutivo dimensional es a través del agua.
En caso contrario, estás dando vueltas. Actúas con unos criterios y unas leyes de esta dimensión y no consigues entrar ni salir, porque todo lo que construyes está en esta dimensión.