El unir del mago es una tarea primordial

Cuando el mago une, el águila abre los ojos y ve.
El unir del mago es una tarea primordial, solo que el mago tiene un instrumento mágico, que es el espejo, que une en la quinta dimensión, en la dimensión espiritual. El espejo aparece como cinco respecto al mago.

Mientras, el águila tiene al espejo como cuatro, mostrando cómo lograr el ver.
El mago presenta una realidad desde el espejo, pero el águila logra ese propósito de ver a través del espejo. Sólo que el águila, en su ver la maravilla, se adentra en el inframundo, que en la sabiduría maya aparece como noche 9, y que es el oculto del espejo 5.
El presentar la realidad en el espejo del mago, que une, abraza, ama y asume todos los componentes de la realidad presentes en el espejo, está expresado en la onda del águila, que ve la maravilla, como ver la abundancia en el inframundo (noche en tono 9), que es justamente donde no hay abundancia sino carencia.
Comandar la energía desde el espejo 5 te permite entrar en el sufrimiento, en la muerte, en el disgusto que expresa el inframundo, a través del ensueño de la noche.

Es necesario recuperar el agua primordial. Es necesario no creer en lo imposible sino conocer la realidad de la plenitud. Limpiar el agua primordial significa dejar de creer que la realidad es el sufrimiento, para recuperar la conciencia de la plenitud, porque la vida es plenitud. Y la vida es plenitud porque la vida es amor.
Elegir es ser libre. Elegir qué es la realidad es ser libre y elegir la realidad del amor, además, es ser feliz.

Una de las cuatro direcciones está representada por el mago, que es el mago del agua

En el mundo maya y en la sabiduría de ese pueblo, de esa nación misteriosa, que tiene un conocimiento tan profundo de los movimientos estelares y del tiempo, una de las cuatro direcciones o cuatro puntales que sostenían la realidad está representado por el mago, que es blanco. Es el mago del agua. El término mago se asocia con el agua, en esta sabiduría ancestral primigenia.

Aquello que representa el mago es tan fundamental como aquello que representa el agua. El agua es imprescindible para el cuerpo del ser humano, para que se mantenga vivo y no acontezca el final, sino que continúe.
Entonces, se vuelve especialmente importante saber de qué se trata ese conocimiento que expresa el mago, de qué conocimiento trascendental se trata.
Y aparece como más importante, como más trascendental cuando vemos que lo que expresa el mago, es justamente lo que hace, permite o está asociado a que el cuerpo esté vivo, por cuanto tiene calor. El blanco, que expresa al mago y al agua, va con el azul, que expresa al águila y al fuego. Sí, el águila, la visión elevada, la visión de la maravilla, de aquel que ve la maravilla, está asociado al mago como onda. Son las ondas asociadas.

El mago aparece antes del espejo y el águila después, cuando has atravesado esa línea, esa frontera dimensional entre la dimensión material y la dimensión espiritual.
¿Cómo podemos traducir esto a un lenguaje coloquial? Vamos a recurrir a María Magdalena. El mismo cuerpo, la misma persona corpórea es María Magdalena cuando está sometida a los siete demonios que dice el Evangelio, y cuando está viendo la resurrección.
El mismo cuerpo, que es lo que expresa el color rojo. La misma persona, el mismo cuerpo que está sometido a los siete demonios es el mismo cuerpo de la misma persona que está viendo la resurrección, pero en otro momento. La resurrección es la maravilla.

Entonces, el mago está expresando un nivel de realidad que podemos asociar al agua, en cuanto que es algo que une, que son las emociones. Las emociones, el amor, unen a las personas: el hijo ama a sus padres, los padres a los hijos, los hermanos se aman entre sí. Hay algo que une, que está expresado por el blanco.

Hay una sabiduría en la que, aquello que une, esas emociones, también son lo que te permiten estar vivo. En realidad, todas las personas están unidas con todas las personas, pero como en círculos cada vez más amplios, trascendiendo el tiempo.
Estás unido a personas que hace milenios, siglos o años que no existen y estás unido a personas que todavía no han entrado en un cuerpo y que quizá no lo hagan nunca, porque quizá la evolución de la humanidad se dirija en otra dirección.

El caso es que lo blanco está asociado a lo azul, que es el fuego. El mago es la expresión de lo blanco y está asociado al águila, que es la expresión del azul, que también es el presente. Por eso sabemos que el blanco es tan importante para entrar en el presente.
Es importante conectar con tus emociones, pero con las trascendentes, no con las emociones que puede haber en la tercera dimensión, donde está el dolor, el miedo, sino conectar de forma trascendente.

Hay algo en ti que es anterior a cualquier afrenta, a cualquier dolor, a cualquier injusticia, a cualquier enfermedad. Si logras conectar con eso que es anterior a cualquier desastre, entonces saldrás de cualquier desastre, de cualquier enfermedad, de cualquier disgusto. Y si lo haces, cuéntalo, porque facilita el proceso.

El guerrero, que es la expansión de la conciencia, siempre viene detrás del águila

El guerrero, que es la expansión de la conciencia, siempre viene detrás del águila, detrás de algo que significa la visión de la maravilla. El águila no solamente significa “ver” sino “ver lo bueno”.
Sabemos que para que suceda esa expansión de la conciencia, que te permite entrar en otra dimensión de la vida, saliendo de la dimensión del sufrimiento y de la enfermedad, hace falta cambiar lo que decimos que vemos: ¿estamos en un sitio adverso o favorable?, ¿en un sitio lleno de enemigos o en un sitio lleno de amigos, de energías que te ayudan?

Si vas a tu histórico, la madre es un territorio super benéfico para su embrión. ¿Cuándo se ha convertido la vida en un sitio negativo?
La madre significa la vida. Cuando sales de la madre y eres un bebé, la madre sigue cuidándote, pero también el padre y todos.

Hay un momento en que parece que todo va en contra, pero está más bien asociado al ego, al “yo tengo que conseguir esto”, o a los daños emocionales, que te hacen pensar que “tú no puedes” o cosas así.
El despertar de la conciencia es entrar ahí, en ese territorio confuso, ponerle orden y empezar a decir “todo va en favor mío”, porque lo ves.
Incluso el dolor, cuando lo resuelves representa una gran satisfacción. Para eso sirve el problema, para despertar.

Cuando empiezas a hacer esos cambios es cuando la cosa está funcionando, es decir, cuando la conciencia se va expandiendo, y esto es algo que experimentas cuando despiertas, cuando sales del sueño.

Stephen Hawking: serpiente, perro, águila y sol

Contestación a una pregunta sobre Hawking y su relación con la serpiente, serpiente emplumada y el águila:

Hawking nace en un día perro y fallece en un día águila, ambos de la misma familia. La persona que nace en un día perro, al año siguiente es águila, al siguiente sol, luego serpiente y otra vez perro, y así sucesivamente durante toda su vida. Es decir, cada 4 años también es serpiente. De modo que una persona que es perro también es serpiente; asume los contenidos del perro pero también de la serpiente.
Además, Hawking por su enfermedad no podía ponerse de pie y solamente estaba como se le veía normalmente, tumbado. Tenía el cuerpo como la serpiente, que está horizontal a la tierra y no vertical, de modo que Hawking era una brutal escenificación de la serpiente.
Eso es algo que también todas las personas viven, porque sus primeros meses están en la posición de la serpiente, es decir, horizontal a la tierra, ya que los bebés no tienen tono muscular. Podemos decir que el ser humano aparece como la serpiente y su evolución es ir elevándose como el perro, cuando contacta con sus emociones, luego como el águila, cuando conecta con su alma, y finalmente como el sol, como luz.
De esta manera vemos cómo Hawking era un maestro enseñando esta evolución.

Onda evolutiva del águila: La visión de la estrella es resucitadora


ONDA EVOLUTIVA DEL ÁGUILA:
Evolutivamente, cuando situamos el Tzolkin por ondas, la onda del águila corresponde a la fila 19, que tiene un valor de resurrección, ya que se superpone sobre los sellos de la tormenta. La visión de la estrella es resucitadora; algo que aparecía desvitalizado se presenta en plenitud, o sea la resurrección.
La tormenta también es el águila, porque la línea 19 contiene simultáneamente a los sellos de la tormenta y a los de la onda del águila. Esa es parte de la fuerza transformadora de la visión.

COLUMNAS 12 Y 13
En las columnas, el águila se encuentra en la unión enlazadora entre las columnas 12 y 13.
Por una parte, tiene los contenidos del tono 12, que expresa al humano como sello y a la semilla como onda, conteniendo el programa que en su expansión te lleva a lo óptimo, al castillo verde y a la sociedad de la estrella.
La presencia en el final de la columna 12 aporta al águila, como onda y como impulso evolutivo, la característica imprescindible de colaborar con todo lo existente. La creatividad del águila, su intuición y visión sacan su fuerza del estado evolutivo en el cual la persona se ha entregado al programa, siendo su actitud de colaborar con TODO LO EXISTENTE.

Por otra parte, la onda del águila que se inicia en la columna 12 no acaba ahí, sino que enlaza con la columna 13, expresando la transcendencia. Es decir, la onda del águila eleva hasta los niveles de la transcendencia la actitud de colaborar con todo lo existente. Esta actitud, que aparece en la conciencia de algunas personas asociada a la expansión de la conciencia, enlaza con la transcendencia a través del tiempo expresado por la onda del águila, que está enfocada en la contemplación de la sociedad de la estrella.

El águila expresa los contenidos de la onda del viento (onda anterior), que significa comunicación y también Huracán o el corazón del cielo, y aparece como la estrella (onda siguiente).

ONDA ASOCIADA:
La visión del águila en sentido retrógrado se expresa en la onda del mago (onda asociada), uniendo al águila 1 con el enlazador 13. De esta forma, la visión del mago trascendente expresada por el enlazador 13 también aparece en el desarrollo de la onda del águila.

La mujer es el águila y tiene que llevar al colibrí cada vez más alto

LA MUJER ES EL ÁGUILA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

La mujer es el águila y tiene que llevar al colibrí cada vez más alto hasta llegar al borde, a la frontera dimensional de la vida, donde comienza el mundo divino.

La mujer es el águila y tiene que llevar al colibrí en su vuelo cada vez más alto, pero antes el colibrí tiene que ser el colibrí, recuperando el alma, desapegándose del ego, soltando y siendo ligero, y abriendo el corazón.

La mujer es el águila y Maat, y entonces lleva al colibrí donde comienza el cielo, y desde ahí el colibrí entra en el interior al corazón del cielo.

Claro, que quizá el hombre pudiera ser el águila y la mujer el colibrí, pero da igual, donde “tú eres yo” y “yo soy tu”, ¿dónde está la frontera?

El vuelo del águila y del colibrí borran las fronteras.
Ese quizá es el segundo colibrí, el que entra en el corazón del cielo.

La serpiente, con su cabeza levantada, es un ejemplo de iluminación

Reescribir la historia es pasar de la serpiente al águila. Es pasar de esa serpiente, ese gusano, al águila.
El águila ya no huye, pero verás que una serpiente siempre huye cuando la miras.
Si miras al águila, se acerca, dando vueltas cada vez más cerca.
Es el paso de abajo a arriba; es una elevación.

Cuando decimos que el águila ya no huye quiere decir que cuando evolutivamente te sitúas como águila estás en un momento en que no huyes. Has dado el salto evolutivo y has abandonado el territorio donde la relación con la vida te situaba a la defensiva y entonces fácilmente huías, que es lo que está representado en la serpiente como inicio.

La serpiente que huye está en el nivel más bajo, pegado a la tierra, pero hay un momento en que la serpiente se eleva y ese movimiento es el inicio del águila. La serpiente o la cobra, con su cabeza levantada, es un ejemplo de iluminación, y podemos considerarlo como el primer paso del vuelo.

Dejar volar tu águila

DEJAR VOLAR TU ÁGUILA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)
La explicación de la realidad no proviene de la lógica sino de la intuición y la visión.
La explicación de la realidad puede provenir de la visión del águila cuando dejas libre tu águila y puede mirar lejos y profundo, encontrando aquello que aparece por debajo de la realidad aparente.
No es el resultado de la lógica, solo que la lógica sí lo confirma.
La lógica confirma la visión del águila, no la crea.

La lógica confirma la visión del águila porque se trata de un diálogo con dimensiones superiores.
Aquella energía amorosa que existe en dimensiones superiores busca ser comprendida. La comprensión es lógica y no ilógica; cuando algo te parece ilógico no estás en conexión con ello, sino en desconexión.
La lógica viene en ayuda de la visión, dentro del diálogo. Es una confirmación de que el diálogo ha tenido resultado y has establecido conexión, recibiendo el mensaje. También podríamos determinarlo “nutrición”.
Eres nutrido por la realidad cuando dejas volar a tu águila, porque conecta con dimensiones superiores.

El ser humano es la consecuencia de la luz

El ser humano, es el ojo de Ra. Existe la luz, que es para ver y el ser humano se sitúa en esa consecuencia de la luz que es el ver. Por eso el ser humano, o sea, tú, yo, cualquier persona, forma pareja con la realidad Dios, que es la luz.
No es solamente la luz, pero es la luz. La realidad Dios es la luz porque hace aparecer todas las cosas, pero no es solamente la luz.

El ser humano se sitúa en la consecuencia de la luz, que es el ver, que en el código Tzolkin es el águila. Se trata de ver la maravilla, de ver a Dios, y ahí tenemos un ejemplo maestro en la tradición primigenia, que nos introduce en la historia. Hay un momento en que comienza la historia, y ese momento en las convenciones humanas se sitúa con la aparición de la escritura fonética. La escritura ya recoge hechos, ya recoge historia. En la tradición primigenia que nos introduce en la historia, ser humano se dice IS; la luz y el ver se dice RA; la realidad Dios se dice EL.
La humanidad que ve la maravilla, la humanidad que ve a Dios. Es el comienzo de la historia. Y lo cuenta. Su palabra está traduciendo lo que ve.

Eso en el código maya es el mago, que como onda está asociado al águila. El ver la maravilla del águila está asociado al mago.
El mago como sello es la forma transcendente de la palabra (onda viento). Existe la palabra y por ejemplo se puede decir “hola, quiero comprar unos zapatos”, “mire, se le ha caído eso”. Todo eso son palabras, viento, que es la forma de relacionarse. Pero la forma de relacionarse transcendente, la forma en que el viento aparece como transcendente, es como mago 13.
Por eso sabemos que el mago está expresando en forma transcendente en el nivel humano al viento. También sabemos que la onda del mago va asociada a la onda del águila.
Así, todo lo que ve el águila está relacionado con el mago, que es la expresión transcendente, el 13, del viento.

Cuando tu expresión no es transcendente, no estás en el mago. Puedes estar en la expresión, pero no en el mago.

La pareja Ra-Hathor: luz y ver

Ra es la luz, y la luz forma pareja con el ver, que es Hathor.
La luz forma pareja con el ver. La consecuencia de que hay luz es ver. De esa forma, el ser humano no es luz sino que es el ver. El ser humano existe para ver. Y esa es la pareja Ra-Hathor.
El ser humano tiene que ponerse en Hathor, que tiene un significado como amor, o sea, ver la maravilla, que en el código maya sería el águila.
El ser humano tiene que ponerse en Hathor, porque esa es su función. No es la de sustituir la luz sino la de ser el ojo de Ra, que todo lo ve amorosamente y dice “todo está bien”.
La luz forma pareja con “todo está bien”. De eso también habla el Génesis.

Ra parece que es el único y que es el más importante, pero surge junto con Hathor, que es el ojo de Ra. Surgen a la vez. Pero la operación, la acción de ver, y sobre todo de saber que estás viendo, aparece después.
Aunque estás viendo, no sabes qué es lo que estás viendo, porque no tienes aun conceptos. Por eso parece que Ra es lo primero, pero solo en la apariencia, porque Ra, que es la luz, viene con la posibilidad de ver, y ahí es donde sucede el despertar. Pero está desde el principio, porque una luz que no sea para ver, no es luz.