Onda evolutiva del águila: La visión de la estrella es resucitadora


ONDA EVOLUTIVA DEL ÁGUILA:
Evolutivamente, cuando situamos el Tzolkin por ondas, la onda del águila corresponde a la fila 19, que tiene un valor de resurrección, ya que se superpone sobre los sellos de la tormenta. La visión de la estrella es resucitadora; algo que aparecía desvitalizado se presenta en plenitud, o sea la resurrección.
La tormenta también es el águila, porque la línea 19 contiene simultáneamente a los sellos de la tormenta y a los de la onda del águila. Esa es parte de la fuerza transformadora de la visión.

COLUMNAS 12 Y 13
En las columnas, el águila se encuentra en la unión enlazadora entre las columnas 12 y 13.
Por una parte, tiene los contenidos del tono 12, que expresa al humano como sello y a la semilla como onda, conteniendo el programa que en su expansión te lleva a lo óptimo, al castillo verde y a la sociedad de la estrella.
La presencia en el final de la columna 12 aporta al águila, como onda y como impulso evolutivo, la característica imprescindible de colaborar con todo lo existente. La creatividad del águila, su intuición y visión sacan su fuerza del estado evolutivo en el cual la persona se ha entregado al programa, siendo su actitud de colaborar con TODO LO EXISTENTE.

Por otra parte, la onda del águila que se inicia en la columna 12 no acaba ahí, sino que enlaza con la columna 13, expresando la transcendencia. Es decir, la onda del águila eleva hasta los niveles de la transcendencia la actitud de colaborar con todo lo existente. Esta actitud, que aparece en la conciencia de algunas personas asociada a la expansión de la conciencia, enlaza con la transcendencia a través del tiempo expresado por la onda del águila, que está enfocada en la contemplación de la sociedad de la estrella.

El águila expresa los contenidos de la onda del viento (onda anterior), que significa comunicación y también Huracán o el corazón del cielo, y aparece como la estrella (onda siguiente).

ONDA ASOCIADA:
La visión del águila en sentido retrógrado se expresa en la onda del mago (onda asociada), uniendo al águila 1 con el enlazador 13. De esta forma, la visión del mago trascendente expresada por el enlazador 13 también aparece en el desarrollo de la onda del águila.

La mujer es el águila y tiene que llevar al colibrí cada vez más alto

LA MUJER ES EL ÁGUILA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

La mujer es el águila y tiene que llevar al colibrí cada vez más alto hasta llegar al borde, a la frontera dimensional de la vida, donde comienza el mundo divino.

La mujer es el águila y tiene que llevar al colibrí en su vuelo cada vez más alto, pero antes el colibrí tiene que ser el colibrí, recuperando el alma, desapegándose del ego, soltando y siendo ligero, y abriendo el corazón.

La mujer es el águila y Maat, y entonces lleva al colibrí donde comienza el cielo, y desde ahí el colibrí entra en el interior al corazón del cielo.

Claro, que quizá el hombre pudiera ser el águila y la mujer el colibrí, pero da igual, donde “tú eres yo” y “yo soy tu”, ¿dónde está la frontera?

El vuelo del águila y del colibrí borran las fronteras.
Ese quizá es el segundo colibrí, el que entra en el corazón del cielo.

La serpiente, con su cabeza levantada, es un ejemplo de iluminación

Reescribir la historia es pasar de la serpiente al águila. Es pasar de esa serpiente, ese gusano, al águila.
El águila ya no huye, pero verás que una serpiente siempre huye cuando la miras.
Si miras al águila, se acerca, dando vueltas cada vez más cerca.
Es el paso de abajo a arriba; es una elevación.

Cuando decimos que el águila ya no huye quiere decir que cuando evolutivamente te sitúas como águila estás en un momento en que no huyes. Has dado el salto evolutivo y has abandonado el territorio donde la relación con la vida te situaba a la defensiva y entonces fácilmente huías, que es lo que está representado en la serpiente como inicio.

La serpiente que huye está en el nivel más bajo, pegado a la tierra, pero hay un momento en que la serpiente se eleva y ese movimiento es el inicio del águila. La serpiente o la cobra, con su cabeza levantada, es un ejemplo de iluminación, y podemos considerarlo como el primer paso del vuelo.

Dejar volar tu águila

DEJAR VOLAR TU ÁGUILA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)
La explicación de la realidad no proviene de la lógica sino de la intuición y la visión.
La explicación de la realidad puede provenir de la visión del águila cuando dejas libre tu águila y puede mirar lejos y profundo, encontrando aquello que aparece por debajo de la realidad aparente.
No es el resultado de la lógica, solo que la lógica sí lo confirma.
La lógica confirma la visión del águila, no la crea.

La lógica confirma la visión del águila porque se trata de un diálogo con dimensiones superiores.
Aquella energía amorosa que existe en dimensiones superiores busca ser comprendida. La comprensión es lógica y no ilógica; cuando algo te parece ilógico no estás en conexión con ello, sino en desconexión.
La lógica viene en ayuda de la visión, dentro del diálogo. Es una confirmación de que el diálogo ha tenido resultado y has establecido conexión, recibiendo el mensaje. También podríamos determinarlo “nutrición”.
Eres nutrido por la realidad cuando dejas volar a tu águila, porque conecta con dimensiones superiores.

El ser humano es la consecuencia de la luz

El ser humano, es el ojo de Ra. Existe la luz, que es para ver y el ser humano se sitúa en esa consecuencia de la luz que es el ver. Por eso el ser humano, o sea, tú, yo, cualquier persona, forma pareja con la realidad Dios, que es la luz.
No es solamente la luz, pero es la luz. La realidad Dios es la luz porque hace aparecer todas las cosas, pero no es solamente la luz.

El ser humano se sitúa en la consecuencia de la luz, que es el ver, que en el código Tzolkin es el águila. Se trata de ver la maravilla, de ver a Dios, y ahí tenemos un ejemplo maestro en la tradición primigenia, que nos introduce en la historia. Hay un momento en que comienza la historia, y ese momento en las convenciones humanas se sitúa con la aparición de la escritura fonética. La escritura ya recoge hechos, ya recoge historia. En la tradición primigenia que nos introduce en la historia, ser humano se dice IS; la luz y el ver se dice RA; la realidad Dios se dice EL.
La humanidad que ve la maravilla, la humanidad que ve a Dios. Es el comienzo de la historia. Y lo cuenta. Su palabra está traduciendo lo que ve.

Eso en el código maya es el mago, que como onda está asociado al águila. El ver la maravilla del águila está asociado al mago.
El mago como sello es la forma transcendente de la palabra (onda viento). Existe la palabra y por ejemplo se puede decir “hola, quiero comprar unos zapatos”, “mire, se le ha caído eso”. Todo eso son palabras, viento, que es la forma de relacionarse. Pero la forma de relacionarse transcendente, la forma en que el viento aparece como transcendente, es como mago 13.
Por eso sabemos que el mago está expresando en forma transcendente en el nivel humano al viento. También sabemos que la onda del mago va asociada a la onda del águila.
Así, todo lo que ve el águila está relacionado con el mago, que es la expresión transcendente, el 13, del viento.

Cuando tu expresión no es transcendente, no estás en el mago. Puedes estar en la expresión, pero no en el mago.

La pareja Ra-Hathor: luz y ver

Ra es la luz, y la luz forma pareja con el ver, que es Hathor.
La luz forma pareja con el ver. La consecuencia de que hay luz es ver. De esa forma, el ser humano no es luz sino que es el ver. El ser humano existe para ver. Y esa es la pareja Ra-Hathor.
El ser humano tiene que ponerse en Hathor, que tiene un significado como amor, o sea, ver la maravilla, que en el código maya sería el águila.
El ser humano tiene que ponerse en Hathor, porque esa es su función. No es la de sustituir la luz sino la de ser el ojo de Ra, que todo lo ve amorosamente y dice “todo está bien”.
La luz forma pareja con “todo está bien”. De eso también habla el Génesis.

Ra parece que es el único y que es el más importante, pero surge junto con Hathor, que es el ojo de Ra. Surgen a la vez. Pero la operación, la acción de ver, y sobre todo de saber que estás viendo, aparece después.
Aunque estás viendo, no sabes qué es lo que estás viendo, porque no tienes aun conceptos. Por eso parece que Ra es lo primero, pero solo en la apariencia, porque Ra, que es la luz, viene con la posibilidad de ver, y ahí es donde sucede el despertar. Pero está desde el principio, porque una luz que no sea para ver, no es luz.

La explicación de la realidad no proviene de la lógica sino de la intuición y la visión

La explicación de la realidad no proviene de la lógica sino de la intuición y la visión.
La explicación de la realidad puede provenir de la visión del águila cuando dejas libre tu águila y puede mirar lejos y profundo, encontrando aquello que aparece por debajo de la realidad aparente.
No es el resultado de la lógica, solo que la lógica sí lo confirma.
La lógica confirma la visión del águila, no la crea.

La lógica confirma la visión del águila porque se trata de un diálogo con dimensiones superiores.
Aquella energía amorosa que existe en dimensiones superiores busca ser comprendida. La comprensión es lógica y no ilógica; cuando algo te parece ilógico no estás en conexión con ello, sino en desconexión.
La lógica viene en ayuda de la visión, dentro del diálogo. Es una confirmación de que el diálogo ha tenido resultado y has establecido conexión, recibiendo el mensaje. También podríamos determinarlo “nutrición”.
Eres nutrido por la realidad cuando dejas volar a tu águila, porque conecta con dimensiones superiores.

Gracias

Cuando tu vas, algo viene (vídeo de 10 minutos)

Cuando tu vas, algo viene (vídeo de 10 minutos)

Cuando tú vas, algo viene.
Sucede como en el Tzolkin, que al movernos en una dirección, los ocultos se mueven en la contraria hasta encontrarse en el centro. Cuando unos ascienden, descienden otros.

Cuando haces un “gesto mantra”, las cosas se aproximan o alejan.
Cuando propones algo y te instalas en esa elección, aquello viene hacia ti.
Por eso es mejor adentrarse diciendo “¿esto que es?” en vez de “sé lo que es”.

La realidad y lo existente ¿están bien hechos o están mal hechos?

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La realidad y lo existente ¿están bien hechos o están mal hechos?
Al contemplar la realidad y la vida desde nuestra particular visión y diálogo podemos determinar que la vida está mal hecha, con cosas que no deberían suceder, o quizá podemos situarnos en otra actitud.

Habría dos imágenes, la de una persona diciendo que la vida está mal hecha y la de una persona que no mostrase enojo ante la vida sino atención y observación.
Y entonces la pregunta que alguien, algo o tu mismo podría hacer ante esas dos imágenes sería si es más adecuado, correcto o práctico juzgar y enfadarte con la vida o centrarte y observar, aumentando tu conciencia.

Si dices que la vida está mal hecha también estás diciendo que el creador lo hace mal, que no sabe o directamente que es malo.
Sin embargo, si te sitúas ante los acontecimientos por inexplicables que sean con los escáneres de la percepción y de la conciencia abiertos, entonces no estás diciendo que la vida está mal y que el creador de la vida está mal, sino que tú estás aprendiendo, siendo convocado a un conocimiento al que te preparas para recibir diligentemente.

Podemos ver al águila desde su altura como maestro del viento mientras mira y ve. Se para en el aire, siendo también la figura de la elevación. Para ver como el águila necesitas alejarte.
También tenemos al jaguar o al ocelote, que está quieto e inmóvil en el acecho, concentrado en su visión. Cuanto más inmóvil, más rápido será después.
Y también la serpiente se sitúa en la quietud.

Cuando dices que la vida está mal, te sitúas en la víctima y tu energía no se eleva sino que disminuye.
Cuando te elevas y sitúas en la observación es cuando conectas con las fuerzas superiores que crean la vida, que también están dentro de ti, porque tú eres su canal.

Podemos decir que sucedió una cosa muy mala hace 500 años. El guerrero preguntador no daría esa respuesta como válida porque si algo pasó hace 500 años fue extraordinario y maravilloso; bendición y plenitud.
Gracias y perdón.

Ciertamente dentro de ti hay un águila bendecidor. Solo necesita que le liberes de hechizos, es decir, que le liberes.
Gracias

El Águila está asociada a la visión, intuición y creatividad

Aguila
EL ÁGUILA (Extracto del Libro de los Sellos)
El Águila está asociada a la visión, intuición y creatividad.
La creatividad está relacionada con seguir tu impulso en el momento en que se produce. Puede ser ahuyentada por el miedo, pero entonces nunca sabrás lo que hay detrás.
Cuando escuchas la intuición te conviertes en una persona creativa; la intuición es como habla tu ser sabio contigo.
Cuando nos perdemos en los detalles, el Águila nos ayuda a recuperar una visión más general, haciéndonos conscientes del punto del camino en que nos encontramos, y permitiendo observarlo con cierta distancia, sin apegos, con la sabiduría que nos ha aportado el Mago, que es el sello anterior y su onda oculta, innovando y disfrutando con ello.
El Águila, la creatividad, quiere decir que eres creador, que hay algo activamente creador en ti siempre. Es ancestral porque está siempre, no depende de ti. Pero como eres libre, puedes crear y de hecho creas negatividades basadas en miedo, odio, envidia, egoísmo, donde lo que predomina es la falta de conciencia.

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