Honrar también es alinearte

HONRAR TAMBIÉN ES ALINEARTE (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

La tierra propone alinearte con el corazón amoroso de la vida, que sustenta la vida. Incluso podríamos y deberíamos decir que sustenta la vida permanentemente desde su “ser siendo”, que ya en sí mismo es una iluminación.
La tierra te pide que también te alinees con el corazón amoroso de la tierra, indicándote que ya estás en el sitio, pero que hay una alineación que va a permitir el florecimiento.
Es imprescindible encontrar, y de esa manera alinearte con ello, ese corazón amoroso que sustenta la vida, alineándote como voluntario para permitir el florecimiento.

Eso aparentemente puede ser interpretado como no pelearte con la vida, no luchar contra la vida, ni siquiera para mejorarla. Podría parecer que es dejar inactivas tus fuerzas, pero se trata, a través de una visión donde ver es igual a crear, según aquello de que “creas lo que crees” y “ves lo que crees”, de dirigir tu energía a ver la maravilla que ya sucede.
Entonces honras lo que no ves, aquello que está más allá de la forma aparente, pero también honras lo que ves, ya sin juicio y sin reclamo, porque lo reconoces en su forma como manifestación de lo que está más allá de la forma.

De modo que aquí lo que se presenta es que sea como sea tu vida hoy puedes encontrar sentido, precisamente a aquello que no te gustaba o te hacía sufrir. Hoy.
Hoy es tiempo digno y tiempo de honrar. Sanar tu vida es honrar
Sanar es honrar. Honrar es fluir. Fluir es amar. Esa es la tarea del voluntario.

Alinearte con el corazón de la tierra

ALINEARTE CON EL CORAZÓN DE LA TIERRA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

Posiblemente la conexión con el corazón del cielo y con el corazón de la tierra, esa alineación, consista en no sentirse nunca amenazado, es decir, no transmitir al colectivo, arquetipo o conjunto de los seres humanos información de peligro y de desesperanza.
Esa información es tóxica ya que ante un peligro extremo la persona puede incluso elegir abandonar la vida, es decir ir en contra de la vida.
Eso tiene una traducción en palabras acerca de la realidad Dios, porque estás diciendo a Dios que lo hace mal.

Cuando hablamos de alineación con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, conectando con tu corazón, parece que gusta más hablar de amor y de tener un corazón dispuesto al amor. Sin embargo tu vibración, aun queriendo ser de amor, podría estar traduciendo el miedo.
Por ese motivo hay un momento de crecimiento, de lo que consideramos maduración y limpieza de hechizos, en el que esa alineación se produce cuando independientemente de las informaciones que escuches, veas o percibas, lo que encuentras es seguridad. Se trata de la seguridad en el amor del todopoderoso, con lo cual la protección es absoluta.

Esto está perfectamente descrito en el auténtico libro de la auténtica tradición y se denomina Pascua, es decir, paso: paso a través de lo que parece ser un peligro extremo; paso a través de la muerte, que es una vivencia experiencial.
Es una experiencia que en un momento determinado vives. Normalmente es un momento extremo donde encuentras que explicable o inexplicablemente la realidad se abre para ti en terreno seguro, mientras que a tu alrededor todo se derrumba. Pero para ti no.

Por eso es una vivencia experiencial y por eso sucede en el interior y no en el exterior. No es algo que vayas a ver en la televisión ni en ninguna narración exterior, sino desde tu experiencia.
A partir de ahí es cuando puedes ser un voluntario, es decir, estar perfectamente alineado, porque ya no se trata de un deseo, donde priorizas el amor pero lo desconoces, sino que ese amor aterrizado se ha hecho suelo firme sobre lo que era un imposible y la muerte.

Entonces, es cuando eres tierra, como voluntario.

Ya estás en el sitio, pero hay una alineación que va a permitir tu florecimiento

En este día tan especial, con eclipse de luna y en la onda de la tierra, recuperamos un escrito reciente:

Honrar también es alinearte.
En el tiempo en que transcurre la onda de la tierra, propone alinearte con el corazón amoroso de la vida, que sustenta la vida. Incluso podríamos y deberíamos decir que sustenta la vida permanentemente desde su “ser siendo”, que ya en sí mismo es una iluminación.
La onda de la tierra te pide que también te alinees con el corazón amoroso de la tierra, indicándote que ya estás en el sitio, pero que hay una alineación que va a permitir el florecimiento.
Es imprescindible encontrar, y de esa manera alinearte con ello, ese corazón amoroso que sustenta la vida, alineándote como voluntario para permitir el florecimiento.

Eso aparentemente puede ser interpretado como no pelearte con la vida, no luchar contra la vida, ni siquiera para mejorarla. Podría parecer que es dejar inactivas tus fuerzas, pero se trata, a través de una visión donde ver es igual a crear, según aquello de que “creas lo que crees” y “ves lo que crees”, de dirigir tu energía a ver la maravilla que ya sucede.
Entonces honras lo que no ves, aquello que está más allá de la forma aparente, pero también honras lo que ves, ya sin juicio y sin reclamo, porque lo reconoces en su forma como manifestación de lo que está más allá de la forma.

En septiembre de 2015, que es el tiempo donde estamos, el mes se llena de los contenidos de la onda de la tierra, que pide alineación con el centro del universo, traduciéndose en fluir y en navegar. A la vez, transcendentemente se sitúa en la misma vibración con la que se abre el castillo verde, expresada por la luna.
La luna 13 es la forma transcendente de la tierra, que traduce esa alineación y ese fluir, viéndose reflejada cuando es consciente desde la actitud del voluntario.
La luna como propósito te sitúa en el inicio del castillo verde, cuya forma expandida es la sociedad de la estrella (última onda del castillo verde, la estrella).

Desde otras tradiciones sincrónicamente se asocia este tiempo con el de los frutos, representado por Ceres. Podemos encontrar que hay un fruto que es el acceso al castillo verde y a la sociedad de la estrella, aunque también se pueden vivir dimensiones inferiores de los frutos, pero la información es esa y une el castillo verde y el fruto.

También hay otra tradición que asocia este tiempo con la vivencia del sanador sanado, con la vivencia de Quirón, cuyo fruto es esa sanación que le introduce en el olimpo, pero después de navegar, vivir o fluir a través de la necesidad de sanación. Por eso es un sanador sanado y no porque esté sano desde el principio.
De modo que aquí lo que se presenta es que sea como sea tu vida hoy puedes encontrar sentido, precisamente a aquello que no te gustaba o te hacía sufrir. Hoy.
Hoy es tiempo digno y tiempo de honrar. Sanar tu vida es honrar

Sanar es honrar. Honrar es fluir. Fluir es amar. Esa es la tarea del voluntario.
Por eso en el cuarto castillo y cuarta dimensión el voluntario fluyente de la tierra, alineado, contiene como emoción al amor incondicional (perro blanco), en el tiempo azul (noche), expandiendo la conciencia (guerrero) desde su ensoñar.

En este tiempo de honrar encontramos el eclipse de sol y el eclipse de luna, como expresión visible de la alineación, que va a favorecer el fluir a través del honrar.
Justo, exacto y preciso ante los ojos del que mira aparece el eclipse de sol, dentro de un biorritmo ancestral, como último día del año, siendo el día siguiente el primer día del año en esa tradición.
La onda de la tierra empieza el día 7 resonante como tierra 1 y llegado a su momento resonante aparece el día 13 de septiembre la noche 7.

El 13 de septiembre es final de año para la tradición del pueblo de la Pascua y también principio de año, porque esta tradición inicia el tiempo al atardecer, cuando se pone el sol, siendo todavía de día.
Por ese motivo el día 13, que es el eclipse, permite ver el final y el principio. La noche 7 está manifestando desde su tono 7 que hay una fuerza que desciende. Es un momento de canalización.

El ensueño y el soñar la abundancia de la noche, que es ver la abundancia para todos, tiene en su interior como fuerza oculta al espejo 7, el “tú eres otro yo”.
Eso aparece como lo que desciende a dar contenido al voluntario, a lo que propone la tierra 7, que en parte es similar a Quirón sufriente, que colabora con los semidioses para adquirir la plenitud de su divinidad como maestro de Hércules y otros ejemplos de acción exitosa, y donde también se encuentra ese ir creciendo el fruto hasta su madurez.
En este principio de año de esta tradición –bendita sea, te devuelvo la honra- lo que se configura es un principio para quien quiera encararlo. Es como una puerta que se abre. La puerta es el inicio.

El siguiente eclipse es un eclipse de luna, que también encuentra una traducción en este año 20-15, donde quizá el 20 habla del sol y el 15 de la visión (sello 15, el águila) o de la visión a través del ensueño (onda 15, la noche).
Este eclipse también muestra un contenido simbólico transcendente en esta tradición –bendita sea-, ya que ese momento hace referencia al tiempo de Jerusalén, que aparece también como cabañas, que te producen sombra frente al sol pero por la noche te permiten ver las estrellas, traduciendo de alguna manera en una forma interior resonante la sociedad de la estrella en el interior de la noche, pero especialmente visible hoy, en el tiempo de la honra y de la sanación.
La puerta que te lleva al templo es la obra del sanador sanado y también del fruto.
Honra y bendición.

Onda de la tierra: Honrar también es alinearte

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Honrar también es alinearte.
En el tiempo en que transcurre la onda de la tierra, propone alinearte con el corazón amoroso de la vida, que sustenta la vida. Incluso podríamos y deberíamos decir que sustenta la vida permanentemente desde su “ser siendo”, que ya en sí mismo es una iluminación.
La onda de la tierra te pide que también te alinees con el corazón amoroso de la tierra, indicándote que ya estás en el sitio, pero que hay una alineación que va a permitir el florecimiento.
Es imprescindible encontrar, y de esa manera alinearte con ello, ese corazón amoroso que sustenta la vida, alineándote como voluntario para permitir el florecimiento.

Eso aparentemente puede ser interpretado como no pelearte con la vida, no luchar contra la vida, ni siquiera para mejorarla. Podría parecer que es dejar inactivas tus fuerzas, pero se trata, a través de una visión donde ver es igual a crear, según aquello de que “creas lo que crees” y “ves lo que crees”, de dirigir tu energía a ver la maravilla que ya sucede.
Entonces honras lo que no ves, aquello que está más allá de la forma aparente, pero también honras lo que ves, ya sin juicio y sin reclamo, porque lo reconoces en su forma como manifestación de lo que está más allá de la forma.

En septiembre de 2015, que es el tiempo donde estamos, el mes se llena de los contenidos de la onda de la tierra, que pide alineación con el centro del universo, traduciéndose en fluir y en navegar. A la vez, transcendentemente se sitúa en la misma vibración con la que se abre el castillo verde, expresada por la luna.
La luna 13 es la forma transcendente de la tierra, que traduce esa alineación y ese fluir, viéndose reflejada cuando es consciente desde la actitud del voluntario.
La luna como propósito te sitúa en el inicio del castillo verde, cuya forma expandida es la sociedad de la estrella (última onda del castillo verde, la estrella).

Desde otras tradiciones sincrónicamente se asocia este tiempo con el de los frutos, representado por Ceres. Podemos encontrar que hay un fruto que es el acceso al castillo verde y a la sociedad de la estrella, aunque también se pueden vivir dimensiones inferiores de los frutos, pero la información es esa y une el castillo verde y el fruto.

También hay otra tradición que asocia este tiempo con la vivencia del sanador sanado, con la vivencia de Quirón, cuyo fruto es esa sanación que le introduce en el olimpo, pero después de navegar, vivir o fluir a través de la necesidad de sanación. Por eso es un sanador sanado y no porque esté sano desde el principio.
De modo que aquí lo que se presenta es que sea como sea tu vida hoy puedes encontrar sentido, precisamente a aquello que no te gustaba o te hacía sufrir. Hoy.
Hoy es tiempo digno y tiempo de honrar. Sanar tu vida es honrar

Sanar es honrar. Honrar es fluir. Fluir es amar. Esa es la tarea del voluntario.
Por eso en el cuarto castillo y cuarta dimensión el voluntario fluyente de la tierra, alineado, contiene como emoción al amor incondicional (perro blanco), en el tiempo azul (noche), expandiendo la conciencia (guerrero) desde su ensoñar.

En este tiempo de honrar encontramos el eclipse de sol y el eclipse de luna, como expresión visible de la alineación, que va a favorecer el fluir a través del honrar.
Justo, exacto y preciso ante los ojos del que mira aparece el eclipse de sol, dentro de un biorritmo ancestral, como último día del año, siendo el día siguiente el primer día del año en esa tradición.
La onda de la tierra empieza el día 7 resonante como tierra 1 y llegado a su momento resonante aparece el día 13 de septiembre la noche 7.

El 13 de septiembre es final de año para la tradición del pueblo de la Pascua y también principio de año, porque esta tradición inicia el tiempo al atardecer, cuando se pone el sol, siendo todavía de día.
Por ese motivo el día 13, que es el eclipse, permite ver el final y el principio. La noche 7 está manifestando desde su tono 7 que hay una fuerza que desciende. Es un momento de canalización.

El ensueño y el soñar la abundancia de la noche, que es ver la abundancia para todos, tiene en su interior como fuerza oculta al espejo 7, el “tú eres otro yo”.
Eso aparece como lo que desciende a dar contenido al voluntario, a lo que propone la tierra 7, que en parte es similar a Quirón sufriente, que colabora con los semidioses para adquirir la plenitud de su divinidad como maestro de Hércules y otros ejemplos de acción exitosa, y donde también se encuentra ese ir creciendo el fruto hasta su madurez.
En este principio de año de esta tradición –bendita sea, te devuelvo la honra- lo que se configura es un principio para quien quiera encararlo. Es como una puerta que se abre. La puerta es el inicio.

El siguiente eclipse es un eclipse de luna, que también encuentra una traducción en este año 20-15, donde quizá el 20 habla del sol y el 15 de la visión (sello 15, el águila) o de la visión a través del ensueño (onda 15, la noche).
Este eclipse también muestra un contenido simbólico transcendente en esta tradición –bendita sea-, ya que ese momento hace referencia al tiempo de Jerusalén, que aparece también como cabañas, que te producen sombra frente al sol pero por la noche te permiten ver las estrellas, traduciendo de alguna manera en una forma interior resonante la sociedad de la estrella en el interior de la noche, pero especialmente visible hoy, en el tiempo de la honra y de la sanación.
La puerta que te lleva al templo es la obra del sanador sanado y también del fruto.
Honra y bendición.

¿Qué significado tiene la conexión con el corazón del cielo y el corazón de la tierra?

¿Qué puede significar conectarse con el corazón del cielo y con el corazón de la tierra, o sea ser voluntario?
Esas simples palabras pueden despertar resonancias gratas que te hacen sentir bien. Solamente con enunciarlo puede ser que se realice, y esa conexión ponga en marcha procesos nuevos que te introduzcan en un nuevo escenario dimensional de la realidad. Es decir, el simple enunciado de ese deseo inicia el cumplimiento y al ser voluntario encuentras mayor claridad.

Sin embargo, pudiera ser que también en otros momentos lo que acontezca sea la duda y entonces tu vibración se ponga a prueba y disminuya.
También pudiera ser que simplemente te resulte grata la vibración que despierta en ti estas palabras, pero que te suene un poco a fantasía. Claro, la fantasía está bien, pero solo para soñar, y quizá encuentres que la realidad sea otra.

Sin embargo estamos en el tiempo de la información, por lo menos aparentemente, pero sobre todo estamos en el tiempo de la expansión de la conciencia y de las AYUDAS.
Lo que definimos como tiempo de la información es simplemente la realidad contundente del tiempo de las ayudas, porque la información es AYUDA: ayuda para ser, para ser real y para gozar.
Por eso es tan importante preservar y priorizar la libertad de información.

En realidad no se trata de que los gobiernos preserven la libertad de información, porque los gobiernos no existen sino que son pura fantasía. Tú sí existes. Existes tanto que no puedes ni dudarlo. Existes.
La libertad de información solo depende de ti, para permitir que fluya la información y no genere pensamientos y conductas que inhiban la información de aquellas personas que quieren hablarte.
La libertad de información depende de ti, que tu permitas “te a ti mismo” –esto dicho tontamente; les ruego que me disculpen, pero siempre me gusta decir alguna tontería-. La libertad de información depende de ti, de que TE PERMITAS, de que permitas que tu ser interior hable. Por eso es “te a ti mismo”, que tú te permitas aquello de ti mismo que es el alma, se exprese. Eso es libertad de información pura y dura.
La libertad de información creo que contiene algo relacionado con no seguir obligatoriamente una norma. Por eso de vez en cuando digo alguna tontería, como un acto puramente de higiene.

La libertad de información está relacionada con la paz. Todo tiene que poder ser dicho, porque nadie que no esté enfadado se puede enfadar. Y si se enfada porque has dicho algo, eso es puramente una excusa.
Una persona con un corazón amoroso, si están diciendo barbaridades solamente responderá desde su corazón amorosamente. Pero si está enfadado con alguien, a lo mejor inadvertidamente cuando dices alguna barbaridad te mete un puñetazo o te dice una barbaridad mayor. Y encima a lo mejor te echa la culpa, que por supuesto la tienes. Pero la respuesta violenta no es porque tengas esa culpa sino porque esa persona está enfadada.

Cuando hablamos de conectarse con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, además de la vibración y el movimiento energético que despierta, y de asociarlo con una actitud interior meditativa de reconocimiento al corazón amoroso de las dimensiones superiores y al corazón amoroso espiritual de la madre tierra, de lo que estamos hablando es de cosas muy concretas, reales, posibles y actuales, refrendadas por la información.

Hoy todo el mundo conoce el mapa energético que describe la acupuntura, donde hay unas líneas descendentes procedentes del cielo que van a transcurrir en un sentido de arriba a abajo, de lo yang a lo yin, por los canales yang, que traduce el cielo.
También hay un fluido energético de lo yin ascendente, de lo yin a lo yang, por los canales yin, que traduce el corazón de la tierra.

Estamos hablando de realidades desveladas en tiempos recientes a todos sin excepción. Hoy todo el mundo lo conoce.
La energía del cielo desciende por el cuerpo del ser humano y la energía de la tierra asciende por vías y canales concretos en el cuerpo del ser humano.
¿Y de qué habla esto?, ¿qué energías son?
(Si a alguien le interesa que lea el siguiente capítulo, y si no, que simplemente sepa que existe)