Hay un momento en que parece lo más importante ser rubio y tú no lo eres

Hay un momento en que parece lo más importante ser rubio y tú no lo eres.
Hay un momento en que parece que lo más importante es ser algo que tú no eres, ser rubio, alto, de otro país, otra cultura, de otra forma, y eso es justamente lo que no eres.
Pero luego tú te das cuenta de que lo más importante es estar vivo. Hay un momento en que te das cuenta de que lo más importante es que tienes 24 horas o más por delante cada vez que te despiertas. Te das cuenta de que es precisamente lo que tienes: 24 horas y estar despierto. Entonces, te das cuenta de que eso es lo más importante: qué hacer con lo que tienes, dar valor a lo que tienes.

Te das cuenta de que estás en un lugar, en un momento, en una realidad mágica, que aumenta o disminuye según tu aumentas o disminuyes, según lo que dices se convierte en una cosa u otra, y descubres la diferencia que hay entre bendecir y lamentar, entre amar y odiar, entre odiar y amar.
Te das cuenta de qué sucede cuando agradeces, cuando honras. Te das cuenta de que estás en una realidad que dialoga contigo, y sobre todo lo más importante sucede cuando te das cuenta de que estás en una realidad que te ama, que está totalmente pendiente de ti, incluso cuando tú esa realidad la ignoras.

De repente te das cuenta mágicamente de que merece la pena ser tú, de que merece la pena ser plenamente tú. Merece la pena ser tú y merece la pena serlo plenamente, ocupando todo el espacio de tu realidad.
Te das cuenta de que maravillosamente, mágicamente merece la pena ser plenamente tú.

Si tienes enemigos, tu corazón sufrirá

Si tienes enemigos, tu corazón sufrirá. Si tienes enemigos, tu corazón terminará por enfermarse y quizá por romperse.
A veces se puede pensar que amar mucho y no ser correspondido o no recibir de vuelta ese amor te rompe el corazón, pero estadísticamente los infartos y la rotura de corazón se dan más en ejecutivos, es decir en personas que están triunfando. Se trata de personas que están triunfando pero que tienen enemigos, es decir, están triunfando sobre sus enemigos.
Triunfar sobre tus enemigos te puede romper el corazón, que está hecho para amar.

La conexión que nos une a todas las personas a través de las neuronas espejo es una realidad que traduce dimensiones superiores. Y ese triunfo sobre quien consideras tu enemigo, te aleja de las dimensiones superiores, donde lo que existe es el amor, imposibilitándote y llevándote a una vida sin sentido.

El viaje A MARTE no tiene retorno

EL VIAJE A MARTE NO TIENE RETORNO
(Extracto del nuevo libro en preparación “El poder del agua. El poder de la emoción”).

Ir a Marte no es ninguna rutina. Efectivamente la persona que piensa ir a vivir a Marte sabe que está fuera de las rutinas. Se trata de algo “nuevo” y “permanente”.

Dicen que hay un proyecto para poblar Marte en el año 2023 y están seleccionando personas para ir a vivir allí, sin retorno. El tema “sin retorno” parece que echa atrás a la mayoría de la gente, pero aun así hay quien quiere hacerlo.
La resonancia es bonita: A MARTE. Bueno, que tontería decir “bonito”; la resonancia es maravillosa: A MARTE, AMAR. Quizá se trate de eso, de despertar esa resonancia. Quizás.

Incluso la resonancia es maravillosa cuando hablamos de “amarte sin retorno”, o sea entrega total. Puede que se trate de eso, de despertar la resonancia.
“Sin retorno” tiene una connotación en sí mismo especial, porque Mars One, el viaje a Marte donde hay unos seres humanos dispuestos a iniciar un viaje sin retorno, es como un espejo. Está informando de algo a los seres humanos.
Es un paradigma. En el tiempo de lo nuevo algo parece que te habla del viaje sin retorno, porque el viaje al ser, el viaje al arquetipo y el salto cuántico son viajes sin retorno.

El bebé cuando nace, lo hace en un viaje sin retorno al útero, informando a toda la humanidad de que es el tiempo del viaje sin retorno, ya que estamos en el tiempo de la intensidad.
El viaje al interior de la vida es un viaje sin retorno, porque el despertar de la conciencia excluye la inconsciencia.

Todos estamos convocados a ser, que es un viaje a marte, o sea, amarte es un viaje al amor.
Sí, claro, el viaje a Marte excluye las rutinas, los planes de pensiones, las hipotecas y los pequeños planes para morir lentamente, porque el viaje al amor excluye estos pequeños planes para morir lentamente.
El viaje a la vida y el despertarse a la intensidad excluyen la rutina.

La mujer es sabia. Es el tiempo de la mujer, porque es el tiempo del viaje a-marte. La mujer sabe amar-te.

Aprender, es decir ser voluntario para evolucionar, es un acto de amor a la humanidad

Aprender a amar (Extracto del Libro de las Sincronías)
Aprender, es decir evolucionar, ser voluntario para evolucionar, es un acto de amor a la humanidad, a la vida y a ti mismo.
A nivel de la sociedad no es necesario más conocimiento sino más amor, reconocer el amor como algo constitutivo del ser humano.
Cuando estás aprendiendo, es decir, evolucionando, estás realizando el amor incondicional, porque eso es lo que estás aprendiendo.

En realidad estamos en el tiempo de los regalos

Estamos en el tiempo de los regalos.
Bueno, en realidad todo es gratis. Quizá no se trata de comprar y de vender. Vivir no es una cuestión de comprar y vender, porque en la realidad del amor es imposible y además ni siquiera es deseable.
¿Por qué morir por comprar y vender si todo es gratis? ¿Por qué matar por comprar o por vender si todo es gratis?
Hay una resurrección que es entrar en esa realidad donde todo es gratis, donde todo se te da, todo se te regala, porque es la realidad de lo óptimo, del amor.
La transmutación, la alquimia y la resurrección es salir del ansia de comprar y vender, o de identificar la vida con comprar y vender, para entrar en la libertad de amar.

APRENDER A AMAR (Extracto del Libro de las Sincronías)

Aprender, es decir evolucionar, ser voluntario para evolucionar, es un acto de amor a la humanidad, a la vida y a ti mismo.
A nivel de la sociedad no es necesario más conocimiento sino más amor, reconocer el amor como algo constitutivo del ser humano.
Cuando estás aprendiendo, es decir, evolucionando, estás realizando el amor incondicional, porque eso es lo que estás aprendiendo.