Da igual cómo se produce la cosa, el caso es que la cosa se produce

Da igual cómo se produce la cosa, el caso es que la cosa se produce. Da igual como lo encuentras o quizá ni siquiera lo encuentras y te cae directamente encima, el caso es que entras en contacto con ello. En ese sentido es muy gráfica la historia del descubrimiento de América.

Parece ser que personas que habían viajado a extremo oriente, tales como China o Japón, y certificaban la existencia de esos lugares, donde había tantas sustancias importantes para las sociedades de aquel tiempo, informaban de la existencia de una ruta, que era la que utilizaban las caravanas. Era una ruta larga, con muchas interferencias, pero siempre decían que esos países terminaban en el mar.
La propuesta de Colón era atravesar el mar para llegar al otro extremo donde estaban esos países que llamaban Cipango (Japón), China o la India. El caso es que, entre tanto, en ese intento se encuentran con América.

Pero lo importante es que se produce ese encuentro, porque los seres humanos no están hechos para la separación, para estar distanciados, para ser enemigos o para el aislamiento, sino que hay algo que les une a todos. La vida, de una manera u otra, propicia el encuentro y hace que suceda, aunque sea a través de un “error”. Tampoco podemos asegurar que sea un error, porque hay quien dice que los templarios, y Colón era la máxima autoridad templaria de Portugal, conocían la ruta a América. Por tanto, lo que hacía Colón no fue un error exactamente.
Marco Polo y muchos viajeros habían llegado hasta China y sabían que de otro lugar (Cipango- Japón) venían barcos. Entonces, el error podría ser pensar que América era el lugar que Marco Polo llamaba Cipango.

Pero el hecho es que el encuentro de América y el enlazamiento entre el viejo y el nuevo mundo es un ejemplo de cómo suceden las cosas. Las cosas que tienen que suceder y que conviene que sucedan, primero se insinúan en la mente y en el corazón, en el aspecto espiritual de determinadas personas; se sitúan en esa dirección, incluso en contra de la opinión de sus conciudadanos del momento, a veces siendo objeto de burla por su intento.

Lo primero que sucede es que hay personas que se mueven en una dirección. Podemos estar hablando de la telepatía, aunque ya la telepatía está bastante comprobada, pero también de la teletransportación o la bilocación, de moverse en el tiempo y por supuesto de la activación de las células madre sanadoras, desde el ensueño, desde las imágenes que creas. Hay personas que se mueven en esa dirección y sabemos que es una dirección adecuada. De hecho, está abierto para todos.
Lo primero que sucede es que hay personas atraídas por otras realidades y dedican grandes esfuerzos a esto, pero después lo que sucede es que de una forma u otra se accede. Es decir, aquello que estaban buscando, aparece, se realiza.

Hay quien habla en contra del pensamiento positivo, porque dice que es como una evasión de la realidad. Nadie que haya buscado la maravilla en la vida ha sido defraudado por la vida. Nadie que haya mirado su vida con bendición, incluso en los momentos difíciles, ha sido defraudado por la vida, sino al contrario, ha recibido más vida todavía, porque “al que tiene se le dará”.
Gracias. Bendición.

Iberia y Siberia abrazan América

Iberia y Siberia abrazan América
Esta frase puede parecer absurda o carente de sentido, pero también es posible que esté hablando desde la resonancia para señalar o mostrar algo que no es inmediatamente visible ni siempre evidente.

Iberia y Siberia, donde ya aparece la resonancia de lo análogo, tocan América como si fueran dos manos, brazos o formas de establecer contacto. A través de ese contacto se establece un paso por el que los cromosomas pueden viajar del “viejo mundo” al nuevo “mundo”.
Es necesario para construir el hoy. La realidad que llamamos “hoy” necesita de ese paso de cromosomas, desde Siberia y desde Iberia, que en lo profundo permite el desplazamiento de la kundalini desde el “viejo continente”, formado por las tierras emergidas de Europa, Asia y África, al “nuevo continente”.
Ponemos estas comillas queriendo decir que es una denominación; así es como lo llamamos.

Esas dos vías de paso de los cromosomas permiten que la kundalini se desplace del viejo al nuevo continente, porque la tierra sin seres humanos, es decir, sin el florecer que supone la humanidad, no expresa kundalini.
La kundalini de la tierra está asociada a los seres humanos que habitan la tierra en su viaje evolutivo.

Los seres humanos están asociados a la iluminación de la kundalini, algo que es independiente de la vida personal de cada ser humano.
Es dependiente de todos los seres humanos pero independiente de la vivencia de un ser humano.
Es independiente del ego pero dependiente de la expansión de la conciencia, porque la conciencia al expandirse encuentra la conciencia de los otros seres humanos.
El ego huye de la conciencia de la humanidad y de la kundalini de la tierra, impidiendo la kundalini propia.

Por eso, cuando hablamos y enunciamos que Iberia y Siberia abrazan América, estamos hablando de una realidad profunda donde lo que se mueve es la kundalini de la tierra y su iluminación, estando asociada a la evolución de la humanidad y presente sus linaje luminoso y no egoico.

Iberia y Siberia abrazan a América.
También se podría decir, como queriendo contradecir esto, que por la Polinesia y por Escandinavia también se accede a América. Sí, ciertamente también es cierto, y de hecho es importante y necesario decirlo para expresar con esto los 4 rumbos o direcciones.
El lado de la derecha se mira en el espejo en la izquierda, la izquierda se mira en la derecha, arriba se mira en el espejo abajo, y abajo se mira arriba.

Esa realidad está presente en el Tzolkin, que comienza con un tono 1 y termina con un tono 13, como principio y final (dos direcciones), pero también se une por algo que es un tono 7 con un tono 7 (las otras dos direcciones). Se trata de un doble espejo, que está hablando de una realidad dos pero que crea una realidad cuatro.
Si se tratase de una realidad dos solo habría derecha e izquierda, arriba y abajo. Pero el doble espejo hace que arriba a la izquierda se refleje abajo a la derecha, y abajo a la izquierda se refleje arriba a la derecha.
Se mantiene la dualidad derecha – izquierda, que podría ser Iberia y Siberia, pero también aparece otra formulación de lo mismo que sería Escandinavia y Polinesia.

La ayahuasca tiene dos componentes y eso establece un maridaje que crea una nueva realidad

La ayahuasca tiene dos componentes y eso establece un maridaje o enlazamiento que crea una nueva sustancia y una nueva realidad.
Eso no lo hemos inventado ni tú ni yo sino que sucede, es así. De la misma manera, el desplazamiento de la kundalini, desde los lugares más altos del viejo mundo como es el Tíbet en el Himalaya, y que se transforma en kundalini del agua, viene precedido por un enlazamiento de la humanidad, que establece también un maridaje.

Una de las primeras expresiones de este movimiento está asociado con la lengua española. La kundalini del agua, que se desplaza del Tíbet a los Andes, aparece en estos últimos tiempos asociada con un nuevo territorio unitivo que está acotado como frontera por el idioma español.
Este desplazamiento del agua, de la kundalini del agua donde aparecen las emociones, ha sucedido y se ha asentado en los Andes en un lugar donde previamente se había asentado la realidad espiritual asociada al idioma español.
Esto no hace de menos a los cientos y miles de idiomas que estaban hablando los pobladores anteriores a la llegada del español a la zona. Buscar un motivo de conflicto por esto es una reminiscencia y una oposición a la expansión de la kundalini emocional del agua que borra fronteras, porque precisamente cada idioma es una frontera, y hablar de cien o mil idiomas es hablar de cien o mil fronteras.

El territorio de América básicamente es poblado desde dos direcciones, una hacia el este, buscando el sol, con los pueblos que vienen desde Siberia, Mongolia, etc., cuyos idiomas aparecen asociados a estos cientos y miles de idiomas que hablan algunas de las naciones nativas americanas, que también se denominan originarias. Además, muchos de estos pueblos son extraordinariamente chamánicos, teniendo de hecho la palabra chamán un origen asiático.

La otra línea de población de América es la que va siguiendo el sol, del este al oeste.
De esta manera, los que van desde el viejo mundo hacia el este se unen con los que van desde el viejo mundo al oeste. Esa es América.

En realidad hay dos masas continentales y no cinco o seis. Una es el viejo mundo, donde Asia, Europa y África, con sus islas, están unidas prácticamente caminando.
La otra masa continental es la que une la Antártida, América del sur, América del norte y Groenlandia.
América del Norte y América del Sur están unidas a través del territorio en Centroamérica (Panamá, Honduras, etc.), llegando ese territorio por una parte hasta el polo norte, que es una masa de agua con islas donde se encuentra Groenlandia, que realmente está en América, y por otro lado hasta el polo sur.

El nuevo continente une los dos polos y es una masa alargada de tierra emergente. Cuando había menos hielo la Antártida era visible. Por eso en los mapas antiguos de los siglos XV y XVI ya aparecía la Antártida, porque aunque ya estaba bajo el hielo se reproducían mapas más antiguos donde no tenía hielo. Eso ha sido comprobado desde los satélites, que pueden medir a través del hielo la forma de las costas, comprobando que coincide con la que aparecía en esos mapas.
Esto está unido con América.

De hecho la cultura más antigua en América data de hace 20.000 años y está en la zona del sur, cerca de la zona de influencia de Tiahuanaco y Atacama, de donde son las momias más antiguas. Son pueblos del agua.
Toda esta gente se relaciona con los pueblos de las islas del pacífico (Australia, Tasmania, Papúa, etc.) y tienen idiomas con esa reminiscencia, expresando una cultura similar (nombres de dioses,…) y también racialmente similar.

Entonces, en América es donde se asienta la kundalini emocional, donde el uno reconoce al otro, al dos, y donde el dos reconoce al uno.
Los que van en una dirección reconocen a los que van en la otra dirección. Parecen extraños, alejados, que no tienen vínculos comunes, pero sí los tienen.

Cuando los chamanes convocaron a los habitantes de Veracruz en México – los Totonecas y toda esta zona está relacionada con Teotihuacán, varios miles de años antes de la llegada de los aztecas y naguales-, lo hicieron donde fue a desembocar, parar o tocar tierra Cortés.
Podemos hablar de guerras pero también de una realidad mágica que transciende los conflictos políticos e incluso los económicos, que es una forma de crear ese maridaje, de la misma manera que, como decíamos al principio, entorno a la ayahuasca se crea un nuevo componente.
Pero ciertamente para formar la ayahuasca hay que cortarla, ya que no se forma si la liana sigue siendo una liana, extrayendo su vitalidad de la nutrición de las lianas, sino que cuando se corta y se cocina, es decir, cuando hay un cocinamiento o desmenuzamiento, se crea una nueva realidad.
Cuando Cortés llega allí, los chamanes dicen “vienen nuestros antepasados”. Muchas personas que viven todavía en el mundo de la guerra deben pensar qué querían decían los hombres sabios con la expresión “vienen nuestros antepasados”, ellos son nosotros, nosotros somos ellos.

Colón bien pudiese ser americano, o sea nacido en el continente que actualmente llamamos América

Colón bien pudiese ser americano, o sea nacido en el continente que actualmente llamamos América, y fue a buscar a los otros, a las personas que vivían en el viejo mundo.
El origen de Colón todavía hoy es desconocido, y ya cada vez son menos las personas que le atribuyen un origen italiano, entre otras cosas porque lo único que parece estar bastante probado es que no conocía el italiano y nunca se había expresado en ese idioma, ni siquiera había utilizado italianismos, que son esas formas de construir de una persona de otro idioma cuando habla un idioma nuevo aprendido.

Una de las posibilidades que no se ha considerado en la atribución de su origen es precisamente la de ser alguien nacido en América, es decir un nativo americano, que descubrió Europa, en el sentido que se dice “descubrir”: descubrió Europa para América o América para Europa.
De hecho, lo que sí parece seguro por la forma de navegar es que había estado en América. No sabemos dónde nació pero sí sabemos que había estado en América y cómo ir en línea recta.
No hay como leer el relato del viaje y como va analizando los objetos que se encuentran en el mar flotando, en la versión del viaje que hace Bartolomé de las Casas, y también la forma de navegar, que es “en línea recta”. En línea recta no se puede ir a lo desconocido y menos en esa época.

Por eso antes de lanzar un ser humano al espacio, los científicos y las potencias que apostaban por la aventura espacial habían enviado naves sin tripular y naves tripuladas con animales. Lo primero que hicieron no fue enviar un hombre al espacio.
Tampoco Colón informó a todas las cortes europeas y asoció a los hermanos Pinzón y a otros marineros a un viaje a lo desconocido, sino a un viaje conocido, muy conocido, familiar.
No solo Colón, fuese cual fuese su nombre, que también es desconocido, sabía cómo enlazar América y Europa, sino que posiblemente era algo conocido también por sus familiares, concretamente por su padre y por muchas más personas. Lo único que decidieron fue que dejara de ser un secreto, porque era el tiempo de abrir ese camino en bien de TODA LA HUMANIDAD.

Por eso podemos hablar de Colón como alguien que vino de un lado a buscar a los que estaban en el otro lado, y que también abrió o descubrió ese otro lado para los que estaban en el primero.
Sabemos que hoy la conciencia de la libertad se asienta en parte en América y que la sociedad que construye favorece el reconocimiento de la mujer.
En el mismo tiempo que Colón, había fuerzas poderosas capaces de navegar hasta América que recluían a las mujeres como propiedades en los harenes.
En otro área altamente evolucionado culturalmente, las mujeres eran quemadas cuando moría su marido, cosa totalmente inexplicable.
También en la alta cultura china, la mujer con sus piececitos traumatizados sabía lo que eran los harenes.

Todas estas culturas podían haber ido a América y haber expandido su cultura por allí, y no precisamente en forma de acupuntura, yoga o danza oriental.

Hubiera sido muy difícil que esa energía femenina que contiene la vibración de lo óptimo pudiese dar un florecimiento que arrastrase a lo masculino hacia lo óptimo, porque esas otras civilizaciones eran muy poderosas y aún siguen siéndolo, en parte por la fuerza del miedo y del terror.
En una visión anticipada, hay algo que se debe hacer para evitar que algo suceda, por lo menos es lo que nos ha enseñado el abuelo “terminator”.

Quizá la nave Santa María pudiese en otra traducción a otro idioma ser la nave de Santa Isis.
Perdón y gracias.

Sabiduría emocional

Tzolkin hace referencia con ese nombre a culturas presentes en el territorio que en un determinado momento se denominó América, siendo esta palabra, “América”, una de las primeras manifestaciones de la era común, porque no teniendo un nombre oficial en ninguna cultura, fue utilizado por todas las culturas, mostrando así el surgimiento y la manifestación de una incipiente cultura común, si bien esto ya estaba como propuesta en aquel grupo supracultural que se dejaba comer por las fieras sin oponer resistencia, para gozo inexplicable de sus vecinos y conciudadanos, y que decía “padre nuestro”, donde “nuestro” significaba de todos los seres humanos sin excepción.

 

La palabra América, como expresión de un continente, es admitida por todos los que la conocen, porque incluso las personas que habitaban en ese lugar no han dejado constancia de que reconociesen la existencia de otros continentes ni de que a su continente le llamasen de alguna manera, de modo que no reconocían que el territorio que pisaban pudiese tener un nombre diferente al de simple suelo, o sea tierra, porque incluso el concepto de Madre Tierra, donde se reconoce una vida espiritual al suelo que tocan los pies, no es un concepto geográfico donde aparecen los continentes, sino que la Madre Tierra es todo, pero un todo que se parece más a la visión de la tierra plana que había en el viejo continente.

 

No es lo mismo pensar que estás en un lugar y que existen otros semejantes, y eso expresa el in lak’ech, que pensar que estás en un lugar y ese es el único posible. Eso expresa más bien el ego y también un cierto aislamiento emocional.

Es decir, no es lo mismo saber que hay un lugar, un continente, lleno de culturas y personas, y que hay otro mucho más lejos pero a una distancia transitable también lleno de culturas, que pensar que solo existe donde estás tú y tus alrededores, es decir que tú eres y estás en la tierra y no hay otro sitio.

“Eres” quiere decir que como cultura eres el que se relaciona con la Madre Tierra, de modo que eres central, donde vives es el centro de la Madre Tierra y las demás personas no son tú, no son in lak’ech, o sea no reconoces la existencia de otros semejantes. Eso quiere decir que no tienes espejo, que no hay in lak’ech, porque el espejo habla de lo semejante.

 

Podemos entenderlo si consideramos lo que hoy en día es un interrogante para algunas personas, que es el de determinar si la tierra es el único planeta habitado o existen otros. Ya el hecho de preguntárselo supone algo parecido al estiramiento que siente el cuerpo al bostezar, es decir, es una expansión.

Pero la mayoría de las personas que viven en la tierra no han considerado nunca esa posibilidad, y sin embargo sí se creen que están en el centro de la realidad, quizá porque su realidad sea muy acuciante o quizá simplemente porque nunca se lo han preguntado.

 

También esto es traducible, no ya a un tema de terrestres y extraterrestres, sino al de ocupar las distintas posibilidades que co-existen en la realidad, como expresa la física cuántica, es decir, pensar que otra realidad es posible o vivir como si la única realidad posible es la que sufres.

 

Podemos decir que la cultura común actual es supersabia porque es capaz de enviar personas a otros planetas, de producir energía a través de los átomos, de sustituir un corazón por otro, y cosas así de extraordinarias, además de todo lo que supone la televisión, whatsapp, skipe, etc.

Y podemos pensar que esta cultura es muy sabia, pero en realidad está compuesta de muchísimas personas que no saben ni leer ni escribir, y, mucho más importante, no son capaces de generar un hábitat de subsistencia, y por supuesto si hablamos del mundo de las emociones, todavía más.

No es posible considerar supersabia a una cultura, aunque técnicamente sea capaz de muchas cosas, donde muchas personas se mueren de hambre; donde todavía se tiene el recurso a la fuerza, o sea a la ley del más fuerte; donde millones de personas viven sometidas por razón de su sexo; donde muchos niños vagan por las calles sin hogar; y donde muchas personas son utilizadas como esclavas por su indefensión.

 

Por eso cuando decimos que una cultura es muy sabia nos interesa ponerlo entre comillas.

Pero sobre todo, saber que lo importante no es algo que esté en el pasado, sino que lo importante para la humanidad es algo que tú puedes vivir en el presente, porque hasta el momento todas las culturas sabias han estado cimentadas sobre el sufrimiento de la mayoría.

 

Esa es una de las contribuciones del Tzolkin. La propuesta no es ser técnicamente sabio, sino emocionalmente sabio, y descubrir esa realidad expresada por el doble espejo, donde tú eres otro yo, yo soy otro tú, y eso hace aflorar una realidad más allá de la forma y la apariencia, que es la expresión de la realidad Dios, es decir de lo óptimo, donde todo es posible, todo es gozoso y nada es adverso.